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domingo, 9 de diciembre de 2012



Llamando al Guru

Por Dilgo Khyentse Rinpoche



"Dilgo Khyentse Rinpoche fue un siddha. Siguió a una gran cantidad de maestros y alcanzó los grados supremos del aprendizaje en muchos campos del saber. Para nosotros fue la personificación del desvelo de todos los budas, el señor de todos los mandalas –un maestro que era inseparable de la mente de Padmasambhava. Su corazón estaba en paz en su  decisión compasiva de liberar a todos los seres. Y fue esta decisión que demostró en el inmenso “giro de la Rueda del Dharma” que manifestó a través de toda su vida.

En cuanto al guru yoga, hay maestros externos, internos y más internos o íntimos. El maestro externo es el que nos explica los puntos generales de la práctica espiritual, cómo empezar los cuatro momentos de las 100.000 prácticas preliminares. El maestro interno es el que nos da el empoderamiento Vajrayana y explica el significado de los tantras y cómo implementar las enseñanzas tántricas en nuestras vidas. El maestro más interno es quien nos indica las instrucciones que 'nos traen al cara a cara' con el desnudo estado de conciencia no dual, por el que nos damos cuenta de esto en la realidad de nuestra propia experiencia. De esta manera, el gurú despierta al Buda dentro de nuestro corazón.

Se enseña que comparado con realizar ofrendas a todos los Budas de las diez direcciones mayor mérito hay en hacer ofrendas a un solo pelo en un poro del cuerpo del gurú. Por eso perseverar en el guru yoga. Es a través de la práctica sincera del gurú yoga que disminuyen sus tres venenos, que despliegan el samadhi infinito y que resulta un beneficio inconcebible; así que practiquen firmemente el guru yoga."


Exposición del  4to Tsikey Chokling, Mingyur Dewey Dorje Trinley Kunkyab.


NAMO GURU
ZHI YING DOD NAY MI GYUR PHO MAY CHI LONG NA
NAMO GURU
Gurú de esencia Dharmakaya, usted no es externo,

NGO WO CHÖ KUI LAMA CHI ROL DU MI ZHUK
Permanente en la siempre inamovible e inalterable gran expansión del espacio básico,

KADAK RANG NGO SHE PAY SOLWA ZHIG DEB NA
Mediante el reconocimiento de la pureza primordial, así le suplico

TAWA LONG DU GYUR PAN JIN GYI RANG LOB SHIK
¡Por favor, bendígame con la realización de la Visión!


ZHI NANG OD SEL CHONPO KYAB DAL GI NANG DU
Gurú de naturaleza Samboghakaya, usted no es externo,

RANG ZHIN LONGKAI LAMA CHI ROL DU MI ZHUK
Permanente en el gran reino del fundamento manifestado de luminosidad que todo lo impregna,

LHUNDRUP MA CHÖS NANG ZHAG SOLWA ZHIGDEBNA
Mediante el sentarme en presencia espontánea no artificial, así le suplico

GAMPA RANG ZHAG CHAR WAR JIN GYI RANG LOB SHIK
¡Por favor, bendígame con la meditación que ocurre naturalmente!

ZUNG JUG YING NIK NGI SU MAYPA YI SHI SU
Gurú de la compasión Nirmanakaya, usted no es externo,

THUG JE TRUL KUI LAMA CHI ROL DU MI ZHUK
Permanente en la naturaleza de la unidad no-dual de espacio y conciencia,

ZUNG JUG YESHE RALMO SLWA ZHIG DEB NA
Desde el juego de unidad de sabiduría, así le suplico

CHOD PA RANGDRAL DECHEN JIN GYI RANG LOB SHIK
¡Bendígame con el gran gozo de la acción auto-liberada!



KHYAN NO LAMA KHYEN NO RANG NAY KI YESHE
¡Usted sabe, Gurú, usted sabe! Como la sabiduría inherente

RANG RIK DUDRAL MAY PAY CHI ROL DU MI ZHUK
Es inseparable de la conciencia natural, usted no reside externamente.

RIK TSAL MAY GU DOD PAY SOLWA ZHIG DIRNA
Suplicándole con la manifestación consciente de fe y devoción,

DRAY BU KU ZHI YERMAL RANGDRAL DU DZOD CHIK
¡Conceda el fruto de los cuatro kayas auto-liberados e inseparables!



NGAY JUNG NYING JE SILCHUD RIK KHAM LA REG PAY
Regando la semilla del despertar con la fresca ambrosía de la renuncia y compasión,

ZHENPEN PHARCHIN DRUG GI ME TOK DANG DRANG BU
Los frutos y flores de las seis paramitas de beneficio para los demás

RABDZAY NAMCHEN KUN GEI DO RAY KHYEN KKYAB PAY
Colman el cautivante jardín de la omnisciencia.

TUN MONG LAM GYI YONTEN DZOK PA RU DZOD CHIK
¡Perfeccione en mí las cualidades del camino común!



WANG ZHI SON JING KU PAR TEN LEY SU GYON PAY
La guirnalda de las joyas preciosas de las dos etapas

RIM NYI RINCHEN NORBU TRENGWA YI DO SHAL
Ensartadas en el hilo de oro puro de los cuatro empoderamientos;

CHOG TUN NGÖ DRUB DZAY PAY CHUNCHANG GI GYON PAY
Las porto como las joyas de los siddhis ordinarios y supremos-

RIGDZIN ZHI YI LANG TSO DAR BAB PAR DZÖD CHIK
¡Madure en mí, se lo ruego, los cuatro niveles de vidyadhara!



CHÖ NYRD KYABDIL NAMKAI KHOR YUGTUCHOR PAY
El dharmata que impregna todo es interminable como el cielo

OD SAL NYI DEI ZUM ZER TANE LAY PAR NANG PAY
Iluminado con los infinitos y sonrientes rayos de sol y luna de la luminosidad,

DRIB DRAL YESHE PAY MOI NAG BRY GI DZAY PAY
Haciendo brillar la floresta de loto de sabiduría no-obscurecida.

DÖNNYI LHUN GYI DRUB PAY GA TÖN LA JYOR DZÖD
¡Lléveme consigo en esta fiesta de la realización espontánea de los dos beneficios!



domingo, 10 de mayo de 2009

LA NATURALEZA DE BUDDHA
por S. S. Dilgo Khyentse Rinpoche

¿Es correcta mi meditación? ¿Cuándo sólo haré progresos? Nunca lograré el nivel de mi maestro espiritual. Haciendo malabares entre la esperanza y la duda, nuestra mente nunca está en paz.

Según como ande nuestro humor, un día practicaremos intensamente y nada en absoluto al siguiente. Nos quedamos enganchados a las experiencias agradables que emergen del estado de calma mental, y deseamos abandonar la meditación cuando no podemos retrasar el flujo de los pensamientos. Esta no es la manera apropiada de practicar.

Sea el estado que fuera de nuestros pensamientos, debemos dedicarnos con constancia a la práctica regular, día tras día; observando el movimiento de nuestros pensamientos y de nuevo remontarlos a su fuente. No debemos creer que inmediatamente seremos capaces de mantener el flujo de nuestra concentración día y noche.

Cuando comencemos a meditar en la naturaleza de la mente es preferible hacer sesiones cortas de meditación, varias veces al día. Con perseverancia, realizaremos progresivamente la naturaleza de nuestra mente, y esa realización llegará a ser más estable. En esta etapa, los pensamientos perderán su poder de disturbarnos y dominarnos.

La vacuidad, la naturaleza última del Dharmakaya, el Cuerpo Absoluto, no es la simple inexistencia. Ella posee intrínsecamente la facultad de conocer todos los fenómenos. Esta facultad es el aspecto luminoso o cognoscitivo del Dharmakaya, cuya manifestación es espontánea. El Dharmakaya no es el producto de causas y de condiciones; es la naturaleza original de la mente.

El reconocimiento de esta naturaleza primordial se parece al levante del sol de la sabiduría en la noche de la ignorancia: la oscuridad se disipa inmediatamente. La claridad del Dharmakaya no crece ni disminuye como la luna; es como la luz inmutable que brilla en el centro del sol. Cada vez que las nubes se agrupan, la naturaleza del cielo no se corrompe, y cuando se dispersan, ella no se mejora. El cielo no disminuye ni resulta más amplio. No cambia. Igual es con la naturaleza de la mente: no resulta estropeada por la llegada de pensamientos; ni mejorada por su desaparición. La naturaleza de la mente es vacuidad; su expresión es claridad. Estos dos aspectos son esencialmente imágenes sencillas diseñadas para indicar las diversas modalidades de la mente. Sería inútil unir a la vez en uno mismo la noción de vacío y luego la de claridad, como si fueran entidades independientes. La naturaleza última de la mente está más allá de todos los conceptos, de todas las definiciones y de toda fragmentación.

 ‘¡Puedo caminar en las nubes!' dice un niño. Pero si él alcanzara las nubes, se encontraría con que no hay donde asentar sus pies. Asimismo, si uno no examina los pensamientos, ellos presentan una sólida apariencia; pero si uno los examina, no hay nada allí. Eso es lo que se llama ser al mismo tiempo vacuidad y apariencia. La vacuidad de la mente no es nada, ni un estado de aletargamiento, porque posee por naturaleza una facultad luminosa de conocimiento que se llama Conciencia. Estos dos aspectos, vacuidad y conciencia, no pueden ser separados. Son esencialmente uno, como la superficie del espejo y la imagen que se refleja en él.

Los pensamientos se manifiestan dentro de la vacuidad y se reabsorben en ella tal como un rostro aparece y desaparece en un espejo; el rostro nunca ha estado en el espejo, y cuando deja de estar reflejado en él, no ha dejado realmente de existir. El espejo en sí mismo nunca ha cambiado. Así pues, antes de iniciar el camino espiritual, permanecemos en el llamado estado ‘impuro’ del samsara, el que, en apariencia, es gobernado por la ignorancia. Cuando nos comprometemos en este camino, cruzamos un estado donde se mezclan la ignorancia y la sabiduría. Al final, en el momento de la iluminación, solamente existe la sabiduría pura. Pero a lo largo de todo este viaje espiritual, aunque hay una apariencia de transformación, la naturaleza de la mente nunca ha cambiado: no fue corrompida al entrar en el camino y no fue mejorada en el momento de la realización.

Las cualidades infinitas e indescriptibles de la sabiduría primordial ‘el verdadero nirvana' son inherentes en nuestra mente. No es necesario crearlos, para elaborar algo nuevo. La realización espiritual solamente sirve para revelarlos con la purificación, que es el camino. Finalmente, si uno las considera desde un último punto de vista, estas cualidades son ellas mismas solo vacuidad.

Así el samsara es vacuidad, el nirvana es vacuidad y, por lo tanto, uno no es el ‘malo' ni lo otro `bueno'. La persona que ha realizado la naturaleza de la mente es libre desde el impulso de rechazo al samsara y el logro del nirvana. Es como un jovencito que contempla el mundo con inocente simplicidad, sin conceptos de belleza o de fealdad, bueno o malvado. Él no es más presa de tendencias que están en conflicto, de la fuente de deseos o de aversiones.

No responde a ningún propósito el preocuparse de las irrupciones de la vida cotidiana, como otro niño que goza con la construcción de un castillo de arena, y llora cuando se derrumba. Vea cómo los seres infantiles enfrentan las dificultades, como una mariposa que cae en la llama de una lámpara, para apropiarse de lo que codicia, y conseguir librarse de lo que odia. Es mejor dejar la carga que traer con uno todos estos agregados imaginarios.

El estado de Buddha contiene en sí mismo cinco ‘cuerpos’ o aspectos de la Budeidad: el Cuerpo Manifestado, el Cuerpo del Perfecto Gozo, el Cuerpo Absoluto, el Cuerpo Esencial y el Cuerpo de Diamante Inmutable. Éstos no deben ser buscados fuera de nosotros: son inseparables de nuestro ser, de nuestra mente. Tan pronto como hayamos reconocido esta presencia, se termina con la confusión. No tenemos ninguna otra necesidad de buscar la iluminación afuera. El navegante que desembarca en una isla hecha enteramente de oro fino, no encontrará una sola pepita, no importa cómo la busque arduamente. Debemos entender que todas las cualidades de Buddha han existido siempre intrínsecamente en nuestro ser.

Fuente: http://www.keithdowman.net/dzogchen/khyentse_meditation.htm

Versión en español, D. K. OM MANI PADME HUNG