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viernes, 3 de abril de 2009

Mi visión va más allá del cielo, pero la atención a mis acciones y sus resultados es más fina que la harina

DUDJOM RINPOCHE*


¡Homenaje a mi maestro!

El Gran Maestro de Oddiyana dijo una vez:

No investigues las raíces de las cosas,

¡Investiga la raíz de la Mente!

Una vez que hayas encontrado a la raíz de la Mente,

Sabrás una cosa, no obstante todo será así liberado.

Pero si no logras encontrar la raíz de la Mente,

Conocerás todo, pero no entenderás nada.


Cuando comiences a meditar en la mente, siéntate con tu cuerpo derecho, y permite que tu respiración entre y salga en forma natural. Contempla el espacio frente a ti con los ojos ni cerrados ni totalmente abiertos. Piensa que por el bienestar de todos los seres quienes han sido tus madres, vas a observar a la conciencia, el rostro de Samantabhadra. Ruega fervorosamente a tu maestro raíz, quien es inseparable de Padmasamvabha, el Guru de Oddiyana, y luego mezcla tu mente con la suya. Asiéntate en un estado meditativo equilibrado.


Sin embargo, una vez que hayas asentado tu mente, no podrás descansar por mucho tiempo en ese estado vacío y claro de conciencia pura y prístina. Tu mente comenzará a moverse y a agitarse. De manera inquieta correrá de aquí para allá, por todas partes, como un mono. Lo que estás experimentando en este momento no es la naturaleza de la mente, sino sólo pensamientos. Si permaneces con ellos y los sigues, te encontrarás recolectando todo tipo de cosas, pensando acerca de toda clase de necesidades, planeando diversas actividades. Es precisamente este tipo de actividad mental el que te ha lanzado en el pasado al oscuro océano del Samsara, y no cabe duda que también lo haga en el futuro. Sería mucho mejor si pudieras cortar con la siempre expansiva y negra confusión de tus pensamientos.


¿Qué pasaría si pudieras liberarte de las cadenas de tus pensamientos? ¿Cómo es la conciencia pura y prístina? ¡Es vacía, deslumbrantemente límpida, ligera, libre y llena de gozo! No es algo que esté encadenado ni demarcado por su propia colección de atributos. No hay nada en la totalidad del samsara y el nirvana que no lo abrace. Desde el tiempo sin principio, está dentro de nosotros, innata. Nunca hemos estado sin ella, y sin embargo, está plenamente fuera de nuestro campo de acción, esfuerzo e imaginación.


Pero, ¿cómo, preguntarás, es reconocer la conciencia pura y prístina, la cara de Rigpa? Aunque lo experimentes, simplemente no podrás describirlo; sería como un mudo tratando de describir sus sueños. Es imposible distinguir entre tú que descansas en la conciencia pura y prístina y la conciencia pura y prístina que estás experimentando. Cuando descansas de manera natural, desnuda, en el estado ilimitado de la conciencia pura y prístina, todos esos pensamientos molestos y veloces que no se quedan callados, ni siquiera por un instante - todas esas memorias, todos esos planes que te causan tantos problemas - pierden su poder. Desaparecen en el cielo espacioso sin nubes de la conciencia pura y prístina. Se quiebran, se desmoronan y desaparecen. Toda su fuerza se pierde en la conciencia pura y prístina.


De hecho, tienes esta conciencia pura y prístina dentro de ti. Es la sabiduría clara y desnuda del Dharmakaya. Pero, ¿Quién te puede introducir a ella?, ¿En dónde puedes asentar su base?, ¿De qué puedes estar seguro? Para empezar, es tu maestro quien te muestra el estado de la conciencia pura y prístina. Y cuando la reconoces por ti mismo, es cuando has sido introducido a tu propia naturaleza. Todas las apariencias, tanto del Samsara como del Nirvana, son simples despliegues de tu propia conciencia pura y prístina; toma como punto de referencia tu vida, de manera firme, tan solo la conciencia pura y prístina. Así como las olas que se levantan y surgen del océano y regresan a él, así todos los pensamientos que surgen, moran y se disuelven en esa conciencia pura y prístina. Convéncete de su disolución y así te encontrarás en un estado totalmente libre tanto de meditador como de objeto de meditación - más allá de la mente meditadora.


"¡Ah en ese caso!" Podrías pensar, "no hay necesidad de meditar". Bueno, yo puedo asegurarte que sí es necesario meditar. El mero reconocimiento de la conciencia pura y prístina no te libera. A través de tus vidas desde el tiempo sin principio te has visto envuelto en creencias falsas y hábitos engañosos. Desde entonces hasta ahora has gastado cada momento como un miserable y patético esclavo de tus pensamientos. Y cuando mueras, no se sabe a ciencia cierta a donde irás. Seguirás a tu karma y tendrás que sufrir. Es por esta razón que debes meditar, para preservar de manera continua el estado de conciencia pura y prístina al que se te ha introducido. El omnisciente Longchenpa ha dicho, "Puedes reconocer tu propia naturaleza, pero si no meditas y te familiarizas con ella, serás con un recién nacido abandonado en un campo de batalla: serás tomado por el enemigo, el ejército hostil de tus propios pensamientos." En términos generales, meditación significa familiarizarnos con el estado de descansar en la naturaleza primordial y libre de elaboraciones, a través de la atención espontánea, constante y natural. Significa acostumbrarnos a dejar en paz el estado de la conciencia pura y prístina, despojado de toda distracción o aferramiento.

¿Cómo nos acostumbraremos a morar en la naturaleza de nuestra mente? Cuando surjan pensamientos mientras meditas, déjalos que surjan; no hay necesidad de considerarlos tus enemigos. Cuando surjan, relájate en su surgimiento. Por otro lado, si no surgen, no te preguntes nervioso si acaso van a surgir o no. Simplemente descansa en su ausencia. Si aparecen de manera súbita pensamientos grandes y bien definidos durante tu meditación, es fácil reconocerlos. Pero cuando ocurren movimientos sutiles, es difícil darse cuenta que están ahí hasta mucho después. Esto es a lo que llamamos namtok wogyu, la corriente subterránea de la distracción mental. Es el ladrón de tu meditación, así que es importante mantenerlo vigilado. Si puedes estar atento en forma constante, tanto en la meditación como después de ella, mientras comes, duermes, caminas o estás sentado, es justamente eso- ¡estas en lo correcto!

El gran maestro Guru Rimpoché dijo:


Cien cosas se pueden explicar, mil se pueden decir,

Pero sólo una debes entender,

Conoce una cosa y todo se libera-

Permanece en tu naturaleza interior; ¡tú conciencia pura y prístina!

También se dice que si no meditas, no encontrarás la certidumbre: si lo haces, la conseguirás. Pero, ¿qué tipo de certidumbre? Si meditas con un esfuerzo fuerte y gozoso, aparecerán señales de cómo te has acostumbrado a morar en tu naturaleza. Tu aferramiento feroz a experimentar los fenómenos de manera dualista, gradualmente se aflojará, y tu obsesión con la felicidad y el sufrimiento, las esperanzas y miedos, etc, gradualmente se irán debilitando. Aumentará la devoción por tu maestro y tu confianza sincera en sus instrucciones. Después de un tiempo tus actitudes dualistas y tensas se evaporarán y llegarás al punto en donde el oro y las piedras, la comida y la basura, los dioses y demonios, la virtud y la no-virtud, todo será lo mismo para ti - estarás imposibilitado para escoger entre el paraíso y el infierno. Pero hasta que llegues a ese punto (mientras estés aún atrapado en las experiencias de la percepción dual), virtud y no-virtud, tierras búdicas e infiernos, felicidad y dolor, acciones y sus resultados - todo esto es la realidad para ti. Como lo dice el Gran Guru, "Mi visión va más allá del cielo, pero la atención a mis acciones y sus resultados es más fina que la harina."


Es esencial que tengas una base estable de devoción pura y Samaya, unidos a un entusiasmo fuerte y gozoso que esté bien equilibrado, ni muy tenso ni muy suelto. Si eres capaz de meditar, alejándote por completo de todas las actividades y preocupaciones de esta vida, es certero que obtendrás las extraordinarias cualidades del profundo camino del Dzogchen. ¿Por qué esperar a vidas futuras? Puedes tomar por asalto a tu ciudadela primordial hoy mismo, en el presente.

Estos consejos son la sangre misma de mi corazón. ¡Mantenlos cerca y nunca los dejes ir!

http://diariodeunlama.blogspot.com/2008_12_01_archive.html

En el pasado S. S. Dudjom Riponche -cabeza de los Nyima-- era Rigdzin Nuden Dorje; en el futuro, S. S. nacerá como el Sugata Möpa Thaye; mientras que en el presente S. S. se manifestó como el representante de Padmasambhava, Drogben en persona. Un año antes de la invasión de Tíbet, S.S. Dudjom Riponche salió del país acompañado de toda su familia. A partir de ese momento, comenzó a crear numerosos monasterios y a difundir el estudio de la tradición Nyingma en India, Sikkim y Bhutan.  Como Sakyamuni, aunque se iluminó, realizó la actividad ilusoria de morir para el beneficio de todos los seres, asimismo S.S.Dudjom Riponche, con muchas muestras milagrosas, entró en Mahaparinirvana el 17 de enero de 1987. (www.tersar.org/biog.html)


jueves, 16 de octubre de 2008

¿Que dar a cambio?


 Largo y esforzado ha sido para los Lamas el aprendizaje de las nobles enseñanzas, como la superación de las dificultades de sus prácticas; sin embargo, los Lamas transmiten el Dharma sin condiciones a quienes lo requieren, con amor incondicional  guían a sus discípulos a la realización. ¿Qué debe ofrecer un aprendiz al maestro?  ¿Es necesario pagar por recibir orientación espiritual? 
Una maestra canadiense de meditación budista nos ofrece un acercamiento a este tema.

Tres maneras de observar el pago por las enseñanzas espirituales

por Franca Leeson (http://www.lookagain.ca )

Caridad La mayoría de la gente ve la palabra “donación” y piensa “caridad”. Esta interpretación, desafortunadamente, en la mayoría de la gente es porque piensan poco. ¡Sé de un lama tibetano que bajo este sistema tuvo que recurrir a limpiar condominios para conservar tanto su cuerpo como su alma!

Honorario por servicio. En Norteamérica estamos acostumbrados a pagar honorarios a educadores y a consultores profesionales en cualquier lado a partir de $25 por hora (para una lección grupal de yoga) hasta $500 la hora y más (para un abogado corporativo). ¿Si vemos a nuestros maestros espirituales como profesionales, que han pasado con muchos años de educación y pobreza para adquirir las habilidades y los conocimientos que transmiten, ¿dónde ubicamos esto en términos de niveles de donación?

Un huerto comunal. Imagínese que usted y sus vecinos deciden transformar un espacio vecinal en un huerto comunal. Ustedes trabajan juntos, planeando, limpiando el espacio, volteando la tierra, reuniendo su dinero para invertir en tierra vegetal, fertilizantes, herramientas, semillas, y en todo lo requerido. Ustedes invierten su tiempo, dinero, y energía física. A cambio, el huerto produce alimentos, flores, un sitio hermoso para pasar el tiempo, y muchos más resultados positivos sutiles. Pero la fórmula básica está clara: cuanto más tiempo, dinero y energía todos inviertan, más cosecha en el huerto.

Esta tercera visión es probablemente la más útil. Nos ayuda a entender que el dharma no es únicamente el maestro, sino una empresa que requiere un compromiso personal de dinero, tiempo y energía. Nos ayuda a ver más claramente que lo que conseguimos está directamente relacionado con lo que damos; si solo pone tanto en un proyecto y no continúa, entonces el proyecto dejará de dar resultados. De modo similar, si solamente algunas personas tienen que hacer todo el trabajo y aportar todo, se agotarán y se irán,  y el proyecto fracasará.

Cómo dar

Diversas personas tienen diversas maneras de determinar cuánto aportar por las enseñanzas espirituales. A veces hay un nivel de “donación sugerida”. Usted debe dar la cantidad sugerida mínima y si está en buena situación financiera, da más. Pero si la cantidad queda a su criterio, intente equilibrar dos factores: los honorarios de una persona que ofrece un servicio profesional similar en nuestra sociedad (como un doctor o un terapista), y su capacidad de pago. Recuerde dar más por una consulta privada que por una enseñanza grupal.

Si es posible, ponga su donación en un sobre. De modo que si su donación es pequeña, no estará en una situación embarazosa, y no ofrecerá una idea equivocada a gente menos experimentada (los principiantes observan generalmente lo que otros están dando para equipararse). ¡Si está ofreciendo una donación grande, no resultará embarazoso para los que no pueden permitirse dar mucho más!

Don't forget to keep a record of how much you give. That way you can be sure you get a tax receipt and claim back a portion from your taxes at the end of the year.

No se olvide de guardar un registro de cuánto da. De esta manera puede estar seguro para conseguir un recibo de impuesto y demandar la devolución parcial de sus impuestos al final del año.

Alguna gente prefiere dar una suma global cada año. Sin embargo, es realmente mucho mejor dar una pequeña cantidad cada vez que viene. ¿Por qué? Probablemente encontrará más fácil dar poco cada vez. Y estará dando un buen ejemplo: cuando la gente le ve poner un sobre en el tazón estarán recordando la necesidad de dar. Los principiantes no tendrán la idea de que la enseñanza es “sin costo” y que no deberían pagar por cualquier cosa (esta es una confusión muy común). ¡Y puede practicar más generosidad con frecuencia --éste es un mérito muy positivo!

¿Pero no debería darse el Dharma sin costo alguno?

¿Para usted qué significa exactamente “gratis”? En Canadá estamos acostumbrados a servicios médicos “gratuitos”, educación “sin costo”, y a otras cosas. ¿Pero estas cosas son realmente gratis? Por supuesto que no. Todos nosotros pagamos esos servicios a través de los impuestos. ¡El coste verdadero de educar a un niño en la escuela pública, por ejemplo, es cerca de $40 por hora!

El Dharma debe estar disponible libremente, pero nunca es “libre” en el sentido de no costar nada. Alguien tiene que pagar los costos: pagar local, mantener al maestro, cubrir el pago de los diversos materiales y útiles, la publicidad y todo lo demás. Si los estudiantes no hacen donaciones apropiadas, después es el maestro el que debe de pagar.

En el tercer mundo o en las sociedades feudales como el Tíbet y la India, la carga del mantenimiento del trabajo espiritual puede venir de las familias ricas que donan para adquirir mérito para la familia. ¡Incluso los refugiados más pobres dan algo --probablemente una porción más grande de su renta en comparación a lo que da la gente rica!

Lo qué puedo permitirme dar es tan pequeño, incluso me siento avergonzado de ofrecer. Esperaría hasta tener más dinero.

Si piensa  que un maestro lo valorará de acuerdo al tamaño de su donación, ¿debería ser discípulo de este maestro? Nuestro consejo es: dé siempre algo, aunque sea sólo algunos dólares. Dé con buen corazón, a condición de que cuando consiga que su situación financiera mejore, dará más. Póngalo en un sobre pequeño así otros no podrán ver la cantidad: no tendrá que sentirse avergonzado.

Y si realmente desea mostrar gratitud al maestro, hágalo prestando atención y trabajando, practicando todos los paramitas con un buen corazón. ¡Esa es la mejor recompensa para el maestro!

Escrito con agradecimiento a todos mis maestros.

Franca Leeson - Toronto, 1994

http://www.friendsoftheheart.com/meditation_resources/left/threeways.shtml

Traducido por K.D. para beneficio de todos los seres.