miércoles, 19 de noviembre de 2008

Un altar para la Iluminación
Lama Guendun Rinpoche


A veces podemos asombrarnos al ver montones de ofrendas de luces, flores, incienso, agua, y comida en los templos budistas, o sorprendernos del dinero que se entrega para construir stupas y similares. Nuestra primera reacción puede ser preguntarnos: “¿De qué le sirve todo esto al Buda? ¿Qué hay detrás de todo esto?” 

Hemos de ver que son sólo maneras de contrarrestar nuestra tendencia habitual a desviarlo todo en nuestro propio beneficio. Hasta ahora, nuestra única preocupación ha sido satisfacer nuestro ego, protegerlo, y con este fin hemos tratado siempre de acaparar todo aquello que consideramos agradable, placentero o una fuente de felicidad. Esto es lo que nos ha conducido a este estado de sufrimiento e ignorancia en el que nos encontramos. Y lo mismo es aplicable a todos los seres vivientes. 

Hemos de librarnos de esa tendencia y la manera mejor de hacerlo es desarrollar una tendencia en la dirección opuesta, una que nos haga inclinarnos hacia la generosidad, el altruismo y el compartir, en oposición a la codicia, el apego y la posesividad. Por esto utilizamos al Buda como soporte, para que nos ayude en nuestros actos de generosidad. Por esto levantamos altares, construimos stupas y otros apoyos que actúan como un punto focal para nuestra transformación interna. 

Este acto de generosidad —para transformar nuestras tendencias basadas en el ego y sobre todo, la codicia y posesividad— va acompañada de un acto de confianza. Hacemos la ofrenda porque reconocemos la grandeza, la superioridad de Iluminación. Cada ofrenda es al mismo tiempo un acto de apertura, de entrega, y de generosidad. Nos lleva en una dirección que nos liberará de nuestro apego egoico y con seguridad nos conducirá a la Iluminación. 
De modo que el hacer ofrendas es una práctica muy importante, tanto si se realiza de forma muy simple como de una manera más elaborada. El elemento más importante es la intención o motivación subyacente que acompaña al propio acto. 

La ofrenda no es simplemente una acción; también es un estilo de vida, una actitud de totalidad, al igual que la codicia o el apego al ego. Cuando el apego al ego es el centro de nuestro comportamiento, esta tendencia habitual en nuestra mente inspirará todas nuestras acciones. Cuando somos egoístas y codiciosos, todas nuestras acciones se dirigen hacia nosotros. Para que la generosidad se convierta en nuestro estilo de vida, se ha integrar —en todos los aspectos— en nuestras actividades diarias. Todas nuestras acciones tienen que ser reconsideradas desde el punto de vista de la generosidad, no sólo cuando nos encontramos ante nuestro santuario. 

Cuando la generosidad material se apoya en una ofrenda mental, se vuelve ilimitada. También podemos ofrecer a la Iluminación cualquier cosa que otros posean, de modo que en lugar de ver sólo las cosas desde nuestro punto de vista sintiéndonos celosos de lo que tienen los demás, podemos cultivar la generosidad y ofrecerla a la Iluminación. También podemos ofrecer a la Iluminación las cosas que no pertenecen a nadie en particular: el sol, la luna y la naturaleza. De esta manera, lo que es una fuente de apego se convierte en una ofrenda a la Iluminación. Nos encontramos en un universo de ofrendas en el que podemos evolucionar y transformar completamente nuestra actitud centrada en el ego, en una actitud totalmente dedicada a la Iluminación. 

En nuestro hogar hemos de tener un altar dedicado a la Iluminación, un punto de apoyo y referencia para nuestras ofrendas y deseos. Éste será el lugar especial dónde podemos acudir a desarrollar esta nueva tendencia hacia la generosidad. También será donde expresemos todos nuestros deseos que nos llevarán en la dirección de la Iluminación. Será el apoyo para nuestra acumulación de mérito. El altar puede ser muy simple: quizá una sola fotografía o estatua, con algunas ofrendas tradicionales delante. Hemos de empezar cada día con un acto de generosidad y acompañarlo con deseos como el de refugio o la oración de desarrollo de la bodichita. Esto nos colocará en el estado mental adecuado para progresar a lo largo del camino de la Iluminación.

Los cuencos de ofrendas

¿Cuál es el significado de los siete cuencos tradicionales y sus ofrendas? A través de las experiencias sensoriales de vista, olfato, etc... nos hemos apegado desde tiempos inmemoriales a muchas cosas y hemos acumulado muchas acciones negativas al perseguir esos apegos. Ahora que nos hemos dado cuenta de lo dependientes que somos y de lo poco hábiles que hemos sido por culpa de ello, decidimos actuar contra esto a través de ofrendas por las experiencias sensoriales. 
Para que esta clase de neutralización sea efectiva tenemos que hacer algo física y mentalmente. Por eso ofrecemos incienso, agua, lámparas de aceite, etc. Debemos ser conscientes de que nuestras acciones, desde siempre, motivadas por los apegos sensoriales han acumulado mucho karma negativo que ahora gobierna nuestras actitudes y acciones. Por esto debemos esforzarnos constantemente para invertir esta tendencia y por este motivo tenemos que realizar ofrendas de manera habitual. Si realmente hacemos la ofrenda con nuestra mente unificada por completo con lo que estamos haciendo físicamente, dicha ofrenda tendrá bastante poder para purificar esas tendencias negativas y aumentar las positivas al crear mérito. 

Sabemos que actuando de una cierta manera hemos creado karma negativo, y ahora actuando de manera diferente podemos aumentar el karma positivo hasta alcanzar el punto en el que lo previamente acumulado sea purificado por completo. Todo depende de la mente, de manera que es muy importante cambiar nuestra actitud y manera de pensar, pues todo el karma negativo se crea primero en la mente como consecuencia de las tendencias negativas que subyacen a nuestro comportamiento. Pero puesto que la mente está detrás de todo, cuando realmente decidimos cambiar la dirección de nuestra mente y desarrollarla en un sentido más positivo, podemos tener la seguridad de que todas nuestras expresiones corporales y verbales serán también positivas pues la mente es esencial en la creación de karma. 

No hemos de hacer ofrendas porque los Lama, o las Tres Joyas, o las Deidades de la Meditación tengan hambre o sed; no hay lugar para este tipo de pensamiento dualista. Cuando ofrecemos un torma, no hay ninguna intención calculada detrás: “Si ofrezco esta torma podré pedir a cambio esto o aquello, y mis deseos se cumplirán. Puedo establecer un pacto con las deidades, o con las Tres Joyas para obtener todo lo que quiero”. No funciona así. Todo es creado por la mente, de modo que cuando oramos para ver cumplidos nuestros deseos, para que alcancemos todo lo bueno y que todo lo malo sea eliminado, no estamos pidiendo a nadie que lo haga; es simplemente la mente. La deidad a la cual oramos o hacemos nuestras peticiones forma parte también de nuestra propia mente y no debemos pensar en ella como en algo diferente. 
Es mediante el poder de la mente que hacemos que las cosas sucedan de una determinada manera. Es la mente viéndoselas con la mente. Implica alguna clase de convicción: formulando deseos y orando, se desarrollará una mente positiva y, como resultado, sucederán cosas positivas al verse superada la mente negativa y con ella los resultados negativos.

Devoción y ofrenda

Lo más importante es la actitud que acompaña al gesto de ofrecer; eso es lo que provoca la acumulación de mérito y determina si éste se convierte en infinito e inconcebible, o no. Por lo tanto, cada acto de generosidad debe ir acompañado de una actitud que esté libre de interés en uno mismo y al mismo tiempo que sea infinita, lo cual implica que no estamos limitando esa ofrenda exclusivamente a la acción material. Esto es importante porque si nuestra mente limita la ofrenda, nuestra ofrenda será limitada. 

Ofrecer es algo que sucede en los tres niveles: corporal, verbal y mental. Realizando la ofrenda a estos tres niveles los purificamos todos. Las acciones corporales —sean movimientos físicos reales de generosidad, o los movimientos de una práctica ritual que incluya la generosidad— serán el soporte del desarrollo de nuestra actitud mental de generosidad. Mediante la palabra —en el caso de un ritual por ejemplo— expresamos nuestras intenciones, reconocemos las cualidades de la Iluminación y aspiramos a alcanzarla mediante el ofrecimiento de todas nuestras posesiones, de todo aquello que es objeto de nuestro apego. A través de la mente, desarrollamos confianza, devoción y convicción en las cualidades de la Iluminación. También utilizamos nuestra mente para multiplicar nuestras ofrendas materiales hasta el infinito. 

Nuestra ofrenda es, por consiguiente, completa; algo que sucede simultáneamente en los niveles de cuerpo, palabra y mente, y posibilita que tenga lugar una verdadera purificación en los tres niveles de nuestro ser. 

Una vez, alguien le ofreció una flor a Shakyamuni, con una mente unificada y llena de confianza y devoción, multiplicando mentalmente la ofrenda hasta el infinito. El Buda respondió diciendo que debido a que aquella persona en el momento de la ofrenda había reconocido las cualidades de la Iluminación, aspirando a alcanzarla, y había considerado el acto de ofrecer la flor como el símbolo de la renuncia a todos los apegos, la ofrenda había servido para sembrar la semilla de la Iluminación en su mente. 

Esto nos muestra lo importante que es prestar atención a la actitud correcta de la mente asegurándonos que acompaña todos nuestros actos de generosidad. Cuando hacemos las ofrendas, nuestra mente debe estar llena de confianza y devoción. Hemos de considerar que el Buda está realmente presente ante nosotros mientras realizamos la ofrenda, y es esta devoción la que convierte nuestra acción en una que acumulará mucho mérito. Si nuestra mente está llena de confianza y devoción mientras —confiados y entregándonos— se lo ofrecemos todo —materialmente y en nuestra imaginación— a la Iluminación, en ese mismo instante todo apego e ignorancia desaparecen y la acumulación de mérito es inestimable. Sin esta actitud mental podemos ser exteriormente generosos y realizar grandes ofrendas materiales, pero simplemente seremos como niños jugando a ser tenderos o conduciendo automóviles de juguete por los castillos de arena que hemos construido, creyendo que todo ello es real. 

Hemos de comprender que aunque las ofrendas son a los Iluminados, eso no quiere decir que les vaya a ayudar, sino más bien a nosotros. No debemos pensar que puesto que el Buda no tiene donde vivir, tenemos que construirle un altar en casa de manera que pueda dormir en alguna parte, ni que tengamos que ofrecerle arroz y agua en pequeños cuencos o bizcochos en platitos para calmarle el hambre o la sed. ¡Vaya tontería! 

Hemos de darnos cuenta de que dedicarle un altar y hacerle ofrendas con regularidad nos sirve, por una parte, para hacernos recordar la Iluminación y sus cualidades y desarrollar en nosotros confianza y devoción hacia él; y por otra, nos ayuda a liberarnos de nuestra ávida codicia —la tendencia de tratar de obtener siempre lo mejor para nosotros—. De forma generosa y devota ofrecemos lo mejor y nos libramos de este egocentrismo que intenta acapararlo todo para uno mismo. 

Si la ofrenda se realiza en un marco mental en el que reina la devoción, la confianza y el respeto, al mismo tiempo que la comprensión de que ésta es la manera de librarnos de nuestras arraigadas tendencias de codicia y posesividad, entonces es eficaz. Acumulamos mérito y las tendencias desaparecen. Si no lo hacemos así, levantar un altar y llenar los cuencos cada mañana son nada más que las acciones de un niño jugando a celebrar fiestas.



CORAZÓN DEL MAHAMUDRA
(CANTO COMPLETO POR EL 16. KARMAPA)


Manifestación y sonido
surgen de las sutiles pantalla mentales creadas por los pensamientos.
Como un dibujo en el agua desaparece por sí solo.
Las apariencias falsas se desvanecen automáticamente
cuando se comprende su falta de realidad.

Más allá de la realidad esencial, no hay nada.
Esto es la visión del Mahamudra

Cuando la puerta de la mente por la que se manifiestan las apariencias
permanece sin obstrucción, no falseada por los conceptos,
entonces no hay más realidad sólida -claridad viva-
y dejamos exactamente todo lo que aparece llegar de modo natural.
Las apariencias ilusorias nacen de la creencia en una realidad.

Apoyándose en una continua comprensión de su irrealidad
permanecemos distendidos en la espontánea naturaleza original.
Entonces penetramos sin esfuerzo el espacio donde no hay nada que lograr.
Esto es la puesta en práctica del Mahamudra.
Estos tres puntos son el tesoro de mi corazón.
Puesto que los Yoguis que van al corazón de todas las cosas
son como mi propio corazón,
He pronunciado para ellos estas palabras del corazón
que no sabrían comunicarse a otros


http://www.chenrezy.net/castellano/ensenanzas/16karmapa/mahamudra.html


viernes, 14 de noviembre de 2008

La finalidad del Samsara es el sufrimiento, 
la finalidad del Darma es la felicidad

Tsenzhab Serkong Rimpoché I 
Longueuil, Quebec, Canada, 19 de agosto de 1980 
traducido por: Alexander Berzin

Todos los seres desean la felicidad, nadie quiere ser infeliz. El Darma enseña los métodos para deshacerse del sufrimiento y alcanzar la felicidad. El Darma que practicamos es, literalmente, algo que nos sostiene. Esto puede explicarse de varias maneras: nos aleja del sufrimiento y nos proporciona verdaderas herramientas para la felicidad.

La felicidad puede ser física o mental. También existen dos tipos de sufrimiento: físico y mental. Aunque muchos de nosotros deseamos alcanzar la felicidad, ignoramos los métodos que nos pueden llevar a conseguirla. Los métodos que nosotros utilizamos, nos llevan al sufrimiento.

Algunas personas matan y roban para vivir. Ellos piensan que esto les proporcionará felicidad. No, no es así. Algunos otros tratan de alcanzar la felicidad siendo comerciantes, granjeros, etc. y lo hacen dentro de los límites legales. Mucha gente se enriquece y se hace famosa utilizando estos métodos. Este tipo de felicidad no es algo que pueda durar para siempre; no es la felicidad ulterior. No importa cuánta felicidad o bienes materiales tengamos, nunca estamos completamente satisfechos. Aunque poseyéramos una nación entera, siempre querríamos más.

El trabajo que hacemos para alcanzar la felicidad nunca termina. Siempre estamos intentando llegar por los caminos más rápidos, coches y otras cosas. Pero éste tipo de búsqueda nunca termina. Por eso se dice que la existencia samsárica no tiene final, solamente da vueltas y vueltas. Esto es algo que podemos entender: la búsqueda mundana nunca termina.

Una flor es fresca cuando es nueva, muere cuando envejece. No importa cuánto logres en esta vida, algún día se acabará. Se acaba mientras el tiempo va pasando y pasando hasta llegar al final de nuestras vidas, que es cuando experimentamos el mayor sufrimiento. Por ejemplo, un automóvil. Hemos pasado por lotes donde los coches han sido tirados. Ese es el final, un estado en el todo se ha convertido en basura. Aún cuando el coche está en buenas condiciones, nos preocupamos por él. Nos preocupa que se dañe, nos preocupa el pago de los impuestos y el seguro, etc., etc. Este ejemplo lo podemos aplicar a todos nuestros bienes materiales. Mientras más tenemos, más nos preocupamos por ellos.

El Darma es aquello que nos enseña el método para proporcionarnos felicidad mental. Para alcanzar algún tipo de felicidad mental, no realizamos un trabajo físico: necesitamos trabajar con nuestra mente. Sin embargo, la mente posee un largo flujo de continuidad, aún hacia vidas futuras y desde vidas pasadas. En cada vida poseemos un cuerpo y tratamos de conseguir felicidad para ese cuerpo; pero a la hora de la muerte, la mente continúa. Así que la felicidad que necesitamos desear no es solamente aquella maravillosa y estable; sino una que permanezca durante nuestras vidas futuras y que no corte su continuidad.

Darma no es cualquier tipo de actividad que realicemos, constructiva o no. La realización de acciones positivas en beneficio de nuestra vida futura, eso es el Darma.

La felicidad o la infelicidad se derivan de nuestras acciones. Considerando éstas acciones kármicas, las acciones negativas dan resultados negativos y las acciones positivas dan resultados positivos. Cualquier cosa que podamos realizar bien en esta vida, plantar un campo o algo similar, es consecuencia de acciones positivas que realizamos en vidas anteriores. Si estamos muy enfermos, o somos infelices, o tenemos una corta vida, todo esto es resultado de acciones negativas que realizamos en el pasado.

Por ejemplo, existen dos comerciantes: uno es exitoso y el otro no. Esto es resultado del karma anterior. Puedes ver a dos hombres de negocios; uno trabaja muchísimo y no es exitoso, mientras que el otro no tiene que trabajar tanto y sin embargo es exitoso. Otro ejemplo: si matas seres vivos, tendrás una vida corta y te enfermarás. Pueden preguntarle a su Geshe-la acerca de todo esto.

Si te abstienes de realizar actos negativos, no renacerás en un reino inferior, sino como humano o en un reino superior. Pero, aún si renaces como humano o como un dios, esto no te da la completa felicidad, todo es parte de la naturaleza del sufrimiento. ¿Por qué es así? Si logras una posición alta, caes a una baja; si estás en una posición inferior, subes a una más alta. Esto trae un gran sufrimiento. Por ejemplo, si tienes hambre, comes; pero si comes mucho, te enfermas. Si tienes frío, prendes la calefacción y te acaloras demasiado; entonces tienes que refrescarte. Existen todo tipo de sufrimientos como éstos.

El Samsara, (la existencia incontrolablemente recurrente), consiste en estos tipos de sufrimiento. Es el resultado del karma y de diferentes emociones y actitudes perturbadas. Debemos desarrollar la sabiduría (conciencia discriminativa) del vacío o de la no identidad inherente.

Los dieciséis arhats y muchos otros aryas, son ejemplos de aquellos que han logrado poner fin a su samsara. Aunque podemos poner fin a nuestra propia existencia samsárica, no basta con esto, porque nadie ha sido más amable con nosotros que todos los seres limitados (seres sintientes). Los productos lácteos provienen de la amabilidad de los animales. Si disfrutamos la carne, ésta viene de animales que han sido sacrificados estando sanos. En el invierno, usamos abrigos de piel y de lana proveniente de otros animales. Ellos son muy amables al proporcionarnos todo esto. Necesitamos retribuir esa amabilidad de los seres vivientes procurando lograr el estado de la budeidad nosotros mismos, entonces podremos facilitar el logro de las metas de todos los seres limitados.

Los sravakas y los arhats no pueden satisfacer todos los propósitos de los seres limitados. El único que puede hacer esto es un buda, así que esto es lo que debemos hacer para verdaderamente poder ayudarlos. Necesitamos convertirnos en budas nosotros mismos.

¿Cómo? Siguiendo las enseñanzas del Darma. En India, existían los mahasiddhas de grandes logros; contamos con la historia de las vidas de ochenta de ellos, pero en realidad existen un sinnúmero de aquellos que alcanzaron la iluminación durante su propia vida. En el Tibet tenemos el ejemplo de Milarepa y de otros grandes maestros de las escuelas kagyu, nyingma, sakya y gelug

Una vez alcanzado el estado de un buda, nuestros esfuerzos en el Darma terminan. El trabajo en el Darma es muy difícil en un principio, pero se va facilitando cada vez más; y en la medida en que progresamos, vamos siendo cada vez más y más felices. Terminamos nuestro trabajo con el Darma en un estado de completa felicidad. El trabajo mundano sólo nos trae más sufrimiento.

Por ejemplo, cuando las personas mueren, su vida llegando a su culminación o al final causa sólo tristeza y gran sufrimiento, no sólo para ellos, sino también para aquellos que dejan, por ejemplo, en sus funerales. Necesitamos pensar en esto y realizar algún tipo de trabajo con el Darma. Alcanzar la culminación o final del Darma habiendo obtenido la iluminación, solamente nos puede brindar felicidad, no únicamente a nosotros, sino también a los demás.

Necesitamos abstenernos de cometer las diez acciones negativas. Si realizamos acciones positivas, experimentamos felicidad, y si realizamos acciones negativas, experimentamos infelicidad. Necesitamos examinar los resultados de nuestras acciones, así como examinar a nuestra propia mente como la causa de nuestras acciones. Cuando examinamos lo que hacemos, nos damos cuenta de que poseemos las tres actitudes y emociones venenosas: el apego, la aversión y la ignorancia.

Como resultado del apego, la aversión y la ignorancia tenemos 84000 clases de emociones y actitudes perturbadas. Estos 84000 engaños son nuestros principales enemigos, así que, a éstos los buscamos mirando hacia dentro, no alrededor de nosotros. De éstos 84000, lo principales son las tres actitudes venenosas y la peor, es la ignorancia que habita ahí en nuestro propio flujo mental.

En resumen, necesitamos mirar dentro de nosotros y tratar de terminar con estos enemigos internos. Es por eso que los seguidores del buda darma son llamados “introspectivos” (nang-pa), porque siempre están mirando hacia dentro. Si ponemos fin a las emociones y actitudes perturbadas en nuestro flujo mental, entonces le ponemos fin a todo nuestro sufrimiento. Una persona que trabaja para lograr esto es conocida como seguidora del Darma.

Una persona que trabaja con el Darma para eliminar las emociones y actitudes perturbadas dentro de sí misma, realiza una actividad del Darma conocida como el vehículo hinayana. Si trabajamos en eliminar nuestros engaños no sólo para deshacernos de nuestro sufrimiento, sino que vemos a los demás como más importantes y trabajamos en eliminar nuestros engaños para ayudarlos a eliminar también sus emociones y actitudes perturbadas, entonces seremos practicantes mahayana. Sobre la base de este cuerpo físico, necesitamos tratar de convertirnos en mahayanistas, y el resultado será poder alcanzar el estado iluminado de un buda.

El punto principal es siempre tratar de beneficiar a todos y nunca causar daño de ningún tipo a nadie. Si recitamos “Om mani padme hum”, necesitamos pensar: “Que la fuerza positiva de realizar esto, beneficie a todos los seres limitados”.

Es difícil obtener los cuerpos que poseemos como base para nuestro trabajo, nacer como humano, no es algo fácil de lograr. Por ejemplo, observen el globo terráqueo; la mayor parte la ocupan los océanos, y piensen, cuántos peces hay en éstos océanos. La forma de vida más numerosa es la de animales e insectos. Si nosotros pensamos en todo el planeta y en el número de insectos y animales que hay, nos daremos cuenta de cuán raro, poco común es nacer como humanos.

En el Darma, las realizaciones y los destellos de entendimiento profundo se van dando lentamente, no ocurren en tan sólo unos días, semanas o meses. Incluso sólo unos cuantos seres humanos piensan en el darma, ya no digamos que lo realizan. Necesitamos realizar un trabajo constante durante largo tiempo. Ustedes cuentan aquí con un Geshe bien calificado que puede contestar todas sus preguntas. Con el tiempo, el buda darma continuará creciendo y se expandirá. Es algo que está vivo y sigue creciendo. Cuando el Buda enseñó por primera vez, solamente tenía cinco discípulos. A través de éstos se extendieron sus enseñanzas y hoy día sigue presente de forma muy importante.

Hoy día contamos con alguien igual a Shakyamuni, Su Santidad el Dalai Lama, quien estará aquí en octubre. Cualquier enseñanza que Su Santidad les transmita, tómenla con el corazón y practíquenla con sinceridad. La esencia de las enseñanzas es nunca dañar a criatura alguna y no tener pensamientos dañinos, tratando sólo de beneficiarlos. Este es el punto principal. Si ustedes actúan así, recibirán grandes beneficios en el futuro.

http://www.berzinarchives.com/web/es/archives/sutra/level1_getting_started/general_introductory_material/endpoint_samsara_suffering_dharma_happiness.html

sábado, 8 de noviembre de 2008

Mantén Tu Práctica Aterrizada

 Por Gehlek Rinpoche*


Continuamente señalo que nuestro trabajo principal es liberarnos a nosotros mismos de la miseria de neurosis como la ira, el odio y la envidia. Cuando nos damos cuenta de lo difícil que es esto, y cuánto sufrimos a causa de ello, entonces es importante que cambiemos el foco de nuestra atención, pasando de nosotros mismos únicamente a darnos cuenta que todos los demás tienen este problema.

 

Las personas con las que vivimos, nuestros padres, nuestros compañeros de trabajo, y todas las demás personas que nos conocemos y encontramos, tienen las mismas dificultades. Es de vital importancia reconocer esta situación, ya que la forma de librarnos de nuestra propia miseria es preocupándonos y cuidando de otros. En vez de preguntarnos “¿Cómo puedo hacer algo por mí?”, piensa en los demás y en lo que puedes hacer por ellos. Este es el camino del bodhisattva. No te pierdas en ti mismo bajo la pretensión de meditar y recitar mantras. Por fuera, podrás verte como un gran practicante espiritual, pero, en realidad, esto puede ser otro capullo o caparazón en la cual escondernos mientras seguimos diciéndonos “¿Cómo me puedo desarrollar?” o “¿Qué puedo hacer por mí?”. En vez de esto, en el momento en que tengas dificultades y desees liberarte de ellas, piensa en todos los demás que tienen estas dificultades y también desean liberarse. Teniendo esto en mente, trata de ser útil, trata de ser de ayuda a los demás.

 

En lugar de hacer las cosas más complicadas y más confusas al agregar nuestras propias neurosis, que son nuestro patrón habitual de conducta, trata de mantener lo que sea que tengas de compasión, sabiduría, bondad y preocupación por los demás y trata de ayudarlos. Comienza con las personas más cercanas a ti.  Todos estamos en el mismo bote. Piensa “Así como yo tengo esta dificultad, ellos también la tienen”. Empieza con una persona a la vez, en vez de hacerlo enseguida con todos los seres sintientes. Sin duda, pensar en todos los seres sintientes es de gran beneficio. Pero es un tiro largo resolver los problemas de todas las personas. Por otra parte, cuando estamos sentados en nuestro cojín pensando en todos los seres sintientes es fácil imaginar puntos sin rostros y sin nombres que hacen lo que queramos que hagan, en lugar de personas reales que a veces nos pueden llegar a molestar e irritar enormemente. De manera, que haz todo lo que puedas hacer por aquellos que están justo frente a tus narices, trata de ayudarlos. Esta es la forma de mantener nuestra práctica aterrizada. Incluso si sólo se trata de un pequeño problema, te sentirás muy feliz si eres capaz de ayudar. Esta es la forma de construir felicidad de un bodhisattva – a través del servicio y la ayuda a otros.

 

Aliviar a alguien de cualquier problema, incluso un simple dolor de cabeza, con la motivación de la compasión, produce un enorme beneficio. No porque ocurra que somos un médico que ha recetado la medicina adecuada y así se ha librado de su dolor de cabeza. Prescribir la medicina adecuada para una enfermedad particular no es lo que nos trae este gran beneficio. El beneficio proviene de la motivación de aliviar el sufrimiento que otros están experimentando, el cual reconocemos que no es diferente de nuestro propio sufrimiento. También se vuelve muy importante el hecho que el deseo sincero de ayudar no esté contaminado por una “agenda personal”. En el momento en que pensamos “Yo seré el instrumento para aliviar el sufrimiento de esta persona” o “Yo recibiré reconocimiento por hacer esto”, estamos actuando de acuerdo a una “agenda personal”. Si actuamos con una “agenda personal”, aunque tengamos deseos de ayudar, nuestra ayuda se volverá imperfecta y contaminada. Generalmente tenemos una mezcla de ambas actitudes, por lo que tenemos que reconocer esto y trabajar para poder ser capaces de ayudar sin tener una “agenda personal”.

 

Las vidas de las personas, actualmente, se vuelven cada vez más y más ocupadas. No hay tiempo para escondernos en nuestros capullos o caparazones. Hay cuentas que pagar y la mayoría de las personas están bajo una gran cantidad de estrés con el sólo fin de sobrevivir. Tenemos que hacer uso de lo que está frente a nosotros, de lo que está a la mano. Tenemos que hacer que las enseñanzas sean prácticas, aterrizadas y relevantes para la vida que llevamos. Aunque no tengamos la “mente de la iluminación” [bodhimind] o actitud altruista, y a pesar que lo que tengamos sea artificial, continúa haciendo plegarias para que puedas desarrollar una “mente de la iluminación” real, verdadera. El sólo hecho de hacer plegarias y desear desarrollar esta “mente de la iluminación” es increíblemente poderoso. Nunca desestimes ni menosprecies la diferencia que puede hacer tu aspiración. Una actitud mental así influirá en todo lo que hagas en una dirección positiva. Lavar, planchar la ropa, comprar alimentos, hacer fila, conducir por las calles. Cada una de estas actividades se volverá valiosa debido a tu motivación. Poco a poco construirás una base sólida para ayudarte a ti mismo a los demás.

 

Editado por Aura Glaser, Febrero 2004

 

http://www.jewelheart.org/general_pages/e-jewel/feb04/feb04_e_jewel.htm

* Nacido en Lhasa, Tíbet, en 1939, Kyabje Gelek Rimpoche fue reconocido como un lama encarnado a la edad de cuatro. Recibió enseñanzas desde una edad temprana por algunos de los maestros vivos más grandes de Tibet; Rimpoche obtuvo renombre por su poderosa memoria, juicio intelectual y profunda perspicacia.

Junto a la última generación de lamas educados en el Monasterio de Drepung antes de la invasión china a Tíbet, Gelek Rimpoche fue forzado a huir a la India en 1959. Más tarde, editó y publicó 170 volúmenes de raros manuscritos tibetanos que de otra modo se hubieran perdidos para la humanidad. Rimpoche fue también activo en la formación de las organizaciones que compartirían la gran sabiduría de Tíbet con el mundo exterior. En esto y de otras maneras, ha desempeñado un papel crucial en la supervivencia del Buddhismo tibetano.

La colección de sus obras incluyen más de 32 transcripciones de sus enseñanzas, numerosos artículos así como los bestseller nacionales Good Life, Good Death (La buena vida, la buena muerte) (Riverhead Books 2001) y Tara Box: Rituals for Protection and Healing from the Female Budha (El cofre de Tara: Rituales para la protección y sanación del Buddha femenino) (New World Library 2004). Rimpoche es ciudadano estadounidense y vive en Michigan, USA.

jueves, 6 de noviembre de 2008

 

LAS 37 PRACTICAS DEL LOS BODHISATTVAS

Las 37 Practicas de los Boddhisattvas escritas por el Bodhisattva Gyalse Thogme Zangpo, es un resumen de las enseñanzas de los sutras del Mahayana, en particular de la Obra de Shantideva, Introduccion a la Conducta de los Boddhisattvas, o Boddhisattva Charya Avatara. En forma de versos, expone la esencia de la cultivacion de la Boddhicitta que es la esencia de la mente iluminada de todos los budas, y es basicamente sabiduria y compasion inseparables surgiendo de manera unificada en la mente. La boddhicitta tiene un aspecto relativo o de acuerdo a la comprension de los seres comunes, y un aspecto relativo que tiene que ver con la realizacion de la naturaleza ultima de la realidad tanto de la propia mente como de los fenomenos. La Boddhicitta, es la base, ya que es inseparable de la naturaleza budica o naturaleza de la mente de todos los seres, es el camino, es decir, es la practica de meditacion en si, sea como se entienda tanto en el sutra, como el Madhyamaka, Mahamudra o Dzogchen, y es el Fruto ya que es la realizacion o lo que caracteriza al estado de iluminacion.

 Las 37 practicas de los Boddhisattvas contienen todos estos elementos y su contemplacion profunda resume los caminos del sutra como los del tantra, y constituyen tambien en si mismas, Loyong o entrenamiento de la mente. La version aqui ofrecida esperamos pueda traer gran beneficio para los que las estudien, las practiquen y mas tarde la enseñen a otros.

 Esta version, incluye al comienzo, unos versos de Alabanza al Boddhisatva Chenrezig, compuesta por uno de los Garchen Rinpoche anteriores. Al final unos versos de consejo del actual Garchen Rinpoche.

Sarva Mangalam

Lotsawa Urgyen Lekshe Dayang 

 

Mensaje a mis compañeros del Dharma  

Como todos ustedes han sido mis padres,

los amo. A aquellos que me aman,

me gustaría darles algo que es

como mi propio corazón,

que es que hay dos tipos de Bodhicitta,

que son también como el corazón de los Budas

de los tres tiempos.

Debido a que este libro, explica los dos

tipos de Bodhicitta, les pido que por favor lo

lean una vez al día con continuidad

ininterrumpida.

 

Gar Könchog Gyaltsen      “Invocación, alabanza y dedicación de Chenrezig”  

Protector de todos los seres.

Ser divino que sometes los ejércitos de los

malvados demonios.

Victorioso que conoces todas

las cosas tal como son.

Por favor ven junto a tu asamblea a este lugar.

 

Tus mil brazos y ojos,

son los mil Budas de este afortunado

kalpa que hacen girar la rueda.

Rindo homenaje al Noble Chenrezig,

quien muestra aquello que es necesario

para domesticar a cada ser.

 

OM MANI PADME HUNG HRI  

Por esta virtud, pueda yo realizar

rápidamente a Chenrezig

Y que todos los seres sintientes sin excepción,

logren el glorioso estado de Chenrezig.

   

Las Treinta y Siete Prácticas de los Bodhisattvas 

por Gyalse Thogme Zangpo

¡Namo Lokesvaraya!

¡Rindo Homenaje a Lokesvara!

  En todo momento me postro respetuosamente con mis tres puertas, al Gurú supremo y al Protector Chenrezig quién aunque ha realizado que todos los fenómenos ni vienen ni van,trabaja solamente para el beneficio de los seres transitorios.   Los Budas perfectos, fuente de beneficio y felicidad, surgen del Dharma sublime, y como ese (logro) depende de las prácticas (del dharma), voy a explicar las prácticas de los bodhisattvas:  

1 En este momento cuando este navío difícil de obtener de libertades y fortunas ha sido obtenido, escuchar, reflexionar y meditar día y noche, sin detenerse, con el propósito de liberar a los demás y a uno mismo del océano de la existencia cíclica, es la práctica de los bodhisattvas.

2 [La mente de] apego a los seres amados se agita como el agua. [La mente de] odio hacia los enemigos quema como el fuego. [La mente de] ignorancia que olvida lo que se debe adoptar y lo que se debe descartar está grandemente obscurecida. Abandonar la propia tierra natal es la práctica de los bodhisattvas.

3 Cuando se abandonan los lugares dañinos, las emociones perturbadoras disminuyen gradualmente. Al estar sin distracciones, las actividades virtuosas aumentan de manera natural. Al estar con la mente lúcida, surge la certeza en el Dharma. Recurrir a lugares aislados es la práctica de los bodhisattvas.

4 Los compañeros asociados por largo tiempo se separarán. La riqueza y las posesiones obtenidas con esfuerzo quedarán atrás. La conciencia, el invitado, abandonará la residencia temporal del cuerpo. Abandonar las cosas de esta vida es la práctica de los bodhisattvas.

5 Cuando uno se asocia a [compañías malvadas], los tres venenos aumentan, las actividades de escuchar, reflexionar, y meditar declinan, y el amor y la compasión se extinguen. Abandonar compañías malvadas es la práctica de los bodhisattvas.

6 Cuando uno se apoya en [los sublimes amigos espirituales], las propias faltas se extinguen y las propias cualidades aumentan como la luna creciente. Valorar a los subli-mes amigos espirituales más que al propio cuerpo es la práctica de los bodhisattvas.

7 ¿Qué dios mundano, atrapado él mismo en la prisión de la existencia cíclica, es capaz de proteger a otros? Por consiguiente, cuando uno busca refugio, tomar refugio en las confiables Tres Joyas es la práctica de los bodhisattvas.

8 El Conquistador dijo que todo el insoportable sufrimiento de los tres reinos inferiores es el fruto de las acciones negativas. Por consiguiente, no realizar nunca actos negativos, aún a costa de la propia vida es la práctica de los bodhisattvas.

9 El placer del mundo triple, es como una gota de rocío en la punta de una brizna de pasto, se extingue en un solo instante. Trabajar con ahínco en pos del estado supremo de liberación inmutable es la práctica de los bodhisattvas.

10 Cuando las madres que han sido buenas con uno desde tiempo sin comienzo están sufriendo, ¿de qué sirve la propia felicidad? Por consiguiente, generar la mente iluminada con el propósito de liberar a los seres infinitos en número, es la práctica de los bodhisattvas.

11 Todo el sufrimiento sin excepción viene de desear la propia felicidad. Los Budas perfectos surgen de la mente altruista. Por consiguiente, intercambiar completamente la propia felicidad por el sufrimiento de otros es la práctica de los bodhisattvas.

12 Aún si otros, influenciados por gran deseo, roban toda nuestra riqueza o hacen que otros lo hagan, dedicarles nuestro cuerpo, posesiones, y virtudes (acumuladas en) los tres tiempos es la práctica de los bodhisattvas.

13 Aún si otros cortan nuestra cabeza cuando uno no tiene culpa alguna, tomar sobre uno mismo todos sus actos negativos por el poder de la compasión es la práctica de los bodhisattvas.

14 Aún si alguien difunde a través de los billones de mundos, todo tipo de comentarios ofensivos acerca de uno, hablar uno mismo de las cualidades de esa persona con una mente amorosa es la práctica de los bodhisattvas.

15 Aún si, en medio de una reunión pública, alguien expone faltas y habla mal de uno, rendir homenaje humildemente a esa persona, y percibirla como un amigo espiritual es la práctica de los bodhisattvas.

16 Incluso si alguien a quien uno ha cuidado con afecto como a su propio hijo nos considera su enemigo, apreciar a esa persona con tanto cariño como lo hace una madre respecto de su hijo enfermo es la práctica de los bodhisattvas.

17 Incluso, si influenciado por el orgullo, un igual o un inferior nos trata con desprecio, ponerlo respetuosamente como un Gurú en alto de la propia cabeza es la práctica de los bodhisattvas.

18 Aunque uno pueda tener una vida de pobreza, siempre maltratado por otros, afligido por enfermedades peligrosas y espíritus malignos, no tener temor y tomar sobre uno mismo todas las acciones negativas y sufrimiento de los seres es la práctica de los bodhisattvas.

19 Aunque uno pueda ser famoso y reverenciado por mucha gente u obtenga riquezas como las de Vaishravana, ser humilde al darse cuenta que la riqueza mundana no tiene esencia, es la práctica de los bodhisattvas.

20 Si los enemigos externos son destruidos sin que uno haya sometido al enemigo del propio odio, los enemigos solo aumentarán. Por consiguiente, someter la propia mente con el ejército del amor y la compasión es la práctica de los bodhisattvas.

21 Por mucho que los placeres de los sentidos se disfruten, tal como ocurre cuando (se bebe) agua salada, el ansia (por ellos) seguirá aumentando. Abandonar de inmediato lo que sea que haga surgir aferramiento y apego es la práctica de los bodhisattvas.

22 Las cosas aparecen y cómo aparecen depende de la propia mente. Desde el comi-enzo, la naturaleza de la mente esta libre de los extremos de las fabricaciones (concep-tuales). Sabiendo esto, no involucrar la mente en la dualidad sujeto-objeto es la práctica de los bodhisattvas.

23 Cuando encontramos objetos sensoriales placenteros, aunque aparecen bellos como el arco iris en el verano, no considerarlos como reales y abandonar el aferramiento y el apego es la práctica de los bodhisattvas.

24 Los varios sufrimientos son como la muerte de un niño en un sueño. Al tomar las apariencias ilusorias como reales, uno se agota. Por consiguiente, al encontrar circunstancias desagradables, verlas como ilusorias es la práctica de los bodhisattvas.

25 Si es necesario dar incluso el propio cuerpo cuando uno aspira a la iluminación, ¿que necesidad hay de mencionar los objetos externos? Por consiguiente, practicar la generosidad sin esperar algo a cambio o resultados kármicos (positivos) es la práctica de los bodhisattvas.

26 Si al carecer de conducta ética, uno falla en lograr el propio propósito (beneficio), la aspiración de lograr el propósito (beneficio) de otros es algo que da risa. Por consiguiente, mantener una conducta ética libre de aspiraciones respecto de la existencia mundana es la práctica de los bodhisattvas.

27 Para los bodhisattvas que desean la riqueza de la virtud, todos los que hacen daño son como un tesoro precioso. Por consiguiente, cultivar la paciencia libre de hostilidad es la práctica de los bodhisattvas.

28 Incluso los escuchas y los victoriosos nacidos de sí mismos, quienes logran su propio beneficio, trabajan como si estuvieran apagando un fuego en sus propias cabezas. Al ver esto, emprender un esfuerzo diligente – la fuente de todas las buenas cualidades – por el beneficio de todos los seres es la práctica de los bodhisattvas.

29 Habiendo comprendido que las aflicciones, son destruidas por medio de la visión profunda unida a permanecer en el estado calmo, cultivar la concentración que trasciende perfectamente las cuatro (absorciones) sin forma, es la práctica de los bodhisattvas.

30 Si uno carece de sabiduría, es imposible lograr la perfecta iluminación por medio de las cinco perfecciones. Así cultivar medios hábiles junto a la sabiduría que no distingue entre las tres esferas, es la práctica de los bodhisattvas.

31 Si teniendo la (mera) apariencia de un practicante, uno no investiga las propias fallas, es posible que uno actúe de una manera contraria al dharma. Por consiguiente, examinar las propias fallas y abandonarlas, es la práctica de los bodhisattvas.

32 Si influenciado por las aflicciones, uno señala las faltas de otro bodhisattva, uno mismo se disminuye. Por consiguiente, no hablar de las faltas de aquellos que han entra-

do al Gran Vehículo es la práctica de los bodhisattvas.

33 Debido a que la influencia de ganancia y respeto, ocasiona disputas y la declinación de las actividades de escuchar, reflexionar, y meditar, abandonar el apego a las casas de los amigos, relaciones y benefactores es la práctica de los bodhisattvas.

34 Debido a que las palabras hirientes perturban la mente de los otros y hacen que la conducta del bodhisattva se deteriore, abandonar las palabras hirientes que son desagradables a otros es la práctica de los bodhisattvas.

35 Cuando uno se acostumbra a las emociones perturbadoras tales como el deseo, es difícil superarlas con antídotos. El armarse a sí mismo con el arma-antídoto del estar alertas (y recordar lo que debe hacerse), para destruir las emociones perturbadoras en el primer momento en que aparecen, es la práctica de los bodhisattvas.

36 En breve, respecto de cualquier conducta en que uno se involucre, uno debe preguntarse, “¿Cúal es el estado de mi mente?”, ya que lograr el propósito (beneficio) de otros por medio de mantener constantemente la vigilancia y el darse cuenta es la práctica de los bodhisattvas.

37 Para eliminar el sufrimiento de los seres, infinitos en número, por medio de la sabiduría (que realiza) la pureza de las tres esferas, dedicar las virtudes logradas al hacer tal esfuerzo en pos de la iluminación es la práctica de los bodhisattvas.

De acuerdo con las palabras de los Seres Sublimes, respecto al significado de los sutras, los tantras y sus comentarios, he escrito  “Las Treinta y Siete Prácticas de los Bodhisattvas” para aquellos que desean entrenar en el camino de los bodhisattvas.   Debido a mi intelecto inferior y poca erudición, esta no es poesía que complacerá a los eruditos, pero como me he basado en los sutras y las palabras de los Sublimes, pienso que las prácticas del bodhisattva no tienen error.   Sin embargo, debido a que es difícil para alguien de intelecto inferior como yo mismo, el penetrar la profundidad de los grandes actos de los bodhisattvas, suplico a los Seres Sublimes que tengan paciencia con mis errores tales como contradicciones y razonamiento incoherente.   Por la virtud que proviene de este [trabajo], que todos los seres transitorios se vuelvan, por medio de la excelente bodhicitta convencional y última, como el Protector Chenrezig quien no reside en los extremos de la existencia o de la paz.   Esto fue escrito para su propio beneficio y para el de otros, por el monje Thogme, un exponente de las escrituras y el razonamiento en una cueva en Ngülchu Rinchen.

A solicitud de Garchen Triptrül Rinpoche, esta traducción fue terminada en 1999 y revisada en el 2004 por la discípula Ari-ma. Hizo revisiones adicionales en la primavera del 2002. Los derechos de autor de la traducción inglesa son de Ari Kiev 2002. Este texto es para libre reproducción y distribución. Los derechos de autor son sólo con el propósito de autentificación.   © 2004 The Gar Chöding Trust. Todos los derechos reservados. Usado con permiso. Traducido de la versión inglesa al español en Junio del 2008, en Santiago de Chile por Lotsawa Urgyen Lekshe Dayang (Ngakpa Thondup Dorje - Mauricio Salinas), para cumplir los deseos de Kyabje Garchen Rinpoche. © 2008 The Gar Chöding Trust. Traducción al español autorizada por la autora de la obra original en inglés. Usada con permiso. Permitida su reproducción al español sin cambios, y citando el colofón de traducción completo. Prohibido su uso comercial.   

OM MANI PADME HUNG HRI

 

Fuente: http://www.movimientorime.cl/rime/index.php?option=com_content&task=view&id=219&Itemid=1

miércoles, 29 de octubre de 2008

Budismo y paz social

Aliviar el sufrimiento de los seres sensibles en el ciclo samsarico es la aspiración central de los budistas, mediante la práctica estricta de la ética del Dharma. En los años de la Guerra Fría aparecieron entre los budistas del hemisferio norte, tendencias minoritarias que promovían un acercamiento activo a los problemas sociales y políticos, en el terreno más resbaladizo del samsara, como es el del poder y su ejercicio. Apelando a la tolerancia de ustedes amables visitantes, me atrevo a colocar este texto introductorio al llamado “budismo comprometido”, aunque suene algo redundante, ¿verdad? (K.D.)

El budismo comprometido


"Inspirados por valores búdicos, los budistas comprometidos están unidos por la voluntad común de aliviar el sufrimiento del mundo mediante un "compromiso" (versus la renuncia) en el seno de las múltiples instituciones, estructuras y sistemas sociales, políticos, económicos, etc., de la sociedad. Un compromiso de tal índole puede adoptar diferentes formas (como por ejemplo el voto, el lobbying, la protesta pacífica, la desobediencia civil) pero siempre va encaminado a provocar activamente y a transformar esas instituciones percibidas como perpetuadoras del sufrimiento bajo diversas formas de opresión o injusticia."

Thomas Freeman Yarnall, "Engaged Buddhism : New and Improved!(?) Made in the USA of Asian Materials", Journal of Buddhist Ethics, 7, 2000

Un panorama del budismo comprometido (Engaged Buddhism) por Éric Rommeluère. Una versión revisada de un texto publicado sucesivamente en tres revistas:

 Alternatives Non Violentes, n° 111, été 1999, pp. 25-31
 Dharma, n° 34, septembre 1999, pp. 24-28
 Vivre, n° 1 (nouvelle série), Bruxelles, juin 2001, pp. 46-52


Un budismo transversal

El budismo es múltiple, plural, diverso, complejo. En lo sucesivo, en Occidente se codean monjes Zen, lamas tibetanos en el exilio, monjes cambodjanos y sri-lankeses de la escuela Theravada, así como venerables vietnamitas llenos de amidismo (un budismo de fe particularmente vivaz en la zona china). Disparidad de enseñanzas, yuxtaposición de escuelas. Sin embargo, después de algunas decenas de años, está tomando importancia una nueva corriente de pensamiento budista que traspasa todas: el Budismo Comprometido. Este movimiento pan-búdico, que no ha surgido de una escuela particular y que encontramos tanto en Oriente como en Occidente, expresa una postura innovadora: un budista puede (o mejor, debe) comprometerse en la vida política, económica o civil con el fin de concretar un ideal de sociedad justa y equitativa, libre, y es aquí donde reside una de las novedades, oponerse a las estructuras establecidas. En el transcurso de la historia, los monjes budistas se han constituido la mayoría de veces en comunidades de personas en retiro espiritual y son raros los que han vuelto a poner en tela de juicio los sistemas políticos en los que evolucionaban, incluso los más despóticos. La conformidad de las comunidades monásticas con el orden establecido ha sido más o menos siempre rigoroso. Pero ¿podemos hoy en día contentarnos con enseñar una religión cuando los hombres no comen cuando tienen hambre, no tienen techo o abrigo o no tienen acceso a la educación? Así, ha aparecido el sentimiento de que los budistas también debían responder a un sufrimiento más global que el simple sufrimiento psicológico o existencial. Que también debían afrontar las desigualdades sociales, los problemas materiales, las dificultades económicas e incluso las opresiones.

Este movimiento todavía es poco conocido en Francia, aun cuando una de sus figuras, el monje vietnamita Thich Nhat Hanh vive y enseña en ese país desde hace treinta años. El movimiento predomina en América, en los países anglo-sajones y en Alemania, país donde el budismo está arraigado desde hace algunas décadas. Ya tiene múltiples caras, según si sus miembros se comprometen en la acción social o en la militancia política. Incluso se ha formado una separación entre los que ven en esta forma de compromiso un complemento necesario de las actividades tradicionales enseñadas en el seno de su propia escuela (meditación, estudio, etc.) y los, más radicales, que consideran el Budismo Comprometido como una "vía espiritual" en sí misma. De todas formas, esta última tendencia sigue siendo minoritaria. Sus campos de actividad son de lo más variado: la ayuda a los presos, la construcción de hospitales, la militancia, la reflexión sobre la educación o la economía, o la participación en movimientos pacifistas o ecológicos, etc.

Para estas personas comprometidas, el budismo también es vivido como un combate social y/o político. Algunos retirarán un porcentaje de sus impuestos correspondiente a la parte reservada al presupuesto de defensa. Otros ya no serán simplemente vegetarianos por convicción filosófica sino por auténtica concienca política, con el fin de mostrar su oposición a la sociedad de consumo.

Un punto de encuentro entre Oriente y Occidente

El Budismo Comprometido es un budismo moderno nacido del encuentro y de la interacción entre los ideales de Oriente y Occidente, uno portador de una tradición de liberación interior, el otro de una tradición de libertad política. Robert Aitken, uno de los pioneros de este nuevo budismo, describe así este encuentro, desde un punto de vista occidental: "Nosotros, los otros budistas occidentales, edificamos sobre una tradición de responsabilidad social que existe desde Moisés, Jesús y Platón pero también sobre otra tradición de rectitud que se ha formado en los monasterios de yoguis, taoístas, budistas, así como en las grandes instituciones confucionistas. Por esta síntesis, se asegura que el budismo en Occidente aplica la ética de una nueva manera." En esta nueva forma de budismo, las nociones civiles de libertad, igualdad y fraternidad, en lo sucesivo, hacen eco con los ideales espirituales como la repartición o el respeto.

Si el término ha sido forjado durante la guerra del Vietnam por Thich Nhat Hanh, el Budismo Comprometido, como respuesta a los problemas sociales y políticos, ya tiene una historia centenaria en Asia; en el origen, se trataba de una lectura budista del marxismo. El ideal comunista ha parecido a sus primeros lectores orientales una versión curiosamente cercana al modelo comunitario predicado por el Buda. Y desde el principio del siglo, surgía aquí y allá la idea de un "budismo socialista" o de un "budismo radical". La mayoría de veces, este primer impulso fue reprimido violentamente. Durante la guerra ruso-japonesa de principios de siglo, un asunto que implicaba a religiosos también tuvo una gran resonancia en Japón. Veintiseis personas pertenecientes a un movimiento de inspiración marxista y anarquista fueron arrestadas por alta traición y conjuración contra el Emperador. Entre ellas, el editor de la traducción japonesa del Manifiesto del Partido Comunista y cuatro monjes budistas entregados a la causa del pueblo. Uno de esos monjes, Gudô Uchiyama, de la escuela Zen, ha dejado una amplia obra escrita que permite circunscribir sus reflexiones. Sus lecturas de los autores sociales le habían llevado a la conclusión de que las doctrinas budistas y marxistas compartían el mismo ideal social. Por esto, le pareció que era su deber de monje militar por el desarme, el pacifismo y la nacionalización de las tierras. Cuando en 1907, el partido socialista japonés fue prohibido, Uchiyama siguió imprimiendo sus libros en la clandestinidad donde hacía un llamamiento a las reformas sociales y económicas. Arrestado en 1909, fue condenado a siete años de cárcel por actividades subversivas. Cuando estaba en la prisión, fueron arrestados otros militantes. Sus libretas y octavillas eran releídas, como su Manual para los soldados imperiales, donde pedía a los militares que desertaran. Finalmente acusado de alta traición, Uchiyama, monje budista y marxista, fue fusilado junto a otros conspiradores. Este asunto que marcó la opinión japonesa de la época es, en este aspecto, revelador de este encuentro inesperado entre Oriente y Occidente.

Este tipo de opiniones declaradas públicamente eran marginales. Pero marcaban una nueva toma de conciencia: en lo sucesivo, el budismo podía tener un papel político y social contra o independiente de las autoridades o estructuras establecidas. Luego la connivencia del budismo y el marxismo ha sido muy real en Asia. En el momento de la lucha por la independencia de Ceilán, numerosos monjes tomaron así hecho y causa para movimientos de inspiración socialista y comunista. Hoy, la tentación marxista ya no es, como podemos imaginar, actual. Gandhi, símbolo de la no-violencia, ha reemplazado en lo sucesivo a Marx en los iconos del Budismo Comprometido. Sin embargo, este movimiento sigue estando ampliamente formado por ideales socialistas, por lo menos en sus versiones politizadas.

Panorama de las redes de budistas comprometidos

Actualmente, la mayoría de los budistas comprometidos están reagrupados en el seno de dos grandes organizaciones internacionales: The Buddhist Peace Fellowship (BPF) y The International Network of Engaged Buddhists (INEB). La primera tiene su sede en los Estados Unidos, la segunda en Asia. Independientemente de estas dos redes, hay muchas otras organizaciones budistas que también trabajan en el ámbito del compromiso político y social. La mayoría de veces son emanaciones de una tradición particular, como la reciente Zen Peacemaker Order creada por Bernard Glassman, quien quiere casar el Zen con el compromiso social. La BPF y la INEB son organizaciones pan-budistas. Sus objetivos sobrepasan la ayuda directa a los desprovistos y la simple coordinación de programas sociales. Funcionan como redes de reflexión y proponen proyectos de sociedad alternativa.

La Buddhist Peace Fellowship es, ante todo, la obra de un hombre, Robert Aitken, uno de los pioneros del budismo Zen americano. Nacido en 1917, Aitken se interesó por el budismo cuando fue hecho prisionero en Japón durante la segunda guerra mundial. Después de la guerra, prosiguió su aprendizaje junto a los maestros japoneses y, finalmente, fue reconocido como maestro en el seno de la escuela Zen Sambô Kyôdan, "La Sociedad de los Tres Tesoros". Paralelamente, se implicó en el activismo que vivía como un complemento necesario a su práctica budista. Militó contra los ensayos nucleares americanos en los años 50, luego contra la guerra del Vietnam en los años 60. Aitken fue uno de los primeros budistas americanos que practicó la desobediencia civil rechazando pagar la parte de sus impuestos afectados por el presupuesto de defensa. Lo que es, dicho sea de paso, totalmente impensable en el contexto del Zen japonés donde la sumisión al Estado y más generalmente al grupo social, es imperativa. Vinculado a sus maestros, Aitken, ha separado, no obstante siempre, el mensaje del Zen de los que consideraba defectos de la cultura japonesa.

Las reflexiones de los budistas americanos sobre su compromiso político datan de esta época donde la guerra del Vietnam obligaba a todo el mundo a tomar posición. En 1969, Gary Snyder (el Jaffy Ryder de las novelas de Jack Kerouac), uno de esos intelectuales ganados al budismo, volvió a publicar un famoso artículo donde criticaba las instituciones budistas que aceptaban o ignoraban las desigualdades en las que vivían y por esto incluso afianzaban las tiranías. En él decía: "La revolución social ha sido la misericordia de Occidente; el despertar personal en el sí mismo fundamental, la vacuidad, la misericordia de Oriente. Necesitamos ambos." ("Buddhism and the Coming revolution", Earth House Hold). Algunos años más tarde, Robert Aitken fundaba la Buddhist Peace Fellowship con los miembros de su comunidad Zen y algunas personalidades del mundo budista como Gary Snyder. En principio, su audiencia se limitó a Hawaii donde vivía Aitken y, luego, a California, pero su influencia se extendió rápidamente a todos los países anglófonos. Hoy, la BPF cuenta con alrededor de 4.000 miembros. Es una de las organizaciones americanas más activas en materia de desarme, ecología o derechos humanos. En 1987, fue la co-instigadora de una reunión interreligiosa en Honduras y Nicaragua para resolver la crisis política en esos países. Actualmente, desarrolla diversos programas de ayuda social en Asia.

Más reciente y menos importante que la Buddhist Peace Fellowship, he International Network of Engaged Buddhists(INEB) es, sin embargo, la organización más innovadora en materia de reflexiones teóricas. Su sede está en Bangkok, pero como indica su nombre, está constituida en red y cuenta con 400 miembros pertenecientes a 33 países diferentes. El Dalai-Lama, Thich Nhat Hanh y Maha Ghosananda que forman parte de tres tradiciones diferentes (budismo tibetano, Zen vietnamita, Theravada camboyano), son miembros de honor de la misma. La INEB nació en 1989 con la iniciativa de dos budistas, Teruo Maruyama y Sulak Sivaraksa. El primero es un japonés, sacerdote de la escuela japonesa Nichiren-shû. Antiguo miembro del Partido Comunista, Maruyama es conocido en su país por sus acerbas críticas de las instituciones religiosas y por sus diversas campañas no-violentas (contra los consorcios de la industria química y la construcción del aeropuerto de Tokio, entre otros). El segundo, el doctor Sulak Sivaraksa, es tailandés y sigue siendo uno de los principales teóricos del movimiento. Él mismo dice estar influenciado por el pensamiento de Thich Nhat Hanh, Gandhi y de los Quakers. Incluso si se desmarca, también sigue profundamente impregnado por el modelo marxista. En su propio país, Sulak Sivaraksa fue perseguido durante largo tiempo por sus actividades consideradas como subversivas.

Las acciones de la INEB son múltiples y puntuales. La sección japonesa de la red milita, por ejemplo, por el reconocimiento de las exacciones de Japón durante las últimas guerras: la masacre de Nankin, experimentaciones de los médicos japoneses durante la segunda guerra mundial, etc. La INEB-Japón también ha empezado con otro tabú de la sociedad japonesa: la esclavitud sexual controlada por los yakuza, los mafiosos locales, sin vacilar en operar en condiciones rocambolescas para salvar a prostitutas. Compradas en su país por 150.000 a 300.000 francos, se estima así que de 50 a 70.000 tailandesas son forzadas a prostituirse en el país del Sol Naciente. Los miembros de la INEB, a veces monjes, van a los bares de prostitución donde intentan sensibilizar a las jóvenes mujeres haciéndose pasar por clientes. Cuando se ha establecido el contacto y una entre ellas manifiesta el deseo de escapar, organizan su fuga. Operación difícil y peligrosa, los bares se encuentran bajo la estrecha vigilancia de las bandas de malhechores. Llegan en gran número y en la confusión, la sacan. En el transcurso de los últimos años, algunas decenas de tailandesas han podido ser liberadas de esta manera.

Otra acción reciente llevada a cabo, esta vez en Tailandia, por el doctor Sulak Sivaraksa: la INEB se ha opuesto en 1998 a la construcción de un gasoducto de una longitud de 260 kilómetros que transporta gas birmano hasta la provincia tailandesa de Ratchaburi. La INEB, como numerosos grupos de oposición tailandeses, acusaban a la PTT (Petrol Authority of Thailand), el consorcio petrolero nacional, de no haber indemnizado lo suficiente a la población local, de haber descuidado la protección del medio ambiente y, aún más grave, de financiar y sostener indirectamente la junta militar birmana mediante la compra de este gas. A pesar de sus múltiples batallas (Sulak Sivaraksa se encadenó al gasoducto en construcción y luego llevó a cabo acciones judiciales contra el gobierno), el conjunto está actualmente en marcha.

¿Una utopía?

Mediante este tipo de operaciones, los budistas comprometidos quieren mostrar que un acercamiento tradicional es obsoleto y que el budismo debe encontrar respuestas apropiadas a los problemas contemporáneos. Por más que hagamos, estamos implicados en la mundialización y globalización de las economías. ¿Cómo respetar el precepto de no matar cuando nuestros impuestos también contribuyen al presupuesto de defensa? ¿Cómo respetar el precepto de no robar cuando comprando productos de consumo contribuimos a la explotación del tercer mundo? Para un Sulak Sivaraksa, la mera participación en la sociedad de consumo viola todos los principios éticos. El sufrimiento, problema esencial del budismo, adquiere una nueva dimensión en nuestras sociedades. Por lo que en lo sucesivo, un pensamiento budista debe incluir una reflexión sobre nuestra implicación en el mundo, nuestras relaciones con el Estado, las empresas o las multinacionales. Para los budistas comprometidos, la acción es también necesaria para modificar las relaciones de fuerza entre los individuos y los actores sociales. El respeto, la no-violencia, la compasión son los leitmotivs de estos nuevos artesanos de la paz. ¿Cambiarán ellos el mundo? En todo caso, han prometido obrar, según el voto budista, "mientras haya seres que salvar".

Éric Rommeluère



"Acercando más el budismo al mundo contemporáneo, no se trata en ningún caso de olvidar lo esencial, como por ejemplo los principios de la ética. Simplemente, hace falta volver a darles un sentido en las sociedades en las que vivimos. En las sociedades agrarias donde se ha desarrollado el budismo, las cosas eran más simples… Podíamos decir "no mato, no robo, no cometo adulterio, no miento. Soy una persona de bien" pero con la creciente complicación de nuestras sociedades, ¡ya no es así! (…) Ya no es tan simple abstenerse de matar a todo ser viviente. Debemos preguntarnos: ¿Podemos admitir que nuestros impuestos sirvan al armamento? ¿Debemos criar animales para matarlos? Con relación al segundo precepto, no robar, también cabe preguntarse: incluso si no robamos nada directamente, ¿podemos aceptar ver cómo los países ricos explotan a los países pobres mediante el sistema bancario internacional y el orden económico mundial? De hecho, ¡participar en todo el sistema de consumo ya es arriesgar a cada instante la violación de los tres primeros preceptos! En cuanto al cuarto, abstenerse de palabras engañosas o incorrectas, es particularmente difícil en un mundo basado en la comunicación publicitaria y la propaganda política… De hecho, el sufrimiento que, sin duda, con frecuencia podía ser espantoso en la época de Buda, era, no obstante, más sencillo de comprender. La interdependencia entre los fenómenos se ha convertido en algo muy complejo… Si no adaptamos la sabiduría budista a la comprensión de la realidad social y a la búsqueda de una respuesta a las preguntas que ésta pone, entonces el budismo corre el peligro de ser sólo una especie de escapatoria a los problemas de este mundo, para uso de las clases medias."

Extractos de una entrevista a Sulak Sivaraksa aparecida en la revista americana Turning Wheel (1994).

http://www.zen-occidental.net/articles2/engage-espagnol.html