domingo, 31 de agosto de 2014

El budismo en la práctica, 

la práctica en el budismo



S. EJetsün Khandro Rinpoche dio esta enseñanza en Praga, República Checa en 2003.

Dado el título de El budismo en la práctica, la práctica en el budismo, podríamos empezar por tratar de entender lo que realmente significa la visión budista de la práctica.
En el mundo actual con su vasto y rápido desarrollo de los medios de comunicación, comunicación masiva y tecnología, estamos mucho más cerca y nuestras comunicaciones son muy rápidas y más eficaces. La ventaja de tal cercanía y velocidad es la oportunidad de aprender todo lo que querramos aprender. Más que nunca tenemos fácil acceso a todo lo que nos interesa o fascina; incluyendo el mundo espiritual con sus diversas religiones, filosofías y doctrinas.
El budismo, también, se ha convertido en algo muy conocido y fácilmente accesible, y no sólo la filosofía tradicional y las enseñanzas avanzadas. Hay una creciente comprensión de que la filosofía budista es vasta. La gente está más familiarizada con las enseñanzas sobre la compasión, con varias prácticas de meditación y con lo que es entendido por los budistas como "visión".
La desventaja del rápidamente creciente interés en la filosofía budista — o cualquier otra cosa — es que esto no puede ser correctamente guiada.
Cuando hablamos de un sistema de creencias o una filosofía de vida, estamos hablando de algo muy valioso, algo en que debemos ser muy serios y cuidadosos sobre adoptar en nuestras vidas. Pero, con este rápido desarrollo de interés, existe el peligro de hacer algo sólo porque está de moda o para satisfacer nuestra curiosidad, sin necesariamente comprender su verdadero significado o motivación.
Cada vez que estamos más atraídos por la forma externa de cualquier filosofía o forma de vida — no sólo el budismo — existe el peligro de no entender su verdadera intención. Esta falta de entendimiento nos impedirá derivar algún beneficio real, particularmente de algo tan profundo como la doctrina budista.
Cómo hacerlo…
Entren en cualquier librería hoy y encontrarán cualquier número de libros sobre cómo mejorar vuestra vida, cómo curar todo tipo de males, cómo practicar la meditación; o simplemente naveguen por Internet y habrá una multitud de sitios que cubren los mismos temas. Este acceso fácil al conocimiento tiene un lado bueno.
Aumentar sus conocimientos, encontrar mejores formas de vida, mejores formas de entender el uno al otro o simplemente maneras de hacer más fructíferos los fines de semana o más relajante la vida; en todo esto hay un propósito y algo bueno. Pues quien practica la meditación o estudia cualquier filosofía o doctrina también lo hace con la intención de conseguir algo bueno de eso.
Pero cuando hablamos de budismo y de la práctica budista, no estamos hablando de hacer algo solo para el alivio temporal. La práctica no es algo que hacemos porque es popular o nos hace sentir bien, ni el propósito de la práctica budista es lograr ganancias a corto plazo o satisfacer una mente curiosa. ¿Cuál es, entonces, el significado de la práctica?
La palabra "práctica", en este contexto, es una traducción de la palabra tibetana nyamlen (nyams len). Nyamlen significa en realidad seguir sea lo que sea que uno ha comprendido que es de valor; el significado ampliado es adoptarlo como el sendero de vida de uno. Este es el significado de la práctica. La práctica debe comenzar, por lo tanto, con prestar atención especial al pensamiento y a la reflexión, para entender el valor de lo que están a punto de adoptar en vuestra vida y en vuestra mente. A partir de pensar y reflexionar cuidadosamente, surge la confianza. Sin tomarse tiempo para investigar, examinar y contemplar el valor de lo que están haciendo correctamente, de ninguna manera puede surgir confianza.
Desde esta perspectiva, la práctica budista no es acerca de la adopción de estilos de vida, ideologías, principios o teorías. La práctica es la confianza que naturalmente surge en vuestra mente cuando se toman el tiempo para investigar y entender el significado de lo que están haciendo. Por lo tanto ya no están separados del valor que han entendido y, por ello, son capaces de poner eso en acción.
Así, por un lado, tenemos la confianza que viene naturalmente de nuestro propio entendimiento. Por otro lado, también debemos ser conscientes de nuestros patrones humanos. Por cuanto la mente humana todavía está atascada con la estructura, nos preguntamos por dónde empezar, cómo proceder y a quién tomar de ejemplo a seguir.
Pregunten y tendrán una respuesta

El Buddha Shakyamuni alcanzó la iluminación y comenzó a enseñar en la India hace poco más de 2500 años. Más tarde, en el siglo VIII, las enseñanzas budistas llegaron al Tíbet. Mirando la historia del budismo, podemos ver que desde el principio es una religión no teísta con una premisa muy simple. El budismo es sobre la realización de la verdad absoluta, hacia lo que cada uno de nosotros debe trabajar con nuestra propia clara visión penetrante, nuestro pensamiento y nuestra sabiduría.
Esta es la enseñanza principal y el énfasis de la doctrina. No hay ninguna forma involucrada en esto. De hecho, volviendo a las enseñanzas del mismo Buda, vemos un énfasis muy fuerte en no traer cualquier forma. Después, sin embargo, la gente comenzó a interpretar las enseñanzas. Y debido a que los seres humanos somos muy capaces de complicar las cosas, entonces hay tantas interpretaciones de la "verdad absoluta" como seres humanos hay.
Debido a la curiosidad y a la constante necesidad de estructura y soporte de la mente humana, esta visión no teísta, ni orientada hacia la forma debio ser expresada de manera teísta, con principios y prácticas a cultivar, actividades que abandonar, etc. Los caminos estructurados que tenemos hoy son simplemente en respuesta a esa mente que necesita estructura y ayuda para entender la verdad.
Cuando el Buda comenzó a enseñar, enseñó una cosa simple: practicar en todo momento compasión desinteresada. Muy simple y muy lógico; todos comprendemos la importancia de la compasión bondadosa; a todos se nos enseña a ser compasivos, generosos y amables. Pero a través del tiempo esta sencilla enseñanza fue de la India al Tíbet, esto probablemente se encontró con preguntas como: "Está bien, comprendo el valor de la compasión desinteresada, pero ¿qué es bondad y cómo practicar ser realmente amable?" Así una filosofía sin forma, no teísta comenzó a necesitar un modelo de camino de práctica.
Quizá quieran ser desinteresadamente compasivos pero se preguntan acerca de por dónde empezar y cómo practicar cuando encuentren dificultades, vacilación o una mente que no entiende cómo ser desinteresado. ¿Entonces qué hacer?
Cuando hacen esas preguntas, sin duda obtendrán una respuesta. En algún sentido, podríamos decir que esto es por qué existen los grandes budas y bodhisattvas iluminados que se manifiestan y enseñan, y cuyas enseñanzas constituyen la base del camino de la práctica.
Alguien que puede realmente practicar compasión desinteresada no tiene que seguir cualquier forma. Por otro lado, si la meta del camino es generar compasión desinteresada, ¿cómo y qué podemos practicar para realmente llevar a cabo esto? Resumir simplemente esto, diciendo: "Haz esto que conducirá a la realización," presenta enormes dificultades. Y aunque la mayor parte del tiempo parecen estar hablando sobre cómo y qué practicar; yo misma, a menudo encuentro dificultades.
Cuando viajo por avión, por ejemplo, si me siento junto a alguien no familiarizado con el budismo, suele ser más fácil pretender estar dormida. Porque invariablemente ellos dirán: "Estoy interesado en el budismo, entonces ¿cuál es la mejor y más rápida manera de práctica?" Y — ya sea simplemente la verdad o esté basado en la investigación y la propia experiencia escasas —sólo hay una respuesta posible: Practicar la bondad genuina.
La práctica de la bondad genuina lleva a la realización — la iluminación o realización de la verdad absoluta — que no es otra que compasión desinteresada: la capacidad de ir más allá de auto apego y el aferramiento al yo.
La práctica de la bondad en los tres Yanas

El Buddha Shakyamuni explicó 84000 enseñanzas. Hoy, 2.500 años después, las enseñanzas budistas son tan vastas, que sería difícil de comprender todo en una vida humana. No obstante, en resumen, estas enseñanzas se han agrupado en tres principales lemas o prácticas.
1.   No causar daño a nadie — entrénate ante todo para que, dentro de tu vida, no ocasiones ningún daño a otro ser sensible.
2.   Cultivar lo bueno y virtuoso — El segundo nivel de práctica es adoptar el tipo de vida que ofrece la posibilidad de cultivar todas las cosas que son buenas y virtuosas.
3.   En todo momento practicar en concienciarse. El tercer nivel de comprensión es realizar el esfuerzo en preparar la mente para desarrollar concienciación en todo momento.

Si examinan las tres instrucciones, verán los tres niveles de comprensión, o lo tres yanas, dentro de la doctrina budista: el hinayana, el mahayana y el vajrayana.
La práctica del camino de hinayana — o sutrayana como se le llama hoy en día — se basa en la autodisciplina. A través de la concienciación, la disciplina y la capacidad de discernir lo que es útil y lo que es perjudicial, abandonamos las actividades inútiles y perjudiciales. Podríamos decir que el camino de práctica hinayana es acerca de la moralidad o autodisciplina.
La práctica en el camino Mahayana, el "camino de la transformación," no sólo nos previene de dañar a los demás, sino también nos permite desarrollar el potencial para ayudarles. Habiendo desarrollado autodisciplina, podemos ampliarnos a una actitud disciplinada hacia el mundo y empezar a involucrar a otros en nuestro camino. De esta manera, podemos aprovechar cualidades que en realidad podrían ser útiles y permitirnos ser de alguna utilidad a los demás. Tales prácticas se denominan el camino Mahayana.
La práctica en el camino vajrayana, el "camino de trascendencia," es sobre entrenar la mente de tal manera que se presente esa trascendencia. Se entrena la mente conociendo la naturaleza de la mente; y se conoce la naturaleza de la mente mediante el desarrollo de la conciencia de lo que es la mente. En pocas palabras, las preparaciones vajrayana en tomar conciencia de la verdadera naturaleza, es de tal manera que derrumba toda falsedad. Cuando la verdadera naturaleza es revelada, la capacidad de trascender a nuestro constante apego al "yo" surge espontáneamente, permitiendo así a la genuina compasión impregnar espontáneamente. Esta es la práctica del camino vajrayana.
Debido al "fácil acceso" que hablamos antes, muchas personas están familiarizadas con estos distintos niveles y métodos de práctica. Pero el fácil acceso a veces puede conducir a malentendidos. Es un malentendido, por ejemplo, pensar que primero hay que practicar hinayana, luego graduarse en mahayana y posteriormente ir al vajrayana. Incluso más común es la confusión que se puede saltar enseguida a cualquier yana que les guste. Esto es tomar la teoría al pie de la letra; sin comprender que la teoría debe convertirse en parte de tu vida.
La teoría nos ayuda a entender una filosofía, como una llave que abre una puerta. Pero habiendo abierto la puerta, tienen que dar los primeros pasos. Tienen que analizar y examinar la teoría para comprender su significado y valor. Mediante la comprensión de su valor, ganarán confianza en la teoría. Entonces pueden empezar a realizar la práctica y entenderla de una manera que permita el crecimiento y la madurez.
Los tres yanas no son acerca de asumir ciertas filosofías simplemente porque nos gusta el maestro o han leído los libros y están fascinados con las ideas. Los tres yanas reflejan la madurez de la mente.
Del brote a la flor completa

El fruto final del camino de la meditación se dice que es la iluminación. Esto, también, se puede ver a partir de los tres niveles de comprensión.
Teóricamente, la iluminación es reconocer la verdad absoluta. Pero para reconocer la verdad absoluta, primero deben desarrollar la sabiduría para abandonar o destruir totalmente todo lo que es falso. Si se convierten en budistas para alcanzar la iluminación, o se convierten en meditadores vajrayana para darse cuenta rápidamente de la verdad absoluta, prácticamente hablando primero deben entender el patrón básico de todo lo que es negativo o falso; lo que significa antes que nada deben examinarse y trabajar con ustedes mismos. ¿Cuánto de su fundamento, ahora, se basa realmente en sabiduría y en autoconciencia?
Los tres yanas podrían verse como el florecimiento gradual de una flor: poco a poco la mente llega a entender la importancia de la verdad. Como el brote de una flor, nuestra comprensión de la verdad como "algo que se estudia" florece en una comprensión de la verdad inherente.
Hasta entonces, hay muchos métodos y caminos de práctica que permiten la maduración de la mente que poco a poco se llevará a cabo. Si ustedes necesitan meditar, es meditación. Si tienen que estudiar, hay estudio. Ustedes pueden renunciar a todo y entrar en una cueva, como pueden regresar y trabajar con compasión por todos los seres sensibles. Por eso, hay tres yanas principales en el budismo; aunque, de hecho, hay tantas yanas como hay seres humanos e ideas.
El objetivo es siempre darse cuenta de la verdad absoluta y, a través de esta realización, generar la bondad y compasión desinteresada que supere la ignorancia. Una mente ignorante aferrada constantemente a uno mismo es lo que impide  nuestra habilidad para realizar nuestra bondad básica y desarrollar la compasión desinteresada.
¿Cómo superamos la ignorancia? ¿Cómo realmente llegamos a un estado iluminado? Hoy encontramos las mismas preguntas que se plantearon cuando el budismo llegó al Tíbet.
Es útil saber que cuando los primeros eruditos y maestros budistas fueron invitados desde la India por los reyes del Tíbet, no enseñaron inmediatamente las profundas enseñanzas vajrayana. Tampoco enseñaron las muchas enseñanzas del mahayana. Las primeras enseñanzas budistas cuando llegaron a Tíbet fueron las prácticas básicas del hinayana.
Históricamente Tíbet era considerado un país "bárbaro". Esto no significa que los tibetanos eran bárbaros en el sentido ordinario. Eran seres humanos inteligentes; que sin embargo no se dieron ellos mismos el tiempo y espacio para hacer las cosas conforme a su potencial humano básico. Eran bárbaros en el sentido de que no estaban utilizando al máximo el potencial humano.
Cada animal es capaz de comer, dormir, beber y caminar. Preocuparse por la propia supervivencia y pensar sólo en el yo de uno, lo hacen hasta los animales. Sin embargo, los seres humanos son mucho más inteligentes; científicamente nos vemos a nosotros mismos como los más inteligentes de todas las especies. ¿Qué es, entonces, lo que los seres humanos podemos hacer más allá de sobrevivir y protegernos? Podemos realizar plenamente nuestro potencial humano.
Con ese fin, las primeras enseñanzas en Tíbet fueron los preceptos del hinayana. Los grandes maestros hicieron esto al introducirlas como la primera Constitución del Tíbet. La primera Constitución fundamental del Tíbet pedía la adopción de las diez acciones virtuosas y el abandono de las diez acciones no virtuosas.

Un sencillo momento de consciencia

Asumir los preceptos hinayana y ponerlos en práctica nos hace conscientes de las sutilezas de la falta de atención. La falta de atención crece gradualmente en ignorancia y la ignorancia se vuelve ese bloque sólido de un ser humano que desea felicidad, sin entender que nosotros mismos creamos las causas de nuestro sufrimiento. Una mayor concienciación de nuestras acciones aporta una mayor claridad acerca de quiénes somos como seres humanos; lo que nos permite reconocer gradualmente nuestra verdadera naturaleza.
Ustedes podrían intentar hacer mejor las cosas con compasión y prácticas metódicas y meditaciones del Mahayana. Estas son sin duda útiles. ¿Pero, aparte de la compasión, cuál es el resultado natural de observar concienzudamente el camino hinayana? La práctica hinayana — con su concienciación de las acciones de cuerpo, palabra y mente, genuinamente libre de dañar a los demás —fructifica espontáneamente como la mente mahayana.
Se puede entrenar la mente para generar conciencia utilizando diversos métodos vajrayana: prácticas de meditación, mantras, visualizaciones y retiros. Pero sin conciencia, ¿cómo podría alguien practicar el camino hinayana del abandono de las diez acciones no virtuosas o el cultivar las diez acciones virtuosas?
No pueden más que desarrollar conciencia si son realmente cuidadosos de no matar, no robar ni complacerse en la mala conducta sexual. No pueden más que desarrollar conciencia si son cuidadosos en no mentir, no calumniar ni hablar palabras duras, coléricas o hirientes, o chismear; si realmente no ambicionan lo que no es vuestro, o tienen malas intenciones hacia otro o sostienen visiones erróneas, lo que significa que no entienden la ley de causa y efecto, por lo tanto no comprenden su propia responsabilidad.
Viendo claramente y examinando cuidadosamente estas diez acciones simples, desarrollamos la conciencia: la conciencia del cuerpo, la conciencia del habla y la conciencia de la mente. Podemos llamarlas dharmakaya, sambhogakaya y nirmanakaya en el nivel más alto del tantrayana del budismo. Podemos llamarlo verdad relativa, verdad absoluta y verdad no dual inseparable. Y podemos llamarnos practicantes hinayana, mahayana y vajrayana. Pero todo se resume en el principio básico de no dañar a ningún ser sensible con nuestro cuerpo, habla o mente. Esto nos demanda ser generosos y compasivos, como a desarrollar conciencia intrínseca de nuestra verdadera naturaleza absoluta.
Podemos estar apegados a ciertas teorías, principios o niveles de comprensión. A veces ni siquiera pueden resultar útiles. Pero la esencia de las enseñanzas supremas se encuentra en un simple momento de conciencia.
Un practicante budista, ni más ni menos

Pueden asumir que desean alcanzar la iluminación, pero ¿qué harían con ella? Tener desarrollo constante, conciencia firme, ¿luego qué? Un ser iluminado nunca haría daño a nadie. Si este es su objetivo, su práctica debe ser proporcional a la fruición que quieren lograr.
La historia del budismo en el Tíbet comenzó con las diez instrucciones fundamentales y profundas de Shakyamuni Buddha. Ellas aún hoy en día son de beneficio, sea que se refieran o no a vosotros mismos como una persona espiritual o no espiritual. No tienen que proclamar que pertenecen a esta o a esa creencia. Y como practicantes budistas, no importa si se consideran a sí mismos hinayana, mahayana, vajrayana, dzogchen o mahamudra. La única cosa que importa — sin importar lo que dices que eres — es ser capaz de poner estas diez acciones en práctica.
Desde un simple punto de vista humanitario, esto es esencial. Mucho más para un practicante que se encontró con el Dharma y ha recibido tales enseñanzas enormemente valiosas. Mientras tengan un cuerpo y mente, es necesario distinguir claramente si las acciones de vuestro cuerpo, palabra y mente son perjudiciales o no. Es necesario abandonar las que son dañinas e inútiles y ejercer esfuerzos para adoptar aquellas que son valiosas y útiles y una causa de felicidad para ustedes y otros.
Quien realmente desarrolla tal consciencia — aunque se niegue obstinadamente a llamarse budista — no es nada más ni nada menos que un practicante budista.
Lo más importante es practicar sinceramente. Con la creciente conciencia de las enseñanzas y de la cultura budista, es esencial que crezcan también, de una manera sana. El crecimiento saludable se basa en la bondad y la tolerancia entre vosotros mismos y en no perder contacto con su cordura básica e inteligencia básica.



viernes, 29 de agosto de 2014

lunes, 28 de julio de 2014

El Precioso Ornamento de Liberación (4)
La Gema que concede plenamente los deseos de las Nobles Enseñanzas


14: La Perfección  de la Paciencia

La paciencia es una práctica especial que resulta un antídoto general contra todas las emociones aflictivas, pero especialmente indicada para la aversión o rechazo, ira y odio. Paciencia se refiere a alguien que está libre de miedos, por basarse en la sabiduría y la compasión. Paciencia no significa perder el tiempo y energía, por el contrario es un método especial para contrarrestar y superar los obstáculos de la paz y la armonía tanto en el estado relativo como también en el absoluto.

Por el contrario, las emociones perturbadoras, especialmente la ira y el odio, destruyen toda la paz, lucidez y armonía en el universo interior, el mundo de la mente. La destrucción y la violencia en el mundo externo se proyectan desde esta situación.

A pesar de cuánto se ha desarrollado el mundo físico a través de la tecnología y los intereses materiales, la vida puede volverse miserable sin paz y lucidez en el mundo interior. Aunque necesariamente gastamos mucho de nuestro tiempo y energía desarrollando otras capacidades y organizaciones, soportando presiones y plazos límites en la alta velocidad de nuestro estilo de vida moderna, también es razonable y práctico desarrollar el mundo interno de sabiduría y compasión. La riqueza de paz, compasión y armonía no puede serle ofrecida por otros; usted mismo tiene que realizar el esfuerzo para generar la preparación en la mente.

Uno no quiere ser desagradable y destructivo, pero tan pronto surgen la ira y el odio en la mente se manifiesta toda la fealdad y uno se torna destructivo. Todo el mundo alrededor crece temeroso, así usted permanece aislado. Por el contrario, cuando la mente se mantiene en el estado de bondad amorosa y compasión hay espacio para la paz y la lucidez y todos los demás lo respetarán y depositarán confianza en usted. Esto lo vuelve un buen ser humano y hace que valga la pena tener una preciosa vida humana.

Así, sea en la vida convencional o espiritual, esforzarse cada día sienta las bases para generar gozo y felicidad. Para el progreso espiritual hacia la iluminación, la práctica de la paciencia es una de las preparaciones más importantes porque se elimina la ilusión y el odio.


15: La Perfección  de la perseverancia

La perseverancia es parecida a una “mano” especial que recoge la riqueza de las virtudes, sabiduría y compasión. Es un antídoto especial para la pereza.

La pereza no traerá ningún beneficio ya sea en el samsara o en el nirvana; solo desperdicia su tiempo y energía en ilusiones y sueños. Este apego por el disfrute de los placeres de esta vida es como un sueño. No solo eso, en ocasiones también genera dolor y crea dificultades. La pereza debilita, minando la fuerza mental de tal manera que no es posible superar lo que obstaculiza la felicidad en esta vida, menos aún lo que impide la iluminación.

El apego a la pereza por la vida samsárica nos torna muy ocupados con las ocho actividades mundanas, pero esto es como querer atrapar un hermoso y colorido arcoíris. Debido al  poder de la pereza se desperdicia esta preciosa vida humana con todas sus excelentes oportunidades. Por el contrario, utilizadas correctamente, podrían haber sido empleadas para llevar a cabo la budeidad definitiva. Esta vida es sólo un sueño o un espectáculo de magia. Al final, no se puede llevar nada con usted, así que por lo tanto es importante aumentar su poder de inteligencia y sabiduría y hacer uso de esta preciosa vida humana de la mejor manera.

Si no recibimos las preciosas enseñanzas del Dharma, nuestras vidas no resultarán tan diferentes a las de los animales. Algunos animales trabajan duramente para acumular recursos y hacer un buen lugar para vivir, pero no tienen la mente de sabiduría especial que puede conocer sobre el samsara y el nirvana, de modo que su sufrimiento pueda terminar. Los que tenemos la preciosa vida humana, necesitamos despertar del sueño ilusorio, vestir la armadura del compromiso para purificar nuestro conflicto mental y realizar la auto consciencia primordial. Con este compromiso, tenemos que aplicar gozosamente nuestras mentes en la práctica del Dharma del Noble Octúple Sendero en cada momento hasta que estemos libres del samsara. La perseverancia no es solo haber completado nominalmente tres años de retiro, o  seis o nueve años de retiro, sino más bien mejorar todas las buenas cualidades de la sabiduría y la compasión por medio de la constante atención consciente de purificar todos los pensamientos y acciones no virtuosos


Capítulo  16: La Perfección  de la  Concentración Meditativa 

La concentración meditativa es explicada con precisión en este capítulo al detallar tanto la meditación analítica como la meditación estabilizadora. Meditación analítica se refiere al método de entrenar la mente por medio de la investigación del mundo y la propia vida de uno. Todos los fenómenos funcionan en la constitución de sus causas y condiciones. Comprender esto despeja la confusión de ver todo como sustancial y permanente, entonces así el apego es liberado.

El apego es una de las causas más importantes del vagar sin fin en el samsara. Por el poder del apego, uno se aferra a las cosas como si fueran reales. Desde esta causa, surge el odio y el miedo y la mente no puede ser estabilizada. Por eso antes de realizar esfuerzos para estabilizar la mente, hay que investigar si los fenómenos son temporales y si solo es que tienen un carácter momentáneo. Encontrará que no hay esencia en el samsara; no importa cuánto esfuerzo haga, es como perseguir un espejismo. En base a esta investigación racional, estabilice la mente en el fundamento de las diez virtudes. Sin una mente estable, no será posible contar con claridad o agudeza mental. La estabilidad es como distribuir ríos canalizándolos debajo de un puente; construye fuerza y poder. Por el contrario, una mente dispersa no puede logra alguna buena cualidad, aun cuando uno medite cientos de años.

Por eso  resulta importante leer la historia de las vidas de grandes maestros para ver cómo ellos renunciaron a las actividades samsáricas y dedicaron totalmente sus vidas en lugares solitarios, así como ver qué excelentes cualidades alcanzaron, de igual modo cómo demostraron el camino adecuado y beneficiaron a innumerables seres. De este modo, uno se librará de toda confusión y podrá abrir las puertas de la libertad.


Capítulo  17: La Perfección  de la sabiduría consciente  

La sabiduría consciente es una cualidad especial de la mente que profundiza la naturaleza no elaborada de todos los fenómenos. Sin la práctica de la sabiduría consciente, es imposible liberarse del samsara ni alcanzar la budeidad, a pesar de cuán duro trabaje uno en los otros cinco paramitas.

Los otros cinco pueden traer grandes beneficios y comodidad en la vida, pero uno no puede ganar la visión penetrante especial sin sabiduría consciente.  Es la sabiduría consciente la que corta todas las ilusiones.

No obstante, sin el apoyo de las otras cinco perfecciones, la sabiduría resulta insuficiente para alcanzar la iluminación. Las primera cinco perfecciones son colectivamente llamadas “método” y la sabiduría consciente es conocida como “sabiduría”. Sus prácticas son igualmente necesarias para reunir las dos grandes acumulaciones. Parecido a un avión, las dos alas del método y sabiduría pueden permitir surcar el océano del samsara y aterrizar en la otra orilla, la iluminación.

Como se menciona en el Sutra del Corazón; “La forma es vaciedad; la vaciedad en sí es forma. La forma no es otra que la vaciedad; la vaciedad en sí no es otra cosa sino forma.” Se necesita gran fuerza mental para profundizar el significado de esto. No se niega la realidad a través de la investigación, sino más bien adquiere especial sabiduría sobre cómo todo está compuesto de causas y efectos interdependientes. Su naturaleza esencial es la vaciedad no elaborada, omnipresente. A la vez, los fenómenos se manifiestan incesantemente desde esta vaciedad. La existencia aparente de los fenómenos y la vaciedad que todo lo permea no son dos entidades diferentes, sino que son inseparables.

Cuando uno toma conciencia de esto a través de la experiencia con la práctica de la meditación, hay una gran apertura. La mente es ilimitada para que puedan manifestarse las excelentes cualidades de la gran compasión y la sabiduría consciente. Todo se torna muy claro y nada queda oculto. No hay necesidad de especular o investigar. En este capítulo se describen claramente los detalles de la investigación a ser emprendida en la práctica de meditación.

Esta sabiduría consciente trasciende todas las diferencias culturales, de creencia y religión. Permite que se experimente la naturaleza universal, no elaborada. De modo que si usted quiere estar libre de todos los límites y confusión, entonces este camino debe ser seguido sin ninguna opción.


Capítulo  18: Los aspectos de los cinco caminos

El desarrollo mental de sabiduría y compasión, mediante el cual se purifica los diferentes niveles de obscuración, es descrito en los primeros diecisiete capítulos y es plenamente cultivado a través de los cinco caminos.

El primero es llamado el camino de acumulación. Por medio del estudio y la preparación en los cuatro fundamentos - la rara y preciosa vida humana y sus oportunidades; la impermanencia de todos los fenómenos compuestos, incluyendo la preciosa vida humana; el sufrimiento omnipresente del samsara; y la inexorable causa kármica - se consigue una clara comprensión de la necesidad de liberarse del samsara y lograr la iluminación. Sobre la base de esta concienciación, se centran y organizan los esfuerzos de uno en el camino espiritual. Con la guía de los maestros espirituales, uno comienza a recabar las diferentes instrucciones y métodos que permitirán establecer la mente en la claridad y en la atención concentrada. Sobre este fundamento son desarrollados la gran bondad amorosa, la compasión y la bodhicitta. Es el camino de la acumulación.

El segundo es el camino de preparación, en él uno desarrolla también al entrenar bien la mente y fortalecer el poder de la sabiduría para contrarrestar las emociones aflictivas. Estudiando y familiarizándose en nuestra práctica con la idea de que todo es interdependiente ilusorio, uno logrará el talento para suprimir y subyugar todos los poderes de las emociones aflictivas. Este es el camino de preparación. Sobre la base de la concentración meditativa de la atención enfocada y con el apoyo de la visión profunda, uno penetra la naturaleza de la mente en sí y resulta completamente victorioso en la batalla contra la ilusión y las obscuraciones perturbadoras. El proceso de tomar conciencia en el estado meditativo de la vaciedad que todo lo abarca es llamado el camino de la visión profunda.

Para procesar y purificar todas las tendencias habituales, para despejar los obstáculos del camino de iluminación, se necesita constante recordación y atención plena. Recordando la naturaleza del sufrimiento del samsara se disipa el apego a los placeres del samsara. Recordando la bondad amorosa y la compasión se dispersa los obstáculos que impiden nuestra paz y liberación. Mejorando la práctica de la bodhicitta se despeja la ignorancia sobre cómo alcanzar la iluminación. Y practicar la comprensión de todo como la naturaleza desinteresada de la ilusión es el método para disolver el aferramiento a los fenómenos como realidad. Esta manera de prepararse se llama el camino de meditación.

Cuando uno perfecciona todos estos entrenamientos, entonces, no hay necesidad de aprender más. Cuando uno se purifica, aniquila totalmente todas las obscuraciones sutiles por medio del vajra semejante a la absorción, florece la sabiduría primordial que todo lo abarca. Esto se llama el camino de la sabiduría que todo lo abarca. Cuando uno realiza este nivel, no hay más que despejar y nada que agregar. Trasciende todas las concepciones de dualidad y realiza la mente primordial como tal. Esto se llama el camino de la perfección y es la budeidad.


Capítulo 19: Los diez Bhumis del Bodhisattva 

Gampopa el Señor del Dharma, describe de modo breve y sistemático los diez bhumis, pero en forma muy precisa. El momento en el que uno logra el tercer camino, la visión penetrante, y realiza la naturaleza de la mente no elaborada libre de toda limitación, se llama el primer bhumi. Sin embargo, solo realizar la vaciedad no es la realización definitiva. Si los fenómenos fueran simplemente vacíos de existencia inherente, entonces no habría que ir más allá después de que usted haya alcanzado esto. Pero dado que ellos no son meramente vacíos de existencia, hay necesidad de más preparación y desarrollo de cualidades.

Todos estos entrenamientos se llevan a cabo del segundo al décimo bhumi. Los bodhisttvas van a través de la preparación en los diez paramitas de generosidad, ética, paciencia, perseverancia, concentración meditativa, sabiduría consciente, medios hábiles, aspiración, fuerza y sabiduría primordial.

Cuando se alcanza el primer bhumi, durante el equilibrio meditativo uno experimenta la vaciedad que todo lo penetra, como la naturaleza del espacio. Pero en el estado pos meditativo, uno todavía percibe la dualidad debido a la cohesión de las tendencias habituales. Del segundo al décimo bhumis es purificada esa cohesión de las tendencias habituales que son como las obscuraciones asociadas con las emociones aflictivas y las obscuraciones sutiles. Las dos acumulaciones de mérito y sabiduría no son plenamente desarrolladas hasta alcanzar el décimo bhumi, que es el nivel cercano a la budeidad y el nivel final de los bodhisattvas. Un bodhisattva del décimo nivel tiene gran poder para manifestar facilmente actividades que benefician a innumerables seres sensibles. Esta mente del bodhisattva está totalmente dominada por la compasión incondicional, no referenciada, y la gran sabiduría. Un ser así está libre de todo temor y duda, así como tiene el indomable coraje y habilidad para beneficiar a los seres sensibles hasta la desaparición del samsara.


Capítulo 20: La perfecta  Budeidad

Después de la perfección de los diez bhumis se logra la budeidad, la naturaleza completa de la sabiduría que todo lo penetra llamada Dharmakaya. Esta es la completa perfección del beneficio por sí mismo; es el estado que encarna todas las excelentes cualidad de las prácticas del Dharma; es el estado de la perfección de la Sangha. No hay ninguna especulación,  ni nada que investigar. Está libre de todos los pensamientos conceptuales de dualidades, por eso a este estado se le llama “pensamientos no conceptuales de la sabiduría primordial co-emergente”,  la perfección absoluta de la paz y la dicha más allá de la expresión y el pensamiento conceptual. Está libre de todas las limitaciones y es vasto como la ilimitada naturaleza del espacio. Es la naturaleza totalmente no elaborada, más allá de lo compuesto y lo no compuesto. Es el estado de no dualidad de las verdades absoluta y relativa.

Es también la base para la manifestación de todas las diversas formas de un Buddha. El Samboghakaya, el cuerpo de la sabiduría celestial que está marcado con 112 atributos, se manifiesta a los grandes bodhisattvas que son altamente consumados en su preparación espiritual. Cada marca física es el símbolo de purificación de todas las obscuraciones y del desarrollo de todas las excelentes cualidades. El Nirmanakaya, el cuerpo, se manifiesta en el mundo a la gente ordinaria y ofrece enseñanzas del Dharma en diferentes niveles para adecuarse a las facultades y disposiciones mentales de los seres.

Desde su punto de vista, los practicantes los perciben en diferentes niveles, pero en el estado de budeidad no ha diferenciación. Todas las manifestaciones del Buddha son aspectos de la sabiduría consciente.

La naturaleza no nata de la sabiduría no elaborada que todo lo penetra es el Dharmakaya; lo que es incesante es el Sambhogakaya; su naturaleza no dual es el Nirmanakaya; el inseparable carácter de los tres es llamado Svabhavikakaya. Gampopa el Señor del Dharma explica muy cuidadosamente la naturaleza del Buddha y la interdependencia de los tres kayas que se manifiestan en beneficio de los seres sensibles.


Capítulo 21: Actividades  del  Buddha

En los cinco caminos y los diez bhumis, los bodhisattvas hace gran esfuerzo para la purificación y la realización de todas las excelentes cualidades. Cuando están listos, son como un alfarero que gira su torno en beneficio de todos los seres sensibles. Si el alfarero ha construido su torno, su labor se hace simple y crea cientos de ollas. De igual modo, un Buddha que ha perfeccionado todas estas cualidades fácilmente manifiesta infinitas actividades.

Pero aun las actividades del Buddha dependen de causas y condiciones. Para que los seres sensible se encuentren con las actividades de un Buddha, deben de contar con suficiente karma positivo y buena fortuna para recibir las bendiciones, a pesar que las actividades de un Buddha se manifiestan sin cesar. Si no hay buena condición en el agua, entonces las actividades de la luna no pueden reflejarse en ella. Por eso mismo, siempre esfuércese por encontrar estas preciosas actividades.

El Señor del Dharma Gampopa tomó todas las metáforas en este capítulo del Insuperable Tantra, un comentario de Maitreya sobre el discurso final de la enseñanza del Buddha.

En resumen, quien tiene el interés y la oportunidad de estudiar y practicar este magnífico texto escruto por el iluminado ser Señor del Dharma Gampopa es muy afortunado. Este texto es la esencia de las tres Mahayanapitakas.  Cada frase, cada una de las palabras, de este libro son muy valiosas; es la habla vajra que disipa la ignorancia y la confusión. Este libro contiene todas las magníficas bendiciones de los budas de los tres tiempos. Por eso, lectores, observen con cuidado su signficado, conservenlo en vuestro corazón y aplíquenlo en la práctica.  El Precioso Ornamento de Liberación de las virtudes y mérito de este trabajo, así como los de todos los budas, bodhisattvas y arhats, como los de todos los seres sensibles, son dedicados así:

Gloriosos, sagrados, venerables, preciosos, lama raíz y lamas del linaje,
Divina asamblea de Yidams y asambleas de budas,
Bodhisattvas, yoguis, yoguinis y dakinis que moran en las diez direcciones,
¡Escuchen mi plegaria!

Por el poder de esta vasta raíz de virtud,
Que pueda beneficiar a todos los seres por medio de cuerpo, habla y mente.
Que no puedan surgir en mi mente las aflicciones de deseo, odio,
Ignorancia, arrogancia y celos.
Que no surjan ni por un momento, los pensamientos de fama, reputación,  riqueza y preocupación por esta vida.
Que pueda mi continuo mental ser humedecido por la bondad amorosa,
La compasión y la bodhicitta.
Y, por medio de todo esto, que pueda convertirme en maestro espiritual
Con buenas cualidades iguales a la infinidad del espacio.
Que pueda alcanzar el supremo logro del Mahamudra en esta misma vida.
Que puede el tormento del sufrimiento no surgir ni aun en el momento de mi muerte.
Que no muera con pensamientos negativos.
Que no muera confundido con una visión errónea.
Que no pueda experimentar una muerte prematura.
Que muera gozosa y felizmente en la gran luminosidad de la mente tal como es
Y la claridad penetrante del Dharmata.
Que pueda, en todo caso, alcanzar el supremo logro
Del Mahamudra en el momento de la muerte o en el bardo.
Por las virtudes acumuladas en los tres tiempos
Por mi y por todos los seres sensibles en el samsara y en el nirvana,
Y por la innata raíz de virtud,
Puedan todos los seres sensibles como yo alcanzar rápidamente
La insuperable, perfecta, completa, preciosa iluminación.

Khenpo  Konchog  Gyaltsen

Frederick,  
El Precioso Ornamento de Liberación (3)
La Gema que concede plenamente los deseos de las Nobles Enseñanzas



7: Bondad amorosa y compasión 
En  general,  todos  los  seres  sensibles  desean  estar  libres  del  sufrimiento  y  desean  tener armonía, paz y felicidad.  Incluso los que son despiadados y sin convicciones quieren tener paz y  felicidad.    Entre  las  muchas  causas  y  condiciones,  traer  bondad  amorosa  y  compasión  a nuestro corazón es una de las principales fuentes para el logro de este objetivo.
Algunas  personas  reaccionan  inmediatamente  al pensar  que  cuando  se  comprometen  con  la generosidad amorosa y la compasión deben sacrificar todo y no dejar nada para ellos mismos.  Entonces  dicen,  "¿y  qué  hay  de  mí?"  Por  el  contrario,  en  el  momento  que  tienen  bondad amorosa y genuina compasión, en ese mismo momento, ustedes experimentan paz y armonía en vuestra mente.  Este tipo de paz y armonía no requiere  de cualquier otra fuente, sólo ese momento de auténtica sensación.  No tienen que sacrificar nada excepto suficiente espacio en vuestra mente para sostener esta joya preciosa.
El  amor  y  la  compasión  que  surgen  del  apego  a  alguien  son  limitados  y  no  pueden  ser verdaderos.    Por  lo  tanto,  hay  que  considerar  el  desarrollo  de  la  bondad  amorosa  y  la compasión basada en la razón, siendo esta la verdadera causa de la paz y la armonía.  Puesto que cada ser sensible, desde nuestro amigo hasta nuestro enemigo más acérrimo, desea tener felicidad y estará libre del sufrimiento, nos esforzamos para igualar nuestras mentes sobre esta base para el desarrollo de la generosidad amorosa y la compasión.
Aquí,  Gampopa  hábilmente  emplea  la  técnica  de  desarrollo  de  la  bondad  amorosa  y  la compasión hacia la madre de uno en esta vida.  Esta práctica está  diseñada para  la persona promedio  para  quien  la  madre  es  su  amigo  más  cercano,  que  les  ofrece  bondad  y  tierno tratamiento por toda su vida, o al menos la cuarta parte de su vida.  Esto genera una conexión muy  fuerte.    La  madre  siempre  está  pensando  en  cómo  su  hijo  podría  ser  la  persona  más educada, exitosa, y de cómo ella sostiene a su hijo tan querido como a sus propios ojos o a su propio corazón.  Pero aquellos que tienen algún conflicto con sus padres y no tienen espacio en sus  corazones  para  ellos  pueden  tomar  otro  ejemplo,  mirando  a  quien  está  más  cerca  en  su vida; tal vez un amigo, hermano, hermana o hija.  Tomando esto como el método, desarrollar bondad amorosa y compasión y permear con esto a todos los seres sensibles.
Es obvio que la ira, la envidia y la arrogancia egoísta no traerán algo de paz y armonía.  Por el contrario, son la causa primaria de la violencia y la discordia para el individuo, así como para la sociedad.  El egocentrismo es la fuente de todas las condiciones indeseables y de todos los conflictos que nos encontramos en el samsara.  El valorar y respetar a los demás es la fuente de todo beneficio, felicidad y paz.  Por lo tanto, sea uno budista o no, no hay más remedio que entender y practicar la bondad amorosa y la compasión.
Hay otra razón para esta práctica.  Desde el día en que nacemos hasta que morimos, nuestras vidas son completamente dependientes del apoyo de los demás, ya sea en el nivel mundano o para  el  desarrollo  espiritual.    Sin  la  bondad  y  el  compartir  de  los  demás,  no  podríamos sobrevivir.
Así que cuidadosamente investiguen esta razón y vean que no hay otra opción sino desarrollar bondad amorosa y compasión, si es que uno quiere tener verdadera paz y felicidad. Además, el cultivo de esta preciada calidad depende de los demás. Sin los otros seres sensibles, no habría ningún medio para realizar la benevolencia o la compasión en nuestras mentes.  Tanto el logro relativo  como  el  último  de  la  omnipresente  paz  y  felicidad  dependen  de  este  pensamiento altruista.
Entonces, valoramos esta cualidad de joya que concede deseos y utilizamos todas las diferentes técnicas para realizarla y mejorar sus avances en nuestros corazones, porque es en ese terreno en el cual hay que plantar y cultivar el árbol de la bodhicitta. Es un método especial, un camino gozoso,  de  liberarnos  del  samsara  y  alcanzar  la  iluminación.    Como  se  menciona  en  los capítulos  anteriores,  todos  los  seres  sensibles  aunque  están  permeados  por  la  naturaleza búdica no la reconocen, por lo que siguen estando apabullados en el samsara sobre la rueda de la causa y el sufrimiento.  Los sufrimientos de las experiencias individuales son como las olas del océano que llegan a la playa sin cesar, una tras otra.  Mientras permanezcan en el samsara, no esperen la completa paz y felicidad.  El refugio es el camino a la liberación de este ciclo.
El  refugio  encarna  todas  las  enseñanzas  del  Buddha.    Todas  las  diferentes  prácticas,  las denominadas prácticas preliminares y avanzadas, todas parten de este refugio.  El refugio es el fundamento,  el  camino  y  el  fruto.  El  refugio  fundamental  es  la  naturaleza  primordial  no elaborada, el modo de permanecer, lo que constituye la totalidad de la realidad libre de toda confusión.  Realicen el refugio o no, este siempre ha sido y será natural y libre de cualquier elaboración.  Esta naturaleza interdependiente es la sabiduría absoluta que impregna todos los fenómenos  en  el  samsara  y  el  nirvana  sin  dualidad.    El  Buda  realizó  completamente  esta realidad, por lo que entre esta sabiduría omnipresente y el Buda no puede haber diferencias.
Es por esto que decimos que el Buda está completamente despierto del sueño de la ignorancia y ha realizado todas las excelentes cualidades.  En este estado de sabiduría, nada está oculto.  Todos  los  universos  son  evidentes;    no  hay  lugar  para  la  especulación;    no  hay  nada  que investigar.  Puesto que todo está presente, decimos que el Buda ha realizado el pensamiento no conceptual  que  encarna  a  la  compasión  incondicional,  omnipresente  y  a  la  sabiduría primordial.

De  este  estado,  el  Buda  se  manifiesta  de  muy  diferentes  formas  para  beneficiar  a  los  seres sensibles.  La base de todas estas manifestaciones se llama Dharmakaya.  Como el espacio, está libre de toda elaboración y es la base para todas las cualidades y manifestaciones.  A partir de ello, el Buda manifiesta una forma llamada Sambogakaya, un cuerpo celeste, en beneficio de los bodhisattvas avanzados. Para los practicantes ordinarios, el Buda se manifiesta en forma de Nirmanakaya, el cuerpo de emanación.  A través de estos diferentes estados de manifestación, él brinda todas las enseñanzas que describen completamente el samsara y la iluminación.  Por estas razones, tomamos refugio en el Buda.
Para  nosotros  mismos  alcanzar  la  budeidad,  tenemos  que  estudiar  y  practicar  todas  las enseñanzas  del  Buda  para  disipar  la  confusión  y  liberarnos  del  sufrimiento.    Por  lo  tanto, tomamos refugio en el precioso Dharma. Pero para estudiar y practicar, necesitamos un guía o un  ejemplo.    Un  ejemplo  claro  y  grande  debe  ser  encontrado  en  la  Sangha,  los  grandes bodhisattvas,  tanto  como  en  los  Arhats,  Escuchas  [shravakas]  y  Realizadores  solitarios [pratyekabuddhas], que avanzan en su estudio y comprensión de las enseñanzas y que tienen confianza indivisible en el Buda y el Dharma.  Por lo tanto, tomamos refugio en la Sangha.
Por  tomar  refugio  en  el Buda,  el  Dharma y  la  Sangha,  empezamos  a  seguir  el camino  de  la purificación de los diferentes tipos de oscurecimientos y  de reunir las dos acumulaciones de mérito y sabiduría.  Esto se llama "refugio del camino".
Siguiendo  el  camino  incansable,  persistentemente,  con  plena  confianza  y  dedicación, realizamos el resultado: la completa, insuperable iluminación, que es llamada Dharmakaya.  El Dharmakaya es la designación del Buda que encarna las enseñanzas completas de Dharma y es el estado de la perfección de la Sangha.  Esto se llama "refugio del fruto o de la fruición".
Por lo tanto, el refugio encarna todas las enseñanzas.  No hay que considerar que esto sólo sea una práctica preliminar y no la  práctica principal.  Es muy importante como el primer paso para  entrar  a  la  puerta  de  la  iluminación  y  es  importante  también  en  el  medio  y  en  la compleción.  Puesto que este camino de refugio es el medio para disipar la confusión sobre la causa del sufrimiento y el método para realizar las excelentes cualidades del Buda, el Dharma y la Sangha, por lo tanto, es la forma de lograr paz, alegría y felicidad.  Por esta razón se le llama el "gozoso" camino del refugio.  Siempre hay que practicar el refugio con alegría y la sensaciónde ser afortunado.  El sacrificio de aguantar algunos pequeños sufrimientos para llegar a estar libre de todo sufrimiento.
También los preceptos se llaman votos o ética moral, que son la misma disciplina.  En términos generales, con el fin  de alcanzar la budeidad uno debe purificar todos los oscurecimientos y abstenerse de realizar las acciones no virtuosas. Históricamente, nunca ha habido un Buda que no haya sacrificado estos oscurecimientos y perfeccionado todas las cualidades de la sabiduría. 
Por  eso,  hay  muy  diferentes  niveles de  preceptos  con  muy  diverso  número  de  votos.    Estos preceptos  están  diseñados  como  un  vehículo  especial para  abstenerse  de  actos  no  virtuosos, para  mantener  el  cuerpo,  palabra  y  mente  de  acuerdo  con  el  estado  armonioso  y  los  actos virtuosos.    Como  tal,  los  preceptos  son  una  base  importante  para  el  desarrollo  de  nuestra concentración  meditativa  y  la  realización  del  conocimiento.    Son  el  fundamento  de  todo crecimiento  espiritual,  la  verdadera  causa  del  renacimiento  en  la  próxima  vida  con  una preciosa existencia humana.
Algunas personas piensan que la disciplina y la ética moral son innecesarias cuando se practica el supremo yoga tantra y la visión (vaciedad);  creen que están diseñadas para los practicantes menores, no para los avanzados. Esto puede ser ir demasiado lejos.  Por el contrario, aquellos que  más  se  realizan  en  el  significado  sutil  del  Dharma  se  comportan  incluso  con  más sensibilidad y genuinamente, ofreciendo un gran testimonio a los seguidores.
Tomar los preceptos y mantenerlos es una práctica de 24 horas. Es una verdadera prueba para los practicantes del Dharma sostener su disciplina en cada momento por el resto de sus vidas. 
Utilizar  de  esta  manera  toda  nuestra  energía  en  los  canales  virtuosos  es  un  método  muy importante de preparación del cuerpo, de la palabra y la mente.  Así que sería bueno para cada practicante  del  Dharma  tomar  al  menos  los  cinco  preceptos,  entrenar  bien  y  pensar  muy seriamente  en  convertirse  en  monje  o  monja.  En  lugar  de  sentir  que  han  sido  puestos  en prisión,  tomar  los  preceptos  como  ornamentos.    Para  aquellos  que  los  conservan  bien,  los preceptos  pueden  convertirse  en  una  fuente  de  paz  y  alegría  y  ser  una  forma  especial  de purificación  del  practicante.    A  medida  que  aumenta  la  purificación,  las  emociones perturbadoras  disminuyen,  creando  una  gran  oportunidad  de  realizar  la  naturaleza  de  la mente, el Mahamudra.

9: Cultivar la Bodhicitta 
Utilizando las bases de bondad amorosa, compasión y [tomar] refugio, cultivar la bodhicitta, la mente  de  la  iluminación.    No  sólo  esta  mente  está  preocupada  por  la  felicidad  de  los  seres sensibles, sino también en actuar en pos de la liberación de la confusión, del sufrimiento y en lograr tanto temporal como absolutamente paz y felicidad.  La bodhicitta es la mente universal, extendiéndose más allá del espacio;  ilimitada, es llamada bodhicitta, la mente preciosa.
Esta  es  la  columna  vertebral  del  budismo.    Sin  bodhicitta,  la  budeidad  no  es  posible,  no importa cuánto uno se esfuerce con este método o en el sendero espiritual.  Sería como una semilla podrida de la cual no se espera ningún fruto.  La bodhicitta es una gran luz que puede disipar la oscuridad de la ignorancia y la confusión de manera incomparable con cualquier otra luz.    La  bodhicitta  es  una  gran  hacha  que  puede  cortar  la  raíz  del  samsara,  lo  que  ninguna hacha ordinaria puede hacer. La bodhicitta es una escoba tan grande que puede barrer el polvo de  la  causa  del  samsara  y  el  sufrimiento,  lo  que  no  puede  hacer  una  escoba  ordinaria.  La bodhicitta es un gran fuego que puede quemar todo el bosque del desconcierto, lo que ningún fuego  ordinario  puede  hacer.  La  bodhicitta  es  como  una  gran  medicina  que  puede  sanar  la enfermedad  crónica  de  las  emociones  aflictivas,  lo  que  no  puede  hacer  ninguna  medicina ordinaria. La bodhicitta es una gran espada que puede cortar la red de la dualidad, imposible de hacer con una espada ordinaria.
Aquellos que estén interesados en liberarse de su sufrimiento y que quieren beneficiar a otros seres  sensibles,  la  bodhicitta  es  la  única  cosa  que  hay  que  mantener,  cuidar  y  realizar.    La budeidad es la perfecta formación mental de la bodhicitta.  Por lo tanto, el Señor del Dharma Gampopa  cuidadosamente  ha  explicado  en  forma  detallada  acerca  de  cómo  es  que  hay  que realizar la bodhicitta y cómo hay que aplicarla.  Estudien esto cuidadosamente y traigan esta preciosa mente en vuestro corazón.
Cuando uno tiene bodhicitta, tiene indomable coraje, sin temor o duda de permanecer en el samsara  hasta  su  final  en  beneficio  de  los  seres  sensibles.  Cuando  uno  tiene  bodhicitta,  no surge  la  idea  de  apreciarse  a  uno  mismo,  ni  hay  interés  en  la  propia  paz.    Uno  se  coloca  al servicio  completo  de  todos  los  demás  seres  sensibles  sin  discriminación  alguna,  tal como  la tierra  sirve  como  suelo  imparcial  para  que  se  muevan  y  crezcan  los  seres  sensibles  e insensibles, para que continúen sus vidas.  Del mismo modo que el agua y el fuego que ofrecen beneficio universal.  De la misma manera, la motivación de bodhicitta es imparcial.  ¿Si estos grandes efectos beneficiosos fueran conocidos, cómo podría alguien perder esta oportunidad de aplicarlos en el crecimiento y beneficio de los demás?
A quien tiene esta mente se le llama bodhisattva.  La gente respeta altamente a los bodhisattvas y los espera para resolver sus problemas, traer paz y felicidad, como sanar todos sus conflictos.  Es debido a que la bodhicitta es valiosa que los bodhisattvas son considerados tan preciados.
Un bodhisattva que tiene esta bodhicitta no será arrastrado cuando surjan todos los diferentes tipos de sufrimiento, obstáculos y condiciones indeseables.   Por el contrario, tienen métodos muy  poderosos  y  continuamente  los  utilizan  para  entrenar  sus  mentes  y  para  purificar  y mejorar su práctica.  Así que no importa lo que se manifiesta en la vida de un bodisattva, todo se  convierte  en  una  forma  específica  de  práctica,  recordándoles  la  impermanencia,  el sufrimiento del samsara y el progreso de la bodhicitta.  De esta manera, no tienen que hacer un esfuerzo especial para lograr la paz y felicidad.

10: Prepararse en la aspiración de la Bodhicitta 
La aspiración de la bodhicitta se basa en la gran compasión y la sabiduría. La gran compasión se genera desde la proyección de todos los seres sensibles en el samsara y al tener en cuenta la naturaleza de su sufrimiento.  Para  liberarse  de  este  ciclo  de  sufrimiento,  la  gran  sabiduría  tiene  que  ser  desarrollada. Hasta que uno se convierte en Buddha, no tiene la infinita capacidad de beneficiar a los seres sensibles.
Para beneficiar a los seres sensibles mediante la infinita expresión de las actividades sin esfuerzo, se tiene que alcanzar la budeidad. Por eso se cultiva la preciosa Joya de la liberación de la mente. Hay tres modos de cultivar la aspiración de la bodhicitta: como rey, como capitán de barco y como pastor.
La realeza es cultivada antes que nada reuniendo todas las cualidades fundamentales de líder de un país. Tras convertirse en rey, uno gobierna todo el país y beneficia a todos los seres que lo habitan. De igual manera, la aspiración “como un rey” es cultivada primero esforzándose para purificar las obscuraciones y acumular las cualidades de la budeidad. Después uno está en la capacidad de ayudar a todos los seres sensibles.
El capitán de un barco transportará a todos los pasajeros en la nave, conduciéndola a través del océano y alcanzando la otra orilla junto con esos pasajeros. Del mismo modo, un bodhisattva también cultiva la aspiración  de  la  bodhicitta,  diciendo:  “Que  todos  los  seres  sensibles  y  yo  mismo  logremos  juntos  la budeidad.”
Un pastor lleva a las ovejas y animales a que consuman buena hierba y agua, al mismo tiempo que los protege de todos los depredadores. Al atardecer los conduce de regreso al redil y los guarda seguros en sus corrales. Solo entonces, él vuelve a su hogar  y descansa. Igualmente, así cultiva la bodhicitta un bodhisattva, diciendo: “No descansaré o alcanzaré el nirvana hasta que todos los seres sensibles sean liberados  del  samsara  y  alcancen  la iluminación.”  Los  medios  para  proteger,  realzar  y  desarrollar  su mente están muy bien explicados en este texto.

11: Preparase en la Bodhicitta en acción
 Una  vez  que  un  bodhisattva  ha  cultivado  la  aspiración  de  la  bodhicitta,  tiene  que  esforzarse  para perfeccionar esta mente para realizar el precioso pensamiento altruista y aplicarlo para el bienestar de los seres sensibles. Todo estudio y la práctica, hasta sentarse por un momento, realizar una postración o recitar un mantra se convierte en métodos para llevar más allá esta mente.
Todas  las  emociones  perturbadoras  se  incluyen  en  las  tres  clases  de  veneno:  deseo,  aversión  e ignorancia. Estas tres son el meollo de cualesquier tipo de emociones aflictivas, expresión y generadoras de  innumerables  karmas  negativos,  a  través  de  nuestros  encuentros  con  interminables  obstáculos  y sufrimientos. Para purificar y finalmente desarraigarlos, el Buddha enseñó los antídotos para cada uno de ellos. Por eso, todas las enseñanzas del Dharma también pueden ser categorizadas en tres: Vinaya, Sutra y Abhidharma.
El tema del Vinaya se relaciona más  con la ética moral, la disciplina y los preceptos. Los sutras están más  relacionados  con  cómo  permanecer  en  la  quietud  y  otros  métodos  de  concentración  mental. Enfatizan más sobre el origen interdependiente, la sabiduría consciente o visión penetrante.

Aun cuando esto es cierto, estas enseñanzas del Dharma están fuertemente vinculadas. Además de ética moral, el Vinaya comprende instrucción sobre meditación y sabiduría consciente penetrante. Asimismo como  técnicas  de  meditación,  los  sutras  también  enseñan  sobre  ética  moral  y  sabiduría  consciente penetrante. De igual forma, el Abhidharma tiene enseñanza sobre ética moral, disciplina y concentración meditativa.  Al  estudiar  estas  tres  canastas  y  prepararse  en  ética  moral,  concentración  meditativa  y sabiduría consciente, se tiene en claro su interdependencia.
Sin  el  apoyo  en  las  otras  dos,  es  imposible  realizar  la  budeidad  solo  preparándose  en  una  de  ellas. Cuando uno tiene conducta pura, ayuda para que uno se libere de las actividades no virtuosas, mantener una mente lúcida y generar la fuerza necesaria para domar la mente exitosamente. Cuando la mente está sustentada en el soporte de la ética moral, es más fácil alcanzar la estabilidad mental y permanecer en quietud. Es imposible establecerse en las buenas cualidades de la concentración meditativa sin ética y moral.
Cuando nuestra mente está enfocada en las diez virtudes, la mente está muy calmada, pacífica y lúcida. Al estar basado en esto, es muy fácil encender la luz de la visión profunda especial.  La llama de la sabiduría consciente puede perdurar cuando está bien protegida del viento del pensamiento aniquilador, que  se  torna  en  un  poderoso  modo  de  disipar  la  oscuridad  de  la  confusión  y  las  emociones perturbadoras, como de alcanzar la liberación desde el samsara.
Estas son las acciones que desarrollamos en la mente y usamos en la ruta para perfeccionar los cinco caminos.  El  Señor  del  Dharma  Gampopa  divide  las  tres  preparaciones  en  seis  paramitas,  que  son explicadas en detalle en los próximos seis capítulos.

12: La Perfección  de la Generosidad
La práctica de la generosidad es un método especial para cortar el apego a cualquier cosa que beneficie a uno. Esta práctica está especialmente diseñada para mostrar como abrir el corazón y la mente de uno, como para aprender a cómo compartir todas las cosas necesarias, como habilidades y sabiduría, con los demás, especialmente con los que se encuentran en la miseria y están desprotegidos.
 Alguien hizo un gran esfuerzo para crear todas las cosas que gozamos, tanto material como  espiritual. Por  ejemplo,  si  leen  la  vida  de  Milarepa,  podrán  ver  cómo  él  sacrificó  su  vida  y  sufrió  tanto  para alcanzar  la  budeidad  en  una  vida  y  puso  todas  estas  enseñanzas  a  disposición  de  las  generaciones posteriores. Debemos darnos cuenta de esta naturaleza y cuidar bien de las cosas al usarlas de la mejor manera,  compartiéndolas  con  todos  los  demás  seres  sensibles.  Esta  es  nuestra  responsabilidad  muy importante.

La mente de generosidad también es un método especial para poner fin a la estrechez, los celos y el orgullo,  estableciendo  armonía  y  liberándonos  de  la  mezquindad  y  el  aferramiento.  Cuando  se  tiene apertura y la mente de bodhicitta no es necesario dar algo propio a los demás porque uno mismo ya se está  ofrendando  a  todos  los  seres  sensibles.  Cuando  la  mente  está  libre  de  tacañería,  ya  se  está practicando  generosidad.  Otras  prácticas  de  generosidad  se  detallan  en  el  texto.  Entenderlas  bien  y aplicarlas en la práctica.

13: La Perfección  de la ética moral
La ética moral es una de las más importantes preparaciones para todos los practicantes. Es la técnica para disciplinarse física, verbal y mentalmente para evitar las empedernidas tendencias del samsara y enfocar nuestro canal en la iluminación. Crea una gran oportunidad para realizar el Mahamudra. Porque el  Mahamudra  es  el  resultado  de  la  perfección  completa  de  la  purificación,  lo  más  puro  de  vuestra disciplina, lo magnífico de vuestra claridad mental. Esta claridad y talidad de la mente son el significado del Mahamudra.
Por  lo  demás,  cuando  hay  claridad  y  armonía  en  la  mente,  hay  moralidad  pura.  Como  un  niño  en crecimiento, la mente debe primero ser protegida del daño y las circunstancias peligrosas. Después de eso,  uno  se  convierte  en  educando  y  solo  después  de  construir  todas  las  credenciales  académica  se convierte  en  una  persona  útil  y  sirve  a  la  sociedad.  Del  mismo  modo,  mientras se  esté  en  el  estado mental inexperto y frágil hay que ser cuidadoso para proteger la mente del pensamiento y la acción no virtuosos.  Proteger  la  mente  con  las  cercas  de  los  diferentes  votos.  Solo  después  de  recibir  muchas enseñanzas de los vehículos del Oyente y del Bodhisattva, entrenar bien la mente, fortaleciéndola en sabiduría  y  compasión.  Por  último,  desde  este  soporte  se  manifiesta  el  beneficio  real  de  los  seres sensibles para liberarlos del sufrimiento y establecerlos en el estado de iluminación.
Para  todos  los  niveles  de  practicantes,  la  atención  consciente  y  la  concienciación  de  la  ética  son decisivas.  Cuando  se  ha  mantenido  correctamente  la  ética  de  la  disciplina,  uno  se  vuelve  un  gran ejemplo que inspira a los demás a seguir hacia la iluminación. Como una cuestión de hecho, si se es un buen practicante o no depende de cuán bien uno mantiene los diferentes niveles de votos. Todos los votos del Vinaya, bodhisattva y del mantra secreto comprenden los mismos puntos esenciales: evitar la causa del samsara, alcanzar la iluminación mediante la preparación de nuestra mente y beneficiar a los seres sensibles.


  (Continuará…)