domingo, 29 de junio de 2008

Puntos de encuentro

Ciencia y Espiritualidad: puntos de encuentro

Posted: 28 Jun 2008 11:55 AM CDT


Comúnmente se piensa que la ciencia y la espiritualidad no son afines. Que el ámbito de la ciencia termina en un punto y que la espiritualidad va mucho más allá de donde intuye la ciencia, y que abarca conceptos que ésta podría no ser capaz de verificar con el fin de aceptarlos o rechazarlos.

Werner Heisenberg acertadamente dijo: "Es muy cierto que los desarrollos más fructíferos en la historia del pensamiento humano, con frecuencia tienen lugar en aquellos puntos en los que dos diferentes líneas de pensamiento se encuentran".

Hoy, sin embargo, cada vez más, las implicaciones filosóficas de la ciencia moderna se está reconfigurando. Se ofrece una visión profunda de la mística, de conceptos que fueron aceptados únicamente por la fe, y que son ahora objeto de verificación a través de la ciencia.

La ciencia y la espiritualidad son diferentes esferas, en el sentido de que el conocimiento de la ciencia puede ser aprendido de los libros, su comprensión puede llegar de manera constante, si no rápidamente, pero el discernimiento de la mística no ocurre así. Se trata de una experiencia, una visión y una intuición, que tiene su propio tiempo y su propio camino.

La mecanicista y fragmentada visión del mundo, está siendo revisada y ampliada por la visión orgánica del mundo de la mística, que está ganando popularidad mundial. Uno puede aventurarse a calibrar que la armonía esencial entre la ciencia y la espiritualidad de la ciencia moderna va más allá de los límites de la tecnología.

El conocimiento que imparte la ciencia es, como lo llaman los budistas, 'relativo'. Mide, cuantifica, clasifica y analiza. Pero, como dice Heisenberg "sólo está limitado al rango de aplicabilidad". Por otra parte, los místicos tienen por objeto la experiencia directa de la realidad, que no está sólo más allá del pensamiento intelectual, sino también más allá de la percepción sensorial. Este conocimiento puede venir a través de la meditación o de una espontánea conciencia mística, una "potencial forma de conciencia totalmente diferente". "Es un estado de conciencia concentrada, pero sin tensión, premura ni desatención".

De la exploración de los paralelismos entre los postulados científicos y las percepciones e intuiciones místicas pueden extraerse muchos casos, algunos de los cuales se insinúan a continuación.

La arena, las rocas, el agua y el aire se componen de moléculas vibrantes y átomos. La energía les hace reaccionar y transmutar a otras partículas [nada se destruye, todo se transforma]. Es una especie de "danza cósmica de la energía". La antigua sabiduría hindú lo representa como la "Danza de Shiva".

En relación con la descripción de los hadrones en la física de partículas, comenta D. T. Suzuki: "los budistas conciben un objeto como un acontecimiento, no como una cosa o sustancia". Cada vez se estudian más seriamente los estados de conciencia meditativos.

La hipótesis de ‘bootstrap’, implica que las partículas subatómicas reflejan la imposibilidad de separar la observación científica de los fenómenos observados; llevando esto al extremo, se transmite la idea de que las estructuras que observamos en la naturaleza son sólo creaciones de nuestra propia mente. Asvaghosha expresó la misma idea en Awakening of Faith [El despertar de la fe]: "Todos los fenómenos en el mundo no son nada más que la manifestación ilusoria de la mente y no tienen realidad propia". Los sabios orientales llaman a esto "maya"; los budistas lo llaman "avidya".

Así encontramos ecos de la mística en las profundidades de los principios básicos de la ciencia. Las ideas místicas son confirmadas por las modernas teorías científicas, señalando la armonía esencial entre ciencia y espiritualidad. La ciencia, como la espiritualidad, pueden ser "un camino con corazón, una forma de conocimiento y de autorrealización".

Fuente: Publicado originalmente en The Times of India (25/06/98), visto en el blog Navegando por la Red

jueves, 29 de mayo de 2008

EN ACCIÖN

Meditación: poniendo la filosofía budista en acción

Por Lama Tsering Everest[i]

Años atrás, una discípula brasileña de Chagdud Tulku Riponche[ii] quedó sorprendida al oír decir a un docente universitario que todo lo malo que sucedía en el mundo era resultado de la religión y todo lo bueno, consecuencia de la filosofía. En esa época, tuvimos la fortuna de que Riponche estuviera en Brasil y pudimos interrogarlo sobre esta afirmación.

“La religión nunca causó problemas al mundo”, fue la respuesta de Riponche. “Las personas son las que los provocaron.” Y añadió: “Las personas causan tantos problemas porque tienen una visión contaminada de la realidad y por lo general creen que lo que piensan es más certero que el pensamiento de los otros.”

Riponche nos explicó, en forma directa y clara, que las ideas o la doctrina detrás de la religión es la filosofía. También explicó que la religión es la puesta en práctica de esas ideas, es decir, el papel de la religión es el de integrar las ideas a la vida práctica, con una visión sagrada, con reverencia.

La meditación es uno de los ejemplos de implementación de la filosofía budista mediante la vía religiosa –y para comprenderla un poco mejor, tenemos que avanzar paso a paso, puesto que la filosofía budista es muy profunda (yo misma la estudio desde hace 25 años, y me considero apenas una iniciada,realmente).

Podemos comenzar conociendo las tres categorías fundamentales del camino, enseñadas por el Buda Shakyamuni, para las tres categorías básicas de personas:

  • Camino de autoliberación (Theravada): es la primera categoría, dirigida a las personas que buscan liberarse de la ilusión y del sufrimiento;
  • Camino del Gran Vehículo (Mahayana): categoría de las personas que quieren liberarse de la ilusión y del sufrimiento para ayudar a los demás.
  • Camino del Vehículo del Diamante (Vajrayana): este es un brazo de la segunda categoría, destinado a las personas capaces y dispuestas a emplear métodos extraordinarios unidos a las aspiraciones no egoístas de ayudar a los demás.

Esta tercera categoría es la que practicamos en Odsal Ling[iii]. Motivados por la inclusión amorosa de los otros y por la necesidad de ayudar a los demás, oímos enseñanzas, contemplamos los significados y los aplicamos en nosotros mismos, a fin de mostrar las grandes cualidades de nuestra mente. Todo esto con el fin de ayudar a los otros –tanto de modo directo como de una forma más grandiosa y absoluta.

En el Budismo Vajrayana, existen tres puntos interrelacionados que necesitan ser muy bien desarrollados: la Visión, la Meditación y la Acción. Alguien que esté practicando, requiere estar bien versado en Visión, que es el punto inicial. La Meditación, el segundo punto, es el ejercicio de la Visión. Y, finalmente, se necesita desarrollar la Acción, que es la implementación práctica de la Meditación. En último término, la Acción es la implementación de la Visión.

Para poner correctamente estos conceptos en la práctica, usted necesita cultivar la motivación pura. Tener una motivación pura es el requisito básico para escuchar las enseñanzas y entender que, sin tener acceso a la naturaleza de la mente iluminada, usted y todos los seres están impotentes, frágiles y sometidos a sus propios sufrimientos.

La mente iluminada no es algo que usted pueda comprar o que pueda hacer. Es algo que existe y es real: es la naturaleza absoluta de nuestra mente.

Nuestras ideas sobre nosotros mismos y acerca de los otros no resultan reales: son apenas nuestros juicios, a partir de nuestra carencia de real comprensión. En este mundo que consideramos real, hacemos y rehacemos según esos juicios y cometemos más errores –y este es la causa por la que nosotros y todos los demás, sufrimos.

En esta visión confusa, encontramos justificaciones para nuestros malos hábitos y acciones perjudiciales en la relación con las otras personas. Por esta razón creamos karma, entonces, allí estamos nosotros, como víctimas del dolor, y ni al menor asomo percibimos que ese dolor fue generado por nosotros mismos.

Somos nosotros quienes creamos esa relación de herir y ser dañados, pero quedamos con la sensación de haber sido aplastados y lesionados por alguien, independiente y diferente de nosotros mismos. Nos corresponde a nosotros mismos interrumpir ese ciclo –y hacerlo con motivación pura, con compasión y con comprensión correcta, desarrolladas con Visión, Meditación y Acción.

En: http://www.odsalling.org/

Traducido al español por Konchog Döndup, para beneficio de todos los seres sensibles, con las disculpas en caso de cualquier error de interpretación del Dharma, que aparezca en esta versión, a causa de la traducción imperfecta.



[i] Nacida en los EUA, Lama Tsering sirvió a S. E. Chagdud Tulku Rinpoche como su traductora por más de 11 años. Después de completar un retiro de 3 años en 1995, fue ordenada lama y reconocida por Rinpoche como detentora del linaje de Tara Roja y autorizada a conceder enseñanzas e iniciaciones. En el mismo año, fue invitada a dar enseñanzas en Brasil, a donde se mudó luego enseguida.

Su estilo caluroso y su buen humor reflejan el humor y simpatía de Rinpoche, y sus enseñanzas enfocan el cultivo de la compasión, el entrenamiento de la mente y la aplicación del Dharma en la vida cotidiana. Lama Tsering enseña y conduce retiros en varias ciudades de Brasil, en Chile, Nueva Zelandia y Australia, así como retorna todos los años para atender los pedidos de sus alumnos de América del Norte.

Lama Tsering es la lama residente y directora de Chagdud Gonpa Odsal Ling, en São Paulo, y coordina, en este momento, la construcción del Templo Odsal Ling en Cotia, juntamente con su marido Lama Padma Norbu.

[ii] Su Eminencia Chagdud Tulku Rinpoche nació en el este de Tibet (Kham) en 1930. Reconocido a los 4 años como un Tulku (reencarnación de un maestro de meditación), recibió entrenamiento riguroso y profundizó sus estudios mediante extensos retiros. Él tenía una afinidad especial por las artes sagradas y por la medicina tibetana, era famoso por su maravillosa voz. En 1959, escapó a la ocupación china del Tibet y vivió exiliado en comunidades de refugiados en la India y en Nepal hasta establecerse en los Estados Unidos en 1979. A pedido de sus alumnos occidentales, estableció la Fundación Chagdud Gonpa, una red bien sucedida de centros del linaje Nyingma del Budismo Vajraiana. En 1994, Rinpoche se mudó para Brasil, estableció Chagdud Gonpa Brasil y comenzó la construcción de su principal centro, Khadro Ling, en Río Grande do Sul. Cuando murió, en 2002, él había establecido más de veinte centros en Brasil, Uruguay y Chile.

Al viajar y enseñar constantemente, irradiando entusiasmo y compasión, se tornó el lama del corazón de centenas de alumnos y fue una profunda inspiración para miles de otros. Cuando le preguntaban porque, a los sesenta y cuatro años, se mudó para América del Sur, en lugar de permanecer confortablemente en los Estados Unidos, respondía: “percibí la fe de los brasileros y su interés en el Budismo y quise enseñarles.”

Su esposa, Chagdud Khadro, es la Directora Espiritual de sus centros en América del Sur. Su hijo, Jigme Tromge Rinpoche, entrena alumnos en la meditación más elevada de Dzogchen y es el maestro vajra de grandes ceremonias e iniciaciones en los centros de Chagdud Gonpa en América del Norte y América del Sur. Chagdud Rinpoche también tuvo una hija, Dhawa Lamo, que vive y practica en Boulder, Colorado.

[iii] Odsal Ling es el centro de budismo tibetano instalado en Sao Paulo, Brasil: http://www.odsalling.org/

viernes, 23 de mayo de 2008

¿Dogma de fe?

Dogma y Budismo

Generalmente hablamos de "dogma", cuando nos encontramos con un conjunto de ideas, principios, creencias, etc, los cuales debemos aceptar en orden de poder afirmar un determinado credo, ser parte de una determinada doctrina o sistema de creencias. Esto es lo que sucede con la mayoría de las religiones.

Cuando uno se interna en el budismo, se encuentra con ciertas ideas como el karma, el origen interdependiente, la no-dualidad, no-existencia de un yo, etc. Ideas que uno podría pensar que constituyen un "dogma de fe", el cual debemos de aceptar de antemano para poder afirmar que se es budista.

Sin embargo, es más apropiado entender el budismo como un método para transformar la mente, y por tanto, transformar nuestra vida y la de los demás. Para esto es que Buda entregó sus enseñanzas, para indicar el camino que él había seguido. El Budismo no impone, sino que invita a que uno experimente por su cuenta aquello que se dice en las enseñanzas.

De manera que uno, primero escucha la enseñanza, luego la analiza y después la pone en práctica. Uno experimenta la enseñanza en uno mismo, esta es la única forma de saber si las cosas son como dicen o no, si funcionan o no. El Budismo es eminentemente práctico, sin que por eso, el estudio deje de ser una parte muy importante del camino, claro está.

Todo esto lo podemos ver claramente, en la aceptación por parte S.S. Dalai Lama, de ciertas cuestiones comentadas en las escrituras budistas y que han sido refutadas por la ciencia. Por otro lado, S.S. Dalai Lama ha hecho énfasis en que cambiarse de religión es algo muy delicado, que no siempre es conveniente, y que hay que reflexionarlo debidamente.

"El budismo no es el camino hacia la liberación; la liberación es el camino".

"Sólo enseño dos cosas: el sufrimiento, y la liberación del sufrimiento" - Buda -

De: http://preguntasyrespuestas.blogia.com


A los budistas de occidente

Consejo a los budistas de Occidente por S.S. Dalai Lama

Nota: Esto es un extracto de una entrevista a S.S. Dalai Lama, del cual se tradujo los pasajes queparecieron más relevantes sobre el tema.

P: ¿Qué consejo podría darle a aquellos que estamos trabajando para desarrollar comunidades y organizaciones budistas en Occidente?

R: Como suelo decir a mis amigos budistas, si queremos mantener la tradición del budismo desarrollada en Tibet, dependerá de la existencia de la libertad en Tibet. Para este propósito, ya que ustedes están trabajando juntos, me gustaría que continuaran trabajando por la causa del Tibet, por su libertad, junto a aquellos que ya lo están haciendo.

Aquellos que estén pensando seriamente en convertirse al Budismo, es decir, cambiar su religión, es muy importante que tomen ciertas precauciones. No debe hacerse a la ligera. De hecho, si uno se convierte sin haber reflexionado en ello de una forma madura, suele crear dificultades y puede llevar a una gran confusión interna. Por lo mismo, quiero aconsejar a aquellos que deseen convertirse al Budismo que lo piensen cuidadosamente antes de hacerlo.

En segundo lugar, cuando una persona está convencida que las enseñanzas budistas se adaptan mejor a sus condiciones, que son más efectivas, está muy bien que esta religión sea elegida. Sin embargo, por la forma de ser de la naturaleza humana, después de su conversión y en orden a justificarse, la persona puede tener una tendencia a querer criticar su religión original. Esto debe evitarse a toda costa. Incluso si la religión previa no parece tan efectiva como ella hubiese querido (y que es la razón por la cual hizo el cambio), esta no es una razón suficiente para afirmar que su antigua religión no es efectiva para el espíritu humano. Esa religión continúa haciendo mucho bien a miles de personas. Por esta razón, como budistas, debemos respetar los derechos de los otros, por otras religiones.

En particular, nosotros estamos en el proceso de tratar de crear y mantener una perfecta armonía entre todas las religiones. En estas circunstancias, es absolutamente esencial estar
consciente de la necesidad de respetar otras religiones.

En tercer lugar, en la tradición budista tibetana, el énfasis siempre se pone en una combinación de estudio y práctica. Por supuesto, puede suceder que uno se dedique más o menos al estudio. Algunas personas llevarán sus estudios muy lejos, otros pueden estar satisfechos con un nivel más limitado de estudio. Cualquiera que sea el caso, nunca se debe separar el estudio, la reflexión y la meditación. Se debe preservar la tradición de la práctica en la cual el estudio, la reflexión y la meditación son inseparables.

En cuarto lugar, quiero insistir en la importancia del no-sectarismo. Sucede a veces que las personas atribuyen una exagerada importancia a una u otra de las diferentes escuelas o tradiciones que existen en el budismo, y esto puede llevar a una acumulación de actos extremadamente negativos respecto al Dharma. La ventaja del no-sectarismo es que después de recibir una transmisión de instrucciones, iniciaciones y explicaciones pertenecientes a cada tradición, seremos capaces de tener un mejor entendimiento de las diferentes enseñanzas. Desde mi propia experiencia, esto es sin lugar a dudas muy beneficioso. Por consiguiente, si mantenemos una actitud no-sectaria, a medida que recibamos enseñanzas de diferentes tradiciones, pensemos en ellas, y las pongamos en práctica, es muy cierto que mejoraremos nuestro entendimiento del Dharma. Esta es la razón por la cual el no-sectarismo es tan importante.

Tradicionalmente en Tibet, han habido dos acercamientos al budismo, algunos se concentran en el estudio y la práctica de su propia tradición y herencia espiritual, mientras que otros expanden el campo de su estudio y práctica del budismo desde un punto de vista no-sectario. Esta tradición existe en Tibet en grandes maestros, y pienso que actualmente este no-sectarismo es muy importante y es la mejor costumbre tibetana a seguir.

Hay un quinto punto al que me quiero referir. Durante 30 años, el budismo tibetano se ha extendido a través de diferentes continentes de nuestra tierra. Lamas, Tulkus, y Geshes han hecho una enorme contribución al florecimiento del budismo tibetano en todo el mundo, ayudados por miles de estudiantes y discípulos. Durante el mismo período, algunas situaciones poco saludables han surgido, lo que ha llevado a ciertas dificultades. Inicialmente esto se debía a un exceso de fe ciega por parte de los discípulos y también a que algunos maestros eventualmente se aprovecharon de las debilidades de sus discípulos. Han habido escándalos y abusos económicos y sexuales. ¡Tales cosas han pasado! Como resultado, debo insistir en este momento que es absolutamente necesario que tanto los discípulos como los maestros mantengan el objetivo en mente, que es preservar un Dharma perfectamente puro. Es responsabilidad de todos nosotros de poner término a este tipo de actividades poco saludables.

El Buda enseñó cuatro formas de reunir a los discípulos, y esto fue para asegurar el beneficio de otros. Las seis perfecciones ("Paramitas" en Sánscrito) se practican para obtener el bienestar propio, y las cuatro formas de reunir a los discípulos para obtener el bienestar de otros. Esto implica, primero, dar regalos materiales, luego practicar el discurso recto, después otorgar ayuda, y finalmente armonizar los propios actos y palabras. Sobre todo, es importante mantener este último punto en mente. Es esencial para aquellos que declaran su deseo de ayudar a otros que ellos controlen su propia mente.

Aquellos que deseen ser discípulos de algún maestro, no deben depositar su confianza en él inmediatamente, deben tomarse un tiempo para reflexionar cuidadosamente y examinar las cualidades del maestro antes de establecer un vínculo espiritual mediante el recibo de sus enseñanzas. Es preferible recibir las enseñanzas del maestro viéndolo primero como un amigo espiritual. No debemos apresurarnos a escuchar sus enseñanzas y la mismo tiempo considerarlo nuestro maestro. Poco a poco, si hemos lo hemos observado y estamos convencidos de que es un verdadero maestro, completamente calificado y que merece confianza, podemos seguir sus enseñanzas considerándolo nuestro maestro. No debemos apurarnos.

El sexto punto al que quiero referirme en relación al Dharma es a nuestra a menudo invocada oración: "Qué todos los seres puedan encontrar la felicidad y sus causas". Esto es algo que debemos aplicar directamente haciendo algo útil por la sociedad, como involucrarse en actividades sociales, tratando de ayudar a aquellos con dificultades mentales u otros problemas. Esto no significa necesariamente que debamos enseñarles el Dharma, sino más bien, usar nosotros las enseñanzas con el fin de ayudarlos. Pienso que tal actividad dirigida a otros es algo que debemos desarrollar. Es la conclusión natural de otra oración muy común: "Que todos los seres puedan lograr la felicidad y estar libres de sufrimiento". Siguiendo este principio, si podemos hacer un bien, aunque sea a una sola persona, estamos llevando a cabo el voto que hemos hecho. Pero además, la comunidad budista entera debería participar en el compromiso social asistiendo a otros, y me parece que esto es algo muy importante en relación al funcionamiento de los centros budistas.

Los budistas no están obligados a una dieta vegetariana. Aún así, para aquellos que siguen las enseñanzas del Gran Vehículo (Mahayana), es importante. Las enseñanzas del Buda fueron abiertas y flexibles en este sentido, y cada practicante tiene la opción de elegir ser vegetariano o no. Pienso que en aquellas reuniones, celebraciones o enseñanzas dadas en centros budistas, donde haya que dar comida a un gran número de personas, es muy importante servir solamente comida vegetariana durante toda la reunión.

Séptimo punto: muy seguido hacemos la siguiente oración: "Que las enseñanzas del Buda (el Dharma) puedan propagarse". Si el Tibet recupera su libertad, esto ciertamente ayudará a preservar las innumerables y profundas enseñanzas del Buda, incluidos los distintos vehículos, así como los tantra. Aquí podemos ver la clara conexión entre la libertad del Tibet y la conservación de las enseñanzas del Buda en el mundo. Si sólo se tratara de un tema político, como monje y discípulo de la tradición de Buda, no tendría razón alguna para preocuparme por ello. Pero los dos aspectos están muy unidos.

Como último punto, ¡debes mantener tu mente feliz y saber como reir!

MALENTENDIMIENTO

Malentendidos
Sogyal Rinpoche
Artículo publicado en View Magazine, 1994

Muy a menudo convertimos un simple problema en algo grande y fuera de toda proporción. Cuantas de nuestras dificultades empiezan con un pequeño malentendimiento: alguien no nos dio su sonrisa habitual hoy día, o nuestro amigo nos criticó... eso es todo lo que se requiere para arruinar nuestro día! Podemos ver que somos tan frágiles, inseguros y vulnerables que cualquier comentario fuera de lugar, cualquier reacción no amable o un chiste con doble sentido puede perforar nuestra confianza completamente. Si no agarramos el malentendido en ese mismo momento, entonces puede actuar como una semilla que germinará y crecerá más y más. Problemas pequeños se transforman en grandes catástrofes emocionales y todos la pasamos mal.

Tal vez al comienzo no logramos identificar exactamente qué está sucediendo –puede manifestarse como un ligero mal humor o ligera depresión. Pero sobre todo, sentimos que no podemos sacárnoslo de encima.

Luego llegan nuestras emociones y nuestra mente comienza a esculpir ideas, creando situaciones, construyendo teorías y extendiendo el problema hasta llegar a las mejores razones del por qué nos estamos sintiendo mal. Lo que se nos escapa es el hecho de que nuestro problema no es tan serio y que en el fondo es una simple construcción mental que, en último término, proviene de la nada, y que en realidad no existe.

En unas enseñanzas de Padmasambhava existen unas instrucciones para transformar los engaños entendiendo el sistema de interdependencia que gobierna nuestras vidas.

La raíz de todos los engaños no es otra que la ignorancia (la falta de visión clara). Esta ignorancia es como confundir una pila de piedras en el horizonte por una figura humana; lo que significa que la fuente de las faltas en realidad no existe por si misma.

Todos nuestros problemas, en otras palabras, vienen de la nada; todos están basados en equivocaciones en el entendimiento. Malentendidos que no tienen existencia real.

Con todas nuestras ideas, con todos nuestros malentendidos, ¿cuán a menudo nos aferramos a una distorsionada y parcial versión de cómo son las cosas? Nuestra total visión de la realidad es fabricada, exagerada y editada fantásticamente por nuestra mente bajo la influencia de nuestro deseo, nuestro enojo y nuestra falta de visión clara (ignorancia).

Una vez que hemos creado algo basado en nuestro malentendido, lo cual es una ilusión, contemplamos la ilusión y la tomamos como verdadera, y con ella llegan las complicaciones, miedos, enfados y demás emociones negativas.

Nos procuramos sufrimiento y problemas que son absolutamente innecesarios. En el fondo es simple, todo lo que tenemos que hacer es darnos cuenta (verlo claramente). Y cuando eventualmente ves la verdad, tu corazón siente compasión por cualquiera que esté sufriendo de esta manera.

¿Por qué tenemos que pasar por todo esto? Sucede que nos resulta difícil ver la verdadera realidad porque todo se presenta muy personal para nosotros. Fallamos en ver cualquier otra perspectiva o darnos cuenta de cómo nuestra mente exagera. La falta de visión clara es uno de los síntomas del samsara, el incontable ciclo de vida y muerte al que estamos suscritos.

Si las examinamos, todas las apariencias, todas nuestras percepciones que tomamos como tan reales, se revelan como completamente inexistentes. Sólo necesitamos un chispazo de la naturaleza más interna de la mente para ver esta falsa realidad como tal: son una manera de sabotearnos y debemos ver que todas nuestras esperanzas, expectativas y miedos son los agentes del samsara.

Incluso si escuchamos enseñanzas espirituales, y escuchamos una y otra vez la verdad de que todo es similar a una ilusión en la mente, aun así, cuando la perturbación mental de la ignorancia entra en juego, emplea un sofisticado sistema que nos hace fallar en reconocer o ver lo que está sucediendo en nuestra mente. (La ignorancia nos hace resistirnos a ver con claridad).

Cuando seguimos un camino espiritual es muy importante estudiar la mente y sus engaños, y tener claro hasta que punto los mal-entendimientos dominan nuestras vidas. Para un practicante espiritual es crucial estar por encima de las cosas.

Estar por encima de las cosas puede ser tomado en diferentes contextos, uno es que necesitamos reconocer la raíz de nuestros problemas. Sabemos que cuando alguien empieza a reconocer sus bloqueos fundamentales es a menudo cuando se inicia la curación. Pero identificar la fuente de nuestras dificultades y confusiones puede parecer tan difícil y tomarnos tanto tiempo. Incluso si ocasionalmente tenemos una breve realización de la realidad de nuestra situación, nuestros viejos patrones conspiran para hacernos olvidar.

También puede suceder que la raíz de nuestros problemas se encuentre oscurecida por nuestro karma, lo que hace imposible para nostros el ver lo que nos bloquea, hasta que el karma sea purificado no estamos listos para realizar qué nos sucede. También es posible que nuestro orgullo simplemente se niegue a darse cuenta, prefiriendo tomar nuestro entendimiento errado como la verdad, y aferrarse fuertemente pues no queremos enfrentar la secreta sospecha de que estamos equivocados.

Entonces, cuando no podemos ver o nos rehusamos a enfrentar honestamente nuestro problema principal, éste se transferirá a otros aspectos de nuestra mente y nuestra vida. Tan pronto como resolvamos un asunto, surgirá otro y se convertirá en una recurrente calamidad.

En cambio, si tenemos la apertura y voluntad de identificar la raíz de nuestra mayor dificultad personal, y de verla claramente tal como es, nos encontraremos sorprendidos de ver que no es un problema gigante y que todo lo que requiere es un sutil cambio.

Todos nosotros, en algún momento, experimentamos momento de repentina realización, cuando todas nuestras ideas preconcebidas acerca de algo cambian hacia una nueva perspectiva de la realidad, completamente diferente, algunas veces sorprendente pero siempre más auténtica. Momentos como este deben de ser contemplados pues en ellos podemos, por un instante, ver el samsara, el vicioso ciclo en que perdemos nuestras vidas, revelado como una fabricación colosal, nada más que ignorancia, no existente en si mismo sino construido en un tortuoso laberinto de perturbaciones mentales.

Cuando repentinamente realicemos algo, algo profundo y liberador que nos muestre cómo se manifiestan los engaños de nuestra mente, la enseñanza es mantener la realización, así la próxima vez que surja una situación similar, al menos será menos intensa. Una cosa de la que podemos estar seguros: si no hacemos un esfuerzo por mantener viva la memoria de la verdad realizada, en poco tiempo la mente encontrará la manera de olvidarla.

Estar por encima de las cosas también significa ser capaz de reconocer esos momentos especiales de claridad y realización, esos repentinos despertares liberadores.

Si no hacemos un esfuerzo consciente en anotar y recordar nuestras realizaciones estas se desvanecerán al cambiar el entorno. ¿Por qué? Porque la realidad diaria de nuestra ordinaria existencia es simplemente más fuerte; el samsara tiene su propio ambiente, su propio soporte, comunidad e influencia. Está tan poderosamente bien establecido, y la negatividad resultante nos ofrece argumentos tan seductores y persuasivos que, a menos que hagamos un esfuerzo determinante, será difícil mantener nuestra inspiración en el camino espiritual.

¿Cómo evitamos quedarnos atrapados en nuestros viejos hábitos y patrones mentales? Tomando el camino que nos libera. No nos olvidemos de la primera enseñanza de Buda sobre las cuatro nobles verdades, que nos dicen que hay un final al sufrimiento. Buda nos muestra la salida y si algo tenemos que reconocer es eso. Debemos rehusarnos a quedarnos atrapados en nuestros hábitos y dar un paso adelante siguiendo el camino para romper con ellos.

Cuando nos encontramos atrapados negativamente en nuestras mentes, tratando de encontrar la razón y el culpable de nuestro tormento, todo lo que estamos haciendo es dándole poder a una falsa realidad de la que queremos liberarnos. Nunca lograremos cambiar si seguimos indefinidamente jugando ese mismo juego. En vez de eso preguntemos ¿Por qué?

Si continuamos alimentando nuestro problema no hay límite de hasta cuánto lo podemos inflar y todo el asunto se convertirá en una nube de complicaciones. Al final quedaremos a la merced de las explicaciones que podamos encontrar, teorías de todo tipo sobre a quién culpar: nuestra infancia, nuestro padre, nuestra madre, nuestro hermano, nuestra hermana, Buda, Jesús o Dios.

Entonces, no nos quedemos buscando patrones, atormentándonos buscando qué está mal en nosotros: lo cual podría tratarse justamente de otro patrón. No nos atormentemos y no nos identifiquemos con los errores que hayamos cometido, y menos pensar que simplemente porque nos hemos equivocado somos fundamentalmente malos o que así seremos siempre.

Mucho más importante es fortalecer los buenos aspectos en nosotros mismos, realizar y recordar qué sucede en esos hermosos momentos cuando sentimos confianza en nosotros mismos, cuando nos sentimos tan bien que es casi como si el ego no existiese, como si todo sentimiento de “yo” se hubiese disuelto completamente, revelando así nuestra esencia, y es allí donde encontramos compasión, generosidad y ausencia de miedo.

En el fondo de nuestro corazón todos queremos hacer un progreso, un cambio, acercarnos a la iluminación. Pero no tenemos que esperar la situación perfecta en que todo esté bien para dejar ir y cambiar. Podemos empezar ahora mismo. Además, la vida es un constante cambio y no tenemos otra alternativa que la de cambiar, y esa falta de alternativa es una bendición ya que nos brinda continuamente la oportunidad de florecer, de ser libres.

Y no tratemos de cambiar todo de golpe, en cambio, asegurémonos de cambiar algo fundamental. El cambio debe de crecer en nosotros, entonces será mucho más estable. Cambios repentinos son como promesas que no podemos mantener. Trabajemos el cambio lentamente y con la confianza de que se está dando, porque cuando te entregas al cambio y realmente dejas ir, lo que estamos pidiendo sucede. Pero “dejar ir” (letting go) no significa abandonar; son dos cosas diferentes. Nunca abandones, pero en todo sentido deja ir, suelta, entrégate al cambio.

Acá es donde la práctica de la meditación puede ser tan poderosa porque puede inspirar en nosotros la realización de que efectivamente podemos dejar ir, y que si dejamos ir, nos liberamos. Cuando somos verdaderamente capaces de dejar ir algunos bloqueos o patrones u obsesiones, entonces se manifiesta el resultado real de la práctica.

Entonces todo se volverá más fácil para nosotros, pues ya lo hemos experimentado. Descubriremos una confianza en nosotros: una auténtica, natural, indestructible confianza que nos traerá ausencia de miedo. Cualquier cosa que tengamos que enfrentar, sabemos que seremos capaces de manejarla. Nuestro miedo, incertidumbre y duda acerca de si podremos cambiar, o de si realmente deseamos cambiar, es lo que nos impide tomar las riendas y esconde nuestra confianza en el falso refugio de nuestros viejos y bien conocidos patrones familiares de sufrimiento.

Cuando pasamos por los momentos más difíciles de nuestras vidas, como perdiendo a un ser que amamos, cuando no hay otra alternativa que dejar ir, veremos que si lo hacemos bajo la luz de nuestra práctica, de la inspiración de las enseñanzas y el proceso de dejar ir, gradualmente a través del tiempo una profunda confianza nace en nosotros. Los maestros Dzogchen dicen que mientras peores sean las circunstancias mejor es para nosotros. Ellos no quieren decir que las más grandes catástrofes sean bendiciones para nosotros, sino que con la visión correcta y dejando ir (soltando) podemos transformar cualquier adversidad en una bendición.

Hay una hermosa figura de Buda en la que está sentado en meditación en las primeras horas de la noche en que alcanzó la iluminación. Mara, la personificación de las perturbaciones mentales, ordenó a su ejército que atacara a Buda, cuando sus armas tocaban su radiante cuerpo se transformaban en ofrendas de adoración. Las espadas, flechas y aceite hirviendo se volvían una lluvia de suaves y fragantes flores.

viernes, 16 de mayo de 2008

GURU RAÍZ

Pregunta a un Maestro

¿Qué es un gurú raíz?

Geshe Gelek Chodak

Lama residente del Kadampa Center en Raleigh, North Carolina responde:

Entre 1759 y 1815, uno de los grandes Maestro del Monasterio de Sera Jhe, llamado Tri Chen Tenpa Rabgyal ofreció una respuesta a la pregunta ¿Cuál es la definición de Gurú Raíz? Gyal Wang Chod Je Tulku del Monasterio Sera Mer fue uno de los que había planteado la interrogante, a la que el Maestro respondió: “Un Lama cercano es el Lama Raíz, esto significa que al que nos da directamente las enseñanzas, nosotros lo podemos considerar como nuestros Lama Raíz.”

También dijo: “Entre los Lamas, hay diferentes niveles de calidades. Algunos de ellos son muy cercanos y tienen más bondad hacia nosotros. Pero de nuestra parte, debemos tratar de verlos a todos como seres realmente iluminados y no de otro modo. De esta manera, nosotros seremos los que recibiremos gran beneficio, no ellos. Si tratamos de modo diferente a nuestros Maestros, no ganaremos nada, no podremos, además, practicar exitosamente el Gurú Yoga. Dado que en su totalidad el Gurú Yoga no es una práctica sencilla.”

Espero que esto les ayude, porque esta respuesta viene de este gran Maestro

P. En estos tiempos de viajes más fáciles hay gran acercamiento a diferentes maestros, muchos practicantes modernos toman las enseñanzas de más de una docena o más maestros. A veces, estos estudiantes se deciden por un maestro particular, pero a veces no. ¿Cómo estos estudiantes deben considerar a todos estos diferentes maestros de quien han tomado enseñanzas? ¿Se podría considerar a todos como gurú raíz?

R. En el monasterio, nosotros no vamos y recibimos una enseñanza de cada maestro, simplemente porque ellos están allí y son accesibles. ¿Por qué? Porque no es así como se aprende algo nuevo: Es también desarrollando la Devoción del Gurú. Por lo tanto, incluso así tome muchos años se debe analizar a alguien antes de que usted lo acepte a él o a ella como su Maestro Espiritual, esto es importante. En el sistema monacal, nosotros solicitamos una enseñanza aun antes de recibirlo como Maestro. Nosotros ya hemos analizado y hemos decidido preguntar a esta persona si puede ser nuestro maestro sentándonos antes a escucharlo. En occidente, ustedes no tienen este sistema. No es la misma situación y el contexto.

Por tal motivo es que hay menos problemas alrededor de este tema en el monasterio. En cambio en occidente usted va a escuchar a diferente personas en una variedad de temas, de algún Dharma y de otro no. Hay una actitud, protocolo y comprensión diferentes. Las personas en occidente están acostumbradas a ir a charlas y seminarios por curiosidad, o con el deseo para aprender algo. Así que depende de la predisposición de la persona que irá a escuchar una variedad de maestros. Sólo ellos saben su predisposición, y cómo ven al maestro particular. Si el estudiante no visiona o no tiene la intención de que el expositor sea su maestro, resulta difícil decir si porque recibe de él una enseñanza, eso convierte a esa persona en su gurú o maestro.

En: Mandala, publicación de la Fundación para la Preservación de la Tradición Mallan-FMT. Abril-may, 2008

Traducido al español de la versión original en inglés por Konchök Döndup, en beneficio de todos los seres sensibles, asumiendo como karma cualquier error de interpretación Mayo, 2008

jueves, 8 de mayo de 2008

VENERABLE KHENPO PHUNTZOK TENZIN EN LIMA Y CUSCO

El Venerable Khenpo Phuntzok Tenzin, Maestro de las Sanghas de Argentina, Chile y Perú, del Linaje de Drikung Kagyu, brindará valiosas enseñanzas en Lima y la ciudad de Cusco entre 21 y 26 de mayo. La participación está abierta para todos los estudiantes de budismo y los que desean conocer estas enseñanzas como parte de su desarrollo personal.

¡Bienvenido, cordial Maestro!