sábado, 9 de septiembre de 2017

CANCIÓN DE BARDO DE recordarSE UNO MISMO


Este texto  es una enseñanza de Padmasambhava, en la que nos recuerda cómo liberarnos a nosotros mismos en los seis diferentes bardos.
El budismo tibetano se refiere a los seis bardos como estados de transición; el bardo de esta vida; el bardo de soñar; el bardo de meditación, el bardo de morir; el bardo del dharmata y el bardo de devenir. Para cada uno de los bardos hay clara instrucciones sobre qué debemos hacer para lograr la liberación, mientras experimentamos estos estados. Los versos aquí expuestos son las instrucciones concisas de la Preparación Secreta de la Dakini en el Tantra Madre de la Gran Perfección.


Canción del Bardo de recordarse uno mismo
de Secret Dakini Training Mother Tantra of the Great Perfection
¡Ema!
Ahora, mientras el bardo de esta vida se desarrolla,
No seré ocioso, pues no hay tiempo que perder.
Entro al camino de sin distracción de escuchar, pensar, entrenar,
Mientras tengo ahora la preciosa forma humana.
Ya que esta forma libre y favorable real significado debe tener,
La emoción y el samsara ya no reinarán más.

¡Ema!
Ahora, mientras que el bardo del sueño se desarrolla,
No dormiré como un cadáver, tan descuidado e ignorante.
Sabiendo que todo es auto mostrado, reconocido,
Capturo sueños, conjuro, transformo, me preparo en lúcida vigilia.
En lugar de quedar profundamente dormido, como los animales,
Usaré el Dharma tal como en el estado de vigilia.

¡Ema!
Mientras que ahora el bardo de meditación se desarrolla,
Dejaré de lado cada ilusión errante.
Libre de apego, dispuesto en no distracción ilimitada,
Estable estaré en la compleción y en el desarrollo.
Cuando genere proyectos de resuelta preparación,
La ilusión y el desconocimiento no reinarán más.

¡Ema!
Mientras que ya el bardo de morir se desarrolle,
Arrojaré lejos el apego, el aferramiento a todas las cosas.
Entra sin distracción al estado de lúcidas enseñanzas,
Suspendida como una vasta expansión esta mente no surgida.
Dejar esta forma material, mi cuerpo humano mortal,
Lo veré como ilusión y transitorio.

¡Ema!
Mientras que ya el bardo de dharmata se desarrolle,
No tendré miedo o pavor o pánico por todo.
Reconociendo todo como ser la naturaleza del bardo,
Ahora el momento ha llegado de dominar el punto vital.
Colores, sonidos y rayos irradian adelante, auto resplandor del saber,
Que nunca pueda temer a las [deidades] pacíficas-iracundas auto reveladas.
¡Ema!

Mientras que ahora el bardo del devenir se desarrolla,
Mantendré la meta permanente de la mente concentrada.
Reconectado firmemente con el fluir de la noble acción,
Cerraré las puertas del útero y recordaré volver.
Ya que es momento de fortaleza y percepción pura,
Evitaré visiones erradas y me prepararé en la unión-forma del guru.

Si mantengo esta mente insensata que nunca piensa en morir,
Y sigo luchando por inútiles objetivos de vida,
¿No estaré engañado cuando abandone aquí con las manos vacías?
Ya que sé que el sagrado Dharma es solo lo que necesito,
¿No debo por el Dharma vivir bien este momento,
Renunciando a las actividades que solo son para esta vida?

Estas son las instrucciones que me dijo el compasivo gurú.
Si no sigo las enseñanzas del gurú desde mi corazón,
¿Cómo puede ser esto sino yo engañándome a mí mismo?

LA PRÁCTICA DE MEDITACIÓN
DE CHENREZIG

Khenchen Konchog Gyaltshen Rinpoche



E
N GENERAL EN EL BUDISMO, y particularmente en el Mahayana y Vajrayana, un concepto central es la filosofía de la compasión, cuya práctica es esencial. El Bodhisattva Chenrezig tiene una larga historia de asociación con la compasión en muchas tradiciones. Por ejemplo, es Kwan Yin en China, Kannon en Japón. En el budismo tibetano, o Vajrayana, la técnica de meditación de visualizar a Chenrezig y cantar su mantra de seis sílabas es muy común.

Chenrezig es una palabra tibetana, el nombre de todas las formas de este compasivo bodhisattva. En sánscrito es llamado Avalokiteshvara, Avalokesvara o Lokesvara, todos significan Señor de los Mundos. En tibetano, chenre es la palabra honorífica para ojos. Los ojos simbolizan sabiduría, porque nosotros aprendemos acerca de nuestro mundo a través de ellos. De modo semejante, la sabiduría “ve” la causa del sufrimiento, la naturaleza del samsara, la naturaleza de la iluminación y las causas de la paz y la felicidad. Esta consciencia discriminativa percibe el modo de función de todos los fenómenos. Zig significa mirar o contemplar con gran compasión. Chenrezig contempla el mundo para ver cómo beneficiar a los seres sensibles a través de sus actividades y manifestaciones.

Algunos tienen amplio conocimiento, pero sin compasión, tales mentes no están motivadas para beneficiar a los demás. Pueden ver por sí mismos que algunas personas son muy inteligentes, tan talentosas, pero no ofrecen algún beneficio para la sociedad. Hay otros que tienen compasión sincera pero carecen de sabiduría, por lo que continuamente cometen equivocaciones. Ellos quieren ayudar a los demás, pero no tienen habilidad para tal efecto. Sin compasión, la sabiduría es solo seca e intelectual. Por eso podemos ver cuán importante es el combinar estas dos. Chenrezig nos ofrece un modelo de alguien que personifica tanto la sabiduría como la compasión. Hacemos su práctica de meditación para realizar estas cualidades en nosotros mismos. Generar sabiduría y compasión juntas es importante para nuestro propio beneficio y para beneficio de los demás. Estos dos son interdependientes, así que cuando hablamos de beneficiar a los demás, realmente recibimos el beneficio nosotros mismos. Cuando poseemos sabiduría y compasión genuinas, la gente lo reconocerá y responderá positivamente. Cuando más trabajemos por el beneficio de los demás, más recibiremos para nosotros mismos. Esta es la realidad de la realización de causa y resultado.

Entrenar la mente de esta manera no resulta fácil porque las aflicciones están profundamente enraizadas en la mente. Podemos decirnos: “Debo hacer esto”, pero la mente no siempre lo cumplirá. Vemos que esta es una paradoja entre la mente de acción y la mente intelectual. La mente de acción consiste en nuestras propensiones y hábitos profundamente enraizados. La mente intelectual es nuestro entendimiento sobre las cosas. Cuando estamos acostumbrados a las aflicciones y emociones perturbadoras, la mente de acción está influida por su fuerza poderosa. El sufrimiento es el resultado inevitable, no importa cuánto la mente intelectual quiera hacer otra cosa. De otro lado, si practicamos y nos habituamos en sabiduría y compasión, entonces un tipo positivo de mente de acción se enraizará profundamente en nosotros. La experiencia inevitable será una felicidad y paz imperturbables. Debemos asegurar que nuestra práctica del Dharma no se quede a nivel puramente intelectual sino, por el contrario, se convierta en una vívida presencia. Para lograr esto es indispensable la práctica Vajrayana.

La meditación es el método principal con el cual entrenar nuestra mente en sabiduría y compasión. No hay otra manera, así que necesitamos voluntad y dedicación.  Si la mente fuera una máquina, podríamos apretar un botón y podríamos hacer que pidamos esto. Pero la mente no funciona así; ella no reacciona instantáneamente. La meditación no es solo un “botón” que podemos presionar para efectuar la transformación.

Estamos acostumbrados a creer que todo el mundo funciona como una máquina. A todas partes que vamos, en la oficina, en la pista, en la casa, presionamos un botón para que las cosas funcionen. Debido a este condicionamiento, pensamos erróneamente que la meditación debe funcionar de la misma manera. Si no conseguimos resultados en una sesión, entonces nos desanimamos y creemos que no funciona. Tenemos que entender que la meditación toma un período de tiempo. La mente no es una máquina, por eso debemos aplicarnos con perseverancia y paciencia.

Hay dos clases de paciencia: la paciencia inútil y la paciencia necesaria. La paciencia inútil nos lleva a perder nuestro tiempo y energía mientras pasa el tiempo sin hacer ningún esfuerzo genuinamente espiritual. No hay opción sino la de practicar la otra paciencia. La paciencia necesaria desarrolla fuerza en la mente sobre una base de razón, sabiduría y compasión. No es el modo sumiso  de paciencia que proviene de la pereza; no es un signo de debilidad. Con la paciencia adecuada podemos practicar sin resentimiento y odio. Alegres e intrépidos nos colocamos en nuestro tiempo y energía; lo que es el verdadero significado de paciencia. Para combatir el desánimo, ponemos paciencia junto con perseverancia.

Cuidando de practicar cotidianamente, no importa cuánto nos tome acostumbrarnos. No es algo que finalice en un par de años. Puede tomar diez años o toda una vida. Es como comer y beber, que tenemos que hacer diariamente para sostener nuestro cuerpo. De igual manera, hacemos la práctica de meditación consistentemente para sostener la mente.

La meditación es más que tan solo sentarse con sus ojos cerrados. Hay un dicho tibetano: “Gompa ma yin gompa yin”, que significa “La meditación no es solo meditación. La meditación es acostumbrarse a ella.” Debemos comprender cómo meditar, generar fuerza y domar la arrogancia indisciplinada de nuestra mente. Existen dos métodos esenciales de meditación; la meditación analítica y la meditación estabilizante. Por ejemplo, uno puede primero analizar la causa y efecto, la temporalidad de los fenómenos, el sufrimiento del samsara y las buenas cualidades de la sabiduría y compasión. Luego, sobre estas bases, uno puede entrenar la mente en la conducta apropiada con la meditación estabilizante. La meditación es un medio para familiarizarnos con la mente y aprender cómo usarla. Es un método de acostumbrar la mente en sabiduría y compasión. Podemos hacer esto en cualquier momento y en cualquier lugar, hacer de nuestra vida una meditación.

De: Pearl Rosary. The Path of Purification. Khenchen Rinpoche, Konchog Gyaltshen. Vajra Publications, 2007, Florida, EE. UU. Capítulo I, Chenrezig Meditation Practice, Introduction, pp. 19-22


Versión al español, los editores.
EL YOGA DE LA DEIDAD


Kenchen Rinpoche, Konchog Gyaltshen



E
N ESTE SIGLO 21, está profundamente enraizado el énfasis en el desarrollo mental por medio de la educación.  Las sociedades modernas confían grandemente en que la ciencia y la tecnología conducirán a una mejor vida. Algunos científicos contemporáneos van más lejos, en cuanto teorizan que la mente y las emociones son nada más que una función física del cerebro, simplemente una reacción electro-química compleja. Las antiguas enseñanzas del budismo están enfocadas en el mismo objetivo: una mejor vida ahora y en el futuro. De modo semejante, el logro en la práctica budista requiere mucho estudio y reflexión profunda. Los maestros budistas han contemplado profundamente la naturaleza de la mente durante muchos siglos y han concluido que no es muy fácil explicarla. La mente posee muchos estratos, cada una de ellos conduce cada vez más a niveles sutiles como las capas de una ingente cebolla. 

Solo podemos experimentar y examinar estos diferentes estratos de la mente a través de la meditación. Cada uno de nosotros tiene una oportunidad para desarrollar esta investigación por sí mismo. Haciéndolo así poco a poco es reemplazada la confusión acerca de las causas del sufrimiento y la felicidad con la sabiduría genuina, eterna. Entre los muchos estilos de meditación disponibles para nosotros, resulta insuperable el yoga de la deidad preservado y perfeccionado por los maestros del Tíbet. Las técnicas del yoga de la deidad nos permiten acceder directa y personal-mente a la vasta naturaleza de la mente. Al aplicarlas correctamente, podemos manejar la experiencia ordinaria, confusa y transformarla con precisión en claridad prístina.

Todos los budas tienen compasión, sabiduría, actividades y habilidades infinitas y perfectas. Sin embargo, si un ser sensible es capaz de beneficiarse con ellas depende de las tres conexiones interdependientes: las bendiciones imparciales del dharma-kaya, la aspiración búdica y la motivación del ser sensible. Una o dos de estas no resultan suficientes; las tres deben estar juntas para que alguien se libere del samsara y alcance la iluminación. Esto se explica con más detalle en textos como El Precioso Ornamento de liberación [de Gampopa] y el Gon Chig [de Jigten Sumgon].

Para experimentar la plenitud del yoga de la deidad o Vajrayana, la práctica de meditación, uno debe tener por lo menos un entendimiento elemental de la filosofía budista. Uno debe estar bien establecido en los cuatro conceptos fundamentales de la rareza y preciosidad de la vida humana, de la temporalidad de todos los fenómenos, de la naturaleza del sufrimiento de la existencia cíclica y de la inexorable causalidad kármica. Estas son explicadas brevemente en este libro, pero son descritas con más detalles en textos como El Precioso Ornamento de la Liberación, Modo de vida y liberación y Transformar el sufrimiento [los dos últimos de Khenchen Rinpoche]. Una vez convencidos de estos cuatro pensamientos, nuestros siguientes pasos son tomar refugio y cultivar la bodhicitta. Finalmente, un conocimiento comprensivo de la naturaleza de la vacuidad o, mejor, alguna experiencia con la meditación sobre la vacuidad, establecerá una firme base para realizar exitosamente la práctica del yoga de la deidad. Sin estos apoyos, la práctica tántrica o yoga de la deidad no será nece-sariamente una práctica budista y no ofrecerá los resultados esperados. Sin embargo, la práctica del yoga de la deidad será sustancialmente beneficiosa y será definitiva-mente un camino hacia la iluminación.

Estas prácticas instilan hábitos positivos para esta vida, para el bardo entre esta vida y la siguiente, como para nuestro renacimiento. Aproximadamente, las reflexiones sobre los cuatros fundamentos, amor bondadoso, compasión, refugio y bodhicitta, están relacionados a esta vida. La disolución en la vacuidad al inicio de una práctica corresponde a nuestra experiencia en el momento de la muerte. Manifestar la deidad desde la vacuidad, cantando el mantra y purificando a nosotros y el medioambiente y todos los seres sensibles, preparándonos todos para estar en el estado del bardo. Después, la disolución en la vacuidad al final de la práctica es similar a la compleción del estado de bardo. Surgiendo de nuevo desde la vacuidad como la deidad en la conclusión de la práctica crea el patrón para renacer en una tierra pura u otro lugar especial que fomenta el desarrollo espiritual.

De: Prefacio a Pearl Rosary. The Path of Purification. Khenchen Rinpoche, Konchog Gyaltshen. Vajra Publications, 2007, Florida, EE. UU.
Versión al español, los editores.

domingo, 13 de agosto de 2017

Oración a Tara para Liberarnos de los Peligros.


Dalai Lama I, Gyalwa Gendun Drupa


El Orgullo. 

Viviendo en las montañas de los puntos de vista erróneos del egoísmo, 
Hinchado con el sentimiento de ser superior, 
Ataca a los otros seres con desprecio 
El león del orgullo. ¡Por favor, protégenos de este peligro! 

La Ignorancia. 

Sin  estar  domado  por  el  afilado  gancho  de  la  atención  plena  y  de  la
vigilancia que observa lo que ocurre en el interior, 
Aturdido por el enloquecedor licor de los placeres sensuales, 
Entra en los caminos erróneos, y muestra sus colmillos capaces de causar
gran daño 
El elefante de la ignorancia. ¡Por favor, protégenos de este peligro! 

El Enfado. 

Impulsado por el viento de la atención inapropiada, 
Agitando las arremolinadas nubes de humo de la conducta errónea, 
Tiene el poder de quemar y destruir el bosque de las buenas acciones 
El fuego del enfado. ¡Por favor, protégenos de este peligro!

 La Envidia. 

Escondida en el oscuro hoyo de la ignorancia, 
Incapaz de soportar la riqueza y las buenas cualidades de los otros, 
Rápidamente inyecta en ellos su cruel veneno 
La serpiente de la envidia. ¡Por favor, protégenos de este peligro! 

Los Puntos de Vista Erróneos. 

Vagando en el temible yermo de la práctica inferior, 
Y en los estériles desiertos del absolutismo y el nihilismo, 
Saquean las ciudades y las ermitas del beneficio y el gozo 
Los ladrones de los puntos de vista erróneos. ¡Por favor, protégenos de
este peligro! 

La Avaricia. 

Manteniendo a los seres encadenados en la insoportable prisión 
De la existencia cíclica carente de libertad, 
Los aprisiona con el vehemente abrazo de la escasez
La cadena de la avaricia. ¡Por favor, protégenos de ese peligro!
 
El Apego

Arrastrados por el torrente de la existencia cíclica, tan difícil de cruzar, 
Condicionados por los vientos del karma 
Somos  balanceados  en  las  olas  del  nacimiento,  vejez,  enfermedad,  y
muerte 
Del torrente del apego. ¡Por favor, protégenos de este peligro! 
 La Duda. 

Vagando en el espacio de la más oscura confusión, 
Atormentando a aquellos que se esfuerzan por conseguir el fin último, 
Es letal para la liberación 
El carnívoro demonio de la duda. ¡Por favor, protégenos de este peligro! 


Dedicación. 

¡Qué estas plegarias y peticiones que te hacemos, 
Aparten las condiciones desfavorables para la práctica del Dharma, 
Y nos propicien una larga vida, un karma positivo, gloria, plenitud, 
Y las demás condiciones favorables que deseamos! 


Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

Desechando todas las Concepciones.


Atisha



Buscando  refugio,  rindo  homenaje  al  precioso  maestro  espiritual,  el  Protector Serlingpa,  y  a  todo  el  linaje  completo  de  este  maestro,  junto  con  sus  discípulos. Te lo ruego, ¡Bendíceme!

La encarnación de la Sabiduría y la Gran Compasión, el Protector Serlingpa, dijo una vez  a  Atisha: “¡Oh,  hijo  mío!  Si  deseas  servir  a  los  demás  en  estos  tiempos degenerados,  tienes  que  destilar  las  palabras  sagradas  de  todas  las  Tres  Cestas  de discursos, escrituras y razonamientos, así como todo el corazón de las instrucciones de los maestros espirituales, y practicarlas en un compendio. Para lograr esto, necesitas las  enseñanzas  que  yo  te  daré  ahora,  enseñanzas  que  te  harán  invulnerable  a  la enfermedad, las heridas, las interferencias de las fuerzas destructivas, demonios, o de quienes  sostengan  enseñanzas  falsas;  y  de  cualquier  otra  condición  adversa  o impedimento”

Entonces él enseñó lo siguiente:

"Desecha todas las preconcepciones
genera la fuerza de todos los antídotos.
Cultiva la aspiración que encarna todos los deseos,
y busca el sendero en el que todos los senderos convergen.
Estos son los antídotos, los cuatro factores iluminados.
Son esenciales para domar los lugares que están alejados del Dharma,
son esenciales también en tiempos de degeneración,
para ayudar a soportar el negativo samsara y sus caminos erróneos."

El significado de estos versos es el siguiente:

Es esencial desechar los conceptos, donde quiera que surjan, reducirlos a su verdadero origen. Examínalos, reflexiona. ¿Qué hace que aparezca este concepto? ¿A qué facultad sensorial se debe el que aparezca?¿De qué forma y color aparece? Trátalo como a una serpiente venenosa o a un perro rabioso, no permitiéndole estar cerca de ti. Debilítalo en el momento en el que surja, aplicando su antídoto. Nunca permitas que te veas influenciado por la pereza.

Esto se dice en un Sutra:

"¡Oh, apego! ahora he discernido tu raíz.
Surges de la gran proliferación de concepciones"

De nuevo leemos en un Sutra:

"La preconcepción es la gran ignorancia
la que te arroja dentro del océano de la existencia cíclica"

Chandrakirti, en su Entrando en el Camino del Medio (Madhyamakavatara) dice:

"Los seres ordinarios están encadenados por las concepciones,
mientras que los yoguis que están libres de concepciones, llegan a liberarse.
Lo que revela que las concepciones son falsas,
fue enseñado por el Sabio como el fruto de un análisis completo"

Todas las palabras sagradas y los tratados del Mahayana, como estos que se citaron aquí,  afirman  que  las  concepciones  son  un  gran  obstáculo  para  el  logro  de  la Iluminación. Por ello es vital no permitir que la pereza te domine. Esto significa que si tú abrigas muchos pensamientos, no alcanzarás el logro final. Por lo tanto, incluso en relación  con  la  profunda  verdad  que  te  liberará,  permanece  sin  proliferación  de pensamientos, y concentra todas tus energías en este único objetivo, destruyendo las concepciones.

También se ha dicho en un  Sutra que todas las formas de actividad mental, son los actos de las fuerzas negativas. Por lo tanto, coordina todas tus aspiraciones, conecta todos los fundamentos y senderos, tales como los Senderos de la Acumulación, Visión y Meditación, para destruir todas las concepciones conforme surjan, aplicando todos los antídotos. Continúa con esto hasta la realización de la Completa Iluminación y el estado de Omnisciencia. En resumen, asegúrate de que cada vez que una concepción
aparece,  también  está  ahí  el  antídoto,  porque  concentras  todas  tus  aspiraciones  en destruir las concepciones por medio de sus antídotos. De esta única forma, transita siempre  cualquiera  de  los  senderos,  pisoteando  y  aplastando  las  concepciones.

Estos cuatro factores, pertenecientes a la categoría de los factores iluminados, tienen que ser adoptados.

Entonces Serlingpa enseñó lo siguiente:

“Las condiciones adversas son nuestro maestro espiritual.
Los fantasmas y los espíritus posesivos, son las emanaciones del Buda.
La enfermedad es una escoba que limpia las negatividades y las obstrucciones,
el sufrimiento es el ornamento de la extensión de la realidad última.
Estos son los cuatro factores completamente no iluminados,
son esenciales para domar lugares que están alejados de Dharma,
son esenciales también en tiempos de degeneración,
para ayudar a soportar el negativo samsara y sus caminos erróneos”

El significado de estas líneas es este:

Cuando las condiciones indeseables y adversas, tales como la enfermedad y el dolor, caen sobre ti, deberán de ser un estímulo para ti, para tomar tú el sufrimiento y la enfermedad de todos los seres sintientes. Deberás de mantener esto en tu mente, sin ninguna reserva, y alegrarte de haberlo tomado para ti en un conjunto. Similarmente, da  a  los  demás  seres  conscientes  todas  las  condiciones  favorables,  tales  como  la felicidad  y  la  paz  de  la  que  puedas  disfrutar,  y  alégrate  de  ayudarles  a  realizar  sus acumulaciones  de  mérito.  Además,  cualquiera  de  los  eventos  que  dan  lugar  a  la percepción de formas, sonidos, olores, sabores, etc, cuando los buscas, no hay donde encontrarlos. 

Emplaza tu mente en la verdad de la imposibilidad de encontrarlos. 

Reflexiona: “Estos son maestros espirituales para mi, un catalizador dirigiendo mis pensamientos hacia lo definitivo. Estas son condiciones favorables para mi logro de la Iluminación”. Pensando esto ¡Regocíjate!

Cuando el daño es causado por los espíritus de los muertos, ogras, espíritus locales, etc, haz de esto un catalizador para, de todo corazón, tomar para ti cualquier dolor y sufrimiento  que  otros  seres  sintientes  puedan  experimentar.  Regocíjate pensando: “Ciertamente yo he tomado estos sufrimientos por ellos”. Dales a quienes perpetran el daño cualquier cosa que deseen de tu cuerpo, tal como la carne, sangre, etc., porque gracias a la compasión, el amor afectuoso y la mente altruista que aspira a la iluminación, estas dádivas se convierten en factores que llevan a la consecución de la iluminación.

Así es como ellos te ayudan en el camino hacia la iluminación.

Por lo tanto, estas fuerzas malevolentes son emanaciones del Buda, y deberías de cultivar un inconcebible estado de alegría y respeto hacia ellos.

Cuando estés libre de enfermedad, haz de esto un catalizador para darles a los otros seres tu felicidad, junto con sus causas. Piensa que al hacer esto, también ayudas a todos los seres sintientes a colmar sus deseos. Regocíjate pensando que tu felicidad y sus causas han servido, por lo tanto, para su propósito correcto. Son como escobas para barrer todas tus negatividades y obstrucciones. Esta generosidad, hace imposible que  las  negatividades  y  obstrucciones  permanezcan  en  ti,  ni  siquiera  durante  un momento.

Como surgen muchos sufrimientos, hay muchas formas de buscarlos. Puesto que todos estos  sufrimientos  nunca  han  existido,  hay  incontables  modos  de  no  encontrarlos cuando  los  buscas.  Todo  es  una  gran  proyección  ostentosa  de  la  expansión  de  la realidad última, para que tengas  en tu  sendero "cien abandonos y cien realizaciones". 

De esta forma, medita y regocíjate.

Estos son los cuatro factores completamente no iluminados que han de ser
descartados.

De nuevo, lo siguiente fue enseñado:

“Es el gran contrapunto a la falsa felicidad,
es el gran causante de un final de miserias,
es el hechizo que atrae el infortunio,
y es el deseo adicional, en el culmen de lo que para nada sirve.
Estos son los cuatro antídotos de los caminos erróneos,
que son requeridos en lugares que están alejados del Dharma.
Son esenciales también en tiempos de degeneración,
para ayudar a soportar el negativo samsara y sus caminos erróneos”

El significado de estas líneas es este:

El contrapunto a los placeres, tales como los derivados de la comida, bebida, riqueza, fama, etc, obstáculos para la práctica de la virtud, es el ser modesto en tus deseos, y practicar el contento interior. De hecho, sigue al dolor con el dolor. Si te duelen las piernas,  haz  circunvalaciones;  si  te  duele  la  espalda,  haz  postraciones.  Si  sufres  de avaricia, da a los demás. Si te sientes atraído por las distracciones, entra en retiro. Si sientes deleite en chismorrear, corta tu habla manteniendo silencio. Si sufres grandes infortunios, que son de lo más indeseable, como el ser objeto de publicidad negativa, de  discusiones,  de  hechizos  mágicos,  de  chismorreos  maliciosos,  etc.,  hazlos  útiles domando al fantasma malevolente del aferramiento al yo. Dales la bienvenida como algo  auspicioso,  como  un  encanto  para  atraer  la  buena  fortuna.  Pide  más,  genera coraje,  y  piensa  que  como  consecuencia  de  estos  inútiles  sucesos  que  te  están afectando ahora, puedes domar a este "yo", y no volver a renacer nunca más en la existencia cíclica.

De esta forma, añade este deseo a todo esto, y esfuérzate en lograr la fortaleza para practicar  los  tres  tipos  de  paciencia.  Estos  son  los  cuatro  factores  de  los  caminos erróneos, que son los objetos de una completa aplicación de los antídotos.

De nuevo, lo siguiente fue enseñado:

“El "yo" es la raíz de todas las acciones negativas.
Es la única cosa que ha de ser descartada con decisión.
Los demás son una fuente de iluminación,
es la única cosa que ha de ser abrazada con entusiasmo.
Estas dos enseñanzas condensan lo que ha de ser abandonado, y sus antídotos.
Son vitales en los lugares alejados del Dharma,
son esenciales también en tiempos de degeneración,
para ayudar a soportar el negativo samsara y sus caminos erróneos”

El significado de estas lineas es este:

El  "yo"  es  ambas,  la  fuente  de  todo  lo  indeseable,  y  la  raíz  de  todos  los  hechos negativos; no  lo  queráis,  sino  que  habéis  de desecharlo  con  total  abandono.  Piensa esto: si los enemigos lo quieren, deberían de tenerle. Si los espectros hambrientos lo quieren, deberían de tenerlo. Si no están hartos, deberían de cocinarlo y comérselo; si están  hartos,  deberían  de  llevarlo  con  ellos.  De  esta  forma,  córtate  en  pedazos  y sírvelos para el bien estar de todos los seres sintientes, evitando tu propio interés, y esforzándote en el bien de los demás con vigor. Puesto que esta es la excelente fuente de la iluminación, nutre a los demás seres sintientes con compasión, y coge para ti sus sufrimientos. Estas son las dos enseñanzas que dan lugar al fin del proceso renovación de  los  vínculos,  y  a  la  aplicación  de  los  antídotos.  Para  ellos  son  las  condiciones adversas distintivas de los Grandes Seres.

De nuevo, lo siguiente fue enseñado:

“Desecha con decisión, y sigue con el abandono.
Desmantélalo con minuciosidad, y déjalo pasar con ternura.
Estos son los cuatro sellos de la vacuidad.
Son vitales en los lugares alejados del Dharma,
son esenciales en tiempos de degeneración,
para ayudar a soportar el negativo samsara y sus caminos erróneos.”

El significado de estas líneas es este:
Arroja  todas  las  concepciones  de  objeto  y  de  sujeto.  Emplaza  tu  mente  de  forma natural en esa última extensión que está libre de elaboración conceptual; una mente vívidamente carente de conceptualización, y en la que no hay trabas. No persigas un anterior periodo de consciencia, no anticipes futuros episodios de consciencia, y deja al presente tal y como es, libre de aferramiento. Déjalo permanecer naturalmente en su estado natural, sin idear, y carente de apego y rechazo. Estos son los cuatro sellos de la vacuidad. Si practicas de esta manera, no serás encadenado en esta existencia cíclica por el karma, sino que alcanzarás la liberación.

Si  adoptas  otra  práctica  distinta  de  esta,  los  endurecidos  seres  sintientes,  en  esta época de degeneración, no serán domados. Si practicas esto, serás invulnerable a los obstáculos, y el bien estar de los demás seres sintientes será fácilmente conseguido.

El Maestro Serlingpa enseñó esto. Yo he mostrado aquí las enseñanzas del Precioso Serlingpa exactamente, de acuerdo a sus palabras.

El tantra de Amoghapasha dice:

“La sabiduría está indicada por ‘Iluminación’, mientras que ‘el ser heroico’ se refiere a los medios hábiles. Es con estas dos, con lo que el bienestar de los demás seres sintientes será obtenido”

También leemos en la Gota de Liberación, de acuerdo al Guhyasamaja:

“Entonces, con la compasión como fundamento,
las cualidades iluminadas surgirán sin excepción”

También leemos:

“Si la compasión raíz está ausente,
no pueden ser soportadas las dificultades”

El Sutra Asimilando Perfectamente las Cualidades de Avalokiteshvara dice:

“Quien siempre aspira a lograr rápidamente la completa iluminación, no debería de entrenarse en muchas disciplinas espirituales diferentes. ¿Cuál es la única disciplina que debería de seguirse?

Es la Gran Compasión. Quien posea la Gran Compasión, posee todas las enseñanzas del  Buda  en  la  palma  de  su  mano.  Él  o  ella,  alcanzarán  su  fin  sin  esfuerzo,  y  sin excesivo trabajo. En resumen, la Gran Compasión es la raíz de todas las enseñanzas”

Esta instrucción la fue dada a Atisha, el Protector de Todos los Seres, por su maestro espiritual Serlingpa Chökyi Drakpa, para ayudar a someter a los lugares que están alejados del Dharma. 


Traducido del tibetano al inglés por Geshe Thubten Jimpa
 

Traducción castellana del ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.