Mostrando entradas con la etiqueta - Enseñanzas - Caminos - Budha - budismo tibetano - Mente -. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta - Enseñanzas - Caminos - Budha - budismo tibetano - Mente -. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de mayo de 2013


Confusión

Por Ngala Rig’dzin Dorje

La confusión de considerar la vida como una cosa inmutable, parece un enfoque sano; lo que parece una locura es la iluminación.

Vidyadhara Chögyam Trungpa Rinpoche

Cuando alguna forma monstruosa aparece desde la vacuidad y llega a uno en la ola angosta de la visión kármica, como una implosión con mucho ruido en su propia naturaleza vacía, absorbiendo como un remolino a la esencia del ser de uno, hay una opción. Es siempre una opción sin opción, entre compasión y compulsión. Uno podría quedarse simplemente en la dimensión clara y abierta en la cual uno no separa el océano de la ola y del remolino; porque son la naturaleza auto-luminosa de la Mente, la que se comunica alegremente consigo mismo. De otro lado, uno podría seguir el grano de la estrategia de enfrentar, desgranado, en su caudal siempre seco en el campo atrasado y árido de los 6 Reinos, donde las arrugas de fundirse despierta, reconstruye y reimpulsa la ola idéntica hambrienta de sus pesadillas.

Recientemente, un estudiante de sánscrito, atrajo mi atención hacia la palabra pritagjana, que él había encontrado en los comentarios de los Prajnaparamita Sutras. Se refiere a personas no-iluminadas, y significa literalmente personas separadas o separadas personas. En las palabras del Sutra del Corazón, el corazón de Sutra, Tantra y Dzogchen: ‘la Forma es Vacuidad, la Vacuidad es Forma. La Forma no es otra cosa que Vacuidad, Vacuidad no es otra cosa que Forma.’ Si uno tiende a no tener confianza en la dimensión abierta, la reacción es de rechazar mirar la amplitud de su iluminación inherente propia, en la esperanza que uno podría  ser capaz de localizar alguna forma más concreta de seguridad en otra parte.  Poseer esto significaría separarse de la Forma de Vacuidad, lo cual es imposible; pero el esfuerzo en si mismo es lo que se cuaja la siempre-juvenil frescura  del ateismo estático en una búsqueda para encontrar felicidad en ‘otra parte’.Este es tomar refugio en la actividad que irónicamente divide uno de uno mismo. Así es la naturaleza característica de lo que se llama samsara, ‘circulando’; porque,  como dijo el escritor de teatro inglés Tom Stoppard: El círculo es el camino más largo de vuelta al mismo sitio. No hay ninguna crisis de vida que no sea fundamentalmente esto.

Si el budismo puede ofrecer algún tipo de recurso en las circunstancias depende, en primer lugar, si uno es un budista. No es un punto menor: depende si el budismo es el refugio para una persona ‘el Refugio que uno pueda recitar no es el Refugio mismo’. El último Refugio sería el de nunca perder confianza en el conocerse uno inseparable de la Mente-y- Espacio. Entonces, atracción, aversión o indiferencia podrían solamente surgir como experiencia no-dual  dentro de la naturaleza de la mente, la condición esencial de uno, más allá de la tensión de intentar de mantener una división entre sujeto y objeto. Solo los karmas liberados de los Budas aplicarían entonces: incrementando, pacificando, controlando y destruyendo, - dirigido espontáneamente hacia cualquier situación que pueda haber surgido, o cualquier persona que lo puede estar necesitando. Esta opción sería la verdadera compasión, acción apropiada, el reflejo espontáneo y sin opciones de la Sabiduría- Mente.

Originalmente escrito para la edición de  ‘Budismo en crisis de vida’ de Ursache und Wirkung (Causa y Efecto), la revista de la Sociedad Budista Austriaca. 

martes, 9 de octubre de 2012


sherab

Archivado en: glosario — dharmanomad @ 6:56 pm 

sherab (Tib: ཤེས་རབ་; Wylie: shes rab; Skt: prajñā): se suele traducir como “sabiduría“. La palabra se deriva de she (Wylie: shes), que significa conocimiento, y rab (Wylie: rab) que significa “el mejor o el más elevado”, por lo que se puede glosar literalmente como “el mejor conocimiento”.
La sabiduría es el tercero de los “tres entrenamientos superiores” (lhagpe labpa sum; Tib: ལྷག་པའི་བསླབ་པ་གསུམ་; Wylie: lhag pa’i slab pa gsum), que son:
  • El entrenamiento superior en disciplina (tsültrim; Tib: ཚུལ་ཁྲིམས་; Wylie: tshul khrims; Skt: śhīla), en el que uno se entrena en evitar las acciones dañinas de cuerpo, habla y mente, como condición previa para que la mente pueda tener la paz necesaria para implicarse en los dos entrenamientos siguientes.
  • El entrenamiento superior en concentración meditativa (ting nge dzin; Tib: ཏིང་ངེ་འཛིན་; Wylie: ting nge ‘dzin; Skt: samādhi), donde el practicante se entrena en la práctica meditativa del “morar en calma” (shiné; Tib: ཞི་གནས་; Wylie: zhi gnas; Skt: śamatha), para estabilizar la mente y hacerla mucho más maleable.
  • El entrenamiento superior en sabiduría (sherab), en el que el practicante aplica su inteligencia y capacidad mental para examinar la naturaleza y el funcionamiento de la realidad en todos sus aspectos, tanto internos (relacionados con la propia mente) como externos (relacionados con la materia y el mundo exterior). En el vehículo fundamental, esto significa integrar la impermanencia y la interdependencia de todas las cosas; en el Mahayana, su vacuidad, tal como la enseñan los sutras de la prajñaparamita (sher chin; Tib: ཤེར་ཕྱིན་; Wylie: sher phyin) o “perfección de la sabiduría”.
Estos tres entrenamientos forman una secuencia; se considera que es imposible avanzar realmente en uno de ellos sin haberse entrenado a fondo en los anteriores. Y es únicamente el tercero, el entrenamiento en la sabiduría, que permite ir más allá del ciclo vicioso del samsara, y alcanzar alguno de los niveles de iluminación o nirvana.
El término sherab se contrapone también a yeshe (Tib: ཡེ་ཤེས་; Wylie: ye shes; Skt: jñāna), que se suele traducir como “sabiduría primordial”. Una forma sencilla de explicar la diferencia entre sherab y yeshe es que sherab es la sabiduría conceptual que tiene una comprensión correcta, pero aún mediada por palabras y conceptos, de la realidad última, mientras que yeshe es la experiencia directa de esta realidad, más allá de toda dualidad.
De Treasury of Precious Qualities, de Jigme Lingpa y Kangyur Rinpoché (p. 254-255):
Simplemente comprender la indivisibilidad de las dos verdades y la ausencia de existencia intrínseca [...] y familiarizarse con esto no significa, por sí mismo, que uno acceda a la naturaleza última de las cosas, porque ningún objeto de afirmación intelectual puede ser la verdad absoluta. El intelecto pertenece únicamente a la verdad relativa, y es en sí mismo el factor que oscurece el estado de no dualidad. La verdad absoluta solo puede ser alcanzada por la sabiduría primordial libre de pensamiento, en la que no existe la dualidad de un sujeto y un objeto [...] La sabiduría primordial, la naturaleza última, nunca puede ser objeto del intelecto. Como dice Shantideva, «El absoluto no está al alcance del intelecto» (Bodhicharyavatara, IX, 2).

http://dharmanomad.wordpress.com/2012/01/23/sherab/

sábado, 24 de septiembre de 2011


La canción que clarifica el recuerdo 


Del Señor Jigten Sumgon 
traducido al ingles por Khenpo Konchog Gyaltshen 

Cierta vez, cuando Jigten Sumgon residía en Drikung Thil, reunió a sus estudiantes en un prado detrás del monasterio y les pidió que realizaran una demostración de sus poderes milagrosos. Todos excepto uno cumplieron con el pedido de su gurú, ese discípulo, Rinchen Drak, se murió debido a la vergüenza sufrida. Cuando los sepultureros intentaron desmembrar el cadáver para alimentar a los buitres, el cuerpo desfalleciente resistió al cuchillo. Jigten Sumgon colocó su bastón en el centro del corazón y entonó esta canción:



Me postro a los pies del glorioso Phagmo Drupa (el maestro del compositor de la  canción).

Escucha, Rinchen Drak, hijo mío.

¡Ka! ¿Estás en la hora de la muerte?



Las actividades mundanas son una mentira.

Los ocho dharmas mundanos son como los colores del arco iris. [1]
Piensa, ¿acaso en ellos puedes confiar ?



Cuando ves la separación de amigos conseguidos,

El afecto de los parientes y de los amigos resulta todo ser una mentira. [2]
Las palabras sentidas son como un eco.
Piensa, ¿acaso puedes confiar en ellos?



Cuando ves el crecimiento y la declinación de los cuatro elementos del cuerpo,

La ilusión de fortaleza y capacidad son también una mentira.

¿Y la flor primaveral de la juventud?

Piensa, ¿en esto acaso puedes confiar ?



Cuando ves la reunión y la extinción de la riqueza,

La acumulación del aferramiento y el dolor igualmente son una mentira.
Alimento y abundancia son como el rocío sobre hoja de yerba.
Piensa, ¿acaso en ellos puedes depositar tu confianza?

Cuando ves el sufrimiento del nacer y morir,
La felicidad de las asambleas de dioses y hombres resulta falsa.
¿Y el gozo y el sufrimiento de la rueda del samsara?
Piensa, ¿en ellos puedes confiar?

Para la bodhicitta, árbol, padre,[3]
La predisposición por los discípulos es una mentira.
¿Y los amigos no virtuosos y erróneos?
Piensa, ¿acaso en ellos puedes confiar?

Al entender que todos los seres sensibles son tus padres,
El aferramiento a la autoestima resulta una mentira.
¿Los Shravakas, son un vehículo de autoliberación?
Piensa, ¿en esto acaso puedes confiar?

Al convencerte de la causa y el resultado del karma,
La instrucción del no-esfuerzo es una mentira. [4]
¿Sin lluvia puede haber truenos en un cielo sin nubes?
Piensa, ¿en esto acaso puedes confiar?

Para el gurú que posee la realización del poder y las bendiciones,
Los obstáculos de los maras y la equivocación resultan una mentira.
¿Y parloteando oraciones como un loro?
Piensa, ¿en esto acaso puedes confiar?

Al realizar la naturaleza de tu mente,
Los tres ilimitados kalpas también son una mentira.
¿Y la aparente vía de la verdad relativa?
Piensa, ¿en esto acaso puedes confiar?

¿En el cementerio, Recolectando Reliquias[5], te sientes triste, hijo, por estar solo?

Dado que nada dura y todo debe morir, Rinchen Drak, no te aferres.

Si tu mente todavía está aferrada, transfiérela al corazón de tu gurú.

El cadaver de Rinchen Drak entonces se abrió al ser cortado y en él fueron encontradas numerosas reliquias. Tan numerosas que tuvieron que ser recogidas con escobas.


Notas de Khenpo Koncohg Gyaltshen:
[1] Interés por el aumento y la pérdida, por el placer y el dolor, por la fama y la deshonra y por las palabras amables y las ásperas.
[2] No quiere decir que los seres humanos no sientan afecto puro por los otros, sino que en la verdad  última [absoluta] las relaciones son impermanentes y sin aferramiento.
[3] Esta es una metáfora que compara la bodhicitta, que es imparcial, a un árbol que abriga y a un padre que da protección.
[4] Una enseñanza avanzada del Vajrayana que puede llevar al descuido si no es entendida adecuadamente.
[5] El cementerio donde sucedió el milagro desde entonces fue conocido como Ten Chak Gang (“Recolectando Reliquias”). Allí Jigten Sumgön abrió un mandala para la purificación de los reinos inferiores, que fue puesta debajo de una losa grande de piedra. Debajo de esa losa, también generó una luz que permanecerá hasta el final del kalpa para beneficio de las mentes de aquellos cuerpos que sean llevados allí, liberándolos de nacer en los reinos inferiores.

El permiso para citar la traducción fue generosamente concedido por Khenpo Konchog Gyaltshen. Esta versión se encuentra en “Prayers Flags” [Banderas de oración], una colección de artículos y traducciones acerca de la vida y las enseñanzas espirituales de Jigten Sumgön. Este libro como otras obras de Khenpo Konchog Gyaltshen pueden ser adquiridos en:
http://www.snowlionpub.com

Apéndice de Kunga Nyima:


Sobre la canción.
Esta canción presenta los puntos principales de las enseñanzas del Buddha sobre renunciación, bodhicitta –el supremo deseo de buscar el logro de la budeidad para el absoluto bien de todos--, la naturaleza interdependiente de los fenómenos y sobre los asuntos más importantes del Vajrayana como el Guru Yoga.

Acerca del autor de la canción – El Señor Jigten Sumgon
Es el fundador del linaje Drikung Kagyu y también fue uno de los Maestros del primer Gyalwa Karmapa Dusum Khyenpa, el fundador de la escuela Karma Kagyu.

¿Quién es Khenpo Konchog Gyaltshen??
Khenpo Konchog Gyaltshen es uno de los altos abates de la escuela Drikung Kagyu. Riponche también es actualmente en el mundo uno de los eruditos vivos más ampliamente reconocidos del budismo tibetano en general y particularmente de la tradición Drikung Kagyu. Igualmente, Riponche es maestro y fundador de numerosos centros budistas en occidente. Los libros de su autoría o por él traducidos comprenden: The Jewel Ornament of Liberation, The Garland of Mahamudra Practices, The Jewel Treasury of Advice, entre otros. Tanto como brillante erudito y dedicado practicante, conmueve a la gente con la que se contacta por su sencillez, sinceridad, genuina humildad y bondad.

Khenpo Konchog Gyaltshen  estuvo en Singapur por primera vez y dio enseñanza sobre el Quíntuple sendero del Mahamudra en el Karma Choying Kunkhyab Ling del 9 al 11 de marzo de 2001.

Karma Choying Kunkhyab Ling es el centro oficial representante de SS el 17avo. Gyalwa Karmapa Urgyen Trinley Dorje en Singapur.

Su Santidad el 17avo. Gyalwa Karmapa Urgyen Trinley Dorje es reconocido por SS el 14 Dalai Lama y todos los supremos Sustentadores de los linajes del budismo tibetano como la legítima reencarnación de los Gyalwa Karmapas y cabeza oficial de la escuela Karma Kagyu.
 
Sobre la escuela Drikung Kagyu:
La escuela Drikung Kagyu, junto con las escuelas Drukpa Kagyu y Karma Kagyu son las tres mayores de las 12 tradiciones Kagyu del budismo tibetano.

La escuela Drikung Kagyu es la fuente espiritual de muchas otras tradiciones del budismo tibetano, como la notable tradición Gelugpa. El primer Ganden Tripa y fundador de los Gelugpa, Je Tzongkhapa, fue un ferviente estudiante de Drikung Kagyu. Muchas de las altas prácticas tántricas de los Gelugpa se originaron en el Drikung Kagyu incluyendo su más importantes tantra: el Shri Guhyasamaja.

La cabeza oficial de la escuela Drikung Kagyu es SS el Drikung Kyabgon Chetsang Rinpoche que actualmente reside en el norte de la India cerca de SS el Dalai Lama.

Información sobre la escuela Drikung Kagyu del budismo tibetano puede encontrarse en:  http://www.drikung.org  



Versión al español por Miguel Konchok Dondup, para beneficio de todos los seres; con las disculpas por los yerros involuntarios al interpretar el verdadero mensaje.

viernes, 10 de junio de 2011

La Práctica de la Mente

Por el Ven. Yonge Khachab Rinpoche*

Cuando hablamos de la enseñanza de Buda, usamos la palabra sánscrita Dharma, y cuando hablamos generalmente del Dharma y cómo aplicar esta enseñanza en nuestra vida cotidiana, hablamos en términos de que el Dharma nos enseña a alcanzar la felicidad sostenible y a abandonar el sufrimiento de modo permanente.

Este es el sentido que deben tener el escuchar o practicar el Dharma, ya que normalmente las prácticas budistas tienen esta idea de fondo. De otro modo no tiene sentido hablar acerca del Dharma, como si fuera algo meramente teórico o como una idea filosófica abstracta.
Si pensamos, por ejemplo, en el medio ambiente de nuestro planeta tierra, y tenemos la intención de que siga siendo un ambiente saludable para todos, tenemos que comprender que lo más importante para los seres que lo habitan es el estado mental de esos mismos seres, y más específicamente el estado mental de los seres humanos.

El único medio efectivo para lograr la felicidad y eliminar el sufrimiento es la práctica de un Dharma o de una enseñanza que sea autentica. Una enseñanza autentica es aquella que se centra en eliminar de raíz las causas del sufrimiento y en plantar la semillas de la felicidad verdadera.

Por eso, cuando hablamos de eliminar el sufrimiento y obtener la felicidad, no hablamos simplemente de hacer uso y abuso del mundo y de los seres que lo habitan con la pretensión de que, debido a que lo hacemos para ser felices y para no sufrir, está bien y simplemente hacer lo que nos parece en un momento dado, sin mayores consideraciones. En vez de eso, debemos analizar las cosas usando la capacidad de nuestra mente, hasta llegar a comprender verdaderamente cuál es la base que permite que el sufrimiento o los problemas existan y cuál es la base que permite que exista la felicidad o los estados de alegría y gozo.

El observar con una mirada penetrante, profunda y cuidadosa estos problemas es lo que se podría decir constituye la responsabilidad principal de los seres humanos.

No debemos pensar de modo limitado cuando hablamos de ser felices y no sufrir, porque esto incluye muchos aspectos y, en particular, mantener nuestro entusiasmo y energía mental positiva. Si nos damos cuenta que todos nosotros, sin excepción, tenemos los mismos derechos y las mismas capacidades para alcanzar la verdadera felicidad libre de sufrimiento, entonces, seremos capaces de desarrollar un entusiasmo genuino y un estado mental positivo que nos permitirá dedicarnos a esta tarea apropiadamente.

Teniendo en cuenta lo anterior, cuando hablamos de la enseñanza de Buda, no estamos diciendo que haya que seguir una fe o una creencia, un dogma o incluso una opinión personal particular, sin embargo, existe una tradición budista de enseñanzas tanto orales como escritas que es muy antigua y relevante, la que podemos usar siempre de una manera reflexiva y no como un dogma o una verdad última, pues el tema principal de esta tradición y de todos los textos que se han escrito es simplemente la mente y cómo transformarla, para lograr la verdadera felicidad libre de sufrimiento.
Por ejemplo, de una manera muy básica, podemos analizar y observar lo que ocurre cuando asistimos a un evento de enseñanzas o simplemente las leemos de un libro, analizando y pensando en cuáles son las causas y las condiciones que se han dado para que esto ocurra. Así, tenemos --por ejemplo-- los lamas que han realizado los preparativos para la enseñanza, al Lama que realiza el evento, al traductor que también debe participar, etc., y también las muchas personas que fueron capaces de llegar al evento o tomar contacto con la enseñanza y las otras personas que no pudieron hacerlo. ¿Cómo confrontamos esas dos diferencias, entre aquellos que se las arreglaron para participar y quienes no pudieron asistir? Por un lado, podemos decir que hay causas y condiciones que distinguen a quienes lo lograron de quienes no pudieron lograrlo, y esas causas y condiciones de las que estamos hablando son esencialmente el mérito o la energía mental positiva necesaria. Este es un tipo de investigación analítica sencilla que podemos hacer. Podemos decir, entonces, que una de las condiciones para tener esta publicación en las manos y estar leyendo estas líneas ahora requiere de un tipo de energía mental positiva a la que llamamos mérito.

En esta misma línea, cuando hablamos en términos del propio mérito, de este tipo de energía mental, podemos darnos cuenta que hay mucha gente en el mundo, pero no mucha que genere interés cuando uno comienza a hablar de lo que necesita hacerse o evitarse para obtener felicidad y eliminar el sufrimiento, o cuando uno habla sobre lo que debe practicarse y lo que debe evitarse.

Este tipo de temas son las cuestiones verdaderamente espirituales, y podemos darnos cuenta que hay mucha gente que no está particularmente interesada en ellos, en cambio, están más preocupados por cosas externas, en cómo se ven, a dónde irán el fin de semana, etc. Este tipo de cosas externas se vuelven mucho más atractivas para la mayoría de la gente. Es relativamente poca la gente o una minoría que está interesada en cuestiones espirituales, en otras palabras, en aprender a distinguir lo que necesita ser evitado y que tipo de conductas deben cultivarse para lograr la felicidad permanente y eliminar el sufrimiento desde su raíz.

Por ejemplo, han pasado ya varios años desde que el budismo tibetano llegó a los Estados Unidos, y una cosa interesante que podemos notar es la cantidad de tibetanos que han llegaron a los EE.UU. en un período relativamente corto de tiempo, y quizás en mucho menos tiempo, en la mayoría de los casos, olvidaron el dharma. Sin embargo, es también un signo positivo el que haya un pequeño numero de americanos, aún una minoría, que se han interesado de una manera seria en el estudio y práctica del budismo tibetano. Diríamos que, por definición, aquellas personas que tienen este tipo o estado de energía mental positiva, tienen “mérito”.

Podemos ver, incluso, tibetanos que vivieron con el Dharma pero que lo están olvidando y seguramente sus hijos también ya lo han olvidado. También hay unos pocos afortunados que, aun incluso en este ambiente cultural, están muy interesados y comprometidos en el estudio y práctica del Dharma y eso me hace sentir muy bien. Honestamente hablando, me hace muy feliz y me da una muy agradable sensación.

Un punto importante que hay que destacar es que, a pesar de lo que suceda, uno tenga esta energía mental positiva del mérito y la dirija hacia el Dharma; uno se involucra por un momento en forma muy intensa y luego esta intención se consume, se agota y ese es el fin de la historia.

Lo que debe ocurrir es algo distinto, ya que uno debe hacer un esfuerzo regular por un periodo de tiempo prolongado, mes a mes, año a año, y continuar estudiando siempre, ya que en el budismo, es muy importante estar instruidos y además reflexionar en lo que uno va estudiando, y por supuesto, implementar y poner en práctica lo que uno ha aprendido y analizado. Este tipo de secuencia en la que uno se instruye, contempla y luego implementa lo que uno ha contemplado, por medio de diversos tipos de meditación, es muy importante para llegar a realizar en uno la visión auténtica que es la esencia de la Enseñanza o de la propuesta que hace Buda. Es importante hacer esto con una visión de largo plazo, no esperar resultados inmediatos, porque la expectativa de obtener resultados inmediatos terminará al final consumiendo nuestras posibilidades.

Cuando estamos hablando de estudiar el Dharma para lograr la autentica visión budista, uno de los términos que se usa a menudo es la palabra tibetana “nyeshe” que significa “certeza” y podemos entender esta certeza como algo que ha sido entendido completamente, como cuando uno estudia hasta el punto de estar seguro de que se ha entendido realmente un tema. Eso es a lo que nos referimos con certeza, es un estado mental que uno desarrolla luego de haber estudiado algo, bien, y este es el sentido de nyeshe. Ahora este tipo de nyeshe está en el contexto de los libros escritos y es importante, pero importante es no sólo hacer un estudio externo del Dharma, sino también que debe haber una búsqueda interna para alcanzar este nyeshe o lo que significa entender realmente algo, en este caso será un entendimiento de la propia condición de uno mismo en relación a la propia mente. Podemos, en otras palabras, decir, que nyeshe tiene dos aspectos: uno relacionado al estudiar, al escuchar, al recibir enseñanzas y aprenderlas bien, entendiendo la esencia de su sentido, y otro relacionado al auto-conocimiento que se logra como producto de la propia experiencia personal, pero este es un conocimiento que viene de mirar la propia mente usando la propia capacidad natural en conjunto con el apoyo de las enseñanzas esenciales.

Cuando decimos que tenemos que mirar nuestra mente, estamos hablando, en principio, de descubrir cómo funciona, cuáles son sus tendencias, que es lo que sucede cuando el cuerpo y la palabra se involucran a través de la mente, etc., y esto solo puede ocurrir de modo real, cuando uno mira y observa la mente de manera directa, y gracias a las instrucciones recibidas es capaz de reconocer la mente.

Estos temas también son muy importantes de investigar, así uno no sólo desarrolla convicción de entendimiento, en términos de los libros de Dharma, sino también logra tener convicción de entendimiento en relación a la propia mente.

Lo que trato de señalar aquí es algo que podemos explicar también en otras formas. Por ejemplo, se habla de lo que es “budista” en contraposición de lo que es “no budista”. En tibetano, se dice nang pa que significa interno o budista y chi pa, externo o no budista.

Me gusta presentar estos términos explicando que lo interno incluye todas las formas de budismo sea Hinayana, Mahayana o Vajrayana. Hay varias formas de budismo y todas están de acuerdo en que el punto central es la transformación de la mente. Así, ser un “interno” en este sentido, significa enfocarse en la mente interna de uno en vez de hacerlo en el mundo externo. Esto significa que uno comprende que el punto principal de la práctica es la responsabilidad de entender, contemplar y transformar la propia mente.

En contraste, lo externo aquí realmente significa pensar que de alguna forma hay algo fuera de uno mismo que es lo que se debe conocer, por ejemplo, el mundo externo o alguna tipo de deidad o un dios creador, o lo que sea que exista, pero con la idea de que está fuera de uno, y entonces uno tiene la idea de que todas las energías espirituales deben estar dirigidas hacia fuera, hacia una cosa externa, un ritual externo, o un dios externo, etc. Lo que intento decir con esta idea de obtener convicción de entendimiento, es que es el resultado de observar el interior, la propia mente interna, y que esto deber ser el foco de la práctica.

Podemos entender cuan importante es la mente en todo esto, entonces, cuando, por ejemplo, reconocemos que todos queremos ser felices y que, aun cuando nos consideremos felices, no lo estamos enteramente. Estamos en una especie de sufrimiento. Todos deseamos evitar el sufrimiento, pero aun cuando queramos evitarlo nos encontrarnos con circunstancias poco placenteras y terminamos sintiéndonos de alguna manera incómodos o infelices. ¿Estas situaciones surgen como resultado de qué? Surgen, ante todo, debido a la forma en la que las vemos, surgen de nuestra actitud mental, de nuestra forma de ver las cosas.

Por ejemplo, si uno no ve desde el punto de vista espiritual, lo que es un buen amigo o un mal amigo, uno puede ver a un amigo positivo, es decir a alguien que nos ayuda a crecer, así como a alguien que deber ser evitado, y es posible que, por otro lado, una compañía negativa o un amigo negativo que estimula en nosotros conductas que nos hacen daño, sea alguien que uno siente ganas de abrazar. De este modo, estar confundido por el propio estado mental respecto de lo que constituye un buen amigo y lo que constituye un mal amigo, las buenas compañías y las no saludables, ocurre debido a que nos confundimos por nuestras percepciones superficiales, y estas percepciones son las que nos guían al sufrimiento y a la infelicidad.

Cuando vemos las distintas tradiciones en el mundo, incluyendo el budismo y todas las grandes instituciones --en las que grandes personajes componen importantes textos y hay grandes figuras, lamas por ejemplo, que lucen ropas muy finas, etc., encontramos mucha gente que cree en estas tradiciones y que son devotos seguidores, pero si observamos más cuidadosamente lo que pasa en sus mentes, podemos ver que, de alguna manera básica, en todas estas declaraciones de fe y devoción, y en su actitud respecto a estas hermosas tradiciones, a esos hermosos maestros o a los grandes libros que han sido escritos, existe algún tipo de pensamiento fundamentalista. Todas las creencias personales que se apoyan en las ropas finas de algún lama o alguna idea que se considera completamente cierta y fundamental, son formas de pensar que provienen de fijarse en algo externo, y nos impulsan a continuar refugiándonos en lo externo, en lugar de descubrir lo que ocurre en nuestra propia mente interna.

Cuando analizamos realmente el tipo de fe de la que estamos hablando aquí, un tipo de fe referida a cosas externas, nos damos cuenta que la razón por la que tenemos esa fe en ellas es nuestro propio egocentrismo y es este egocentrismo el que nos hace orientarnos hacia grandes cosas, en la esperanza de satisfacer de alguna manera nuestro ego. Aunque pensemos que somos personas espirituales y que tenemos fe en tal persona, en esa tradición, en ese linaje, ese tipo de fe en cosas externas está motivada por el egocentrismo, por lo tanto es una fe falsa.

Es una fe basada en un falso refugio, y como resultado de la falsedad de esa fe, de la naturaleza poco confiable de esa fe, motivada por el egocentrismo, nuestra mente está siempre proyectándose así misma hacia fuera buscando algo que pueda satisfacer nuestros deseos internos. Este tipo de actitud, que busca satisfacer los deseos internos por medio de cosas externas, o puntos de referencia externos que uno ha internalizado, siempre nos guiarán al sufrimiento, así que por ello es falsa. Es un refugio que se supone que nos conducirá a la felicidad pero debido a esta falla básica en nuestra propia visión, siempre nos guiará al sufrimiento. Eso es lo que ocurre, y aun cuando estemos buscando felicidad, debido a que este tipo de fe hacia las cosas externas está motivada por el egocentrismo, nos impide alcanzar la verdadera visión para la práctica correctamente orientada que es la práctica de la mente.

Lo que estoy diciendo no es una cuestión de tipo institucional, no es una crítica a esas instituciones o personas que, por ejemplo, en un centro de Dharma se juntan para estudiar y hacer cosas en conjunto como grupo. No digo que eso en sí sea algo problemático y que no sea beneficioso, de hecho es posible que sea de beneficio. Lo que estoy tratando de decirles es que especialmente para ustedes, estudiantes atípicos, que están realmente comprometidos con un camino espiritual, que busquen en su mente, y si tienen a una institución valiosa en que apoyarse, está bien, pero recuerden que todo el camino de la espiritualidad tiene que ver con su propia mente, no externalicen su fe, internalícenla.

En otras palabras, en todo momento y contexto, usen su atención y alerta para discernir, para examinar su mente, expongan a ustedes mismos sus faltas, reconózcanlas y elimínenlas, y vean por ustedes mismos sus cualidades positivas y hagan lo necesario para manifestar más cualidades positivas.

Si no entienden este tipo de práctica, que es la práctica de la mente, especialmente lo que significa observar sus propias fallas, en otras palabras, tener una práctica interna, es posible, en cambio, en un contexto social, por ejemplo, que digan, “soy esto o aquello, conozco esto, conozco aquello, estoy estudiando esto, estoy practicando esto, estoy tomando esta enseñanza y aquella, etc.” Esto es solo un ejemplo de cómo se manifiesta el egocentrismo, el estar auto-centrados. Es el mismo problema que se manifiesta cuando un marido y su esposa no se llevan bien o una pareja de novios no se llevan bien, porque estos tipos de problemas surgen como una manifestación del egocentrismo.

No es necesario pensar, por supuesto, que uno tiene que inmediatamente ser capaz de hacer todo esto a la vez, vuelvo a decir, que es una práctica gradual y de largo plazo. Pero el objetivo aquí es lo que vemos en los grandes practicantes tanto indios como tibetanos, y es hacer como un tipo general de práctica de los bodhisattvas (personas que están cultivando de modo concreto la mente iluminada). En esta práctica, el punto principal es simplemente ver las faltas en uno mismo, de una manera honesta, ser crítico con uno mismo y viendo las faltas de uno mismo, por un lado; por otro, ver las cualidades positivas de otros. Este tipo de práctica fundamental es una práctica general y básica de los bodhisattvas y que necesitamos aplicar también nosotros.

Shantideva, antiguo maestro budista de la India, dice: “si no vigilas tu mente, no hay razón para hacer ninguna otra práctica”. Este es el tipo de actividad de la que hablamos, requiere que se use la atención y la alerta discriminativa para vigilar la mente, para sondear la mente. Si uno tiene este tipo de práctica de vigilar la mente y si uno es sincero en ello, comprometiéndose en la practica, uno se acerca más y más a la sabiduría auténtica, la humanidad en el entorno de uno mejora, uno se encuentra a sí mismo más feliz, y aquellos que están alrededor nuestro se benefician y se vuelven más felices tan solo como resultado de la vigilancia que uno hace de su propia mente; hay muchos grandes beneficios en ello y, por otro lado, si uno no lo hace así, no será capaz de avanzar en una práctica espiritual auténtica.

También puede ocurrir que estemos haciendo práctica y fácilmente perdamos el entusiasmo. La práctica puede resultar difícil y perdemos el entusiasmo, nos deprimimos por ello y sentimos que las cosas no van muy bien. En esos momentos es muy útil mantenerse enfocados en el hecho de que la mente de cualquier ser, incluida nuestra propia mente, es como un tesoro de buenas cualidades, y eso es algo que no puede perderse por ninguna razón, uno siempre la tendrá. Uno ya tiene buenas cualidades y pueden manifestarse aún más. Eso es algo que nadie puede quitarnos, que no puede perderse.

Sí aún así, seguimos creyendo que las cosas no van muy bien, el solo pensar que nuestra mente es algo que tiene infinito potencial nos ayuda a superar la depresión, los problemas y los obstáculos externos e internos, y nos establece en un estado en el que somos capaces de practicar efectivamente.

Este es el tipo de reemplazo que debemos hacer en nuestro pensamiento, en nuestro tipo particular de egocentrismo, pues este nos guía equivocadamente en una dirección que nos conduce al sufrimiento, y eso es lo que estamos haciendo continuamente. Desde el tiempo sin comienzo, mantenemos una especie de fijación auto centrada en nosotros mismos y que nos hace tener una valoración errónea de nuestras verdaderas cualidades. Por otro lado, si de una manera auténtica y apropiada, podemos enfocarnos en las cualidades positivas de la mente y nos motivamos a nosotros mismos de modos útiles, como al pensar: “tenemos esta gran mente, tenemos este gran potencial, si ya hemos hecho estas prácticas, si hemos aprendido esas cosas, entonces vamos a continuar y lo hacemos por nosotros mismos”. Este tipo de cosas positivas pueden ser muy útiles y benéficas para nuestra práctica.

Hablar acerca de perder el entusiasmo en la práctica, me recuerda cuán gradual es realmente la práctica del Dharma. Yo diría, incluso, que no debieran excederse demasiado inicialmente. No se esfuercen a sí mismos en hacer constantemente prácticas demasiado largas todo el tiempo. Por el contrario, es algo que deberían desarrollar gradualmente con el tiempo, de manera natural pero  de modo estable y fuerte, sin agotarse.

Así que este es el tipo de consejo que les doy.

Preguntas:
¿Cuando la mente se dispersa, qué tipo de mecanismos psicológicos pueden utilizarse para atraer la mente de vuelta y mantener una forma de vida positiva?
Una técnica es soltar los pensamientos dentro de la vacuidad, soltar o liberar los estados mentales negativos en vacuidad.

Otra manera de hacer eso, es meditar en la compasión, más específicamente la compasión por ti mismo, considerando los pensamientos negativos, como la ira o cualquier negatividad, y pensar: “he sido muy tonto conmigo mismo, pero ahora quiero ser bueno conmigo mismo”. Es otro método psicológico que se puede usar para eliminar o tomar control sobre los estados mentales negativos.

Cuando usted dice soltar o liberar las emociones aflictivas en la vacuidad, ¿en realidad las buscamos por su ubicación física o las buscamos por las razones o causas detrás de ellas? ¿Puede hablarnos un poco más sobre esto?
Puede seguir este proceso, cuando hablamos de soltar o liberar los pensamientos en la vacuidad, o los estados mentales o emocionales negativos en la vacuidad. Uno puede pasar por un elaborado tipo de proceso para llegar a ello o puede realizarse de modo directo. Un proceso elaborado sería hacer un análisis acerca de cómo se originan estos fenómenos, cómo es que estos pensamientos surgen en base a causas y condiciones, o hacer una especie de búsqueda de estos pensamientos, ver dónde se ubican en nuestra mente, quién es el que está enojado, etc., por ejemplo. Pero también uno puede liberar directamente estos pensamientos en la vacuidad. Dejar que los pensamientos se disuelvan en la vacuidad, no aferrarse a ellos, que es lo que ocurre al observarlos en su esencia misma. ¿Cuál es su esencia? ¿Qué son realmente? Esta es una manera más directa de liberarlos en la vacuidad y también constituye un estado sin pensamientos, una forma de liberar los pensamientos de la mente, no aferrándose a ninguno de ellos. Esto es lo que se quiere decir con liberarlos en la vacuidad.

Debido a que no entendemos realmente la organización completa del Dharmakaya o la naturaleza de la mente, tenemos el estado confuso en el que estamos. Pensamos que la mente en sí es el estado de ira o el estado negativo que estamos experimentando. Ese tipo de confusión nos hace aferrarnos a ellos. Pero si podemos ver a través de ellos, si podemos ver más allá de la forma en que usualmente vemos las cosas, veremos que la mente funciona como lo hace un cristal. Así como el cristal refleja toda clase de cosas, así la mente lo hace con todos estos tipos de estados, sean estados negativos o positivos, así que cuando vemos a través de ellos, cuando vemos a través del hecho de estar enojado o de sentir deseo o lo que sea, veremos que lo que hay es simplemente la mente en sí, y luego veremos que incluso esta misma mente desaparece. Cuando buscamos donde está la ira, encontramos la mente, lo que la mente es intrínsecamente. Si sólo observamos eso directamente, todo lo que encontramos es mente, no encontramos ira. En ese sentido no hay nada que encontrar, no hay ira que encontrar allí, la emoción negativa, el objeto de la emoción negativa y quien siente ira, todo ello se disuelve de modo natural. Esta es una forma directa de hacer la práctica que permite liberar los pensamientos en la vacuidad.

¿Puede usted dar un consejo sobre cómo mantener la práctica ritual en ese aspecto, no llegar a cansarse con la práctica ritual, mantenerla en perspectiva?
Lo que necesitamos es preocuparnos más de nuestra propia mente y de nuestros estados mentales negativos ya sea ira, envidia, deseo o lo que sea que esté ocurriendo en nuestra mente, ese es el punto principal. Si estamos en el proceso de hacer algún ritual o leemos libros del Dharma, etc., como personas comunes que aún somos tendremos el hábito de ver las cosas como si existiesen en un sentido último, como si fueran verdaderamente reales, y las cosas van a seguir apareciendo como verdaderamente reales para nosotros cuando hagamos rituales o lo que sea que se nos ocurra hacer. El mundo aparece ante nosotros por fuerza de un hábito mental erróneo, como algo real en un sentido último, y esta percepción errónea va a continuar ocurriendo hasta que podamos eliminarla, por lo tanto, va a pasar también cuando estemos haciendo rituales o cualquier otra cosa similar. La eliminación de esta percepción errónea de nuestra mente no ocurrirá de inmediato, por tanto, lo que debemos hacer entre tanto es cultivar actividades positivas y evitar los estados mentales negativos. De todos modos, si estamos haciendo rituales por largo tiempo o leyendo libros del Dharma o algo relacionado a esto, será algo mejor que hacer otros tipos de actividades que tiendan a desarrollar estados mentales negativos. Así que, en principio, es mejor preocuparse más de evitar estados mentales negativos, y si encuentran que su mente está exagerando en cuanto a las prácticas de rituales, no se presionen mucho con ello.

Las técnicas dadas por el Buda en el pasado en algún momento alguien más se dio cuenta de que funcionan. Probablemente no le hagan ningún daño si llega a exagerar haciendo rituales muy prolongados. Pero, por supuesto, también es algo difícil al comienzo todas estas cosas de tocar campanas, hacer sonar el tambor, golpearle a alguien en la cabeza con el damaru (tambor tibetano). Esto último es solo un juego. Bueno, este es el tipo de dificultades que enfrentamos en la práctica habitual.

Sé que las emociones humanas pueden llegar a ser un gran problema, como la ira y todas esas emociones similares, por lo tanto podemos liberarlas en la vacuidad, pero pienso, también, que sin estas emociones humanas, la gente puede ofuscarse o deprimirse. ¿Cómo uno puede evitar eso?
El propósito aquí no es el de eliminar completamente todas las emociones, definitivamente ese no es el objetivo. El hecho es que necesitamos las emociones. En la práctica, llamamos a la compasión una emoción. En respuesta a la pregunta, estas cosas van a estar contaminadas por la ignorancia en el sentido de tener estados conceptuales de pensamiento, sin embargo, es cierto que la distinción básica aquí es entre aquellos tipos de emociones que son positivas como aquellas que pudieran necesitar cultivarse a lo largo del camino espiritual, como la compasión, y aquellos otros tipos de emociones que llamamos “negativas”, que no las deseamos para nada. La forma básica de distinguir estas dos es recordar que existen tipos de estados emocionales que nunca pueden estar conectados con la sabiduría. Nunca tendremos estados mentales de este tipo y también ser sabios al mismo tiempo. Con este tipo de emociones no es posible ver las cosas como realmente son, analizarlas con sabiduría.

¿Tiene sentido la forma en la que surgen? Si hay algún estado emocional y tú examinas esa emoción y dices: “¿Estoy viendo las cosas claramente aquí?” Si este estado emocional está conectado con ver las cosas claramente, entonces sabrás que es una emoción positiva o al menos que no es un estado mental negativo. Entonces, cuando tienes un estado emocional cualquiera, deberías preguntarte: ¿Puedo tener sabiduría con este estado emocional? ¿Puedo ver las cosas claramente mientras tengo estos estados emocionales? Si no puedes, entonces eso no es un estado emocional positivo. Esa es la línea básica de discusión. No hay necesidad de eliminar las emociones, sino de tener emociones que sean compatibles con o que sirvan como ayuda para la generación de sabiduría.

Para alguien que es un laico y tiene responsabilidades en la casa, con la familia, con el trabajo, etc. en la vida diaria ¿cómo podemos internamente liberar esas emociones negativas en la vacuidad, pero externamente seguir manteniendo una interacción relativa con otras personas? Caso puntual: se espera que me enoje ante una situación en la oficina y realmente noto que está bien decir “Sí, estoy enojado”. Algunas veces me confunde eso, pues internamente puedo separarlo, ¿pero externamente…?
Pueden haber algún tipo de prácticas, por ejemplo, en la que se espera que una persona se muestre algo enérgica, un poco salvaje, o se manifieste de modo brutal en algún momento, por ejemplo, en la lucha summo, o en el fútbol, pero esos son clases de contextos en los que uno esperaría manifestarlos, y, entonces, no es un problema el no involucrarse internamente en una emoción particular que se esperaría que uno tuviera en una situación dada, sino externamente demostrar algo como esa emoción, si uno está de hecho externamente demostrando que ve las cosas claramente. Si tú estás en un estado de confusión, cuando estás haciendo eso, entonces probablemente es un problema, pero si tú puedes tomar eso de alguna forma como una oportunidad que sea de beneficio a otras personas y la ves claramente como una especie de reacción particular conforme a las expectativas y, no obstante, combinada también con ver las cosas claramente, con sabiduría, entonces en realidad es una especie de practica en este caso. Entonces no hay contradicción, por un lado, entre el hecho de lo que tú esperas aparecer de cierta manera en la vida, pero, por otro lado, esas apariencias podrían no coincidir con lo que estás cultivando internamente, incluso puedes usar esas apariencias como una forma de cultivar algo más.

Tanto es así que yo mismo me he encontrado en situaciones donde creo que necesito manifestar algo que podría ser entendido como ira. Yo no siento ira por dentro, siendo esta una especie de estado mental que se confunde por ignorancia. Pero yo diría algo de manera iracunda a alguien como “OK, levántate y sal de aquí” o usando palabras rudas con algún estudiante si es necesario o si siento que es el único método que tengo y que pudiera funcionar en ese contexto. Dadas ciertas condiciones, he manifestado también algo que podría ser interpretado por alguien más, como ira o algo similar. Pero, nuevamente, dentro de esos contextos, siento que cuando hago eso o llego a darme cuenta de haber estado actuando de esa forma o creo que es el mejor curso de acción en un contexto dado, siempre intento asegurarme de que internamente si llego a hacer algo así, al menos eso esté asociado con sabiduría y no con un estado mental negativo.

Trascrito del Inglés en forma libre, por Carlos Cubillos (Ngakpa Rinchen Phuntsok). Cualquier error que exista en este texto producto de su trascripción, sea accidental o intencionada, pido a las dakinis su absolución. Sarwa Mangalam.

Editado por Konchog Dondup, para beneficio de todos los seres. ¡Om mani padme hung!

* El Ven. Yonge Khachab Rinpoché es la 7ª encarnación del gran maestro de meditación Dzogchen, Khachab Tulku quien obtuvo el cuerpo de arco iris y grandes logros en prácticas de Chakrasamvara, los Seis yogas de Naropa y del Buda de la Medicina. Es un destacado maestro de Tantra y Dzogchen y radica en Estados Unidos.