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lunes, 18 de junio de 2018

Una breve guía para las etapas
y caminos de los Bodhisattvas
(Parte dos)


Patrul Rinpoche




4. El camino de meditación

El camino de meditación consiste de meditar sobre, y alcanzar familiaridad con, la sabiduría que fue realizada en el camino de ver. El entrenamiento aquí es en el noble octúple camino.

El texto raíz dice:

Visión, intención, habla… ¡Podemos atraversarlo……. ¡

El significado es como sigue:

Puesto que la sabiduría no-conceptual ha sido realizada en el camino de ver, hay verdadera realización de la visión de cómo realmente son las cosas, que es la visión correcta.

Por el poder de esta [visión correcta], surgen las emociones no destructivas en la mente y todos los pensamientos son espontáneamente virtuosos, por lo que existe una intención correcta.

Cuando la mente es virtuosa, no surgirán las no virtudes del cuerpo y del habla y se dice que todo esto beneficiará a los seres. Hay el habla correcta.

Cualesquier acciones que uno haga será para beneficio de los demás, por lo que existe la acción correcta.

Siempre contento, nunca manchado por los cinco estilos de vida no ética, hay subsistencia correcta. Los cinco estilos de vida no ética son: 1) hipocresía; 2) adulación; 3) prostitución; 4) expropiación; y, 5) generosidad calculada. Estas cinco son abandonadas.

Siendo diligente, habiendo eliminado el cansancio y la fatiga durante el trabajo en beneficio de los demás, hay esfuerzo correcto.

Siempre manteniendo el flujo de la concienciación de la atención consciente, hay antención consciente correcta.

Permanenciendo en el equilibrio meditativo de los cuatro dhayanas y estados similares, como entrando en distintas formas de samadhi, hay concentración correcta.

Los nueve bhumis del camino de meditación son atravesados en el siguiente modo:

 Segundo bhumi

En el más bajo de los tres niveles menores del camino de la meditación, el paramita de la disciplina es perfeccionado. Todas las oscuraciones asociadas con fallas en la disciplina son purificadas.

Las cualidades parecidas a las que mencionamos antes (cuando tratamos el camino de ver) son obtenidas, por lo que los bodhisattvas pueden entrar en y salir de cien meditaciones samadhis en un instante, etc. La diferencia es que allí hay doce conjuntos de cien cualidades.

Ellos pueden nacer como gobernantes de los cuatro continentes.

Este segundo bhumi es conocido como “Inmaculado”, porque está libre de manchas de disciplina errónea.

Tercer bhumi

En el nivel intermedio de los tres niveles menores del camino de meditación, el paramita de la paciencia es perfeccionado. Todas las oscuraciones asociadas con la ira son purificadas.

Doce conjuntos de cien cualidades son logrados, como la habilidad de entrar en y emerger de cien meditaciones samadhi en un instante, etc.

Uno puede nacer como un soberano en el Cielo de los Treinta y tres, como Indra.

Este tercer bhumi es conocido como “Iluminador”, porque los bodhisattvas que han alcanzado esta etapa hacen brillar la luz del Dharma en lo seres que están envueltos por la densa oscuridad de sus tendencias negativas.

Cuarto bhumi

En el nivel superior de los tres niveles menores del camino de meditación, el paramita de la diligencia es perfeccionado. Todas las oscuraciones asociadas con la pereza son purificadas.

Los doce conjuntos de diez millones de cualidades son alcanzados, como la habilidad de entrar en y emerger de diez millones de meditaciones samadhi.

Uno puede renacer como gobernante de la Casa de Gemini (Sáns. Parakrama)

Este cuarto bhumi es conocido como “Radiante”, porque los bodhisattvas que han alcanzado esta etapa irradian la ardiente sabiduría que quema las oscuraciones cognitivas y emocionales.

Quinto Bhumi

En el menor de los tres niveles intermedios del camino de meditación, el paramita de la meditación es perfeccionado. Todas las oscuraciones asociadas con la distracción son purificadas.

Doce conjuntos de un millón de cualidades son logrados, como la habilidad de entrar en y emerger de un millón de meditaciones samadhi en un solo instante.

Uno puede nacer como un gobernante de las Emanaciones gozosas.

El quinto bhumi es conocido como “Entrenamiento difícil”, porque los bodhisattvas en esta etapa pueden permanecer en samadhi por sus propios beneficios y simultáneamente esforzarse para realizar el bienestar de los demás.

Sexto bhumi

En el intermedio de los tres niveles intermedios del camino de meditación, el paramita de la sabiduría es perfeccionado. Todas las oscuraciones asociadas con la ignorancia e ilusión son purificadas.

Doce conjuntos de diez mil millones de cualidades son logrados, como la habilidad de entrar y emerger de diez millones de meditaciones samadhi en un solo instante.

Uno puede nacer como gobernante de Tushita.

El sexto bhumi es llamado “Manifestarse claramente”, porque para los bodhisattvas en esta etapa, todos los fenómenos del samsara y del nirvana son plenamente evidentes.

Sétimo bhumi

En el superior de los tres niveles intermedios del camino de meditación, el paramita de medios hábiles es perfeccionado. Todas las oscuraciones asociadas con la falta de medios hábiles son purificadas.

Doce conjuntos de un billón de cualidades es logrado, como la habilidad para entrar y emerger de un billón de meditaciones samadhi en un solo instante y etc.

Uno puede renacer como gobernante de “Emanaciones de Controlar los demás”.

Este séptimo bhumi se llama "Muy avanzado", porque se avanza mucho más allá del estado del samsara.

Estos primeros siete bhumis son conocidos como los siete bhumis impuros porque aunque nosotros estamos en estas etapas de apariencias impuras pueden aun ser percibidas directamente.

Octavo bhumi

En el menor de los tres niveles superiores del camino de meditación, el paramita de la fortaleza es perfeccionado. Todas las oscuraciones de pérdida de fuerza son purificadas.

Los doce conjuntos de cualidades son logrados, como la habilidad de entrar y salir de muchas meditaciones samadhi tantas como átomos hay en cien mil grandes universos de miles de mundos.

Uno puede nacer como gobernante de miles de reinos en un universo de primer orden.

El octavo bhumi es conocido como “Inamovible”, porque los bodhisattvas que han alcanzado esta etapa no pueden ser movidos por discernir o no discernir las percepciones. Los cinco sentidos y la mente emocional son transformados, ellos alcanzan los reinos puros y evidencian tanto la sabiduría que todo lo realiza como la sabiduría de discernimiento.

Noveno bhumi

En el intermedio de los tres niveles superiores del camino de meditación, el paramita de aspiración es perfeccionado. Todas las oscuraciones asociadas con las aspiraciones no cumplidas son purificadas.

Doce conjuntos de cualidades son alcanzados, como la habilidad de entrar y salir de, en un solo instante, de cuantas meditaciones samadhi como átomos hay en un millón de grandes universos.

Uno renace como Brahma, el soberano de mil veces mil mundos de un universo de segundo orden.

Este noveno bhumi es llamado “Intelecto perfecto”, porque los bodisattvas que han alcanzado esta etapa poseen el concienciamiento del discriminar perfecto y análogos.

Décimo bhumi

En el más superior de los tres niveles superiores del camino de meditación, el paramita de la sabiduría primordial es perfeccionado. Los bodhisattvas en esta etapa están liberados de las oscuraciones conceptuales.

Ellos logran cualidades, como ser hábil para entrar en y salir de, en un solo instante, de tantos samadhis como átomos inconcebibles hay en campos búdicos inconcebibles. Como antes, ellos poseen los doce conjuntos de cualidades, terminand0 con el séquito perfecto, que en esta etapa significa estar rodeado con tantos auxiliares como átomos existen en inconcebibles campos búdicos.

Estos bodhisattvas pueden nacer como el gobernante de los dioses de un reino puro. Ellos sirven como el regente de un buda y traen beneficio a los demás en una amplia escala.

Este décimo bhumi es llamado “Nube de Dharma”, porque los bodhisattvas que han alcanzado esta etapa generan Dharma como lluvia que cae de las nubes de sus dharani y meditación, sobre los campos de seres que se preparan.


5. El camino de no más aprendizaje

En este nivel, rayos inconmensurables de luz brillan desde el cuerpo del bodhisattva y hacen ofrendas a todos los budas del pasado, presente y futuro, que envían de vuelta rayos de luz inspiradora. Las oscuraciones cognitivas sutiles, que son tendencias habituales latentes, son disipadas por medio del antídoto, el samadhi igual a vajra, y es lograda la iluminación completa y plena.

De los cinco caminos, este es el quinto. Es llamado “no más aprendizaje”, porque ahí no hay más preparación a ser hecha en algún camino.

Cuando el camino de no más aprendizaje es realizado, el bodhisattva alcanza el undécimo bhumi: “Luminosidad universal”. 

En respuesta a los requerimientos de muchos estudiosos, especialmente Jigdar, esto fue escrito por el renunciante Shri Nirmaka (Patrul Rinpoche). Que pueda nuestra tradición, el vehículo vajra de la antigua escuela de traducción, florecer y expandirse en cada una de las direcciones y a través de todas las épocas. 

¡Qué pueda abundar la virtud! ¡Mangalam!

Traducido al inglés por Adam Pearcey, 2007. Editado por Phillippa Sison y Kagyu Office.

Versión al español el editor.

viernes, 12 de julio de 2013

Lama Jigme Lhawang
Meditación y Rituales Budistas; Documento de Investigación
Universidad de Katmandú, Centro de Estudios Budistas
9 de Abril de 2012


Todo el camino del budismo puede ser comprendido por medio de un marco de referencia conocido como los tres entrenamientos: el entrenamiento en la disciplina, en la concentración y en la sabiduría. Se dice que la sabiduría no surge sin concentración, y la concentración, a la vez, no se alcanza en la ausencia de disciplina. En el camino budista son esenciales dos cualidades mentales para poder emprender estos entrenamientos: atención plena*y sabiduría. Sin sabiduría uno no puede discernir qué adoptar y qué evitar en el camino espiritual. En la ausencia de atención plena, no se tiene la conciencia y la vigilancia necesarias para observar la propia mente y cultivar lo que es virtuoso y abandonar lo no virtuoso. Sin embargo, aun cuando son consideradas como cualidades mentales de un camino gradual, la atención plena y la sabiduría son igualmente el resultado del camino, cuando se consideran como las cualidades naturales en las que mora el Buda, descritas en las tres aplicaciones de la atención plena del Buda.[i] Una vez que la mente del Buda no se encuentra en la dualidad y “ve” la realidad como es, por medio de la atención plena y la sabiduría, estas cualidades originales son, en último término, inseparables. Desde el punto de vista relativo, por medio del lente convencional, se perciben como si tuviesen diferentes aspectos. Sin embargo, desde el punto de vista último, son co-emergentes. Cuando hay sabiduría, hay atención plena. Una vez que la atención plena está presente, la cualidad esencial de la sabiduría está ahí inseparablemente. La relación entre la atención plena y la sabiduría es lo que será investigado en este documento.
 El camino budista presenta diferentes acercamientos, de acuerdo con las distintas capacidades y predisposiciones de los seres. De acuerdo con estas distintas capacidades se enseñaron dos caminos: el gradual (tib. rim bzhin pa) y el súbito (tib. cig car ba). Para aquel en el camino gradual, “el camino implica eliminar las obstrucciones, pero también requiere adquirir o construir cuidado-samente las cualidades que, eventualmente, resultan en el estado del Buda.”[ii] Para aquel en el camino súbito, “el progreso a lo largo del camino implica mayormente eliminar las oscuridades que impiden a nuestro estado de Buda innato emerger.”[iii] Aquí, la atención plena y la sabiduría serán planteadas principalmente por la tradición gradual de Abhidharma y por la tradición súbita del Mahamudra, conjuntamente con sus interconexiones.
En el contexto del Abhiddharma el concepto de atención plena es generalmente una traducción del sánscrito smṛtiḥ (tib. dran pa). Se considera un evento mental y se define como el aspecto de la mente que funciona para mantener la mente en un objeto, sin dejar que ésta se olvide del objeto o se aleje de él por la distracción.[iv] Además, George Dreyfus señala que en la tradición del Abhidharma, “la atención plena debe distinguir los estados mentales saludables de aquellos que no lo son.”[v] Así, es un significado cognitivo y de evaluación que implica “retención de información y también prospección (exploración de posibilidades futuras basada en indicios presentes) en relación con las metas espirituales.”[vi] En cuanto a la sabiduría, tiene dos aspectos, el dual y el no dual. El aspecto dual de la sabiduría es una traducción de la palabra sánscrita prajñā (tib. shes rab). Se considera un evento mental y se define como “el discernimiento perfecto y completo de todos los fenómenos.”[vii] Así, como evento mental de discernimiento, está permeado por la dualidad sujeto-objeto. El aspecto no dual de la sabiduría es una traducción del término sánscrito jñāna (tib. ye shes). Es la forma natural y no dual en la que permanece la mente y se define como una cualidad de conocimiento que está presente en el origen, libre de toda elaboración mental.[viii]
Si hablamos convencionalmente, dentro del marco de referencia de la tradición gradual, la atención plena y la sabiduría pueden cultivarse de formas aparentemente distintas, aunque a fin de cuentas están interrelacionadas. Una forma meditativa en la que el Buda utilizaba el cultivo de la atención plena se presenta en el ‘Sutta Anapanasati’ (El Discurso sobre la Atención Plena de la Respiración).[ix] Cuando uno dirige calmadamente la atención a la respiración, surge más y más una familiaridad con el movimiento presente de la respiración. Uno comienza a familiarizarse con la estabilidad de la propia mente, en la que las distracciones y la divagación ya no resultan tan atractivas. Éste es el aspecto de la atención plena de la ‘familiaridad’. Al cultivar la atención plena de la respiración, uno se estabiliza y es consciente constantemente de lo que se está haciendo en el momento presente, recordando mantener la propia mente en la respiración. Este es el aspecto de la atención plena del ‘recordatorio’. Al familiarizarse con la respiración, si uno se distrae, recordando regresa la atención a ella; finalmente se alcanza un estado continuo de no olvido. Conforme uno se estabiliza, un continuo de atención plena se convierte en el fundamento para desarrollar una no distracción de la mente ininterrumpida. Uno pone la mente en la respiración y de una forma natural y sin esfuerzo permanece ahí. Ésta es la ‘fuerza’, el tercer aspecto de la atención plena. Una vez que la cualidad natural estable e inamovible de la mente está presente, surge la claridad mental. Esta claridad mental percibe y distingue todos y cada uno de los fenómenos de los que está consciente, de una forma acuciosa y directa.[x] Éste es el aspecto de la ‘sabiduría del discernimiento dual’ (sánscr. prajñā) de la atención plena. “Una vez que desarrollamos los elementos de la familiaridad, del recordar y la no distracción, podemos decir que realmente estamos plenamente atentos.”[xi] Vasubandhu, en su Abhidharmakoṣa explica que  “la atención plena de la respiración es prajñā,”[xii] un conocimiento relacionado con la inhalación y la exhalación. Esta prajñā es conocida como atención plena (sánscr. smṛtiḥ), porque este conocimiento de la inhalación y la exhalación (sánscr. ānāpānaprajñā) co-emerge con la fuerza de la atención plena.[xiii] Por lo tanto, la atención plena dual (sánscr. smṛtiḥ) surge inseparablemente con la sabiduría del discernimiento dual (sánscr. prajñā).
En la tradición del Mahamudra, el gran siddha indio Maitripa propuso radicalmente que la meditación correcta implica la no atención (sánscr. asmṛtiḥ). Aquí, Maitripa dirigía su crítica hacia la idea que se tiene en Abhidharma de la atención plena, por lo cual, desde la perspectiva del surgimiento súbito de la no dualidad, si uno está cultivando la atención plena como sugiere el Abhidharma, uno está fortaleciendo la dualidad sujeto-objeto, que es la estructura básica de la mismísima ignorancia.[xiv] En esta tradición del surgimiento súbito, a partir de enfocarse de forma dual en la respiración, propuesta en la tradición del Abhidharma, uno procede a un estado en el que no hay focalización. La atención plena no dual debe ir más allá del mero juicio ético, del recuerdo del pasado y de la prospección.[xv] En esta etapa, la sensación de separación entre la mente y la respiración se disipa naturalmente. En lugar de reconocer la respiración, uno se experimenta a sí mismo como la respiración. Conforme la mente dual se disuelve, uno trasciende todo punto de referencia, hasta que ya no hay de dónde asirse.  Uno ya no necesita un objeto en el que posar la mente o estar atento a éste.  La característica natural de ese continuo de atención plena se asienta en una claridad y espacio ilimitados, sin impedimentos y no duales.[xvi] Éste es el aspecto de la atención plena de la ‘sabiduría primordial no dual’ (sánscr. jñāna). En este estado, uno no persiste en pensar en el pasado ni anticipa el futuro. El pasado ha cesado. Consecuentemente, no hay nada que pensar al respecto. El futuro no ha llegado. Por lo tanto, no puede existir como objeto. Al estar la mente en el momento presente, no dual, ésta se libera en su estado natural de atención plena clara y no conceptual.[xvii]
Sin embargo, para un principiante durante las fases iniciales de la práctica, hasta que se estabiliza la atención plena no fabricada, se necesita la capacidad de examinar la meditación personal, tal y como está ocurriendo y recordar las instrucciones y señales de éxito para progresar en esta práctica. Esta capacidad de evaluar el estado mental personal en esta etapa se conoce como ‘Espía de la Atención Plena” (tib. dran pa’i so pa).[xviii] “En esta fase, por ejemplo, uno se enfoca en la respiración como si ésta fuera un objeto, siguiendo el principio de que ‘dependiendo de un objeto en la práctica, emerge lo que carece de objeto’.”[xix] A  este ‘Espía de la Atención Plena’, en los acercamientos graduales, se le conoce como ‘el estado de alerta vigilante’ (sánscr. samprajanya; tib. shes bzhin). Sin embargo esto no ocurre cuando la mente se libera en su naturaleza clara, no conceptual, por la simple razón de que se requiere un esfuerzo mental dual.[xx] “No obstante, como se basa en la capacidad de la conciencia de ser consciente de ella misma, es apropiado utilizar el mismo término como si se tratara de la atención plena en el estado natural de la mente, es decir ‘la atención plena de la no-distracción pura’ (tib. ma yengs tsam gyi dran pa).”[xxi] Esta atención plena de la no distracción pura es una característica que siempre está presente en el estado natural claro, no conceptual, de la mente propia. Por lo tanto, aun cuando uno se apoya en un tipo de atención plena dual, como se propone en el camino gradual, uno se está basando en la capacidad innata fundamental de la conciencia de conocerse a sí misma, que se manifiesta en su forma natural como la no distracción pura. Estos dos tipos de atención plena, la dual y la no dual, son conocidas como ‘Atención Plena con Esfuerzo’ (tib. rtsol bcas kyi dran pa) y la ‘Atención Plena sin Esfuerzo’ (tib. rtsol med kyi dran pa).[xxii] Aquí, la atención plena naturalmente clara, no dual, es equivalente a la sabiduría no dual y no fabricada (sánscr.  jñāna; tib. ye shes). Así, en este contexto, tanto la atención plena no dual como la sabiduría no dual se determina que existen inseparablemente. Es interesante hacer notar que la tradición del Abhidharma observa este nivel de co-emergencia de la atención plena-sabiduría, al afirmar que cuando los discípulos del Buda escuchan, aceptan y practican sus enseñanzas, o cuando no escuchan, ni aceptan ni practican sus enseñanzas, o cuando algunos lo hacen y otros no lo hacen, el Buda permanece siempre indiferente, en atención plena (sánscr. smṛtiḥ) y sabiduría (sánscr. prajñā).[xxiii]
En conclusion, en ambos acercamientos –gradual y súbito- la atención plena (sánscr. smṛtiḥ) y la sabiduría (sánscr. prajñā/jñāna) aun cuando convencionalmente presentan aspectos y cualidades diferentes, en última instancia se establece que son aspectos de la mente inseparables, co-emergentes e innatos. En el contexto gradual del Abhidharma, son conocidos como la atención plena-sabiduría duales co-emergentes (sánscr. smṛtiḥ-prajñā) conscientes del objeto en el que se medita. De forma similar, desde la perspectiva súbita del Mahāmudrā,  se ve como la unidad sin esfuerzo de la atención plena-sabiduría, en la ausencia de un objeto sobre el cual meditar (sánscr.smṛtiḥ-jñāna).
* En este documento estamos utilizando el término “atención plena” como traducción de “mindfulness”. Otros términos utilizados frecuentemente son atención completa, atención enfocada, presencia alerta, presencia plena, etc.

Bibliografía

Buddhism in the National Capital of Canada. “Anapanasati Sutta.” Acessed April 8, 2012. http://dharma.ncf.ca/introduction/sutras/breathing.html
Dunne, John. “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness.” Contemporary Buddhism (2011) 12:01: 71-88. Accessed April 8, 2012.  http://dx.doi.org/10.1080/14639947.2011.564820
Gampopa. The Jewel Ornamento of Liberation: The Wish-fulfilling Gem of the Noble Teachings. Transl. by Khenpo Konchog Gyaltsen Rinpoche. New York: Snow Lion Publications, 1998.
Mipham, Sakyong. Turning the Mind into an Ally. New York: The Berkley Publishing Group, 2003.
Ngawang Pelzang, Khenpo. A Guide to the Words of My Perfect Teacher. Transl. under the auspices of Dipamkara in collaboration with the Padmaka Translation Group. Boston: Shambhala Publications, 2004.
Vasubandhu. Abhidharma Kosa Bhasyam. Transl. by Leo M. Pruden. Berkeley: Asian Humanities Press, 1990.






[i] Vasubandhu. Abhidharma Kosa Bhasyam. Transl. by Leo M. Pruden.
(Berkeley: Asian Humanities Press, 1990), 1142-1143.
[ii] Dunne, John. “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” Contemporary Buddhism (2011) 12:01: 76, accessed April 8, 2012.  http://dx.doi.org/10.1080/14639947.2011.564820
[iii]Dunne, John. “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” Contemporary Buddhism (2011) 12:01: 76, accessed April 8, 2012.  http://dx.doi.org/10.1080/14639947.2011.564820
[iv] Sakyong Mipham, Turning the Mind into an Ally (New York: The Berkley Publishing Group, 2003).
[v] Dreyfus in Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 79.
[vi] Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 79.
[vii]Gampopa, The Jewel Ornamento of Liberation: The Wish-fulfilling Gem of the Noble Teachings. Transl. by Khenpo Konchog Gyaltsen Rinpoche (New York: Snow Lion Publications, 1998).
[viii] Khenpo Ngawang Pelzang, A Guide to the Words of My Perfect Teacher. Transl. under the auspices of Dipamkara in collaboration with the Padmaka Translation Group (Boston: Shambhala Publications, 2004).
[ix]“Anapanasati Sutta,” Buddhism in the National Capital of Canada, acessed April 8, 2012.http://dharma.ncf.ca/introduction/sutras/breathing.html
 [x] Mipham, Turning the Mind into an Ally, 54.
[xi] Mipham, Turning the Mind into an Ally, 54.
[xii]Vasubandhu, Abhidharma Kosa Bhasyam, 921. Vol. III.
[xiii]Vasubandhu, Abhidharma Kosa Bhasyam, 921. Vol. III.
[xiv] Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 77.
[xv] Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 77.
[xvi] Mipham, Turning the Mind into an Ally, 57.
[xvii] Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 80.
[xviii] Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 83.
[xix] Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 83.
[xx] Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 83.
[xxi] Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 83.
[xxii] Dunne, “Toward an Understanding of Non-dual Mindfulness,” 84.
[xxiii]Vasubandhu, Abhidharma Kosa Bhasyam, 1142. Vol. IV.