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martes, 31 de julio de 2018


Práctica de la Fase de Generación
 
Khenchen Trangu Rinpoche  
     
  En esencia, la estructura y forma de la práctica de la fase de generación está conectada, o se corresponde con la forma en que nacemos. La idea del nacimiento o de haber nacido, es la adquisición de un nuevo cuerpo. Por supuesto, este nuevo cuerpo no se refiere a nuestro primer cuerpo, sino simplemente a nuestro cuerpo actual, el cuerpo que hemos adquirido más recientemente. Existen cuatro formas en que los seres sensibles pueden nacer. La primera es el nacimiento del útero, donde, como el caso de los seres humanos y otros mamíferos, se nace desde el útero de la madre. La segunda forma, muy similar a la anterior, es el nacimiento del huevo, donde se surge de un huevo que previamente ha estado en el útero, como es el caso de las aves, reptiles, etc. Estas dos formas son maneras burdas de nacimiento. Luego hay una forma un poco más sutil, y aunque comúnmente se le presenta como una clase de nacimiento diferente (la forma en que nacen los seres diferente del nacimiento del útero y del huevo), también puede ser entendida como otro aspecto de la generación a través de un útero o de un huevo, aquí hablamos del nacimiento del calor y la humedad.   

  Estas tres primeras clases de nacimiento corresponden a tres clases de fase de generación de visualización que están principalmente diseñadas para purificar el hábito de estas clases de nacimiento. El nacimiento del útero es purificado por la clase de generación llamada “despertar manifestado en forma quíntuple”; el nacimiento del huevo es purificado por la llamada “cuatro vajras”; el nacimiento del calor y la humedad es purificado por “los tres procedimientos” o “los tres rituales”.   
     
  La cuarta clase de nacimiento es la forma en que aparecen los seres en ciertos reinos, los que poseen cuerpos particularmente sutiles. Es un nacimiento instantáneo que ocurre en ausencia de útero, huevo, e incluso calor y humedad como condiciones para el nacimiento. Esta clase de nacimiento espontáneo es purificada a través de lo que se conoce como “generación espontánea”, también conocida como “la generación que es completa en un instante de recolección”.   En este caso, la meditación de la deidad no comienza con el establecimiento del mandala y el asiento de la deidad, y luego el posicionamiento de la sílaba semilla en el asiento, su transformación en un cetro, y luego ese cetro en la deidad, como ocurre usualmente en otras visualizaciones. En este caso, en un instante de recolección, simplemente nos visualizamos como la deidad sin los pasos o etapas preliminares.

Sin embargo, aunque estas cuatro clases de visualización (despertar manifestado en forma quíntuple; cuatro vajras, tres procedimientos; y generación completa en un instante de recolección) se corresponden individualmente con las cuatro clases de nacimiento, no significa que el practicar cualquiera de estas uno no purifique las cuatro en conjunto. De hecho así es como ocurre. Aun cuando existe una correspondencia, cualquiera de estas es suficiente para purificar las cuatro clases de nacimiento.   
 
  Una vez que hemos generado la forma de la deidad a través de cualquiera de estos cuatro procedimientos, entonces visualizamos esa deidad en su posición particular, con su color, vestimenta, ornamentos, cetros, el padre, la madre, el séquito o asamblea, el mandala en el cual se encuentran, etc.   
     
  De ese punto en adelante, la práctica variará bastante. Dependiendo de la práctica específica que se trate, puede haber muchos otros pasos y fases a seguir. En cualquier caso, concluirá con lo que se conoce como “procedimiento de repliegue”. El repliegue se refiere a la disolución o repliegue del mandala   en la clara luz o vacuidad. La práctica entera puede incluir una gran cantidad de elaboraciones y muchos pasos o puede ser muy simple y concisa. Cualquiera sea el caso, la práctica completa, empezando desde el comienzo de la generación de la deidad y culminando con la disolución o repliegue de la deidad y el mandala en clara luz, corresponden a todos los eventos de una vida. El comienzo mismo de la generación corresponde a la entrada de la conciencia en el útero, por ejemplo, en el caso de una vida humana. Así como avanza la práctica, encontramos elementos específicos que corresponde al nacimiento, a todas las experiencias de esta vida, y finalmente, en el caso de la fase de disolución, a la muerte.
     
  Hay muchas variaciones en el procedimiento, estilo y contenido de estas prácticas de la fase de generación. Por ejemplo, en Tíbet hubo dos períodos de introducción o recepción del Budismo. La difusión inicial o más temprana de las enseñanzas durante los siglos VIII y IX llevó a lo que se conoce como tradición antigua o Nyingma. La posterior renovación de la doctrina con la introducción de nuevas traducciones desde la India en el siglo XI por diferentes traductores, llevó a lo que se conoce como tradición nueva o Sarma.   
 
  Los procedimientos y estilos de las prácticas de la fase de generación en las tradiciones Nyingma y Sarma tienen ciertas variaciones, al menos en lo que se refiere a apariencia y método, pero no hay diferencia en su efectividad en cuanto a la purificación de los kleshas. Es simplemente, por ejemplo, si uno tiene una enfermedad en los ojos, uno puede tratarse con un procedimiento quirúrgico o uno puede tratarse con alguna medicina ingerida por la boca. En ambos casos, uno puede remover aquello que está obstruyendo u obscureciendo nuestra visión.   
   
  Luego, el texto da una descripción de cómo opera o funciona la fase de generación. De los dos estilos de Sarma y Nyingma, el tipo de fase de generación que es utilizado como ejemplo, básicamente corresponde al modelo Nyingma, pero nos dará una idea de cómo funciona el procedimiento de la fase de generación. La característica del enfoque Nyingma de la fase de generación es el cultivo de lo que se conoce como los “tres samadhis” o las “tres absorciones meditativas”. Estas corresponden al dharmakaya, el sambhogakaya, y el Nirmanakaya. El primer samadhi conectado al dharmakaya se llama “samadhi de la talidad o asidad” [1]. Esencialmente consiste en la meditación en la vacuidad. En relación a lo que unifica, corresponde a la propia muerte en nuestra vida previa, al momento en que las apariencias de la vida previa se han desvanecido y hay una experiencial de nada en absoluto, que es como la vacuidad.
 
   Siguiendo esta meditación en la vacuidad, que es el samadhi de la talidad y corresponde al dharmakaya, está la meditación en la compasión que tiene las características de ser como una ilusión mágica. A esto se le llama “samadhi o absorción meditativa que aparece en todas partes”. Se corresponde con el sambhogakaya y purifica la experiencia subsiguiente del bardo (la experiencia de uno después de su muerte y antes de su concepción en esta vida). La función de este segundo samadhi que corresponde con el sambhogakaya es formar un vínculo entre el dharmakaya y la manifestación burda o total del nirmanakaya. Por tanto, constituye la base para el preludio a la generación del mandala.   El tercer samadhi, que está conectado con el nirmanakaya es llamado el “samadhi de la causa” y es la visualización inicial de la sílaba semilla de la deidad. Esto corresponde al surgimiento de nuestra conciencia desde el bardo y su ingreso en el útero. Por tanto, junto con la visualización de la sílaba semilla, uno visualiza el asiento o pedestal de la deidad, el cuál estará compuesto de un loto con discos de sol y de luna o un loto con solamente un disco de luna o de sol.
   
Inicialmente uno comienza la visualización imaginando este loto, el pedestal de sol y luna; esto corresponde a y purifica los elementos blanco y rojo, la esperma y el óvulo que vienen de los padres y que son la base física o sustancial de nuestro cuerpo físico. Entonces visualizamos sobre esto la sílaba semilla de la deidad; esto corresponde a y purifica el ingreso de nuestra conciencia desde el bardo al útero en el momento de la concepción. Luego, cuando visualizamos que la sílaba semilla cambia o se transforma en el cetro característico de la deidad que está marcado en su centro con la sílaba semilla, esto corresponde al período de gestación en el útero. Cuando el cetro, junto con la sílaba semilla se transforman en el cuerpo completo de la deidad, esto corresponde a y purifica el momento del nacimiento.

Habiéndonos visualizado nosotros mismos como la deidad, imaginamos las tres sílabas de OM, AH, HUNG en los tres lugares del cuerpo de la deidad, esto purifica los hábitos de esta vida de cuerpo, palabra y mente. Esta forma de proceder es esencialmente característica de la escuela Nyingma, comenzar con los tres samadhis y después culminar en la generación gradual de la deidad desde la sílaba, cetro, y el cuerpo entero.     
   
En los tantras de la escuela Sarma o Nueva Traducción, encontramos con frecuencia la generación del “sostenedor vajra causal” y del “sostenedor vajra resultante”, que es una forma diferente de generar la deidad. En las prácticas más elaboradas de la escuela de la Nueva Traducción tiende a ser dos generaciones de la deidad. Primero, a través de un procedimiento gradual la deidad es generada; en ese punto la deidad es llamada el sostenedor vajra causal. Esta primera forma de la deidad es generada para purificar el proceso de muerte de nuestra vida anterior. La forma de la deidad del sostenedor causal del vajra que ha sido generado se disolverá en luz, volviéndose una esfera de luz. Desde esa esfera de luz, la deidad es generada una segunda vez. A esto se le llama el sostenedor vajra resultante. Esto corresponde a y purifica el surgimiento del cuerpo mental en el bardo o intervalo entre las vidas así como el ingreso de esa conciencia que ha surgido como   un cuerpo mental en el útero; el proceso de gestación y nacimiento.   
     
En cuanto a los detalles, estas prácticas pueden variar bastante. Por ejemplo, en algunas prácticas con sostenedores vajra causal y resultante, en el momento del sostenedor vajra causal, las otras deidades del mandala serán emanadas desde el espacio secreto de la madre o consorte de la deidad principal. Entonces el sostenedor vajra causal, padre y madre, se disolverán en luz y se volverán una esfera de luz. En ese punto, las dakinis y las otras deidades de la asamblea que han sido emanadas, harán una solicitud a la deidad central, que ahora está en la forma de una esfera de luz, para que surja desde la vacuidad para beneficio de los seres, en respuesta a lo cual esta esfera de luz se volverá el sostenedor vajra resultante.   También, en algunas prácticas, en vez de tener el sostenedor vajra causal y resultante, el final de nuestra vida anterior es purificado al visualizar la disolución gradual de las tres sílabas OM, AH, HUNG, correspondiendo a las etapas de la muerte llamadas apariencia, incremento y logro. En esta forma, dentro de la categoría general de las prácticas de la fase de generación de la escuela de la Nueva Traducción, hay muchas variantes.

Sea la práctica del estilo Nyingma o Sarma, una vez que la deidad ha sido generada completamente, generalmente visualizaremos que desde el corazón de nosotros como la deidad, rayos de luz son emanados invitando a los seres de sabiduría o jnanasattvas, que son la deidad. Pensamos que éstos son invitados y disueltos en nosotros, y en ese punto descansamos en la confianza de que los jnanasattvas realmente han entrado en nosotros. Esto corresponde a y purifica el proceso de aprendizaje que atravesamos después de nacer.

Seguido de esto, usualmente invitamos a los cinco budas masculinos y femeninos, quienes nos concederán la iniciación a nosotros como la deidad. Esto se hace con el fin de purificar nuestra herencia familiar, todo lo que cualquier sentido hayamos heredado de nuestros padres.   Después de esto, habrá un homenaje a nosotros mismos como la deidad, ofrendas y alabanzas. La función de estas etapas o fases de la práctica es purificar todas nuestras interacciones a lo largo de esta vida con los distintos objetos de experiencia, incluyendo nuestras posesiones y demás.
   
En resumen, cada etapa de la práctica de la fase de generación está diseñada para corresponder a y purificar algo sobre lo cual proyectamos impureza. Luego de esto viene la repetición del mantra. La repetición del mantra purifica toda nuestra habla y conversaciones a través de nuestra vida, especialmente el habla conectado al apego, aversión e ignorancia. A esto le sigue la disolución de la visualización en la vacuidad, y finalmente el resurgimiento de nosotros mismos como la deidad. Esto corresponde a nuestra muerte al final de esta vida y a nuestro resurgimiento en un cuerpo mental en el bardo o intervalo después de la muerte. De esta forma, el procedimiento de cualquier práctica de la fase de generación contiene la correspondencia completa con todos los eventos del ciclo de una vida. Comenzando con el bardo y el ingreso de la conciencia del bardo en el útero, pasando por toda nuestra vida y terminando con nuestra muerte, y nuevamente entrar en el bardo.   Tales prácticas siempre están precedidas por la toma de refugio y la generación de bodhicitta, y están seguidas por la dedicación del mérito y la realización de aspiraciones. Esto es esencial para que la práctica sea una práctica mahayana. Por tanto, en el comienzo tenemos la toma de refugio y la generación de bodhicitta como nuestra intención para la práctica, haciendo aspiraciones para el beneficio de los seres, y al final tenemos nuestra dedicación del mérito para todos los seres.
   
Estas son las prácticas principales del Mahayana y por lo tanto son utilizadas para abrazar la técnica de la práctica de la fase de generación y hacerla una práctica Mahayana verdadera.   En muchas prácticas de la fase de generación habrá elementos adicionales, tales como la consagración de ofrendas y a veces festín de ofrendas. El propósito de la consagración de ofrendas y de realizar un festín de ofrendas es reunir las dos acumulaciones, que son la acumulación de mérito y la acumulación de sabiduría. Aunque el texto dice “para reunir las dos acumulaciones”, principalmente esto se refiere a la acumulación de mérito. En general, en el contexto del Mahayana, el mérito es acumulado mediante las cinco primeras paramitas: generosidad, disciplina, paciencia, esfuerzo y meditación. En el contexto específico del vajrayana, los métodos por los cuales el mérito es acumulado enfatizan la práctica de meditación a través de los cuales una pequeña cosa puede ser magnificada o multiplicada en su poder de manera que uno acumula mérito sin mucha dificultad. Por ejemplo, en la práctica del festín de ofrendas utilizamos una pequeña cantidad de ofrendas como base para la meditación y en samadhi la multiplicamos extensivamente. Por tanto, se vuelve la base para una acumulación de mérito que es mucho más grande que la cosa ofrecida en sí. La idea aquí es que a través de perfeccionar o completar la acumulación de mérito llegamos a acumular la segunda acumulación de sabiduría. Pero en el efecto directo, estos festines de ofrendas y consagraciones de ofrendas conducen principalmente a la acumulación de mérito. 
  
El cuarto tópico sobre la fase de generación es el resultado de la purificación; el resultado de la remoción total de obscuraciones de la base de purificación. Cuando el sugatagarbha o naturaleza búdica que es la base de purificación es completamente revelada, cuando todo lo que obscurece es removido, ese es el resultado. La visión de la fase de generación es que esta naturaleza búdica contiene todas las cualidades de las deidades. Entonces, cuando nos visualizamos como una deidad, nos estamos visualizando como algo que es un símil de nuestra propia naturaleza búdica, algo que tiene las mismas características que nuestra propia naturaleza búdica. La razón por la que hacemos esto es para familiarizarnos con la naturaleza búdica y así permitir que nuestra naturaleza búdica se revele. No es que a través de la fase de generación estemos creando un resultado. Estamos revelando la base como un resultado. El resultado es que a través de este proceso de familiarización, tomando la apariencia como la base del camino, logramos revelar completamente esa base. Cuando todo lo que obscurece ha sido removido, entonces esa base revelada completamente es el fruto o resultado. En otras palabras, el resultado o fruto no proviene de afuera, es revelado desde adentro.

La fase de generación es la práctica de un yidam y nosotros hacemos esa práctica de yidam específica exactamente como es descrita en la liturgia o texto de la práctica. Si la liturgia es elaborada y extensa, y describe un elaborado conjunto de pasos en la visualización, eso es lo que visualizaremos. Si es concisa y describe que la deidad es visualizada completamente en un instante de recolección, entonces eso es lo que visualizamos. Cualquiera sea el caso, en la práctica de yidam principal, lo central es visualizarnos como la deidad, como el yidam. 

También realizamos otras prácticas donde el énfasis no está en visualizarnos como una deidad sino en visualizar deidades externas a nosotros. Por ejemplo, cuando visualizamos las fuentes de refugio en el refugio y en la práctica de postración, las visualizamos frente a nosotros. Cuando visualizamos a Vajrasattva en la práctica preliminar de Vajrasattva, visualizamos a Vajrasattva sentado sobre nuestra cabeza. Cuando hacemos la práctica de Chenrezig, comenzamos la práctica con la visualización de Chenrezig arriba de nuestra cabeza. La razón por la que en estas tres clases de prácticas la visualización es diferente de la práctica de la fase de generación convencional de auto-visualización es que esas prácticas están diseñadas para aquellos que están comenzando en la práctica vajrayana. Al principio no podemos simplemente comenzar con la revelación de nuestra sabiduría interior. No podemos comenzar con el descubrimiento de la sabiduría dentro de nosotros, que es la razón principal de la auto-visualización.

Hay algo que necesita ser aclarado respecto a la naturaleza de las deidades en el Vajrayana, ya que en algunos contextos parece como si casi se las externalizara como en las prácticas preliminares. Ante todo, las vemos como algo interno, como algo que está dentro de nosotros. Primero que todo, necesitamos hacer una distinción entre el uso de una deidad en una tradición no teísta como el Budismo y su uso en una tradición teísta como el Hinduismo. En las prácticas hinduistas que trabajan con la iconografía de deidades, las deidades son consideradas externas y esencialmente tienen el rol de ser creadoras del universo. Se tiene el entendimiento que estas deidades tienen el poder de hacernos felices y hacernos sufrir. Si estas deidades son agradadas, tienen el poder de llevarnos a la liberación; tienen el poder de otorgarnos toda clase de logros, supremos y comunes. Por tanto, la práctica en tal tradición consiste en orar o rezar a las deidades con la mayor fe y devoción, haciendo ofrendas a ellas con el entendimiento que si son agradadas nos concederán los logros, y que si no son agradadas y se enojan, pueden arrojarnos a los reinos inferiores. 

La visión budista de las deidades es completamente diferente. Primero que todo, en la tradición budista se sostiene que nuestra felicidad y sufrimiento proviene de nuestras acciones previas, y que ningún otro ser puede realmente hacernos experimentar lo que no nos hemos causado kármicamente a nosotros mismos. Lo que experimentamos proviene de nuestras propias acciones previas y debido a nuestros hábitos de percepción.

Hablando en un sentido último, desde el punto de vista budista ninguna deidad nos puede otorgar siddhi o logros. Recibimos logros a través de la remoción de los obscurecimientos que obscurecen nuestra sabiduría innata. En la tradición budista, los logros son la revelación de la sabiduría que es innata. Por este motivo, en la tradición budista no afirmamos que los logros nos sean concedidos por el antojo o capricho de un ser externo.   Por otra parte, también existen tradiciones que dicen que no existe ninguna ayuda del exterior, que el camino consiste completamente de nuestro propio trabajo interno y que cualquier suplicación a cualquier ser despierto carece de sentido. Pero esta tampoco es exactamente la visión budista, porque mientras es cierto que ningún buda puede concedernos o darnos el resultado o fruto del camino, ellos pueden ayudarnos, por ejemplo, si consideramos esta vida, hasta cierto punto en nuestra vida no teníamos ningún conocimiento del Dharma, pero luego a través de una serie de circunstancias conocimos un gurú y recibimos instrucciones del gurú, quien se convirtió en nuestro gurú raíz y algo cambió, lo cual se conoce como la bendición del Dharma. Antes no sabíamos lo que era el Dharma, pero después lo supimos. Antes no sabíamos cómo practicar pero después lo supimos. Como resultado, muchas cosas cambiaron. Quizás no tenías confianza en el Dharma y luego surgió en ti la confianza. No tenías devoción y luego surgió en ti la devoción. Llegaste a tener más compasión que la solías tener. Tu meditación ha mejorado, etc.     Ahora, ninguna de estas cosas te fueron dadas precisamente por tu gurú raíz, aún así algo ocurrió en tu relación con el gurú raíz, y esto es lo que llamamos la bendición del gurú. Todo esto es fácil de entender porque está relacionado con nuestra relación o interacción con alguien que hemos conocido, alguien que es otro ser humano. Pero también suplicamos a los gurús del pasado, gurús que no hemos conocido, gurús que no nos son visibles en el momento presente. Suplicarles a ellos, aunque al igual que nuestro gurú raíz no pueden otorgarnos los logros o el fruto, tal como nuestro gurú raíz, pueden tener un influjo en nosotros.

Ellos pueden ayudarnos. No es que al suplicarles ellos se sienten agradados y por tanto deciden compartir su riqueza espiritual con nosotros. En lugar de esto, la devoción que generamos en nuestra suplicación a ellos hace que estas bendiciones ocurran.

Por lo tanto, el gurú puede conceder bendiciones incluso cuando él o ella no se encuentran físicamente presente en nuestra percepción. Esta es la primera de las tres raíces o tres fuentes de la práctica vajrayana, el gurú, que es la raíz de las bendiciones.   La segunda raíz es el yidam, la deidad, que es la raíz de los logros. En esencia, los yidams son las formas del sambhogakaya que los budas toman con el fin de comunicarse con y entrenar los seres. No es el caso que literalmente hablando el yidam puede otorgarnos el logro supremo, pero tal como los gurús, los yidams pueden tener un influjo en nosotros. Ellos nos otorgan sus bendiciones en el sentido que a través de trabajar con un yidam, una nueva claridad aparece en nuestra absorción meditativa y gradualmente realizamos algo o logramos algo. Para ser precisos, al decir que los yidams son la raíz de los siddhis, no estamos diciendo que ellos los otorgan o conceden, sino que los facilitan.

La tercera raíz son los dharmapalas o protectores del Dharma, quienes son la raíz de la actividad. Ahora, la función de los dharmapalas es ayudarnos a liberarnos de cualquier cosa que impida nuestra práctica y nuestro camino. Ellos ayudan a incentivar nuestro esfuerzo, nuestra devoción; ellos nos ayudan a encontrar formas de purificar nuestros obscurecimientos y nuestras acciones negativas. Básicamente los dharmapalas son budas que toman este tipo de posición o rol para la ayuda de los practicantes. De manera que no siendo el caso que un ser externo pueda otorgarnos el siddhi supremos, estas tres raíces, los gurús, los yidams, y los dharmapalas, si les hacemos súplicas, pueden concedernos sus bendiciones y pueden ayudarnos a remover obstáculos en nuestro camino. 
   
Por estas razones, como descubriremos cuando hagamos la práctica intensiva de la fase de generación en un retiro, la mayor parte de la práctica de la fase de generación consiste en visualizarnos a nosotros mismos como la deidad, porque lo más esencial o importante en nuestra práctica de la fase de generación es revelar y expandir nuestra propia sabiduría innata. Mientras que esta es la práctica principal, en circunstancias especiales de la práctica del festín de ofrendas, en particular en la auto-iniciación en la cual nos damos la iniciación de esa  práctica específica a nosotros mismos, no solo nos visualizamos nosotros mismos como la deidad, sino que también visualizamos la deidad frente a nosotros. Hacemos esto porque estamos haciendo ofrendas a la deidad visualizada frente a nosotros, como es en el contexto de la práctica del festín de ofrendas, es una muy buena forma de acumular mérito. Al recibir la bendición o iniciación de la deidad visualizada frente a nosotros, sentiremos real confianza o seguridad de que verdaderamente recibimos esa bendición o iniciación.   
 
  Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes.      
     
   [1]  Original inglés: “samadhi of thaness or sucheness”, se refiere a las cosas tal cual son, la realidad tal como es.   

martes, 27 de febrero de 2018

Plegaria para reconocer mis propias faltas y tener en mente los objetos de refugio


Homenaje al guru.

Shakyamuni, Victorioso.
Guía supremo del reino en esta era afortunada,
Hijos del Victorioso,
Asamblea de nobles Bodhisattvas que subyugan a los seres sensibles,
Guru soberano, único salvador de los seres en la era de oscuridad,
Tres Raíces y guardianes del Dharma atados por el compromiso –
Sin cesar, les suplico desde el fondo del corazón,
Recordándolos a ustedes con gran anhelo y mente unidireccionada –
Imploro que pongan en mí vuestra atención.
Abrácenme con vuestra bondad amorosa
Y con el poder de vuestra clara compasión
Concedan vuestras bendiciones para que mis pensamientos y objetivos
sean consumados en concordancia con el Dharma.
A través de las acciones anteriores, no desprovistas de mérito,
Obtuve este precioso nacimiento humano.
A través del abundante mérito previo,
Vine a encontrar el sublime Dharma.
Aceptado por el guru, obtuve iniciaciones,
Bendiciones, además de las instrucciones esenciales ­-
Toda esta riqueza tengo ahora en mis manos.
Aunque mi mente, está como un mono balbuceante y arrebatado por el dominio
Del hechizante, engañador demonio de la distracción
Y por eso no tengo como disfrutar de la riqueza que es mía.
De esta forma, este nacimiento humano libre y pleno de cualidades
Y la enseñanza del Lama ambos son desperdiciados.
Me encuentro ahora en este momento clave:
Todas las enseñanzas que solicité,
Todas las que recibí, son como un mito.
Mi cuerpo presenta la apariencia de un practicante,
Y tengo la soberbia de los practicantes; pero
Mi mente no abarca las enseñanzas como verdaderamente son.
Carente hasta de un resquicio de Dharma mundano, tanto más del Dharma sagrado,
Las dieciséis reglas del comportamiento social usual
Las conozco apenas de oírlas hablar.
Al percibirme comportándo­me mal, no siento vergüenza;
Visto por todos, no me constriño;
Mi vínculo con las enseñanzas es corto como la cola de una marmota.
Incapaz de practicar de forma apropiada las diez acciones virtuosas del verdadero Dharma,
Conservando prejuicios sectarios para con la enseñanza del Buddha, que es una sola,
Calumnio las enseñanzas de los grandes seres
Y acumulo mal karma.
De acuerdo con el Dharma
Cargo un gran fardo de actos maléficos.
Cuantas más enseñanzas he recibido,
Más inflada es mi visión de mí mismo,
A pesar que los análisis intelectuales no sean capaces de penetrar
Hasta el significado profundo de las enseñanzas.
Lleno de soberbia, pienso: “¡Yo mantengo las disciplinas del Pratimoksha!”
Mientras que de las Cuatro Prácticas del Dharma¹ no se encuentran siquiera vestigios.
Lleno de soberbia, pienso: “¡Yo poseo el precioso entrenamiento del Bodhisattva!”
Mientras los Cuatro Incomensurables² son como la pintura de una lámpara.
Lleno de soberbia, pienso:  “¡Yo guardo los samayas del Mantrayana Secreto!”
Mas al ignorar la primera transgresión­-raíz³
Me torno displicente con todo el resto.
Puedo sin vergüenza discurrir sobre los Cuatro Pensamientos que tornan la Mente hacia el Dharma⁴
Mientras me apego a los fenómenos
Demostrando que mi mente no se ha transformado realmente.
Apesar de confiar en el maestro,
El respeto y la devoción poco a poco se desvanecen;
En vez de la percepción pura, mantengo visiones erróneas,
Y considero al guru como mi igual.
El amor y el respeto para con mis compañeros vajra se debilitan; Incapaz de tolerar unas pocas palabras ásperas, no ceso de lamentarme.
Carente de entrenamiento minucioso en la bodhicitta
El amor y la compasión que surgen
De considerar a todos los seres de los seis reinos como mis padres
Se evapora como la bruma.
Aunque me comporto como si practicase los caminos del Kyerim y del Dzogrim⁵,
Ni siquiera me doy cuenta de lidiar con la ilusión sinfin de lo cotidiano.
Reconozco que el pináculo del sutra y del tantra
Es la vacuidad, pero este reconocimiento de nada me sirve;
Mi flujo mental es rígido como un cuerno.
Cuando practico el permanecer en la naturaleza original de la mente
No tengo estabilidad; no obstante hablo sin cesar sobre la profunda visión
Y arrojo al viento causa y efecto.
Por fuera -­ soy capaz de presentar un espectáculo de buen comportamiento;
Por dentro -­ deseo, apego, ganancia se extienden como fuego.
A pesar de que mi cuerpo permanece aislado en retiro en las montañas, Mi mente deambula por la ciudad constantemente, noche y día.
Sin disfrutar de una buena medida de confianza en mi mismo,
La idea de actuar en beneficio ajeno no pasa de ser un cuento­ de­ hadas.
Aunque sea imposible que las tres Joyas me traicionen,
Debido a mi débil devoción, temo traicionarme a mi mismo.
Así, igual estando libre de la visión errónea
De aquellos que no creen en el maestro ni en el Dharma sagrado,
En estos tiempos adversos nosotros seres sensibles
Nos ocupamos de perfeccionar nuestro mal karma.
Igualmente sabiendo esto, imprudentemente, somos arrebatados por la inconsciencia;
Al fallar en mantener la atención plena, sufrimos una gran pérdida.
Cuando me examino a mi mismo, considero
Que todo cuanto he hecho apenas contribuyó a mi confusión,
Que todo mi pensar ha sido manchado
Por las emociones que obscurecen y por el apego.
No considerando que hasta mis mismos actos virtuosos
Están contaminados con negatividades
¿Qué otro destino me queda sino los reinos inferiores?
En lo que se refiere a mi comportamiento y acciones del pasado,
Traer­los a la mente me envuelve el estómago.
Buscando a otros, me desaliento aun más;
No encuentro amigos que puedan beneficiarme en tranquilizar mi mente.
Si no puedo cuidar de mi mismo ahora,
No habrá quien me pueda dar refugio cuando no haya más esperanza
Y yo me encuentre en las manos de los heraldos del Señor de la Muerte.
Aguardar por un rescate que nunca llegará,
¿No es esto igual al auto­engaño?
Así, es entre vergüenza y remordimientos que reconozco mis propios yerros;
Cualesquier ofensas contra el Dharma que hayan ocurrido,
Cualesquier transgresiones y violaciones del Samaya,
No tentaré esconderlas de aquellos que poseen la visión de sabiduría.
Desde el fondo de mi corazón, confieso;
A través de vuestra compasión, sean condescendientes conmigo.
Sean mi refugio de los peligros del abrupto camino equivocado;
Concedan la salvación que es encontrar el camino perfecto que a la liberación lleva.
Toda mi vida de practicar esto y aquello
Nada tengo en las manos que mostrar de provecho,
Nada he logrado.
De ahora en adelante, evitando el atribulado camino del mucho saber,
Y carente de la única cosa que necesito,
¿Por qué no seguir el camino de conocer la única cosa que a todas libera?
Certera, infalible esperanza; único, supremo Soberano en quien me fío,
Lama raíz que reúne en uno todos los refugios,
Le suplico con devoción y mente enfocada;
Refugio supremo, Señor de insuperable bondad,
Téngame en su compación.
Concéda­me la bendición de ser capaz de considerar mis propios defectos.
Concéda­me la bendición de siquiera desear referirme a los defectos ajenos.
Concéda­me la bendición de tener los pensamientos maléficos, cruéles y perversos pacificados,
Concéda­me la bendición de que pensamientos íntegros surgirán de la profundidad de mí ser.
Concéda­me la bendición de que pueda disminuir el deseo y el contentamiento aumentar.
Concéda­me la bendición de recordar de cuán incierto es el momento de la muerte.
Concéda­me la bendición de permanecer imperturbable en el momento de la muerte.
Concéda­me la bendición de desarrollar mi confianza en el Dharma.
Concéda­me la bendición de practicar la percepción pura imparcial.
Concéda­me la bendición de desarrollar respeto y devoción genuinos.
Concéda­me la bendición de perseverar, al concluir que tan poco tiempo me queda.
Concéda­me la bendición de ser capaz de establecer el Dharma como mi objetivo más esencial y absoluto.
Concéda­me la bendición de liberar mi flujo mental, la más esencial de las prácticas.
Concéda­me la bendición de que mi práctica no conozca obstáculos.
Concéda­me la bendición de que los frutos de mi práctica maduren rápidamente.
Concéda­me la bendición de que toda mi conducta para con aquellos con quien tengo ligazones kármicas sea significativa.
Concéda­me la bendición de que sea extinta la dualidad de la esperanza y del miedo.
Concéda­me la bendición de considerar el estado despierto no-­dual.
Concéda­me la bendición de reconocer mi propio estado despierto innato.
Concéda­me la bendición de defender la ciudadela del dharmakaya.
Concéda­me la bendición de obtener la irrefutable espontánea certeza.
Por medio de la insuperable arma,
La indestructible consciencia despierta intemporal,
Que la vacúa fuerza vital del samsara y nirvana
Sean ambas cercenadas de un solo golpe.
Entonces, en la inteminable suprema buen­aventuranza del banquete de Nyema
Qué podamos siempre disfrutar de la actividad
Qué esté más allá de la reunión y de la despedida.
En el ubicuo espacio de la ecuanimidad,
Ni la misma
palabra sufrimiento existe ­-
¿Quién tendría allí que lograr cualquier felicidad?
En el Reino de Samantabhadra
Felicidad y sufrimiento tienen el mismo sabor;
No habiendo apego, ellos se liberan por si mismos.
¡Qué yo pueda alcanzar el reino de Samantabhadra aun en esta vida!
Escrito por S.S. Dudjom Rinpoche, Jigdral Yeshe Dorje (1904-­1988)




Colofón
Esta plegaria es una combinación de una súplica, una confesión de faltas y una plegaria de aspiración.
Cierta noche de comienzos del año del Cerdo de agua (1983), mi consorte de sabiduría Rigdzin Wangmo tuvo un sueño en el que apareció una compañía femenina que frecuentemente le había aparecido en sueños. La chica le dijo: “Ahora usted debe solicitar a Rinpoche que escriba una plegaria de súplica. ¿Verdad?” y partió. Más tarde, en décimo día de luna creciente, ella apareció nuevamente, diciendo: “¿Por qué todavía no ha preguntado a Rinpoche sobre de la composición de la plegaria?”
En la mañana siguiente, en cuanto discutíamos los sueños y la plegaria, dije: “Ya hay bastantes plegarias de súplica, lo que falta son personas que las reciten.” Rigdzin Wangmo insistió diciendo: “No importa si es larga o corta, es imperativo que usted componga esta súplica.”
Entonces pensé: “Actualmente enfrentamos peligros provenientes de dolencias, guerras y hambre. Para proteger a las personas de esos peligros, debo escribir una plegaria recordando a los Seres de Gran Compación de sus votos de auxiliar a los seres.” Entre tanto, a pesar de estar considerando la escritura de la plegaria, debido a la distracción de innumerables eventos no tuve ocasión de hacerlo.
Nuevamente, en la noche del décimo día una muchacha apareció, como antes. Ella dijo en el sueño: “No descuides la plegaria que le solicité anteriormente. ¡Hay gran necesidad de ella!”
De esta forma, pensé en componerla en el día 15 del mismo mes. En la noche del día 14, recé con la mente unienfocada a Guru Rinpoche, requiriendo su bendición para la composición de laa plegaria; haciendo esta aspiración, me fui a dormir.
Al amanecer de la mañana siguiente, en mi propio sueño, yo estaba en la cabecera de un gran templo en forma de corredor. Súbitamente un joven blanco surgió vestido de blanco, con su cabello largo esparcido por encima de los hombros, en sus manos un par de címbalos. El tocó los címbalos, produciendo un adorable resonar, y danzó en mi dirección, con un movimiento en espiral cada vez más cerca, circulando para la derecha, danzando como danzan los Ging. El dijo:
“Si deseas establecer las enseñanza de forma sólida,
Hazlas firmes en tu propia mente.
En las profundidades de la mente, encontrarás el estado búdico.
Si deseas visitar los Campos Búdicos,
Purifica el apego engañado ordinario.
El perfecto, insuperable Campo Búdico está muy cerca.
Desarrolla diligencia en la práctica
La esencia de las enseñanzas.
Sin ella, ¿quién pude obtener el siddhi?
Los propios defectos son difíciles de ver. Siendo así, distíngue­los por si mismos
es la instrucción crucial.
Por fin, al ser removidos, uno a uno, los defectos
Las cualidades iluminadas aumentarán y resplandecerán.”
Al final de este poema, él tocó los címbalos y entonces los tintineó uno contra el otro, y así desperté. Tras despertar, no me olvidé de lo que él había dicho, y comprendí que debe haber sido una amonestación sobre la práctica de qué hay que aceptar y qué rechazar. Me senti arrepentido por eso, habiendo visto una cara de mi único guru­-padre, no lo había reconocido.
Yo, Jigdral Yeshe Dorje, viejo padre de los Nyingma, escribí esta plegaria a partir de mi experiencia personal. Que pueda ser de beneficio. Sarvatha Mangalam.


Notas
¹ Las Cuatro Prácticas del Dharma:
no responder las agresiones verbales;
no responder las agresiones físicas;
no responder rabia con rabia;
no reaccionar con provocaciones cuando es provocado.
² Los Cuatro Incomensurables:
Amor incomensurable;
Compasión incomensurable;
Alegría incomensurable;
Ecuanimidad incomensurable.
³ La primera transgresión-raíz de los samayas: Menospreciar al propio maestro.
⁴ Los cuatro pensamientos que tornan la mente hacia el Dharma: mantener en mente
1 ­– La excepcionalidad del  nacimiento humano libre y pleno de cualidades;
2 –­ La inevitabilidad de la muerte;
3 ­– El no escape del karma, de causa y efecto;
4 – El vasto sufrimiento inherente al samsara.
⁵Kyerim: Meditación del estadio de desarrollo, y;
Dzogrim: Meditación del estadio de completitud.

Traducido al inglés por Bhakha Tulku y Constance Wilkinson, Boudhnath, Nepal, 1989
Traducido al portugués bajo los auspicios de laa Gelongma Zamba Chözom, Saga Dawa Düchen 2014
Originalmente publicado por la editora Sahayogi ­- Kathmandu, Nepal

Versión al castellano, los editores 

sábado, 8 de julio de 2017

Una presentación breve de los nueve yanas (3)

Alak Zenkar Rimpoché Thubten Nyima

III. Los tres yanas secretos de los métodos transformadores poderosos

Estas son las tres clases interiores de tantra: el yana del mahayoga, el yana del anuyoga y el yana del atiyoga.

Uno podría preguntarse por qué éstos se llaman ‘vehículos de los métodos transformadores poderosos’. Es debido a que ellos incluyen métodos poderosos para transformar todos los fenómenos en gran pureza e igualdad.

7. El yana del tantra mahayoga

El vehículo del mahayoga, o ‘gran yoga’, se llama así porque es superior al tantra del yoga ordinario, ya que todos los fenómenos se ven como una manifestación mágica en donde las apariencias y la vacuidad son indivisibles.

Una vez más, describiré en breve su punto de entrada, visión, meditación, acción y resultados.

i. Punto de entrada

Una vez que nuestra mente ha sido madurada al recibir las diez transmisiones de poder exteriores que producen beneficio, las cinco transmisiones de poder interiores que capacitan y las tres transmisiones de poder secretas y profundas, uno mantiene los samayas tal como se describen en los textos.

ii. Visión

Mediante líneas extraordinarias de razonamiento, uno establece y luego realiza la indivisibilidad de los [dos] niveles superiores de realidad, de acuerdo con los cuales la causa para la aparición de la naturaleza esencial, las siete riquezas de lo absoluto,14 están presente espontáneamente dentro de la conciencia pura que está más allá de la elaboración conceptual, y todos los fenómenos relativos aparecen naturalmente como el mandala de las deidades de los tres asientos.15

iii. Meditación

En lo que respecta al camino y la práctica de la meditación, el énfasis principal es en la etapa de generación. En la práctica del yoga de la etapa de generación uno establece la práctica a través de los tres samadhis, asegura que los tres de purificación, perfección y maduración estén completos dentro de la visualización y, una vez que la visualización está completa, la sella con la instrucción sobre los cuatro clavos que aseguran la fuerza vital. En la práctica del yoga de la etapa de culminación, uno activa los puntos vitales del cuerpo vajra, sus energías sutiles, esencias, luminosidad y así sucesivamente.

iv. Conducta

Uno mantiene una conducta elaborada, carente de elaboración y extremadamente carente de elaboración.

v. Resultados

A corto plazo, uno alcanza los cuatro niveles de vidyadhara, que son los resultados pertenecientes al camino, y finalmente uno obtiene el fruto último, y alcanza el nivel del Vajradhara de unidad.16

8. El yana del anuyoga de la transmisión a través de las escrituras

El vehículo del anuyoga, o ‘yoga que sigue’, se llama así porque enseña principalmente el camino de procurar (o ‘seguir’) apasionadamente la sabiduría, en la realización de que todos los fenómenos son la expresión creativa de la unidad indivisible del espacio absoluto y la sabiduría primordial.
Una vez más, abundemos un poco en su punto de entrada, visión, editación, conducta y resultados:

i. Punto de entrada

La mente de uno madura a través de las treinta y seis transmisiones de poder en las que los cuatro ríos – exteriores, interiores, de logro y secretos – están completos, y uno mantiene los samayas, tal como se describe en los textos.

ii. Visión

A través del razonamiento lógico uno determina aquello que ha de conocerse, el hecho de que todos los fenómenos se caracterizan como los tres mandalas en su naturaleza fundamental, y realiza que esto es así.

iii. Meditación

Aquí la práctica de la meditación consta de dos caminos. En el camino de liberación uno practica el samadhi no conceptual de simplemente descansar en un estado que está de acuerdo con la esencia de la realidad en sí, y el samadhi conceptual de la práctica de la deidad, en la que uno visualiza el mandala del palacio que sirve de soporte y las deidades que tienen un soporte simplemente recitando el mantra de generación. En el camino de los medios hábiles uno genera la sabiduría de la beatitud y la vacuidad a través de las prácticas de las puertas superiores e inferiores.

iv. Conducta

Uno practica la conducta que está más allá de adoptar o abandonar en el reconocimiento de que todas las percepciones no son sino la manifestación de la sabiduría de la gran beatitud.


v. Resultados

Al momento de la culminación de los propios cinco yogas no comunes del Anuyoga, que esencialmente son sus cinco caminos,17 y las diez etapas18 que están incluidas dentro de estos cinco, uno alcanza el nivel de Samantabhadra.

9. El yana del atiyoga de la instrucción esencial

El vehículo del Atiyoga, o ‘yoga supremo’, se llama así porque es el más elevado de todos los vehículos. Implica la realización de que todos los fenómenos no son otra cosa que las apariencias de la sabiduría primordial que surge naturalmente y que siempre ha estado más allá del surgimiento y la cesación.

La siguiente es una explicación breve del punto de entrada, visión, editación, conducta y resultados de este vehículo.

i. Punto de entrada

La mente de uno madura a través de las cuatro ‘transmisiones de poder expresivas de la conciencia’ (rigpé tsal wang), y uno mantiene los samayas, tal como se explica en los textos.

ii. Visión

La visión se establece definitivamente observando directamente la naturaleza de la sabiduría que surge naturalmente en la que los tres kayas son inseparables: la esencia vacía de la conciencia desnuda más allá de la mente ordinaria es el dharmakaya, su naturaleza cognoscitiva es el sambhogakaya, y su energía compasiva que todo lo impregna es el nirmanakaya.

iii. Meditación

La meditación consiste en el enfoque de ir más allá de la resistencia para llegar a la pureza primordial (kadak trekchö), a través de la cual los perezosos pueden alcanzar la liberación sin esfuerzo, y el enfoque de la realización directa de la presencia espontánea (lhundrup tögal), a través de la cual aquellos que son diligentes pueden alcanzar la liberación con esfuerzo.

iv. Conducta

La conducta está libre de expectativa y miedo, y de adoptar y abandonar, pues todo lo que aparece se despliega como la manifestación de la realidad en sí.

v. Resultados


Perfeccionando las cuatro visiones del camino, uno obtiene el kaya supremo, el cuerpo de arco iris de la gran transferencia, y alcanza el nivel del glorioso Samantabhadra, el décimo tercer bhumi conocido como ‘Sabiduría Insuperable’ (yeshe lama).

| Traducido al inglés por Adam Pearcey, Traducciones Rigpa, 2005. Traducido al español por Gustavo Villalobos, 2009.

Notas
1.  El Sutra General acerca de la Acumulación de todas las Intenciones, la escritura central del Anuyoga. 
2.  Una traducción alternativa que algunas veces se ofrece es ‘el vehículo interior de adquirir conciencia a través de las austeridades’, pero esto no se ajustaría a la explicación de Zenkar Rimpoché que se da posteriormente en este texto. 
3.  es decir, El Sutra Condensado de Prajnaparamita 
4.  De acuerdo con The Nyingma School of Tibetan Buddhism (La Escuela Nyingma de Budismo Tibetano), vol. 2, p. 169: 1) vestir ropas que se han encontrado en un montón de polvo, 2) poseer sólo tres túnicas, 3) vestir ropas de lana o fieltro, 4) mendigar comida, 5) comerse su propia comida de una sola sentada, 6) restringir la cantidad de comida, 7) permanecer en aislamiento, 8) sentarse bajo los árboles, 9) sentarse en lugares expuestos, 10) sentarse en cementerios al aire libre, 11) sentarse incluso al dormir, y 12) permanecer dondequiera que uno se encuentre.                           
5.  Esta es más bien una traducción libre de   



6.  Se llaman ‘semejantes a un loro’ pues permanecen juntos en grupos, a diferencia de los arhats pratyekabudas que son semejantes a rinocerontes que permanecen por sí mismos. 
7.  Los ocho extremos de elaboración conceptual son: cesación, surgimiento, ser inexistente, ser permanente, venir, ir, ser múltiple y ser individual. 
8.  Los aspectos de vacuidad, sílaba, sonido, forma, mudra y atributos. 
9.  Purificación del cuerpo lavándose, purificación de imperfecciones y purificación de pensamientos. 
12 10.  Cambiarse la ropa de uno significa ponerse ropa limpia, cambiarse la ropa interna de uno significa guardar los votos, y cambiarse la ropa secreta de uno significa visualizar la deidad. 
11.  Cuajada, leche y mantequilla. 
12.  ‘Entrar’ se refiere a la realización de que todos los fenómenos están más allá del surgimiento, ‘permanecer’ significa morar una vez que la naturaleza no conceptual se ha manifestado, y ‘surgir’ significa desarrollar una compasión intensa por todos los seres que no comprenden esto. 
13.  Es decir, samadhi, bendiciones, transmisión de poder y ofrenda. 
14.  Cuerpo iluminado, habla iluminada, mente iluminada, cualidades iluminadas y actividad iluminada, más espacio absoluto y sabiduría primordial. 
15.  Los agregados (skandhas) y elementos (dhatus) son los asientos de los budas masculinos y femeninos, las facultades de los sentidos y sus objetos son los asientos de los bodhisattvas masculinos y femeninos, y las extremidades son los asientos de las deidades airadas masculinas y femeninas. 
16.  ‘Unidad’ aquí significa la unidad de dharmakaya y rupakaya. 
17.  1) El yoga del aspirante a guerrero espiritual en el camino de acumulación, 2) el yoga que revela la gran familia iluminada en el camino de la unión, 3) el yoga de la gran certeza en el camino de la visión, 4) el yoga de recibir la gran profecía en el camino de la meditación, y 5) el yoga de perfeccionar el gran poder creativo en el camino último. 
18.  1) La etapa de la transformación incierta, 2) la etapa del cimiento estable, 3) la etapa de la purificación significativa, 4) la etapa del adiestramiento continuo, 5) la etapa de mérito alentador, 6) la etapa de progreso especial a través de la estabilidad, 7) la etapa que se centra en el resultado una vez que el camino de la visión ha surgido a través de la clara luz, 8) la etapa de permanencia inconmovible, 9) la etapa de expandir la realidad, y 10) la etapa de cabalgar sobre la perfección.