lunes, 9 de marzo de 2015

Una para los islamofóbicos

Una para los islamofóbicos

He visto y escuchado estos días comentarios de budistas que afirman su desprecio por el Islam. Un lama danés ha sido conocido por esas opiniones durante mucho tiempo. Alguien me envió una foto de ese hombre junto con un muy conocido extremista de derecha holandés. Una cuenta en facebook bajo el nombre de Dzongsar Jamyang Khyentse llama a la gente que representa una sofisticada posición en relación con el Islam de "liberales, izquierdistas, moderados y apologistas selectos." Lo mismo y peor pueden leerse en el blog de un maestro de meditación budista Theravada alemán. Excepto para decir lo obvio, es decir que hay una diferencia entre los musulmanes y los terroristas, no diré más sobre este debate. Pero me gustaría compartir con ustedes una de las posiciones de Kyobpa Jigten Sungön con respecto a otras religiones y visiones en general.

El enfoque general de Jigten Sumgön sobre las visiones espirituales, conductas y prácticas es que uno intenta percibir algo en términos de lo que es su naturaleza. En este sentido reconoce que (1,19) también existe mucho de lo que es virtuoso por naturaleza a ser practicado en [los sistemas de] los no budistas. Esto contrasta con una opinión generalizada según la cual "la visión completa, conducta y práctica de los no budistas es sólo algo para ser abandonado."

Una de las posiciones más básicas de Jigten Sumgön es simplemente que cualquier cosa que sea virtuosa por naturaleza tiene un resultado gozoso. Sin embargo, tal virtud no está limitada solo al ámbito del budismo. Como lo señala en la declaración-vajra 1.1, el Buda no "inventó" su propio Dharma, sino que reveló la verdadera naturaleza última tal como es y que la naturaleza existe tal como es, independientemente de que si alguien la revela o no. Por lo tanto, quien actúa de acuerdo con esa naturaleza recibirá los respectivos resultados apropiados, no importa si esa persona es o no es un budista, o si esa persona ha realizado o no "el significado definitivo que percibe la verdad". De hecho, Rigdzin Chökyi Dragpa explica que hasta los animales podrán disfrutar de los frutos gozosos si están "temporalmente [en] la posesión de... cosas virtuosas a ser practicadas," como amar bondadosamente a sus vástagos. Además, hasta un bodhisattva del décimo nivel debe abandonar lo que es por naturaleza no virtuoso, o sufrirá las consecuencias (que es otra declaración-vajra), y todos, incluso los animales y los seres más bajos en el infierno, experimentarán el fruto gozoso cuando practican la virtud.

Un ejemplo para un manejo prudente de esta naturaleza es la adopción del Buddha del "ritual de los tres fundamentos," que antes sólo existía entre los no budistas. El "ritual de los tres fundamentos" (gzhi gsum gyi cho ga) se refiere a la ceremonia de poshadha (Tib. gso sbyong), el retiro de verano (dbyar gnas) y la liberación del retiro veraniego (dgag dbye). Mediante la adopción de esta práctica originalmente no budista, su potencial virtuoso se puso a disposición de los budistas ordenados. Otro ejemplo ofrecido por Rigdzin Chökyi Dragpa es la adopción de Padmasmbhava de muchas actividades ritualistas no budistas (mu stegs byed las), tales como ciclos de protección y de rechazo, para la eliminación de impedimentos temporales. Estos tienen, cuando están penetrados de bodhicitta, gran potencial virtuoso y son particularmente interesantes ejemplos porque hacen uso hábil hasta de actividades enérgicas e iracundas.

Por lo tanto, cualquiera sea la virtud encontrada en donde sea, es para ser practicada. El Rinjangma señala que aunque uno pueda poseer ya grandes cantidades de cualidades puras, uno también debe aceptar las cualidades puras, encontradas en el continuo mental de otros seres que tal vez son vistos como inferiores a uno mismo, ya que es una cuestión de abandonar el orgullo. Fue a través de dicha práctica, dice Rinchen Jangchub, que el Buddha fue capaz de purificar completamente todos sus defectos y de completar todas las buenas cualidades, haciéndole obtener la budeidad. Por otro lado, si existe algo incorrecto en el continuum mental de una persona superior, esto es para ser abandonado. Nada es para ser aceptado, o ser enseñado, sólo porque esto existe en el continuum mental de una persona superior. Por eso Rigdzin Chökyi Dragpa cita las palabras bien conocidas de Aryadeva (Jnanasarasamuccaya, D vol. 97, 27v5):

Monjes y eruditos deben aceptar mis palabras
habiéndolas primero investigado totalmente,
como el oro, que es fundido, cortado y pulido,
mas no desde [la pura] veneración.

Dorje Sherab cita en este punto casi las mismas palabras del Shri Mahabalatantraraja (D vol. 79, fol. 216v):

Tal como se funde, corta y pule el oro,
Después del debido examen, acepta mis instrucciones,
Pero, oh Competente, no aceptes esto
Desde la reverencia u otras [razones].

Estas líneas son bien conocidas y generalmente aceptadas por todos los budistas. Pero lo que no es tan generalmente aceptado es lo que Jigten Sumgön aconsejo hacer, concretamente hacer, también, un esfuerzo para percibir la virtud en los caminos no budistas y practicarla. Para hacer esto, pienso, un budista debería prevenir hacer declaraciones como la mencionada al comienzo, que, creo, puede conducir directamente al infierno político.



versión al español, el editor

martes, 24 de febrero de 2015


 
 

S.S. Drikung Kyabgön Chetsang Rinpoche

en Lima y Cusco, Perú

 

 
EN LIMA:
GRAN EMPODERAMIENTO DE KALACHKRA
por primera vez en Sudamérica.
16-17 de mayo
 
EN CUSCO:
RETIRO DE MILAREPA / TRANSMISIÓN DE PHOWA
 
24-25 de mayo
 


Aprendiendo a Meditar


Lama Jigme Lhawang

27 de diciembre, 2013


Tantas conversaciones, tanta información, pero ¿Cómo tengo que hacerlo?

Aspiramos a un bienestar verdadero. Estamos buscando constantemente el equilibrio. En el budismo, aunque descubramos y entendamos que las cosas no tienen existencia real en el nivel último, que son como un sueño, esta instrucción no tendrá ningún efecto si esto no se saborea en nuestras vidas. No nos va a ayudar en absoluto.

Buda enseñó algo muy importante que funciona como la facultad del gusto, que propicia el poder saborear las cosas. Buda enseñó un instrumento utilizado durante todo el transcurso del entrenamiento de la mente, bhavana. Bhavana en sánscrito conlleva el campo semántico de “cultivo”, “familiarización” o “habituación” con algo. En Occidente, el término se traduce a menudo como “meditación”. Pero, ¿qué es la meditación y cómo aplicarla?

Imagina una gran cascada cayendo fuertemente desde una montaña alta. Cuando tratamos de mirar a través del agua no vemos nada porque está borroso y lleno de espuma. Tras el contacto con el suelo, la fuerza y la velocidad del agua disminuyen y podemos ver mejor a través de ella. En ese momento se forma un río que desciende entre las montañas. En la medida en que los márgenes de este río se estrechan, la velocidad y la fuerza del agua aumentan. En la medida en que los márgenes se amplían, su velocidad y su fuerza disminuyen. Esto sucede hasta que, en algún momento, un gran lago se forma y ahí nos encontramos con la misma agua completamente inmóvil, cristalina y transparente. En la superficie de este lago podemos ver nuestro propio reflejo y también, si fijamos nuestra mirada hacia dentro, podemos ver lo que hay en el fondo. Del mismo modo, respiramos, nos relajamos. Ofrecemos un mayor espacio a nuestros corazones y nuestras mentes. La tranquilidad mental surge y con ella también surge una claridad extraordinaria, una inteligencia y una lucidez profundas. Nuestra mente es análoga al agua en el ejemplo anterior: cuanto más espacio tengamos en nuestro entorno mental, menor será la fuerza de los pensamientos, nuestra mente estará menos agitada y seremos más conscientes de cada evento mental.

Considera la mente como si fuera un mono o un caballo salvaje. Una de las mejores y más efectivas maneras para domar un caballo salvaje es acostumbrarlo a un ruedo amplio (una zona vallada para entrenar caballos). Gradualmente vamos reduciendo el tamaño del ruedo en la medida que el caballo se va acostumbrando a su nuevo espacio. Aunque el ruedo vaya disminuyendo, el caballo no se sentirá inseguro puesto que el lugar ya le es familiar y no le supone ninguna amenaza. Con amabilidad, tocamos al caballo, lo acostumbramos a nuestra presencia, hasta que podamos dirigirlo.

Al iniciar la práctica de la meditación, nos sentamos en silencio y en posición vertical en una silla, en un banco o en el suelo. En este momento es importante recordar que la calidad es mejor que la cantidad. La calidad de nuestra meditación es mucho más beneficiosa que la cantidad de tiempo que dediquemos. Nos detenemos por unos minutos, durante 15, 24 o más. Hay tres cualidades esenciales para el desarrollo de la meditación: la relajación, la claridad y la estabilidad. Relajamos profundamente nuestro cuerpo, nuestra energía y nuestra mente. Cultivamos el equilibrio de una mente lúcida, pero profundamente relajada. La continuidad surgida a través de esta habituación corresponde al aspecto de la estabilidad.

Uno de los principales objetos donde se puede enfocar la meditación es la respiración. Buda ofreció esta instrucción en varios de sus discursos en el canon Mahayana. En esta tradición, las diversas técnicas de meditación, cultivo, familiarización o habituación pueden ser resumidas en tres cualidades principales, que en tibetano se llaman drenpa (atención plena, smrti en sánscrito), shebzhin (vigilancia, samprajnata en sánscrito) y bagyod (prudencia, apramada en sánscrito). En general, las tres son traducidas del tibetano al inglés con el único término de “mindfulness” o “atención plena”. De ahí surge la dificultad para diferenciar estas tres cualidades mentales, que tienen una funcionalidad muy importante en el entrenamiento de la mente y en la meditación.

Drenpa es como el portero de un hotel. Él es quien decide quién y aquello que va a pasar o no va a pasar por la puerta de los sentidos físicos y de la mente. Él no se olvida de lo que debe ser aceptado, adoptado y cultivado, y por otro lado, de lo que debe ser descartado, rechazado o abandonado. Drenpase define como el aspecto de la mente que funciona sustentando, reteniendo o manteniendo la mente en su objeto de meditación, sin dejar que se olvide o se aleje de su foco. Protege y nutre al mismo tiempo la permanencia y la inmovilidad de la mente.

Shebzhin es como el supervisor de un hotel que es consciente, observa, analiza y controla las tres puertas (cuerpo, palabra y mente) enfocadas por el portero. Funciona como un aspecto de vigilancia o de posición de alerta donde la mente conoce o reconoce lo que está haciendo.

Bagyod es como el gerente de un hotel que dirige al supervisor que vigila el trabajo del portero. Él es quien gestiona las reglas del hotel, da las directrices y trabaja para mantenerlo en la misma dirección. Es una cualidad mental de la conciencia, de cuidado y prudencia hacia las puertas enfocadas por el portero de la “atención plena” (drenpa) y vigiladas por el supervisor de “vigilancia” (shebzhin). La “prudencia” (bagyod) es una cualidad tanto realizadora como protectora. Es aquella que hace participar drenpa y shebzhin en una cierta dirección positiva y los protege de incurrir en actitudes negativas.

Ofreciendo otra analogía, cuando profundizamos en la relación entre drenpa y shebzhin, la primera es como una cuerda que asegura, mantiene o retiene a una oveja en su lugar mientras que shebzhin es como un pastor que asiste, observa y vigila a sus ovejas para asegurarse de que no se suelten y huyan. Drenpa (la cuerda) retiene la mente en el lugar elegido, mientras que shebzhin (el pastor) está alerta vigilando la situación para garantizar que drenpa está funcionando. Cuando drenpa se debilita o se distrae y la mente entonces vaga, shebzhin toma consciencia de esto e informa a la mente para restablecer o reafirmar drenpa.

En el contexto de la meditación en silencio enfocada en la respiración, estas cualidades mentales funcionan de la siguiente manera: cuando dirigimos nuestra atención con calma hacia la respiración, surge una creciente familiaridad con los movimientos presentes de esa respiración. A través de la experiencia de respirar, el practicante empieza a familiarizarse con la propia mente y las cavilaciones ya no resultan tan atractivas como antes.

Hay cuatro aspectos de drenpa a tener en cuenta:

El primer aspecto de esta cualidad se da cuando traemos nuestra mente de vuelta a la respiración. A través de la cualidad de shebzhin, somos conscientes de este direccionamiento en el momento de hacerlo. Shebzhin se da cuenta cuando el caballo de la mente sale disparado y avisa a drenpa para traerlo de vuelta. En este contexto, cuando la atención se dirige suavemente a la respiración, surge una familiaridad experiencial cada vez mayor con los movimientos de inspiración y espiración. El practicante empieza a familiarizarse con esta experiencia. Este es el aspecto de “familiaridad” de la atención plena.

El segundo aspecto de drenpa es “recordar”, “acordarse”. Este aspecto significa que estamos tan estables y firmes en drenpaque constantemente nos damos cuenta de lo que estamos haciendo y de lo que debemos hacer en el momento presente. Recordamos con continuidad mantener nuestra mente en la respiración. Una vez comenzamos nuestra meditación, experimentamos el movimiento de nuestra mente salvaje; sin embargo, en la medida en que desarrollemos drenpa, nos iremos familiarizando con la respiración y nos acordaremos de volver a ella, estableciéndonos gradualmente en un estado continuo de no-olvido. Este estado se presenta entonces con más energía para permanecer donde está (drenpa) y darse cuenta de lo que está haciendo (shebzhin). Esta estabilidad proporciona una continuidad que se vuelve una base para el desarrollo de un tipo de potencialidad o habilidad. Este es el aspecto “recordativo” de la atención plena.

El tercer aspecto de drenpa es exactamente un potencial, una fuerza que se manifiesta como no-distracción o no-olvido. Con el no-olvido situamos nuestra mente en la respiración y allí permanece. La continuidad de esta estabilidad destacará sobre cualquier posible distracción o cavilación mental. En este contexto, la mente funciona a través de los sentidos y se expresa a través de pensamientos, pero ya no es arrastrada por sus propias creaciones. El caballo deja de saltar y patear, permaneciendo tranquilo. De esta manera, experimentamos las cualidades naturales de inmovilidad y estabilidad de nuestra mente. Esta es la fuerza, “no-olvido”, el tercer aspecto de la atención plena.

Cuando desarrollemos los elementos de “familiaridad”, “recordativo” y “no-olvido”, podremos decir entonces que la atención plena está presente. Ya sin más distracciones, conseguiremos ver las cosas con más claridad. Esa lucidez será capaz de percibir los fenómenos directamente, en su propia naturaleza, sus cualidades, sus potencialidades y su funcionamiento. Una vez que las cualidades naturales de equilibrio e inmovilidad mentales estén presentes, surgirá la claridad de la mente. Esta lucidez discierne la realidad de manera perspectiva y retrospectiva, así como reconoce su naturaleza básica. Este es el aspecto de “lucidez” de la atención plena.

El cultivo y la habituación de drenpa, shebzhin y bagyod hacen surgir un entorno mental más amplio. Así que vayamos dando continuidad a esta familiarización, este espacio se volverá cada vez mayor. Drenpa sucede plenamente cuando, en lugar de percibir la respiración, nos volvemos esa respiración. La sensación de separación entre nuestra mente y la respiración comienza a disolverse. En esta etapa no hay nada más a sostener, a mantener o donde aferrarse. Reposamos en la naturalidad y espontaneidad puras de la mente, en su verdadera naturaleza. Permanecemos en un retiro espacioso, libre e increíblemente repleto de potencialidades sin impedimentos.

Llegados a este punto, tal como es transmitido en la tradición Mahamudra del Linaje Drukpa, no hay nada más que aprender sino a revelarse por sí mismo. Bhavana se vuelve abhavana, o sea, meditar se vuelve no-meditar. O, como el gran siddha indio Maitripa propuso, la verdadera meditación es aquella dotada de asmrti, es decir, la no-atención plena, el propio descanso revitalizante y auto-conocedor de su propia naturaleza. Surge un gran lago translúcido, donde cualquier ola que se manifieste en la superficie ya no perturba su interior, sino que adorna su capacidad de expresión.

Lama Jigme Lhawang
Comunidad budista Drukpa Brasil
info@drukpabrasil.org
www.drukpabrasil.org


Traducido del portugués por Miguel Perez.
Pido perdón por los errores y omisiones en esta traducción y dedico todos los méritos a completa iluminación de todos los seres.
Original: 
http://sobrebudismo.com.br/aprendendo-a-meditar/

PLEGARIA ALTRUISTA


 

Lo puesto en itálicas fue escrito por el Señor Jigten Sumgon. Los comentarios son de Khenchen Rinpoche. Es importante estudiar estas plegarias y entender su significado y hacerla parte de su práctica diaria.

Todas mis madres los seres sensibles -

-- Especialmente los enemigos que me odian, los obstructores que me dañan,

Y aquellos que crean obstáculos en mi camino de liberación y omnisciencia--
Que puedan ellos experimentar felicidad y ser apartados del sufrimiento,

Que puedan rápidamente alcanzar el estado de la insuperable, perfecta, completa y preciosa budeidad.


Esta plegaria de motivación altruista es muy importante para adecuarnos al comienzo de nuestras prácticas. Los maestros iluminados del pasado condensan el amplio y profundo significado de los sutras y tantras en una sencilla forma que podemos fácilmente memorizar. Cuando cantemos esta plegaria es crucial poner atención, contemplar su significado, traer el significado en nuestro corazón y ponerlo en práctica.


Específicamente enfocados en los obstructores y enemigos que nos dan un momento duro, podemos directamente cortar nuestro odio y resentimiento. Diciendo: “Puedan experimentar felicidad y ser apartado del sufrimiento” es una práctica genuina del Dharma que trae paz en la mente. Esta plegaria es muy directa y poderosa manera para cortar por medio de nuestros defectos.  Nos da la fortaleza para perseverar en nuestra práctica y no obstaculizarnos
; es el modo genuino para entrenar la mente.


Es muy fácil sentir bondad y compasión hacia nuestra familia, amigos y hacia los que nos apoyan y apoyan nuestro trabajo. Esto es por nuestro apego basado en el egocentrismo. Creemos que ellos son la fuente de nuestra felicidad y dicha, sin darnos cuenta que a veces son realmente la fuente de confusión y sufrimiento.  Esta plegaria nos fuerza a ir más allá de nuestro limitado hábito de percibir a los enemigos y obstructores como la fuente de nuestro sufrimiento. Esta plegaria amplia la mente para incluir a todos los seres sensibles a lo largo y ancho del mundo. De este modo, nos enseñan como eliminar el apego, los límites, el egocentrismo y el resentimiento. Nos ayuda a construir valor, fuerza mental y bodhicitta empíricamente basada en sabiduría y compasión.


Estamos entrenados nosotros mismos para separar a través de límites a los amigos, enemigos, yo y otros. Esta es una práctica muy especial de profundo significado. Estamos procurando purificar nuestras obscuraciones mentales: esto es, estamos tratando de fijar nuestra propia mente, no a otras personas. Generalmente, nuestra mente está habituada a pensamientos samsaricos de apego, odio, orgullo celoso, etc. Estos son los que obstruyen nuestra paz mental y felicidad; estos son los que nos dan sufrimiento. Por lo que nos enfocamos en estos pensamientos y los purificamos tanto como sea posible.  Esta plegaria está diseñada para ayudarnos a realizar esta intención.


Recita
r esta plegaria y reflexionar sobre este significado es la primera cosa que en la mañana amplía nuestra mente con bondad amorosa, compasión y bodhicitta. Cuando la mente comienza a despertar nos ocupamos con tales pensamientos, de manera que todo el día pueda estar llena con ellos. Debemos memorizar toda esta plegaria para poder decirla en cualquier momento, en cualquier parte. Por supuesto, es bueno recitarla en nuestra sala de oración, pero tenemos una tendencia a dejar allí nuestros nobles pensamientos cuando salimos.


Cuando nos enfrentemos con condiciones indeseables, esta práctica nos ayudará a sentir bondad y compasión por los que no nos apoyan. El problema está realmente en nuestra propia mente, pero esto es muy difícil de reconocer. Esta plegaria ayuda a traer el problema a la superficie. De lo contrario nuestra negatividad puede quedarse  escondida donde nosotros estamos conscientes de ello. Por eso, en el momento que nosotros oramos de este modo, vemos en nuestra mente y transformamos nuestros pensamientos negativos antes que enfocarnos en otra persona con odio e ira. Así trascienden y se desarraigan nuestros sentimientos negativos orando por nuestros enemigos para alcanzar la completa iluminación.


Esta utilidad de la práctica no está limitada a nuestra vida cotidiana, o incluso a esta vida; es también beneficiosa para vidas futuras. Un día, las experiencias de esta vida serán solo un sueño, quizás una pesadilla, pero todavía solo un sueño. Todas nuestras experiencias pertenecen al pasado, pero los resultados de esta práctica permanecerán con nosotros vida tras vida. Esta práctica enseña como cultivar nuestra mente y la coloca en el camino recto. Esta práctica nos mostrará las causas del sufrimiento y también las causas de la felicidad. Como sabemos, nuestras tendencias habituales nos hacen pensar e ir en una dirección sin
dejarnos elegir. Sabemos qué causa felicidad, pero estamos reacios a seguir este camino porque puede ser doloroso. Muchos pensamientos ocupan nuestra mente y a veces nos sobrepasan. Esta plegaria nos enseñará cómo reconocer estas deficiencias y permitirnos cambiar nuestra orientación. Esto merece la pena sacrificar algunas cosas en el samsara para disipar nuestra confusión y alcanzar la paz y la felicidad definitivas. Aquí, tenemos una práctica que ofrece un método para cultivar la mente universal y desarrollar compasión hacia todos los seres sensibles.

Tomará tiempo encontrar la paz real porque estamos acostumbrados en el samsara y experimentamos solo una mente muy estrecha. Pero podemos abrir nuestra mente solo si ejercemos esfuerzo, porque todos tenemos naturaleza búdica, la semilla de la iluminación. Dondequiera que aparezca una semilla de mostaza, es su naturaleza contener aceite. Si alguien no entiende esto, no significa que allí no haya aceite. De modo similar, todos los seres sensibles, no importa en cual de los seis reinos se encuentren, están permeados con la naturaleza búdica. Es su naturaleza, estén conscientes de esto o no. Por lo tanto, el Dharma no es solo para budistas. Más bien, beneficia a cada uno de los seres sensibles. Esta paz es el modo perdurable de todos los fenómenos.

Las enseñanzas sobre el mahamudra mencionan que la naturaleza última de la realidad es no artificial o no elaborada y describen la realidad convencional como siendo temporal o artificial, una ilusión. Esto nos permite abrir nuestros corazones al espacio infinito sin comienzo, sin borde o centro. Cuando este espacio esté en nuestra mente, nos sentiremos relajados e ilimitados. Por eso cultivar esta ilimitada, mente universal tanto como sea posible.

A veces cuando meditamos, sentimos alguna paz y pensamos: “¡Oh, puedo estar iluminado ahora!” Pero luego vienen esos otros pensamientos y nos arrastran en todas las direcciones; nos alocan. Decimos: “Allí está esa terrible persona que…” y así se sufre mucho. Estoy diciéndolo desde mi propia experiencia. Siento esta plegaria como verdadera práctica del Dharma. En esta breve plegaria está condensado este profundo significado. Debemos decirlo sinceramente y meditar sobre este significado. Como un asunto de hecho, todos los sistemas de entrenar la mente están contenidos allí.

Respira hondo y relaja la mente en paz por unos momentos. Luego trae a todos los seres sensibles, humanos y no humanos, a tu consciencia. Respeta a todos ellos, particularmente a los enemigos, a los demonios dañinos y a los que obstruyen el camino hacia la iluminación, como si fueran tu propia madre. Los seres sensibles están perdidos y confundidos en el samsara debido a la ignorancia fundamental. Por esta razón, destruyen las causas de la alegría y la felicidad como si fueran sus enemigos. Después, van tras el sufrimiento como si fuera su amigo o pariente más cercano. Con esto en mente, reza esta plegaria: "Que puedan ellos rápidamente experimentar felicidad, estar libre de todo sufrimiento y lograr la insuperable budeidad." Al principio, nuestra mente indisciplinada puede resistirse a esta práctica, pero se acostumbrará con el reforzamiento repetido. Esto traerá una paz real a nuestra mente y a nuestra vida.

 

COMPROMISO CON LA VIRTUD

Por lo tanto, hasta lograr la iluminación, realizaré actos virtuosos con el cuerpo, la palabra y la mente.  Hasta la muerte, realizaré actos virtuosos con el cuerpo, la palabra y la mente. Desde esta hora de hoy hasta mañana, realizaré actos virtuosos con el cuerpo, la palabra y la mente.


Después de generar primero la aspiración de la bodhicitta, debemos centrarnos en cultivar esa mente y seguir el camino de la perfección. Con esta plegaria, nos comprometemos a convertir la bodhicitta en acción con nuestro cuerpo, palabra y mente hasta lograr
la iluminación. Lenta y suavemente, necesitamos cambiar nuestros pensamientos negativos en nuevos hábitos. Esto requiere un proceso de atención consciente y disciplina. Sentarse en meditación durante una hora, no constituye disciplina. Más bien, debemos aplicar un esfuerzo continuo y constante para evitar acciones como los diez no virtudes:

  • Físicamente, tomar la vida de otro, robar propiedad ajena, tener conducta sexual inadecuada e intoxicarse con alcohol o drogas;
  • Verbalmente, mentir, generar habladurías, decir palabras rudas o mantener conversaciones sin sentido;
  • Mentalmente, codiciar, tener malicia o una visión equivocada de la causalidad o el significado último.


Debemos participar coherentemente en las prácticas de puro amor y compasión basada en sabiduría, razón y bodhicitta, la mente de la iluminación. Para perfeccionar la práctica de la bodhicitta, es indispensable que persigamos las seis perfecciones: generosidad, ética moral, paciencia, perseverancia, absorción meditativa y sabiduría. Para traer beneficio a nosotros mismos y a todos los seres sensibles en el samsara, poner esto en práctica compromentiénd
onos profunda y sinceramente a seguir el camino hasta logra la completa budeidad. Esto puede venir en una sola vida o puede tomar muchas vidas. Por eso decimos hasta lograr la iluminación, cada vez que se puede. Este es un proyecto enorme, así que debemos utilizar todos nuestros recursos físicos, mentales y verbales. Nosotros debemos canalizar toda nuestra energía en realizar actos virtuosos con nuestro cuerpo, palabra y mente hasta lograr nuestro objetivo.

Hasta la muerte, realizaré actos virtuosos con el cuerpo, la palabra y la mente. Esta línea reconoce que tenemos una preciada vida humana que constituye una rara oportunidad para el estudio y la práctica del Dharma y es también una oportunidad para alcanzar la completa iluminación. Una preciada vida humana es la base para la iluminación. Debido a esto, tenemos la oportunidad de purificar todos los oscurecimientos que causan el sufrimiento, cultivar la bodhicitta y realizar las cualidades perfectas de la mente. Debemos no desaprovecharla, sino más bien emplearla de la mejor manera hasta que muramos. Cuando practicamos estas enseñanzas, nuestro cuerpo, habla y mente desarrollarán cualidades virtuosas. Hay tantas cosas en el mundo que podríamos hacer, pero el logro más alto es revelar las cualidades internas de la mente, porque es la solución definitiva para todos los problemas ahora y en el futuro. Para lograr esto, debemos poner todo nuestro tiempo y esfuerzo hacia ese objetivo. Debemos desarrollar las cualidades mentales necesarias y profundas de la mente que hace posible nuestra preciosa vida humana. Sin embargo es nuestra elección individual si aprovechamos esta valiosa oportunidad.

Tomo un momento para meditar sobre esto. Contemplo que, dentro de todos los reinos de la existencia, tengo una preciada vida humana. Esto me da la capacidad mental para entender la verdadera naturaleza del samsara y el nirvana. Tengo la habilidad para liberarme de las causas del samsara y alcanzar el nirvana. Por lo tanto, debo usar esta vida de una manera práctica que logrará la meta última antes de morir. De esa manera, experimentaré felicidad, alegría y plena satisfacción.


La línea Desde esta hora
de hoy hasta mañana, realizaré actos virtuosos con el cuerpo, el habla y la mente, trae a la mente la necesidad de comenzar hoy. En lugar de posponer la práctica del Dharma, considera adecuado hacerlo ahora que tu salud es buena. Entiendes la diferencia entre virtud y la falta de virtud. Has tomado refugio y cultivado bodhicitta. Por lo tanto, comienza la práctica de meditación hoy. Dentro de las próximas veinticuatro horas, haz todos los esfuerzos para mejorar tu bodhicitta y trabaja en purificar todas tus limitaciones.

Debemos repetir esta plegaria todos los días para recordarnos a nosotros mismos practicar cada vez más, para seguir desarrollando y hacer un progreso constante. Cuando leemos la vida de Milarepa, podemos ver cuánto se sacrificó una vez que se dio cuenta de la rara oportunidad que se le otorgó. Después de estudiar el Dharma, él sabía que no podría gastar un minuto de su vida en nada, salvo practicar las enseñanzas. Cada momento que perdemos no puede ser recuperado, no importa cuánto uno se esfuerce. Nuestra vida humana es invaluable y por esta razón no debemos desperdiciar la oportunidad. ¿Quién sabe cuándo llegará la muerte? El Buddha dijo: "No sabemos que llegará primero, mañana o la próxima vida". Así que todos debemos prepararnos para nuestra próxima vida ¡y no sólo para mañana!


Nuestra vida es transitoria y frágil; depende de una respiración breve. Aunque hemos cultivado nuestra mente para alcanzar la iluminación, aún tenemos que vivir un día a la vez. Ahora es el tiempo de practicar. El pasado se ha ido; no está aquí ahora. El futuro no está tampoco. Así que todo lo que tenemos es este momento, pero es temporal y transitorio. Ver esta realidad, ser conscientes de la mente en este momento. Esto se llama "La práctica del Dharma". Cuando los pensamientos negativos surgen en la mente, es el tiempo de practicar el Dharma, no importa dónde estemos, en casa, en el trabajo, mientras conduce, en cualquier lugar. Si practicamos de esta manera, nos convertiremos en personas más felices, nuestra mente se irá aclarando, y viveremos en paz y armonía. Con este tipo de motivación, estamos dispuestos a trabajar hacia la iluminación, no mañana o la semana que viene, sino
desde este momento. Es por ello que se llama bodhicitta en "movimiento".



Del capítulo 1 “Abriendo plegarias” del libro “Diamond Rosary [Rosario adiamantino]: Un comentario de las cinco plegarias preliminares llamadas la Brillante Gloria de bendiciones” de Khenchen Rinpoche pronto a ser publicado.

jueves, 27 de noviembre de 2014


 
Enseñanza sobre la meditación 

Una enseñanza ofrecida por S.S. Penor Rinpoche
Noviembre 12, 1999.
 




Reciclando en la existencia mundana ("Samsara")


En este mundo, como hemos nacido como seres humanos, necesitamos tener algo beneficioso que podamos hacer. En general, tenemos algún tipo de actividad mediante el cual ganamos nuestro sustento, sólo para tener algo que comer y beber. Por supuesto, no sólo los seres humanos, sino también los animales saben cómo vivir sus vidas de esta manera. Como hemos nacido humanos, podemos hablar y entender el lenguaje y el significado. Esa es la característica específica del ser humano. Así nos basamos en que tenemos que tener algún beneficio máximo que podemos lograr en esta vida.

En general, dos son las principales  categorías de actividades en que podemos participar: nuestras actividades mundanas y luego las actividades dármicas. Pero la mayoría de personas en el mundo se tornan muy ocupadas con las actividades mundanas antes que seguir algún tipo de práctica espiritual. Esos trabajos o actividades mundanas están basadas en capacidades como la fuerza y la habilidad de uno, en ello hay muy diferentes niveles; algunos tienen más o mejor y algunos tienen menos.

Sin embargo, cualesquiera sean las actividades mundanas que completemos, sean o no buenas o significativas, sólo perdurarán durante unos meses o años. No hay nada dentro de estas actividades, en última instancia, en la que podamos realmente confiar. Por ejemplo, desde la tierna infancia seguimos la formación educativa, desde primer grado hasta la graduación. Durante casi quince o veinte años trabajamos y estudiamos muy duro para que podamos conseguir un trabajo específico. Luego si a través de su trabajo uno se vuelve más exitoso, entonces posiblemente en veinte o treinta años consideraremos que tenemos una vida mejor o más feliz. Y si durante todo ese tiempo, si tenemos una mente muy pura y sincera en todos estos trabajos, entonces por supuesto hay algún beneficio que se conoce como acción virtuosa. Pero también hay personas que tienen las calificaciones para hacer estas actividades, pero como tienen mucho ego o arrogancia u orgullo en lo que son sus obras, aun si se completan, no son muy beneficiosas en esta vida.

Tantos seres humanos consideran como la cosa más importante el beneficio para sus yo individuales. El resultado es que todos nos estamos reciclando una y otra vez en lo que se denomina el samsara o la existencia cíclica.

Realmente no podemos establecer o averiguar cuánto nos hemos ido a la deriva en el Samsara o existencia cíclica. Nadie puede saber con certeza cuántas vidas hemos dado en este mundo: cien, mil, diez mil, tal vez un millón de vidas. No podemos calcular los incontables eones de veces que hemos ido renaciendo en este mundo, en este Samsara.

A veces hemos sido capaces de cumplir con algunos de nuestros deseos y a veces no pudimos. En esta vida, desde el momento que nacimos del vientre de nuestra madre hasta ahora, sea cual sea nuestra edad, hemos estado constantemente pensando acerca de nuestro propio beneficio y de cómo podemos ser más una persona feliz. Toda nuestra educación y nuestro desarrollo financiero son sólo para beneficio propio. No queda nada afuera de lo que uno no haya pensado para su propio beneficio.


La ley de causa y efecto ("Karma") y la ignorancia

Sin embargo, sea lo que hagamos, realicemos o ejecutemos en esta vida está principalmente basado en nuestro karma, la acción, de lo que hemos hecho en nuestras muchas vidas pasadas. Uno no puede realizar cada deseo inmediatamente debido a la ley del karma. Por cuanto nunca han desarrollado principalmente su lado espiritual, tienen las mentes engañadas. Por eso no son capaces de comprender las causas y condiciones basadas en la ley del karma. Sólo pueden pensar en lo que está pasando hoy en día y no imaginan lo que realmente está pasando. No tienen un nivel más profundo de entendimiento de estas prácticas espirituales y así ellos no entienden lo que está involucrado en las vidas pasadas y en las vidas futuras. Es debido a sus oscurecimientos o ignorancia que no tienen ninguna comprensión clara sobre las causas y condiciones. Realmente no saben nada sobre la ley del karma.

Y hay muchos, muchos seres que no saben mucho acerca del Buda o la iluminación o las enseñanzas del Darma o la liberación. Realmente no tienen ni idea de esas cosas. Incluso con todas las explicaciones que encontramos en estas enseñanzas del Dharma, y aunque muchos lamas y otros maestros calificados dan estas enseñanzas, todavía se podría pensar que estas enseñanzas son sólo mitos. De este modo, ustedes no pueden verdaderamente aceptar o creer en la realidad absoluta.

Todo se basa en lo que se denomina la ley del karma que son las acciones que hacemos, las causas y condiciones que nosotros mismos creamos. Además hay una ley del karma, que se conoce como el karma colectivo, las acciones, causas y condiciones que creamos juntos. No hay manera de que podamos cambiar nosotros mismos, aparte de entender el Karma. Además, cuando uno no puede entender todas estas cosas más profundas, entonces uno piensa que estas cosas no existen realmente.

Cuando los lamas y muchos otros maestros calificados enseñan sobre el sufrimiento del Samsara, por supuesto que esto no es realmente placentero de escuchar y luego uno siente: “No quiero escuchar estas clases de enseñanzas.” Algunas personas cuando el lama da estas enseñanzas sobre el sufrimiento dicen incluso: “No estoy interesado en escuchar sobre los sufrimientos del samsara. ¡Este lama no considera que debe ofrecer buenas enseñanzas!” Estas personas prefieren solo expresar sus propias ideas.

Sin embargo, cuando un lama calificado enseña, de hecho es el Dharma, la verdad. Estas enseñanzas sobre la naturaleza del Samsara y la realidad de las fallas del Samsara han sido impartidas por todos los seres iluminados como el Buddha Shakyamuni. Los seres iluminados, los budas, dieron todas estas enseñanzas porque si sólo pudiéramos entender la naturaleza del Samsara, entonces acudiríamos a las prácticas reales a través del cual podemos purificar nuestros oscurecimientos. Podemos tener la máxima realización a través de la cual alcanzamos la paz y la felicidad y, por eso mismo, podemos manifestarnos en beneficio de todos los demás seres sensibles en el Samsara. Para ello el Buda dio todas estas enseñanzas. No es que el Buda quería ser famoso y por esa razón ofreció estas enseñanzas, ni muchos menos estaba mostrando sus habilidades en la enseñanza, ni nos estaba explicando las cosas para que nos asustáramos. Estas enseñanzas son principalmente acerca de cómo todos los seres podemos creer y actuar para alcanzar completamente la iluminación, para liberarnos nosotros mismos de los sufrimientos del Samsara. Así que ya ven, Buda dio estas enseñanzas con gran compasión.

Tomemos el ejemplo de una pesadilla. Dentro de esos sueños, no importa lo que hagan, aun así no pueden escapar de la sensación de miedo de una pesadilla hasta que despiertan. En el mismo momento, alguien que esté despierto y mire al lado de la cama, puede ver que estás teniendo un sueño. Podemos entender algo de la naturaleza del Samsara con este ejemplo de sueño. Mientras estamos en el Samsara experimentando toda clase de sufrimientos, somos exactamente como alguien que está sufriendo una pesadilla.

Los sufrimientos samsáricos que experimentamos son el resultado de las acciones no virtuosas del cuerpo, habla y mente. Por ejemplo, si alguien realiza una acción negativa, como matar, entonces el resultado basado en esa acción, la reacción o su maduración karmica, es acortar la vida de esa persona. Y en la próxima vida puede nacer en los reinos del infierno donde tiene que sufrir el resultado del karma que creó. Del mismo modo, si alguien piensa que en esta vida podrían obtener posesiones materiales por hurto o robo, como una rata que roba todo tipo de granos, tales robos, en última instancia, maduran su fruto para que en la próxima vida, o tal vez en esta vida, esta persona pueda en realidad no tener suficiente riqueza y ser muy pobre.

Incluso las acciones negativas del cuerpo físico, como la mala conducta sexual, tienen resultados negativos. Esto puede ser en esta vida de uno o en la próxima vida, la familia no estará en armonía y sufrirá riñas y peleas. Del mismo modo existen cuatro negatividades del habla, que se conocen como mentiras, interferencias, palabras duras y chismes. De estas, algunas son resultados negativos que uno experimenta, como el que la gente no creerá lo que uno trata de decir. Incluso cuando uno intenta decir algo beneficioso parece como si uno estuviera tratando de lastimar a alguien. Asimismo con las tres acciones mentales negativas: la codicia, pensamientos de dañar a los demás y las visiones equivocadas. Basado en estas, uno no tendrá éxito en lo que uno trata de hacer en esta vida o en vidas futuras, se experimentará un montón de daño de otros seres, uno será incapaz de permanecer junto a los maestros, profesores o amigos, etc. Estos son ejemplos de la maduración de las acciones negativas.

Al entender que todas estas causas y condiciones se basan en las acciones de nuestro cuerpo, habla y mente, entonces deberíamos abandonar totalmente las diez acciones negativas e intentar entrenarnos para que nuestro continuo mental fluya en el sendero espiritual. Entonces uno puede practicar y acumular todas las actividades virtuosas. Las enseñanzas dicen que si uno sigue el aspecto mundano de la práctica del Dharma, con comportamientos buenos o positivos, esto naturalmente se convierte en un camino espiritual a través del cual se pueden tener paz y felicidad. De esta manera, con nuestros cuerpos, habla y mente, en cualesquiera condiciones de vida, es muy importante tratar de beneficiar a otros y tener amorosa bondad hacia todo el mundo.


Esta es la raíz de todas las prácticas del Dharma: generar la Bodhicitta [bondad amorosa]. Si uno realmente puede generar genuina Bodhicitta en la mente, entonces es muy fácil acercarnos a la liberación final. La Bodhicitta es conocida como el despertar de la mente. La mente del despertar es imparcial y beneficia por igual a todos los seres sensibles. Si tenemos la idea de hacer algo bueno y beneficioso para nuestras familias y amigos y luego queremos crear todo tipo de obstáculos para alguien que no nos agrada o a quien consideramos un enemigo, eso no es Bodhicitta.

Generar Bodhicitta, la mente del despertar, se hace con la finalidad de beneficiar a todos los seres sensibles sin excepción. Hasta criaturas vivientes como las hormigas, en su naturaleza definitiva, también tienen naturaleza búdica. Hasta las cucarachas. No hay ninguna diferencia en el tamaño de la forma. En las enseñanzas se dice que no hay límite para el espacio, que el espacio es inconmensurable y, del mismo modo, no hay límite para los seres sensibles. Su número es incalculable. Por lo tanto, tenemos que generar el tipo de Bodhicitta que es inconmensurable para todo este incalculable número de seres.

Si la Bodhicitta, la mente del despertar, está dentro de su continuo mental desde su nacimiento, entonces ¡por supuesto que es muy buena! Pero si uno no la puede generar de esa manera o tener esa clase de cualidad, por lo menos uno puede entender la necesidad y la importancia de la Bodhicitta. Esto basado en que uno puede recibir los votos del bodhisattva de un maestro y también los soportes de cuerpo, habla y mente, como altares y santuarios. En cuanto recibimos los votos del bodhisattva, podemos aplicar todo esto en la práctica, y convierte en algo realmente significativo el hecho de que nosotros hemos nacidos como seres humanos.

Dentro de nuestro discurrir mental hay toda clase de aflicciones mentales o contaminaciones que son llamadas los cinco venenos. Estas son las principales causas por las cuales experimentamos todo tipo de sufrimientos y problemas en el Samsara. Es por ello que nuestra responsabilidad más importante como practicantes es cómo podemos deshacernos de esta mente afligida, cómo podemos abandonarla y cómo podemos suprimir estos venenos.

Es difícil al comienzo generar realmente bodhicitta, el pensamiento positivo de beneficiar a todos los demás seres sensibles, dentro de la mente de uno. Pero si piensan en ello constantemente y tratan de contemplar y entrenarse para superar todas estas prácticas, entonces será fácil, como generar un hábito. Todos los budas y bodhisattvas del pasado, incontables como las estrellas del cielo, todos estos seres iluminados fueron en un principio igual a nosotros, solo seres sensibles. No nacieron desde el principio como budas.

Así que con este precioso nacimiento humano, cuando tenemos todo este entendimiento intelectual, lo tenemos para realmente contemplar y pensar cuál es el mejor beneficio que verdaderamente uno puede alcanzar en esta vida. Sólo nosotros podemos completar nuestras actividades mundanas. Pero todavía eso es cultivar los mismos tipos de causas y condiciones y solo rebotaremos otra vez en el samsara. No alcanzaremos la felicidad máxima. Incluso si tenemos realmente alto rango o tenemos todo tipo de lujos y pertenencias materiales, o tenemos fama y muy buenos amigos y muchos súbditos o asistentes, aún no hay ninguna verdadera esencia desde la que podamos beneficiarnos. Así que si nos pasamos toda nuestra vida buscando obtener éxito, aun así, nada encontraremos en que lo podamos confiar. Todo es tan impermanente y cambiable.

Todos ustedes tienen una comprensión intelectual para que puedan pensar y examinar por sí mismos y entender lo que realmente está pasando. Uno debería examinar y reflexionar sobre lo que uno ha hecho realmente y qué beneficios realmente ha obtenido en su vida. Incluso si uno es muy rico, muy próspero, muy intelectual, muy sabio; si miramos dentro de nosotros mismos, en nuestras mentes, podemos comprender cuánta experiencia de paz o de felicidad hay realmente allí.
 

¿El “Yo” existe?

En este mundo, la más poderosa oscuridad o negatividad es conocida como el aferramiento a sí mismo, el "yo" o el ego. Cuando uno sólo piensa en "yo" y tiene ese tipo de orgullo y fuerte ego, entonces dentro de ese tipo de flujo mental es muy difícil tener estas enseñanzas y prácticas del Dharma. El orgullo, o el ego, es como una bola de hierro que nos arrastra hacia abajo.

Si investigamos cuidadosamente, no encontraremos un "yo" existiendo en la realidad. Pensamos, "Yo soy" y "Él es" o "Ella es", pero cuando examinamos verdaderamente, estos no existen en un sentido absoluto. Por ejemplo, podemos pensar de nuestro cuerpo como "Yo", pero cuando investigamos podemos ver que el cuerpo no es el "yo". El "yo" se siente feliz, el "yo" sufre, el "yo" tiene este dolor y enfermedad y luego el "yo" muere. Pero cuando en la muerte, los cinco agregados de nuestros cuerpos físicos mueren, nuestro cuerpo externo aún está allí, pero ya no tiene todos esos tipos de experiencias de felicidad o de dolor. Por ejemplo, cuando el cadáver se quema en el fuego, en absoluto no siente el calor. Cuando está enterrado bajo tierra, no hay ningún tipo de sensación. Incluso cuando es comido por perros y buitres, no hay dolor en absoluto. Cuando ocurre la muerte, todos los dolores y sufrimientos asociados con el cuerpo ya no existen.

Incluso si ahora intentamos encontrar este "yo" dentro de nuestro cuerpo, de arriba a abajo, realmente no lo encontramos. Cuándo investigamos, preguntando: ¿es la cabeza el "yo"? ¿Son los ojos el "yo"? ¿La nariz es el "yo"? ¿El pecho es el "yo"? No podemos encontrar en cualquier parte lo que llamamos el "yo". No hay manera de que podamos encontrar allí nuestra mente, nuestro "yo".

En la existencia corporal relativa es que se da el aferramiento de nuestra mente al sujeto y objeto a través del cual creemos que hay este "yo" y a través del cual experimentamos cosas. Esto es simplemente es creado por la mente conceptual. También el discurso verbal, cuando investigamos y dividimos pasado, presente y futuro, entonces no podemos encontrar lo que se denomina discurso. Está solo en nuestra mente.

 

¿Qué es la mente?

Así es la mente, ¿necesita ser algo que podamos ver? Si pensamos que lo que tiene dolor, sufrimiento, problemas y demás es lo que se llama mente, de esta manera tenemos que percibir la mente como algo parecido a una pelota redonda. Cuando nos fijamos en la mente misma no hay alguien que realmente pueda percibir una mente.

Al mismo tiempo, esta mente no muere realmente. Desde los tiempos sin comienzo hasta ahora, la mente del samsara simplemente ha estado renaciendo una y otra vez. La mente que ha sido conceptualizada por tener esa idea de sujeto y objeto es la que vincula a uno mismo aquí. Es la que proyecta el mundo externo y luego el cuerpo de uno y así sucesivamente. Pero no importa cuánto investiguemos, es imposible que nadie pueda percibir esta mente.

Todos los budas del pasado han explicado que no hay ninguna manera en que uno pueda percibir la mente en el pasado, presente y futuro. Si ella es auto-existente, entonces podríamos verla como una pastilla redonda o algo así. Así que ¿por qué pensamos que tiene que ser percibida como una "cosa"? Todas estas "cosas" son creadas por la mente. Todas las experiencias de felicidad y sufrimiento del samsara y el nirvana; todo es creado por la mente misma.

Por si pensamos sobre la naturaleza de la mente absoluta solo vamos a encontrar que es definitivamente vacua. Algunos dicen: "¡Oh, mi mente es muy activa y multicolor! ¡Quizá es posible que alguien podría tenerla así!" O tal vez alguien podría decir: "¡Mi mente es algo parecido a una luz blanca!" Pero no existe realmente de ese modo.

Cuando no controlamos la mente y la dejamos ser libre, entonces comienza a crear todas esas acciones y pensamientos negativos. Es por ello que en estas prácticas que llamamos meditación, si bien existen muchos niveles de meditaciones, en cualquiera de las enseñanzas del Dharma que han sido enseñadas por todos los budas iluminados, son principalmente para contener esta mente y domarla. Esto es reconocer que la falla de la mente es el pensamiento conceptual, que es una cosa muy dualista donde hay siempre sujeto y objeto, y esto nos une al Samsara o existencia cíclica. Al mismo tiempo, intentamos realizar su naturaleza absoluta, para darse cuenta o reconocerla, y esa es la parte más importante de nuestra práctica.

Cuando el lama da todas estas enseñanzas, los practicantes las reciben y tratan de ponerlas en práctica y luego dicen: "¡Oh! ¡Reconozco la naturaleza de la mente!" Pero tan sólo por reconocer la mente conceptual es muy difícil que uno pueda alcanzar la iluminación. Lo que crea todas esas emociones y pensamientos conceptuales, esto se llama mente. Pero la práctica real es algo que está más allá de ese tipo de mente conceptual, esto se conoce como sabiduría. Es lo que necesitamos comprender. Así que no podemos alcanzar la felicidad máxima sólo mediante el reconocimiento de la mente conceptual.

Hay muchas clases de practicas que tienen como objetivo pacificar a todos estos tipos de pensamientos negativos y controlar la mente afligida, para purificarlos y abandonarlos. Cuando hacemos estas prácticas y logramos alguna tranquilidad a través de la cual podemos concentrar nuestra mente y que sea muy estable, entonces tal vez podamos concentrar nuestras mentes en la vacuidad a través de la cual lograr alguna realización. Cuando practicamos meditación y conseguimos un tipo de permanencia y estabilidad, incluso teniendo un poco de experiencia de vaciedad es realmente beneficioso y se puede acumular muchos méritos.

 
Vacuidad y la idea de vacuidad

La vacuidad no es algo parecido a sólo permanecer sin tener pensamientos o nada de nada. Se ha dicho en los textos que si uno no sabe cómo meditar correctamente en vacuidad, entonces uno puede caer en el recipiente equivocado. Así que uno tiene que investigar la verdadera naturaleza de la mente para establecer realmente su naturaleza absoluta como vaciedad, y esto debe ser mantenido a través de la práctica de meditación.

El vacío que es simplemente vacío y la vacuidad que es la naturaleza de la mente, son dos cosas diferentes. El vacío es como la nada. Este tipo de vacío de la nada en las enseñanzas de Dharma se explica con el ejemplo del cuerno del conejo; algo que no existe en absoluto. Pero la vaciedad de la mente, que no tiene ninguna forma o colores o aspecto alguno, es en cierta manera inexistente, aunque al mismo tiempo esta mente es todo. Es lo que crea todos estos fenómenos samsáricos y todos los fenómenos del nirvana.

Cuando hagan la práctica de meditación, es bueno cortar a través de todos estos pensamientos conceptuales. Estar sin cualquiera de tales pensamientos y luego permanecer en meditación resulta muy beneficioso. Esto es lo que se conoce como meditación samatha o meditación en calma. Si uno va con tal práctica de meditación, durante un tiempo, uno comienza a tener cierta estabilidad de la mente y, entonces, es más fácil alcanzar las prácticas de meditación vipassana o de visión penetrante.

Todas las enseñanzas y prácticas del Dharma tienen que seguirlas a través del linaje adecuado. Es decir, el lama, el maestro, debe estar calificado para dar estas enseñanzas. Entonces el discípulo, el practicante, si él o ella tienen realmente fuerte devoción o fe, pueden entenderlas a través de su práctica. No hay ninguna otra manera de dar y recibir estas enseñanzas.

Así el lama, el maestro debe tener esa cualidad mediante la cual puede "leer" la mente del discípulo. Cuando el lama tiene esa cualidad - el conocimiento por el cual realiza el flujo mental del practicante - entonces según este conocimiento puede darle la correcta introducción de la naturaleza de la mente. Por ejemplo, cuando el lama examina un practicante, él puede experimentar directamente si el practicante tiene o no el reconocimiento real de la naturaleza de la mente.

Aparte de ese tipo de interacción directa de mente a mente, no hay forma de explicar: "Oh, la naturaleza de la mente es algo como esto". No hay palabras para manejarla. Si hubiera algún tipo de diagrama específico sobre la naturaleza de la mente, entonces podríamos dibujarla y luego explicar: "¡Aquí! ¡Esta es la naturaleza de la mente!". Por eso es importante llevar a cabo todas las prácticas, observar constantemente a través de la práctica de la meditación samatha, acostumbrarse a este tipo de concentración de la mente, de modo que pueda haber una manera en que uno pueda tener el verdadero reconocimiento de la mente.

La palabra tibetana, "lama", significa el maestro insuperable. El "la" se basa en la calidad de la realización y el "ma" simboliza la madre, la benevolencia y el afecto que uno debe tener, al igual al que una madre da a sus hijos. Todos los budas del pasado, presente y futuro obtuvieron la iluminación apoyándose en el lama. No hay ningún Buda que haya alcanzado la iluminación por sí solos.

El lama, el maestro, significa que alguien que tiene un conocimiento completo sobre todas estas prácticas. Por eso no son lamas todos los que simplemente tienen ropa roja. ¡También los que visten de amarillo, no son necesariamente lamas! Alguien que tiene internamente la realización y la verdadera purificación es lo que se conoce como lama. Y el flujo mental del lama debe tener la genuina Bodhicitta para beneficiar a todos los seres sensibles.

 


Muchos de ustedes están interesados y han pedido: "Por favor, denos las enseñanzas Dzogchen". Pero incluso yo mismo ¡no sé qué es el Dzogchen y no tengo nada que enseñarles!

De todos modos, como ya le expliqué antes, si uno practica la Bodhicitta, esa clase de intención pura para realmente beneficiar a todos los demás seres sensibles y luego las prácticas de meditación samatha para establecer la mente de uno en concentración plena, entonces por supuesto eso serán las meditaciones de la Gran Perfección ("Dzogchen").

Pero si uno no puede cultivar la bodhicitta dentro de la mente de uno, el camino hacia la iluminación ya está roto. Sin bodhicitta, no hay ningún camino verdadero. La bodhicitta es lo que es sin ninguna parcialidad. La intención pura de la bodhicitta, el pensamiento de beneficiar a todos los seres sensibles sin excepción alguna, puede entenderse al darse cuenta de que en uno u otro curso de la vida, cada ser han sido nuestros padres. Si entendemos esto y pensamos en lo mucho que han cuidado de nosotros, entonces nos sentiremos agradecidos a todos los seres paternales y nosotros podemos generar bodhicitta hacia todos ellos.

Este nuestro cuerpo presente está aquí gracias a nuestros padres. Si no tuviésemos padres, no habría ninguna posibilidad de que podríamos tener estos cuerpos. Y sin este cuerpo físico, entonces no podemos lograr cualquier tipo de actividad mundana o dharmica. Así que de hecho nuestras madres son muy bondadosas y deberíamos estar agradecidos.

Por supuesto, hay muchos tipos de relaciones de padre-hijo en este mundo, pero debemos recordar que si estamos o no cerca de nuestros padres está fundamentado en nuestros propios deseos y en nuestros propios pensamientos. Más allá de ese tipo de cosas, el principal significado aquí es que sin nuestros padres, no podríamos tener este cuerpo, y por ello debemos entender y estar agradecidos por su generosidad. Primero uno realmente se concentra en la generación de la bodhicitta basado en su agradecimiento a la madre en esta vida y a partir de eso uno igualmente puede ampliar esta bodhicitta a todos los seres sensibles.

Así que los puntos más importantes son tener fe y devoción en el Dharma, luego meditar y contemplar la bodhicitta y la compasión. Entonces uno puede aplicar esto a la práctica a través de las meditaciones sobre la vacuidad.

En la práctica del Dharma uno no debería pensar: "Oh, estoy haciendo toda esta práctica en beneficio de este lama o para estos budas." Nunca piensen de esta manera. La práctica del Dharma es para vosotros. Todos y cada uno de ustedes como individuos deben liberarse del samsara. Es alcanzar la iluminación para ustedes. Están logrando la budeidad por ustedes mismos. Por vuestra práctica, su lama no va a alcanzar la iluminación ni Buda va a alcanzar la iluminación. Buda ya ha alcanzado la budeidad. Y si no puede atender de manera adecuada la práctica del Dharma, entonces caerá en los tres reinos inferiores. ¡No es el lama o el Buda los que caerán en los reinos inferiores!

Así que, aunque es importante pensar espiritualmente en beneficio propio y en cómo uno puede alcanzar la iluminación, aun el logro de esa clase de liberación sigue por el camino de beneficiar a todos los demás seres sensibles. Sin ese tipo de bodhicitta uno no puede alcanzar la completa iluminación.

La bodhicitta que podemos generar ahora, sin embargo enorme, es beneficiosa. En el futuro, cuando uno alcance la iluminación, según la vastedad de esta bodhicitta, es que muchos seres sensibles pueden beneficiarse y liberarse por sí mismos de los sufrimientos del samsara. Ahora no podemos realmente percibir todo ese fruto, pero si seguimos practicando, entonces en el futuro lo realizaremos como una percepción directa.

 
Tener coraje

El Buddha Amitabha, por ejemplo, alcanzó realmente este tipo de resultado desde su generación de la bodhicitta y su acumulación durante muchos innumerables años de prácticas de compromisos y plegarias de aspiración. Así como el Amitabha Buddha alcanzó la iluminación basado en durante mucho tiempo de plegarias de aspiración y compromisos en beneficio de todos los seres sensibles, asimismo, nosotros como practicantes debemos constantemente aplicar la práctica de las seis perfecciones en beneficio de todos los demás seres.

El Buddha Amitabha no sólo hizo estas plegarias de aspiración una o dos veces, o hizo esta clase de compromiso solo una o dos veces. Fue por muchos eones que él practicó estas aspiraciones y compromisos, tal como cualquiera que oye el nombre de Amitabha y hace plegarias de súplica a Amitabha, nacerá instantáneamente en su tierra pura. Si uno tiene devoción concentrada en el  Buddha  Amitabha y uno va a través de todas estas plegarias de súplica, entonces incluso uno mismo como persona normal con una mente afligida puede renacer en su tierra pura. Todo es por las especiales plegarias de aspiración del Buddha Amitabha. Por lo que aunque haya innumerables campos búdicos, la tierra pura del  Buddha Amitabha es muy especial debido a estas razones.

Todos nosotros también podríamos lograr ese tipo de  compleción cuando alcanzamos la iluminación si seguimos en el camino y vamos a través de nuestras prácticas, generando bodhicitta tanto como sea posible. Así que no se debe perder valor, pensando, "Oh, no puedo hacerlo. No podré nunca alcanzar ese tipo de iluminación." No es bueno perder así su coraje. Por el contrario, pensar que todos estos seres iluminados, todos los budas y bodhisattvas, que también alcanzaron la iluminación y la realización absoluta, comenzaron igual que nosotros, los seres estándar; y si ellos pudieron alcanzar la iluminación, nosotros también podemos lograr el mismo tipo de realización.

Así que hoy, aunque hay mucho que ha sido enseñado, si uno puede tratar de mantener en la mente de uno, cien por ciento de devoción al Buda, al Dharma y a la Sangha, y si uno quiere entrenar la mente generando bodhicitta y llevar a cabo las prácticas, entonces uno puede definitivamente tener este tipo de frutos. Podemos hacer toda la plegaria de aspiración, de que en el futuro podamos todos alcanzar la iluminación, dentro de un mandala a través de estas meditaciones de la Gran Perfección ("Dzogchen"). Igual que en el pasado en que tan grandes maestros de la Gran Perfección ("Dzogchen"), maestros realizados como Garab Dorje y Shri Singha y demás, alcanzaron la iluminación a través de estas prácticas de Gran Perfección ("Dzogchen"), de igual manera, también podemos tener esa plegaria de aspiración de alcanzar la iluminación.

¡Gracias!

Traducido del tibetano al inglés por Khenchen Tsewang Gyatso Rinpoche.


Versión al español, N.G.

Su Santidad Kyabjé Drubwang Pema Norbu Rinpoche  fue el 11avo. Sostenedor del Linaje Palyul de los Nyingma. Fue considerado uno de los principals maestros de la tradición budista del Tíbet. Toda la comunidad budista le mostró respeto por su vasto conocimiento y logro, como por la integridad y fortaleza con la que mantuvo las enseñanzas dharmicas. Su Santidad alcanzó el Paranirvana el 27 de marzo, 2009. El pasado 31 de julio, sagrado día que conmemora el momento de la primera enseñanza dada por el Budha Skyamuni después de alcanzar su iluminación, ha sido entronizado un niño como el 12avo. Sostenedor del Linaje, en el Monasterio Palyul en Tíbet, como expresión de la reencarnación de Su Santidad, para beneficio de todos los seres.