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viernes, 6 de abril de 2018

EL QUÍNTUPLE SENDERO DEL MAHAMUDRA


Khenchen Konchog Gyaltshen 



¿Qué es el mahamudra? Es la naturaleza búdica, la mente básica en todos los seres sensibles. Conocer esto es conocer la naturaleza verdadera de todos los fenómenos y realizarlo es convertirse en un Buddha, ser uno con todas las cualidades búdicas. La naturaleza búdica, el mahamudra, siempre existe, pero para aquellos cuya atención es alejada de esto, permanece como un secreto. Para descubrirla, para desvelar esto, es necesario la práctica y la guía de un verdadero maestro espiritual.

Las prácticas preparatorias del quíntuple sendero desarrollan la reorientación, la purificación y la fortaleza necesaria para la práctica del mahamudra. Las prácticas reales son el camino en sí, el que conduce a la iluminación.

Las prácticas preparatorias generales son cuatro: refugio, lo que nos salva de los caminos erróneos; Vajrasattva, lo que remueve los obstáculos del camino; ofrenda del mandala, lo que trae poder meritorio; y, devoción al guru, lo que trae bendiciones que nos empoderan para seguir el camino.

El refugio es la práctica preparatoria más importante, porque sin ella uno seriamente no emprenderá las demás. Tomar refugio es orientarse uno mismo firmemente en el camino hacia la budeidad y alejarse de la existencia cíclica. Para hacer esto, uno debe entender realmente que la existencia cíclica – el samsara – es inevitablemente un estado de confusión y sufrimiento; entonces uno considerará cómo liberarse uno mismo de esto.

Nosotros mismos no sabemos cómo hacerlo. Generalmente, estamos absorbidos en tratar de estar confortables en el samsara, debido a que conocemos esto y estamos apegados a sus experiencias placenteras. Cuando decidimos reorientarnos tenemos que confiar en uno que lo ha hecho, que ya ha recorrido el camino a la iluminación. Por eso debemos tomar refugio en las Tres Joyas: el Buddha, el maestro; el Dharma, sus enseñanzas; y, la sangha, la comunidad espiritual.

Apartarse del samsara no significa solo estudiar el Dharma y considerar la iluminación: uno puede conocer el Dharma intelectualmente y no tener compresión profunda. Comprender llega a través de los cuatro “fundamentos ordinarios”: meditación sobre la no permanencia, sobre causa y efecto, sobre los problemas del samsara y sobre la preciosidad y rareza de la vida humana. Estando ahora en un cuerpo humano, podemos comenzar en el camino de la budeidad; esta es una oportunidad a ser aprovechada.

Estos fundamentos son llamados los cuatro modos de tornar la mente, alejarla del samsara. Sin estas meditaciones, el refugio de uno es incompleto. Uno necesita comprender claramente la naturaleza del samsara y luego orientarse firmemente hacia la iluminación; de este modo uno se acerca al camino.

Para lograr la iluminación, uno necesita acumular sabiduría y compasión, las dos acumulaciones; cuando son completadas, uno será capaz de realizar los cuatro cuerpos de un Buda. Desarrollar sabiduría y compasión no es una tarea pequeña; demanda mucha fortaleza. Y esta fortaleza es adquirida a través de las prácticas preliminares: Vajrasattva, la ofrenda del mandala y el guru yoga. Esto trae purificación, fortalecimiento y bendiciones del especial empodera-miento.

La práctica de Vajrasattva disipa los obstáculos en el camino. La mente básica es como un espejo que no puede reflejar los objetos cuando está sucio; cuando está bien limpio, puede claramente reflejar cualquier objeto. La mente básica de cualquier ser sensible es la naturaleza búdica, pero está cubierta con el polvo del samsara. La meditación de Vajrasattva es una práctica poderosa de purificación.

La ofrenda de mandala es un modo de desarrollar y mantener la sabiduría (la realización del mahamudra) y la compasión (la profunda bodhichitta). Sintiendo profundamente el deseo que uno mismo y todos los seres sensibles puedan alcanzar la iluminación, ofrendamos el mandala – que representa todo el universo – a los iluminados, llenos de compasión y sabiduría. Damos todo, nosotros mismos y la totalidad. Esta ofrenda nos ayuda a cortar nuestro aferramiento y apego a esta vida. Además, el mérito adquirido por uno a través de la ofrenda del mandala le da fortaleza para nutrir la mente de bodhichitta.

El guru yoga otorga bendiciones. El maestro es el ejemplo, el modelo.  Si vemos al maestro como ordinario, nuestras mentes permanecerán en el estado ordinario, pero si vemos a él o ella como Vajradhara, elevaremos el estado de nuestras mentes. Viendo a nuestro maestro como Vajradhara es el modo de unir nuestra mente con el estado de Vajradhara. A través de pensar al maestro como Vajradhara, recibiremos las bendiciones empoderándonos para alcanzar ese estados nosotros mismos.  Cuando vemos al maestro como compasivo y sabio, el poder de nuestra devoción elimina las vacilaciones en nuestras mentes.  El maestro debe tener de hecho buenas cualidades y realizaciones; pero la energía importante en el guru yoga es esta del practicante; la admiración y gratitud del estudiante.

Cuando estudia y practica realmente, alguna poca experiencia comienza en su mente y con ella una confianza y alegría inefables.  Cuando esto ocurre, siente una verdadera devoción no artificial.  Esto es devoción no simplemente de fe en el maestro, sino desde la propia experiencia de uno, y es la experiencia del verdadero guru yoga. En esta profunda devoción uno recibe los cuatro empoderamientos, que llevan las bendiciones especiales que permiten desarrollar los cuatro cuerpos búdicos.

Las prácticas preparatorias especiales son el cultivo de amor y compasión, una mente muy gentil deseando que todos los seres sensibles puedan tener felicidad y estar libre de sufrimiento. El desarrollo de estos dos es necesario, pero esto solo no es suficiente. ¿Qué debe hacer uno para traer felicidad a los seres sensibles?  Una persona ignorante no puede ayudar.  Por eso debemos volvernos sabios, debemos alcanzar la iluminación. Con ese fin necesitamos seguir un camino perfecto; y tal camino es el sendero del mahamudra.

Comenzamos por cultivar una mente fuerte deseando alcanzar la iluminación para beneficio de los demás; esta mente es bodhichitta. Sin ella, todas las prácticas son inútiles; con ella, se vuelve cierto el posible logro de la iluminación. La única manera de desarrollar amor, compasión y bodhichitta es a través de la honda preocupación por los demás seres sensibles; si no existen, el amor continuaría siendo un misterio. Por tanto, es claro que la iluminación de uno depende de los demás seres sensibles: sin apreciarlos, uno no puede hacer progresos en el camino.

La bodhichitta, la última de las prácticas preparatorias es a la vez la primera de las cinco prácticas reales: bodhichitta, práctica del yidam, guru yoga,  mahamudra y dedicación.

A través de la práctica del yidam (yoga de la deidad) uno realiza todas las cualidades del Buddha en uno mismo.   La naturaleza búdica – la esencia de todos los seres sensibles – se dice que es realmente un secreto. La enseñanza sobre este secreto es dada por el Buddha: en meditación uno se vuelve uno con la deidad yidam, para reconocer la naturaleza de deidad de uno mismo.  Este es el secreto del tantra y el porque la práctica del yidam es llamada la esencia del mantra secreto. Ella está transformando vuestro estado ordinario en estado puro, visualizándose usted y todos los seres sensibles – el universo entero – como transformándose en budas en un campo búdico.

El guru yoga es llamado la esencia de conocimiento, el conocimiento que lleva a iluminarse a uno mismo; este conocimiento es recibido del maestro. Este yoga tiene dos niveles. La práctica preparatoria del guru yoga es la cultivación de la devoción al mirar al maestro de uno como Vajradhara. En la práctica verdadera del mahamudra, el guru yoga es el establecimiento en el continuo de uno de las causas para realizar los cuatro cuerpos de un Buda.

El mahamudra está más allá del pensamiento y hasta más y más allá de las palabras - inconcebible e inexpresable.  Es la iluminación, la mente básica pura, la esencia del significado, la verdadera naturaleza, la vacuidad; todas estas frases son intentos para señalar a una luna que el estudiante aún no puede ver.  Aquellos que han relizado el mahamudra saben que se puede hacer; y, sugerir lo que significa esa realización; ellos hablan de la unidad de vacuidad y apariencia, de la forma pura y vacuidad, de lo relativo y lo absoluto.

Realizar esta unidad es realizar el mahamudra, pero describirlo impone la dualidad del pensamiento. Los maestros hablan de establecer la mente de uno en vacuidad, en no dualidad; ellos no pueden impartir su experiencias de esto, pero pueden guiar la práctica meditativa de los estudiantes hacia esa experiencia. La vacuidad es la luminosa naturaleza de la mente; no su usual ocupada con el pensar. Para un principiante, ‘sin pensamiento’ solo significa una cabeza vacua, pero no es esto lo que implica. Esta naturaleza luminosa de la mente es algo más allá de la dualidad y la no dualidad.

Para los principiantes, el maestro señala el mahamudra, la visión de vacuidad, a través de los razonamientos del Madhyamika basados en las enseñanzas de Nagarjuna. Los estudiantes comprenderán sobre los fundamentos de la instrucción, pero ellos todavía no sabrán. Ellos deben trabajar, deben practicar, para revelar la naturaleza búdica en ellos mismos.

Kunga Rinchen dejó en claro que samsara y nirvana son uno; generalmente pensamos que ellos son dos cosas diferentes, una terrible y la otra maravillosa. Aun no estando iluminados, los estudiantes sienten que la iluminación es diferente y alejada; pero realmente los fundamentos y el objetivo son uno. La existencia cíclica no es algo separado de la iluminación, no está separada de la naturaleza búdica.

Pensamos que estamos basados en el samsara y necesitamos disponer de algún otro lugar, pero eso es un malentendido.  Pensando en que tenemos que descubrir la vacuidad para contrarrestar las aflicciones, hemos creado una polaridad, una oposición, entre ellos. Pero si lo hacemos, podemos caer en el error de simplemente negarnos a pensar acerca de las aflicciones y en su lugar pensar acerca de la vacuidad. Esto no es lo que se busca.  Uno necesita darse cuenta de que todos los fenómenos -- las aflicciones, también - poseen la naturaleza de vacuidad; ellos no son independientes de la vacuidad.

El mahamudra solo es las cosas como son, la verdadera naturaleza de los fenómenos. Cuando el maestro señala al mahamudra, él o ella está mostrando lo que el Buddha enseñó; lo que el Buddha enseñó solo es eso. Decir que el fuego es caliente es ni aceptar ni rechazar; cuando el calor ha sido experimentado, se comprende esto. El mahamudra igualmente solo es la manera de las cosas como son; experimentarla está más allá de cualquier afirmación.

La dedicación es el comienzo y el fin de la práctica; nuestro estudio y trabajo no es para nosotros mismos. La raíz de virtud en nosotros, la naturaleza búdica, es como una gota de agua: sola, se secará y evaporará, pero si cae en el océano nunca se secará. Por eso si dedicamos nuestra gota de virtud al océano de sabiduría, se agregará al océano para siempre, ayudando a todos los seres sensibles a alcanzar la iluminación.



De: Garland of Mahamudra Practices. A Translation of Kunga Rinchen's Clarifying the Jewel Rosary of the Profound Fivefold Path. Snow Lion Publications, segunda edición, USA, 2002. Introducción, pp. 14 - 19
Versión al español, los editores

sábado, 24 de marzo de 2018


LA PRÁCTICA DE MEDITACIÓN
DE CHENREZIG
Khenchen Konchog Gyaltshen Rinpoche



En general en el budismo, y particularmente en el Mahayana y Vajrayana, un concepto central es la filosofía de la compasión y su práctica es esencial. El Bodhisattva Chenrezig tiene una larga historia de asociación con la compasión en muchas tradiciones. Él es Kwan Yin en China, Kannon en Japón, por ejemplo. En el budismo tibetano, o Vajrayana, la técnica de meditación de visualizar a Chenrezig y cantar su mantra de seis sílabas es muy común.

Chenrezig es una palabra tibetana, el nombre de todas las formas de este compasivo bodhisattva. En sánscrito es llamado Avalokiteshvara, Avalokesvara o Lokesvara, todos significan Señor de los Mundos. En tibetano, chenre es la palabra honorífica para ojos. Los ojos simbolizan sabiduría, porque nosotros aprendemos acerca de nuestro mundo a través de ellos. De modo semejante, la sabiduría “ve” la causa del sufrimiento, la naturaleza del samsara, la naturaleza de la iluminación y las causas de la paz y la felicidad. Esta consciencia discriminativa percibe el modo de función de todos los fenómenos. Zig significa mirar o contemplar con gran compasión. Chenrezig contempla el mundo para ver cómo beneficiar a los seres sensibles a través de sus actividades y manifestaciones.

Algunos tienen amplio conocimiento, pero sin compasión, tal mente no está motivada para beneficiar a los demás. Pueden ver por sí mismos que algunas personas son muy inteligentes, tan talentosos, pero no ofrecen algún beneficio para la sociedad. Hay otros que tienen compasión sincera pero carecen de sabiduría, así continuamente cometen equivocaciones. Ellos quieren ayudar a los demás, pero no tienen habilidad para tal efecto. Sin compasión, la sabiduría es solo seca e intelectual. Por eso podemos ver cuán importante es el combinar estas dos. Chenrezig nos da un modelo de alguien que personifica tanto la sabiduría como la compasión. Hacemos su práctica de meditación para realizar estas cualidades en nosotros mismos. Generar sabiduría y compasión juntas es importante para nuestro propio beneficio y para beneficio de los demás. Estas dos son interdependientes, así que cuando hablamos de beneficiar a los demás, realmente recibimos el beneficio nosotros mismos. Cuando poseemos sabiduría y compasión genuinas, la gente lo reconocerá y responderá positivamente. Cuando más trabajemos por el beneficio de los demás, más recibiremos para nosotros mismos. Esta es la realidad de la realización de causa y resultado.

Entrenar la mente de esta manera no resulta fácil porque las aflicciones están profundamente enraizadas en la mente. Podemos decirnos: “Debo hacer esto”, pero la mente no siempre lo cumplirá. Vemos que esta es una paradoja entre la mente de acción y la mente intelectual. La mente de acción consiste de nuestras propensiones y hábitos profundamente enraizados. La mente intelectual es nuestro entendimiento sobre las cosas. Cuando estamos habituados a las aflicciones y emociones perturba-doras, la mente de acción está influida por su fuerza poderosa. El sufrimiento es el resultado inevitable, no importa cuánto la mente intelectual quiera hacer otra cosa. De otro lado, si practicamos y nos habituamos en sabiduría y compasión, entonces un tipo positivo de mente de acción se enraizará profundamente en nosotros. La experiencia inevitable será una felicidad y paz imperturbables. Debemos asegurar que nuestra práctica del Dharma no se quede a nivel puramente intelectual sino, por el contrario, se convierta en una vívida presencia. Para lograr esto es indispensable la práctica Vajrayana.

La meditación es el método principal con el cual entrenar nuestra mente en sabiduría y compasión. No hay otra manera, así que necesitamos voluntad y dedicación.  Si la mente fuera una máquina, podríamos apretar un botón y podríamos hacer que pidamos esto. Pero la mente no funciona así; ella no reacciona instantáneamente. La meditación no es solo un “botón” que podemos presionar para efectuar la transformación.

Estamos acostumbrados a creer que todo el mundo funciona como una máquina. En todas partes que vamos, en la oficina, en la pista, en la casa, presionamos un botón para que las cosas funcionen. Debido a este condicionamiento, pensamos erróneamente que la meditación debe funcionar de la misma manera. Si no conseguimos resultados en una sesión, entonces nos desanimamos y creemos que esto no funciona. Tenemos que entender que la meditación toma un período de tiempo. La mente no es una máquina, por eso debemos aplicarnos con perseverancia y paciencia.

Hay dos clases de paciencia: la paciencia inútil y la paciencia necesaria. La paciencia inútil nos lleva a perder nuestro tiempo y energía mientras pasa el tiempo sin hacer ningún esfuerzo realmente espiritual. No hay opción sino la de practicar la otra paciencia. La paciencia necesaria desarrolla fuerza en la mente sobre una base de razón, sabiduría y compasión. No es el modo sumiso de paciencia que proviene de la pereza; no es un signo de debilidad. Con la paciencia adecuada podemos practicar sin resentimiento y odio. Alegres e intrépidos nos colocamos en nuestro tiempo y energía; lo que es el verdadero significado de paciencia. Para combatir el desánimo, ponemos paciencia junto con perseverancia.

Cuidando de practicar cotidianamente, no importa cuánto tomemos para acostumbrarnos. No es algo que finalice en un par de años. Puede tomar 10 años o toda una vida. Es como comer y beber, que tenemos que hacer diariamente para sostener nuestro cuerpo. De igual manera, hacemos la práctica de meditación consistentemente para sostener la mente.

La meditación es más que tan solo sentarse con sus ojos cerrados. Hay un dicho tibetano: “Gompa ma yin gompa yin”, que significa “La meditación no es solo meditación. La meditación es acostumbrarse a ella.” Debemos comprender cómo meditar, generar fuerza y domar la arrogancia indisciplinada de nuestra mente. Existen dos métodos esenciales de meditación; la meditación analítica y la meditación estabilizante. Por ejemplo, uno puede primero analizar la causa y efecto, la temporalidad de los fenómenos, el sufrimiento del samsara y las buenas cualidades de la sabiduría y compasión. Luego, sobre estas bases, uno puede entrenar la mente en la conducta apropiada con la meditación estabilizante. La meditación es un medio para familiarizarnos con la mente y aprender cómo usarla. Es un método de acostumbrar la mente en sabiduría y compasión. Podemos hacer esto en cualquier momento y en cualquier lugar, hacer de nuestra vida una meditación.

De: Pearl Rosary. The Path of Purification. Khenchen Rinpoche, Konchog Gyaltshen. Vajra Publications, 2007, Florida, EE. UU. Capítulo I, Chenrezig Meditation Practice, Introduction, pp. 19-22

Versión al español, el editor.


lunes, 19 de marzo de 2018


Beneficios de la meditación vajrayana
Khenchen Konchog Gyaltshen




En este siglo 21, el énfasis en el desarrollo mental por medio de la educación está profundamente enraizado.  Las sociedades modernas tienen gran confianza que la ciencia y la tecnología conducirán a una mejor vida. Algunos científicos contemporáneos van más lejos, en cuanto teorizan que la mente y las emociones son nada más que una función física del cerebro, simplemente una reacción electroquímica compleja. Las antiguas enseñanzas del budismo están enfocadas en el mismo objetivo: una mejor vida ahora y en el futuro. El logro en la práctica budista de modo semejante requiere mucho estudio y reflexión profunda. Los maestros budistas han contemplado profundamente la naturaleza de la mente durante muchos siglos y han concluido que no es muy fácil explicarla. La mente posee muchos estratos, cada una de ellos conduce cada vez más a niveles sutiles como las capas de una ingente cebolla. 

Solo podemos experimentar y examinar estos diferentes estratos de la mente a través de la meditación. Cada uno de nosotros tiene una oportunidad para desarrollar esta investigación por sí mismo. Haciéndolo así poco a poco se reemplaza la confusión acerca de las causas del sufrimiento y la felicidad con sabiduría genuina, eterna. Entre los muchos estilos de meditación disponibles para nosotros, resulta insuperable el yoga de la deidad preservado y perfeccionado por los maestros del Tíbet. Las técnicas del yoga de la deidad nos permiten acceder directa y personalmente a la amplia naturaleza de la mente. Al aplicarlas correctamente, podemos manipular la experiencia ordinaria, confusa y transformarla con precisión en claridad prístina.

Todos los budas tienen compasión, sabiduría, actividades y habilidades infinitas y perfectas. Sin embargo, si un ser sensible es capaz de beneficiarse con ellas de tres conexiones interdependientes: las bendiciones imparciales del dharmakaya, la aspiración búdica y la motivación del ser sensible. Una o dos de estas no resulta suficiente; las tres deben estar juntas para que alguien se libere del samsara y alcance la iluminación. Esto se explica con más detalle en textos como El Precioso Ornamento de liberación [de Gampopa] y el Gon Chig [de Jigten Sumgon].

Para experimentar la plenitud del yoga de la deidad o Vajrayana, la práctica de meditación, uno debe tener por lo menos un entendimiento elemental de la filosofía budista. Uno debe estar bien establecido en los cuatro conceptos fundamentales de la rareza y preciosidad de la vida humana, de la temporalidad de todos los fenómenos, de la naturaleza del sufrimiento de la existencia cíclica y de la inexorable causalidad kármica. Estas son explicadas brevemente en este libro, pero son descritas con más detalles en textos como El Precioso Ornamento de la Liberación, Modo de vida y liberación y Transformar el sufrimiento [los dos últimos de Khenchen Rinpoche]. Una vez convencidos de estos cuatro pensamientos, nuestros siguientes pasos son tomar refugio y cultivar la bodhicitta. Finalmente, un conocimiento comprensivo de la naturaleza de la vacuidad o, mejor, alguna experiencia con meditación sobre la vacuidad, establecerá una firme base para realizar exitosamente la práctica del yoga de la deidad. Sin estos apoyos, la práctica tántrica o yoga de la deidad no será necesariamente una práctica budista y no ofrecerá los resultados esperados. Sin embargo, la práctica del yoga de la deidad será sustancialmente beneficioso y será definitivamente un camino hacia la iluminación.

Estas prácticas inculcan hábitos positivos para esta vida, para el bardo entre esta vida y la siguiente, como para nuestro renacimiento. Aproximadamente, las reflexiones sobre los cuatros fundamentos, amor bondadoso, compasión, refugio y bodhichitta, están relacionados a esta vida. La disolución en la vacuidad al inicio de una práctica corresponde a nuestra experiencia en el momento de la muerte. Manifestar la deidad desde la vacuidad, cantando el mantra y purificando  a nosotros y el  medioambiente y todos los seres sensibles, preparándonos todos para estar en el estado del bardo. Después, la disolución en la vacuidad al final de la práctica es similar a la compleción del estado de bardo. Surgiendo de nuevo desde la vacuidad como la deidad en la conclusión de la práctica crea el patrón para renacer en una tierra pura u otro lugar especial que fomenta el desarrollo espiritual.

De: Pearl Rosary. The Path of Purification. Vajra Publications, Florida, EE. UU., 2007
Versión al castellano, los editores.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Contemplación del sufrimiento
como un antídoto al apego
al placer del samsara

Khenchen Konchog Gyaltshen Rinpoche



Si piensa que es aceptable morir porque puede renacer en el reino humano o en el reino de los dioses y, entonces, disfrutar de los lujos de esos estados, esto es simplemente apego al samsara.  Para esto, el antídoto es comprender el samsara meditando en sus características negativas.  En general, existen tres tipos de sufrimiento: sufrimiento generalizado (causa raíz de todo sufrimiento - la temporalidad del cuerpo carente de iluminación); sufrimiento del cambio (transitoriedad de la paz y la felicidad); y el sufrimiento del sufrimiento.  La naturaleza del samsara es sufrimiento generalizado.  No importa qué clase de condiciones disfrutamos, tarde o temprano el sufrimiento impregnará nuestro estado mundano, donde nuestro afligido cuerpo ordinario es una fuente de dolor.  El sufrimiento del cambio es como comer comida mezclada con veneno.  El sufrimiento del sufrimiento es el dolor físico y mental (enfermedad, depresión, etc.).  El sufrimiento generalizado produce una sensación de apatía; el sufrimiento del cambio provoca una falsa sensación de euforia; el sufrimiento del dolor físico y mental trae angustia.

Los cinco skandhas ordinarios son la causa del sufrimiento generalizado, pero las personas comunes y corrientes no lo reconocen como sufrimiento, tal como cuando son atacados por una epidemia, ni se dan cuenta de la menor enfermedad.  Sin embargo, aquellos nobles seres entrados en el camino lo reconocen como sufrimiento, tan igual como cuando la plaga disminuye, se observa el dolor de una lesión menor. El sufrimiento generalizado es como un pelo, las personas comunes y corrientes son como las manos, y los seres nobles como los ojos.  Cuando un pelo toca la mano, no hay ninguna sensación de incomodidad, pero cuando está en los ojos, es intolerable.  Los placeres del samsara son en última instancia la causa del sufrimiento del cambio.  Está escrito en el Sutra Karma: "El reino de los dioses y el reino de los seres humanos son la causa del sufrimiento".  No importa qué tan alto rango logre en el samsara, usted finalmente caerá, por que está fundamentalmente apegado a los goces temporales que causan el sufrimiento de la esperanza y el miedo. El cuerpo compuesto por las cinco skandhas causas sufrimiento del dolor físico y mental, pero en el momento en que experimentamos sufrimiento es que trae consigo la sensación de dolor.

Existen seis reinos de sufrimiento: el reino del infierno, el reino de los fantasmas hambrientos, el reino animal, el reino humano, el reino de los semidioses y el reino de los dioses.

Reino del infierno
Hay ocho reinos calientes y ocho fríos.  Los ocho reinos calientes en orden descendente son: el infierno de resucitación, el infierno de la cuerda negra, el infierno triturante, el infierno aullante, el infierno muy aullante, el infierno del caldeo, el infierno avīci [o infierno muy bajo].  Los ocho reinos fríos son: el reino de ampollas infectadas, el reino de las ampollas congeladas, el reino del parloteo [castañetean los dientes por el intense frío como si los seres parlaran sin cesar], el reino de los sonidos helados [entrechocan los dientes por el congelante frío] (Achu), el reino de otros sonidos helados [lamentándose del congelamiento] (Kyihü), el reino de crepitante de color como una flor utpala [cuerpos azulados por el congelamiento], el reino crepitante como del color de una flor de loto[la piel de los cuerpos tiene grietas como flores de loto], el reino de crepitante como una gran flor de loto [los cuerpos se agrietan en pedazos y los órganos salen de los cuerpos agrietándose].  Dos otros reinos del infierno son: Nyitshe (el sufrimiento más cercano a los reinos calientes) y Nyekhor (el lugar más cercano a los reinos calientes).



El reino de los fantasmas hambrientos
Hay dos tipos de fantasmas hambrientos: los primeros son los que ven alimentos custodiados por alguien que no les permite tocarlos o ven alimentos transformados en desperdicios tan pronto como los observan o ven comida y agua como un espejismo, o son incapaces de comer o beber porque aunque sus estómagos son tan grandes como un valle, sus gargantas son tan estrechas como el pelo de un caballo.  Los segundos son los que experimentan los alimentos como fuego o inmundicia tan pronto como llega a su estómago.  En el reino de fantasmas hambrientos, incluso el sol crece frío en invierno y hasta la luna crece caliente en verano.. Así, los habitantes se convierten en esqueletos vivos.  Tan intenso es su dolor que es contada una historia de uno de los discípulos del Buddha que, al pasar por el reino de los fantasmas hambrientos, fue preguntado por una mujer para que buscara allí a su marido que se había ido mucho antes en búsqueda de alimentos para ella y sus quinientos niños.  Cuando el discípulo encontró finalmente al hombre, él le dijo que no había sido capaz de encontrar comida en su búsqueda, pero que había podido agarrar algunos saliva que un compasivo monje había escupido al suelo.  Tan ansioso estaba el hombre por mantener su tesoro en medio de los cientos de fantasmas que se habían fijado en él con avidez que él tenía su puño tan cerrado que hasta sus uñas habían atravesado la parte superior de su mano.

El reino animal
Hay diferentes tipos de animales: animales de muchas patas, animales de cuatro patas y sin patas.  La mayoría de los animales vive en el océano, en las llanuras y en el bosque.  Sufren al ser golpeados por los seres humanos; de que no tener libertad; de ser matados o desmembrados por su pelaje, huesos, carne, piel y perlas; y de depredarse unos a otros.

Reino humano
El sufrimiento del estado humano incluye nacimiento, envejecimiento, enfermedad, muerte, separación de los seres queridos, encuentros con los enemigos, deseo de lo que uno no puede obtener, y la pérdida de lo que uno posee.

Nacimiento: Después de vagar en el Bardo (estado intermedio), nacen desde el vientre de la madre y permanecen allí durante treinta y ocho semanas.  Hay muchas etapas de sufrimiento inconcebible en este proceso, así como en el momento del nacimiento, lo que no recuerdan la mayoría de las personas.

Envejecimiento: En la juventud el cuerpo es erguido y fuerte; más tarde, volverse doblado y débil, las extremidades vacilante, se hace difícil sentarse o pararse, los cabellos cambian de coloración o se caen, la piel, una vez suave como la seda, se engrosa y arruga, y la tez, una vez como una flor de loto recién florecido, se desvanece.  En la juventud uno tiene la fuerza para emprender cualquier cosa, y uno es optimista.  Más tarde, uno pierde fuerza, no puede trabajar y se vuelve depresivo.  Los sentidos antes agudos, declinan, así que es difícil ver, oír o saborear los alimentos vívidamente.  En la juventud uno gana respeto, pero en la vejez, después de haber perdido la dignidad, uno es despreciado incluso por los niños.  Materialmente, se hace difícil aumentar su riqueza o solicitar ayuda de otros.  Uno anhela comida y bebida que uno no puede permitirse.  El envejecimiento es la peor enfermedad porque no puede curarse.  Otras enfermedades son provocadas por el envejecimiento.  Mentalmente, uno se convierte de desmemoriado y despistado.  Milarepa dijo: Si uno no se da cuenta de la naturaleza del no envejecimiento, el sufrimiento del envejecimiento es inconcebible.

Enfermedad: En la vejez, hay operaciones, dolor, medicinas amargas, el deseo de comer cosas no saludables, una dependencia de los médicos, la extracción de recursos en médicos y medicina y el miedo de la muerte.  Milarepa dijo: Si uno no se da cuenta de la naturaleza de la enfermedad no, el sufrimiento de la enfermedad es inconcebible.

Muerte: Si uno es sorprendido por el Señor de la Muerte, uno es separado de sus protectores y de los objetos de refugio.  Uno aguanta dolor, extremidades temblorosas, respiración superficial, el abandono de los médicos y la incapacidad para sentarse erguido.  Al hacer la gran transición a la vida siguiente, uno entra en la oscuridad desconocida, dejando detrás todo lo familiar, incluyendo su cuerpo.  Solo puede ayudar la realización de las preciosas enseñanzas.  Todo lo demás es ilusión que crea más sufrimiento.  Después de que se detiene la respiración, uno pasa a una nueva vida que depende de su karma.

La separación de los seres queridos: cuando uno se separa de los padres, familiares y amigos, hay mucho dolor.

Encuentro con los enemigos: cuando uno se encuentra con los enemigos, uno experimenta el sufrimiento de pelearse, de la ira y el malestar.

Dificultad en la obtención de deseos: uno desea lo que uno no tiene, y no importa lo que uno tiene, uno anhela todavía más.  Por lo tanto, no hay ninguna satisfacción en la mente y esto, a su vez, provoca más sufrimiento.

Pérdida de lo que uno posee: Uno se preocupa constantemente de que los ladrones pueden robarles sus posesiones, o que puedan ser destruidos.  Esto conduce a más disturbios en la mente.

Estos son los sufrimientos fundamentales de todos los seres humanos, sean que hayan tenido un nacimiento superior o inferior, sean ricos o pobres, educados o incultos.



El reino de los semi dioses
El sufrimiento de los semi-dioses incluye el orgullo, los celos, lucha (con los dioses) y la muerte en batalla.

El reino de los dioses
El sufrimiento de los dioses incluye combatir (con los semi-dioses), insatisfacción no importa cuántos placeres se conceden y el renacimiento en reinos inferiores como resultado de todos los anteriores buen karma.

El samsara permea los seis reinos.  Por lo tanto, el nacimiento en cualquiera de estos reinos trae sufrimiento.  Todos existimos en un océano de sufrimiento.  Al reconocer la realidad del samsara y el desapegarse de los seis reinos, uno es capaz de cultivar una mente libre de sufrimiento, solo así, alcanzar la iluminación.

La renunciación y la mente que abandona la negatividad
son como un capitán que pilotea una nave.
La liberación del samsara depende de ellas.
Por eso, piensa en esto sin distracción alguna.
Este es mi consejo de corazón.

(de Jewel Treasury of Advice [Precioso Tesoro de Consejos] de Drikung Bhande Dharmaradza, comentado por Khenpo Konchong Gyaltshen Rinpoche )


Versión al español, el editor.

miércoles, 23 de marzo de 2016

PERMANECER EN CALMA MENTAL- SHAMATA


"Hay muchas maneras de hacer la meditación de permanecer en calma (shámata). Una forma fácil y eficaz para calmar la mente es ver la respiración. Sentarse en un cojín o una silla, relajarse y respirar normalmente. Es fácil porque tenemos que respirar de todos modos así que sólo tenemos que ser conscientes de ello. Nuestro aliento y la mente se vuelven inseparables. Cuando la mente está en otro lugar, simplemente traerla de vuelta a la respiración y meditar. No hay ninguna necesidad de empujar, perseguir o sentirse molesto. Es importante relajarse y hacerlo sin preocupaciones y expectativas.

Cuando tenemos altas expectativas queremos lograr todas las buenas cualidades en una sola sesión, pero al final de esa sesión, podemos sentirnos deprimidos. No hay nada logrado. No hay necesidad de lograr alguna cosa. Solo sé tú mismo, relájate y siéntate por media o una hora o algo así. Es sólo un método para entrenar el estar con nuestra mente. Cuando surge el pensamiento, sólo míralo, dejarlo ir y no a te apegues a éste. Pensar que no tienes que pensar en sí es un pensamiento. El pensamiento es algo muy sutil y puede venir en cualquier momento, desde cualquier dirección. Así que no hay ninguna necesidad de aferrarse a ello o perseguirlo. Solo ser consciente de ello. Colocar nuestra mente, sin adoptarlo conscientemente o abandonarlo, en un estado fluido, natural de estar aquí y ahora. Estar con atención consciente en el momento presente y no vagabundear por todos lados desde este estado.

CUANDO LA MEDITACIÓN SE TORNA ABURRIDA
Cuando tenemos una mente que se hunde durante la meditación, tenemos que levantarnos nosotros mismos, por ejemplo, mover la cabeza más hacia adelante en vez de hacia abajo, encender alguna luz brillante o hacer algo de meditación caminando.

BENEFICIOS DE HACER MEDITACIÓN SHAMATA
Shámata o meditación de permanecer en calma es causa, así como resultado, de la meditación analítica y de visión penetrante (vipasyana). Es así porque sin una mente en calma, no importa cuánto investiguemos, no podemos hacer mucho. Sin embargo, sin una investigación cuidadosa, surgirán dudas y por lo tanto será difícil establecer una mente tranquila. Tras practicar shámata y meditación analítica durante algún tiempo, se reduce la duda o la vacilación. La certidumbre y confianza son importantes para estabilizar la mente en equilibrio, en estado meditativo durante la meditación vipasyana. Sin tal claridad, tranquilidad y mente calmada, no hay ninguna posibilidad de tener una realización directa e intuitiva de la naturaleza de la mente ni mejorar esa comprensión.

PURIFICACIÓN DE LA MENTE = SHAMATHA CON PRÁCTICA DE VAJRASATTVA
Sobre la base de la meditación de calma mental y  analítica, expandimos nuestra investigación. Poco a poco, aumenta nuestra concienciación. Sin embargo, si uno quisiera purificar toda la ilusión, transformar y purificar todos los pensamientos negativos y desarraigar nuestra ignorancia, es necesario entrenar más vigorosamente la mente. En particular, podemos participar en algunas prácticas de meditación budista Vajrayana, como las prácticas preliminares (ngöndro) bajo la dirección de un maestro espiritual bien calificado y recibir empoderamiento (transformación) del maestro. Esa formación nos ayuda a purificar nuestros obstáculos burdos y sutiles y acumular algún mérito, así tendremos menos trabas y más posibilidades de éxito. Sólo a través de ejercer el esfuerzo adecuado, podemos lograr fluidez, la naturaleza espontánea, el estado natural. Ahora, no sabemos cómo esforzarnos de manera correcta, por lo tanto sentiremos que no sabemos esforzarnos  de manera correcta, por lo que nos sentiremos agotados fácilmente. "


- Tomado de "Meditation", de S.E. Khenchen Konchog Gyaltsen Rinpoche, Ratnashri Meditation Center, Stockholm, 1997.

jueves, 14 de enero de 2016

Meditación

Ven. Khenchen Konchog Gyaltshen Rinpoche
Agosto 21, 1997
en Ratnashri Meditation Center, Sweden



Hay muy diferentes entendimientos del tema de meditación. Algunas personas piensan que meditar es simplemente cerrar los ojos, pensar en nada y vaciar totalmente la mente para poder tener algún alivio de sus problemas mentales. Por supuesto, a menos que uno esté totalmente iluminado, todo el mundo, incluso el empresario o político más exitoso tiene algunos problemas o pensamientos negativos en la mente. La práctica de meditación budista es una técnica especial para eliminar los pensamientos negativos o confusión en la mente, no es sólo un alivio temporal. La práctica de la meditación no necesita ser religiosa, ni limitarse a la meditación sentada. De hecho, puedes meditar en cualquier lugar, en cualquier momento o todo el tiempo. El gran yogui Milarepa dijo: "Medito mientras camino, medito mientras estoy comiendo, medito mientras estoy sentado; deseo que todos los seres sensibles puedan hacer esto." Meditación significa estar aquí y ahora con tu mente. La mayoría de las energías o pensamientos se gastan en lo que hemos hecho en el pasado y lo que haremos en el futuro. Como consecuencia, no podemos concentrarnos en lo que sea que estamos haciendo en este único momento, sea leyendo un libro o recitando plegarias.

Cuando meditamos, estamos aquí con nuestra mente. El cuerpo debe estar donde está el asiento y la mente debe estar donde está el cuerpo. La mente debe estar relajada. Relajarse significa estar aquí en este momento. Cuando la mente está en el momento presente, es muy eficaz. No importa si estamos leyendo o planificando, seremos capaces de entender u organizar todo muy exactamente. En la filosofía budista, el objetivo final de la meditación es liberarnos totalmente del sufrimiento del samsara y alcanzar la iluminación. Confianza y gran capacidad mental son necesarias para lograr ese objetivo. La meditación analítica y la meditación de calma mental (meditación samatha) son dos métodos de meditación fundamentales y útiles que pueden ser practicadas por cualquier persona.

Hacer meditación analítica es analizar e investigar cómo funcionan las cosas universalmente. En primer lugar, meditar sobre la preciosa vida humana. Es valiosa porque tiene cada posibilidad y oportunidad para trascender y purificar todos los pensamientos negativos, ilusión y alcanzar la completa cualidad de iluminación. Hay personas que se sienten tan deprimidas y sin esperanzas que no pueden hacer nada. La depresión crea grandes obstáculos para nuestro bienestar y felicidad. Para tratar de buscar esto en las supremas cualidades y las posibilidades del cerebro humano y la vida humana. La presencia de la naturaleza de Buda y la semilla de la iluminación permean cada ser sensible, particularmente los seres humanos. Puesto que esta semilla de gran cualidad está dentro de nosotros, si hacemos suficiente esfuerzo, tenemos paciencia y mucha dedicación, podemos sin duda ser capaces de liberarnos totalmente del sufrimiento del samsara y alcanzar la iluminación. Es sólo cuestión de tiempo. Así que regocíjense y agradezcan esta oportunidad. La preciada vida humana es el vehículo, la causa primaria para lograr la budeidad. La causa contribuyente para lograr esta excelente calidad es tener el maestro espiritual que nos ayude a entender y guiarnos a lo largo del camino.

En segundo lugar, meditar sobre la naturaleza no permanente de todos los fenómenos. Tenemos que hacernos un gran esfuerzo. Revelar dentro de nosotros, la naturaleza no permanente, transitoria y momentánea de todos los fenómenos. Por un lado, puede parecer deprimente ya que constantemente estamos envejeciendo. Cuando estamos apegados especialmente a algo, no queremos que esto cambie, pero las cosas cambian de todos modos sin nuestra elección, así que parece deprimente. Por otro lado, proporciona una gran oportunidad positiva. Porque todo puede ser cambiado, cada pensamiento negativo puede ser purificado, cada mal hábito puede ser quitado. Cuando estamos deprimidos, sentimos que las cosas son tan concretas que no se pueden cambiar, entonces no hay mucha esperanza. En este momento, sólo piensen en la temporalidad, que las cosas están sujetas a cambios. Es sólo cuestión de tiempo. Vivimos dentro de la no permanencia, seamos o no conscientes de ello. Por lo tanto, no se apeguen al pasado o anticipen el futuro. El pasado es pasado, todo es transitorio y momentáneo en su naturaleza.

Aferrarse y anhelar el pasado no traerá beneficios en este momento. Del mismo modo, el futuro no ha llegado todavía y no hay necesidad de anticipar. Aquí, en este momento, trabajemos diligentemente y tan sinceramente como podamos. Si experimentamos felicidad o sufrimiento, es solo en este momento. En un instante, se convierte en sólo un recuerdo del pasado o una memoria. El reloj está corriendo a cada momento y hasta nuestro aferramiento y apego al pasado también están desapareciendo. Ni un solo momento puede permanecer en un solo instante, así vean esta naturaleza y mediten de esta manera.

Milarepa, un gran yogui tibetano, siempre meditaba sobre la no permanencia. Este gran yogui frecuentemente tenía que moverse de un lugar a otro y en ese tiempo su único alimento era ortigas. Puesto que necesitaba una cazuela de barro para cocinar la ortiga, llevaba una olla de barro con él dondequiera que iba. Un día, caminando de un lugar a otro, tropezó en el camino con una piedra y rompió la olla. Entonces fue despertado totalmente al poder de la no permanencia. La olla era la única cosa que tenía y se rompió. Esto simboliza que cada fenómeno compuesto es de naturaleza transitoria y cualquier cosa puede pasar en cualquier momento. Él lo relacionó particularmente a esta preciada vida humana que es tan frágil. La fuerza vital de los seres sensibles es no permanente como una burbuja. No se sabe cuando uno va a morir. Entonces él dijo: "Si yo trabajo para las cosas mundanas que no tienen sentido o  en las actividades para esta vida, seré incapaz de pasar más allá de las causas del sufrimiento. Ahora debo hacer un esfuerzo mayor para practicar el Dharma." La rotura de la olla le dio una poderosa enseñanza y reforzó grandemente su práctica sobre la no permanencia. ">Había una vez un gran maestro que hacía su meditación en una cueva. Frente a la cueva crecía un arbusto grande que le causaba gran dificultad para entrar a la cueva. Él pensó: "Es tan difícil de salir, quizás debería cortado las ramas. Pero ya estoy fuera ¿por qué cortar la maleza? Después de todo, no tengo tiempo para entrar, así que ¿cuál es el uso de cortar las ramas?" Cuando él entró en la cueva, se dijo: "Este arbusto me causó gran dificultad para entrar, quizá debería cortar el arbusto. Pero ahora ya estoy dentro, no tengo tiempo para salir, así que ¿cuál es la utilidad de cortar las ramas?” Así meditó en esta forma. En el momento cuando él alcanzó la iluminación, el arbusto todavía estaba allí. Otras personas pueden pensar que era tan vago, que no podía cuidarse del arbusto que le causaba gran dificultad, pero para él el arbusto le dio la gran oportunidad de practicar atención plena e impermanencia.

En tercer lugar, meditar sobre la naturaleza interdependiente de todos los fenómenos. Todo está constituido como resultado de causas y condiciones. Por eso, cada fenómeno surge en el estado relativo, convencional. Pongamos nuestra mirada en nuestra mente y veamos cómo percibimos a una persona. Cuando tienen un amigo maravilloso, incluso si él / ella cometen un error sustancial, no les importa. Dirán: "Está bien. Le pasa a todo el mundo". Siguen pensando que esa persona es maravillosa. Sin embargo, supongamos que han cambiado de percepción y él/ella se vuelve vuestro enemigo, ahora no importa lo que haga esa persona, no la quieren en absoluto. Incluso si esa persona hace cosas maravillosas, no pueden aun así, aceptarla. El estado relativo o convencional de un fenómeno externo no existen independientemente. Más bien es sólo la proyección de nuestra mente. Todo es momentáneo, insustancial, sin ninguna esencia. Así creyendo que el objeto exterior es algo real y concreto, y apegándonos a ellos, nos lleva al sufrimiento. De hecho, es sólo una etiqueta que le ponemos para relacionarnos a esto convenientemente. No hay nada a que apegarse u odiar.

Puesto que todo está en un estado relativo e interdependiente, amigo o enemigo surge cuando ciertas causas y condiciones están presentes. Por lo tanto, no existe amigo absoluto o enemigo absoluto. Las proyecciones de nuestra mente, el apego habitual a tales proyecciones se presentan como las reacciones (o la maduración de los frutos) de cualquier acción que hemos hecho anteriormente. Por lo tanto, para liberarnos del sufrimiento y romper las corrientes de continuidad de nuestros patrones habituales, es muy importante eliminar todas las acciones no virtuosas y realizar tantas acciones virtuosas como podamos.

Basados en esto, a fin de purificar la ilusión de nuestra mente y germinar la semilla de la iluminación, es útil meditar sobre la bondad amorosa y la compasión hacia todos los seres sensibles, incluyendo los pequeños insectos. El pensamiento altruista, el pensamiento de la iluminación, el deseo de alcanzar la completa iluminación en beneficio de todos los seres sensibles es un pensamiento precioso, maravilloso, que trasciende cada pensamiento negativo en el sendero dorado de la iluminación. Poco a poco, podremos ver a todos como nuestro amigos o nuestros parientes cercanos. Así las causas de sufrimiento debido a la ira y el odio se reducirán y seran sustituidos por paz, alegría y armonía.

En cuarto lugar, meditar en la compasión y bondad. El significado de practicar bondad amorosa y compasión hacia otro ser sensible es el pensamiento especial, la mente que tiene el deseo de que todos tengan felicidad y las causas de la felicidad. Solo examinen cómo tratamos a nuestro mejor amigo o a nuestro propio hijo. Naturalmente nos gustaría que ellos tengan toda la felicidad. Por lo tanto, creamos las causas para traerles felicidad. Nos gusta apoyarlos tanto como podamos. Al igual que los padres envían a sus hijos a la escuela esperando que tengan una buena educación y un buen futuro.

De la misma manera, miren a todos los demás seres sensibles, también desean tener felicidad y las causas de la felicidad. No hay ninguna diferencia. Meditar sobre la compasión significa cultivar el deseo genuino de que cada ser sensible esté libre del sufrimiento y de las causas del sufrimiento. Examinemos cómo tratamos a nuestro amigo cercano. Cuando esa persona sufre, hacemos todo lo posible para tratar de liberar a esa persona del sufrimiento. Cuando esa persona está libre del sufrimiento, nos sentimos tan felices. De la misma manera, hay que considerar a todos los demás seres sensibles, que todo el mundo quisiera estar libre del sufrimiento y las causas del sufrimiento. Por eso, de esta manera cultivar la bondad amorosa y la compasión hacia todos los seres sensibles.

Algunas personas piensan que el amor y la compasión significan que tengamos que regalar algo inmediatamente o que hay que sacrificarse por cada individuo. No es necesario. Podemos cultivar esto en nuestra mente donde estemos, en casa o en el trabajo. En el momento en que desarrollamos tal pensamiento, la paz y la armonía se presentan. Así para su propio beneficio, esta mente es crucial. Por el contrario, cuando tenemos odio o enojo, no hay paz, ni hay armonía. En ese momento, forzadamente cultivemos bondad y compasión hacia la persona que nos hace miserables o que tanto nos irrita y realmente deseemos que la persona tenga toda la felicidad y este libre de todo sufrimiento. Este es un método eficaz para desarraigar nuestra ignorancia debido al odio o la ira. Solo cambiar nuestra actitud: en lugar de pensar que la persona debe tener todas las cosas malas, deseo que esta persona tenga toda la felicidad y esté libre de todo sufrimiento. En el momento en que meditamos sinceramente de esta manera, hay alegría y mucha paz.

Podemos lograr esto en nuestra mente, no tiene nada que ver con ser budista o no ser budista. Hay muchas historias sobre la vida de grandes maestros que utilizaron este método de meditación para transformar todos los pensamientos negativos en pensamientos positivos. Es muy valioso. Es una fuente de sabiduría, paz, felicidad y confianza que surgen dentro de nosotros. Podemos decir que nosotros no podemos cultivar bondad amorosa, compasión hacia esa persona porque odiamos a esa persona, sin embargo, no hay ningún beneficio en absoluto en odiar. Odiar no dará ninguna felicidad ni paz, por el contrario, destruye nuestro apetito, salud y bienestar. Por lo tanto, hasta que podemos conseguirlo sin esfuerzo, tenemos que esforzarnos.

Otro tipo de meditación es la meditación de estabilización, de permanecer en calma o meditación shámata. Hay muchas maneras de hacer la meditación de permanecer en calma. Una forma fácil y eficaz para calmar la mente es contemplar la respiración. Sentado en un cojín o en una silla, relajénse y respiren normalmente. Es fácil porque tenemos que respirar de todos modos, así que sólo tenemos que ser conscientes de ello. Nuestra respiración y nuestra mente se tornan inseparables. Cuando la mente está en otro lugar, simplemente llevenla a la respiración y mediten. No hay ninguna necesidad de empujar, perseguir o sentirse molestos. Es importante relajarse y hacerlo sin preocupaciones y expectativas.

Cuando tenemos altas expectativas queremos lograr todas las buenas cualidades en una sola sesión, pero al final de esa sesión, podemos sentirnos deprimidos. No hay nada que lograr. No hay necesidad de lograr nada. Sean ustedes mismos, relajénse y siéntense por media hora más o menos. Es sólo un método para entrenar el estar con nuestra mente. Cuando aparecen los pensamientos, sólo mírenlos, déjenlos ir y no se apeguen a ellos. Pensar que no tienen pensamientos en sí mismo es un pensamiento. El pensamiento es algo muy sutil y puede venir en cualquier momento desde cualquier dirección. Así que no hay que aferrarse a ellos o perseguirlos. Solo ser conscientes de ello. Colocar nuestra mente, sin adoptar o abandonarlo conscientemente, en un estado natural, fluido, de estar aquí y ahora. Tener atención consciente del momento presente y no desvíarse en absoluto de este estado.

Cuando tenemos una mente que se hunde durante la meditación, necesitamos elevarnos a nosotros mismos, por ejemplo, moviendo la cabeza más hacia adelante en vez de hacia abajo, encender una luz brillante o hacer meditación caminando. Shamata o la meditación calma permanente es la causa, así como el resultado de la meditación analítica y penetrante (vipasyana). Es así porque sin una mente en calma, sin importar cuanto investigue, no puede hacer mucho. Sin embargo, sin una investigación cuidadosa, surifirían las dudas y por lo tanto dificultades para establecer una mente tranquila. Después de practicar durante algún tiempo el shámata y la meditación analítica, se reduce la duda o vacilación. La certeza y la confianza son importantes para estabilizar la mente en equilibrio, el estado meditativo durante la meditación vipasyana. Sin tal claridad, tranquilidad y calma mental, no hay ninguna posibilidad de tener una realización directa e intuitiva de la naturaleza de la mente y mejorar esa comprensión.

Sobre la base de la meditación de calma mental y analítica, expandimos nuestra investigación. Poco a poco, aumenta nuestra consciencia. Sin embargo, si uno quisiera purificar toda ilusión, transformar y purificar todos los pensamientos negativos y desarraigar a nuestra ignorancia, es necesario entrenar la mente muy vigorosamente. En particular, podemos comprometernos en algunas prácticas de meditación budista Vajrayana, tales como las prácticas preliminares (ngöndro) bajo la guía de un maestro espiritual bien calificado y recibir empoderamiento (transformación) del maestro.

Esta formación nos ayuda a purificar nuestros obstáculos burdos y sutiles y acumular mérito, así tendremos menos obstáculos y más posibilidades de éxito. Sólo a través de ejercer el esfuerzo adecaudo, podemos lograr sin esfuerzo, la naturaleza espontánea, el estado no artificial. Ahora, no sabemos cómo ejercer el esfuerzo de manera correcta, por eso uno se siente cansado fácilmente.

La meditación Vipasyana (meditación de vision penetrante) es un método especial para elevar la mente. La visión penetrante especial es necesaria con el fin de penetrar en la naturaleza de vuestra mente, para penetrar en la naturaleza del cuerpo del uno y los fenómenos mismos. Tal visión penetrante directa puede purificar y eliminar la ilusión y la ignorancia en nuestra mente. La materialización y realización de la vision lúcida especial nos lleva al primera bhumi. Desde ese punto, hay diez niveles de bhumis. Después de alcanzar los diez niveles de bhumis, uno se convierte en un Buda, con la máxima capacidad de beneficiar a otros.

La mente es absolutamente predominante, el estado no artificial no puede ser percibido sin meditación. Es inexplicable como el sabor de la miel. Si no tienen en absoluto experiencia del sabor de la miel, cuando escuchan a otros hablar acerca de cuán dulce y deliciosa es la miel, podrían pensar que la miel es algo maravilloso. Cuando una cucharada de miel finalmente se coloca en vuestra lengua entonces pueden realizar directamente qué coas es la miel. Del mismo modo, sólo podemos percibir la mente pura a través de la meditación shámata y vipasyana. Por lo tanto, hasta que estemos libres de toda ilusión, tendremos que hacer el esfuerzo de practicar y aplicar la práctica diligentemente a nuestra vida cotidiana. Puesto que el hábito de la pereza y la ilusión es muy poderoso, debemos hacer un esfuerzo extra para eliminar todas las acciones no virtuosas, incrementar todas las acciones virtuosas y cultivar la mente iluminada, la boddhicitta, basada en la sabiduría y compasión.

Gracias y buenas noches.



Versión al español: El editor