viernes, 22 de agosto de 2008

DRUPON SAMTEN RIPONCHE EN LIMA

ACTIVIDADES en Lima del Ven. DRUPON SAMTEN RIPONCHE

El Venerable Drupon Samten Riponche nació en los montes Himalaya de Ladakh (en la región de Cachemira, India, de ascendencia tibetana). A los seis años de edad ingresó al Monasterio Budista Tibetano Lama Yuru (tradición Drikung Kagyu), construido en el siglo xii, en el que el durante muchos hizo retiro el gran maestro Naropa. Drupon Samten estudió con 13 maestros realizados, aprendiendo filosofía budista, ceremonias, escultura de mantequilla, pintura, música, danzas tibetanas, sanación y astrología. A los 22 años hizo el retiro de 3 años como estudiante del maestro del Gran Retiro de Meditación, Kunga Rinpoche. Bajo su dirección, culminó el tradicional Retiro de Tres Años de Meditación y los Seis Yogas de Naropa. En 1987, Su Santidad Drikung Kyabgon Chetsang lo envía a Estados Unidos a enseñar en el Centro de Meditación Tibetana y permaneció allí por muchos años junto a Khenchen Rinpoche. El 20 de enero de 2001, Drupon fue empoderado por Su Santidad Drikung Kyabgon Chetsang en la India, frente a 800 monjes que recibían las enseñanzas en el Año de la Serpiente en el monasterio de Jang Chubling, como Drupon Samten Rinpoche, Maestro de la Meditación Vajra.

Desde 1987 ha ofrecido enseñanzas en Estados Unidos, Taiwán y Malasia, con un buen dominio de la lengua inglesa. Enseña con mucha claridad, compasión y sabiduría, y muy dispuesto a ayudar a cada persona que conoce. Él también aparece en la película Los Yogis del Tibet.

Tradición o Linaje Kagyu

El linaje Kagyu pone énfasis en la continuidad de las enseñanzas orales transmitidas de maestro a discípulo. Como se refleja en el significado literal de “Kagyu.” La primera sílaba “ka” refiere a las escrituras de Buddha y a las instrucciones orales del gurú. “Ka” se refiere tanto al claro significado que llevan las palabras del maestro, como a la energía profunda que ellas portan. La segunda sílaba “gyu” significa linaje o tradición. Juntas, estas sílabas se traducen como “el linaje de las instrucciones orales.

El linaje Drikung Kagyu es uno de los linajes Kagyu y fue fundado hace 800 años, por el gran Maestro Espiritual Kyoba Jigten Sumgon (Sánscrito Ratna Shri). Todas las enseñanzas fueron transmitidas a Phagmo Drupo por el Señor del Dharma Gampopa. Aunque el Kagyu viene de la misma fuente, el linaje prosperó en diversas ramas, cada una llevando las enseñanzas completas y las luminosas bendiciones. Como el árbol que cumple todos los anhelos, que vienen de la misma raíz, y que se divide en diversas ramas, y cada una da muchas flores y frutas maravillosas. Aunque Phagmo Drupa tuvo cientos de miles de discípulos, el Señor Jigten Sumgon fue uno de los más cercanos de sus principales discípulos. Phagmo Drupa profetizó que sus enseñanzas y bendiciones serían transmitidas por un Bodisattva, (Jigten Sumgon) que alcanzaría los diez Bhumis (fundamentos o niveles). (http://drikungkc.org/lineage.html )

AGOSTO

Viernes 29: 7:00 p.m.

Conferencia pública: Qué es la meditación y cómo aplicarla a la vida diaria

Colegio de Arquitectos del Perú. Av. San Felipe 999, Jesús María

Donación: S/.10.00

Sábado 30: 9:00-12:00 m y 3:00 - 6:00 PM

Domingo 31: 9:00-12:00 m y 3:00 - 6:00 PM

Retiro y Ceremonia de Sanación Kunrig / Vajravidhara

Es una práctica muy importante en el Tíbet y el Himalaya indio. Es un antídoto especial para purificar todos los ambientes contaminados del universo y de los seres sintientes. Esta práctica limpia de contaminantes el aire que respiramos, el alimento que comemos, las ropas que usamos y otros tipos de venenos y contaminantes. También ayuda a limpiar los chakras y las energías sutiles del cuerpo; así como a tranquilizar la frustración, la depresión y la ansiedad. Disipa pesadillas, sueños desfavorables, y otras condiciones no beneficiosas. Trae salud y felicidad duraderas, y le ayudará a tener éxito en lo que usted desea. Esta práctica se ha utilizado como una ceremonia curativa por generaciones y ayudado a millares de seres.

Sarwabid Kunrig (Vairochana). Es sobre todo la generación de un nivel de práctica en la que uno visualiza su naturaleza en la forma de Vairochana y recita su mantra. Vairochana es uno de los cinco Budhas de la familia primordial de los Budhas. A través de la práctica diligente, uno puede alcanzar el estado de Vairochana y colocar a todos los seres sintientes en este mismo estado.

Para el retiro (dos días) donación sugerida: S/.50.00

SETIEMBRE

Lunes 1, martes 2 y miércoles 3: 7:00 – 9:00 pm

Enseñanzas de las nueve etapas de la meditación, entrenamiento de la mente.

Las nueve etapas de la meditación son un mapa del proceso meditativo. Estas etapas son una guía provechosa para entender dónde estamos en nuestra meditación y poder ayudarnos para regresar a ella cuando nos encontramos perdidos entre los pensamientos.

Donación: S/.20,00 (dos días)

Jueves 11: 7:00 – 9:00 pm

Enseñanza y Transmisión de Golden Dzambala

Dzambala Amarillo es una manifestación del Budha Ratnasambhava. En el pasado, cuando el Budha Sakyamuni se encontraba enseñando el sutra de la Gran Perfección de la Sabiduría, muchos maras (demonios) y espíritus trataron de generar obstrucciones, provocado una avalancha para traerse abajo la asamblea. El Dzambala Amarillo se manifestó y protegió la asamblea, los discípulos del Budha quedaron a salvo. Por ese motivo, el Señor Budha le dio la toma de refugio en el Dharma y la instruyó para que ayudara a todos los seres sintientes afectados por la pobreza. Desde entonces se convirtió en el principal protector del Dharma. La práctica del Buda Dzambhala nos ayuda a superar los obstáculos con los que nos encontramos, adquiriendo los méritos materiales y espirituales que necesitamos para alcanzar la sabiduría y desarrollar la generosidad y la intención altruista o bodhicitta.

Viernes
12: 7:00 – 9:00 pm

Las 37 prácticas del Bodhisattva.

Enseñanza sobre el texto escrito por Ngolchu Thogme Rinpoche (1295-1369) sobre la práctica Mahayana de desarrollo de la bodhicitta y de cómo vivir como un Bodhisattva. S.S. Garchen Rinpoche ha dicho que no hay texto más importante que estudiar y practicar que las 37 prácticas del Bodhisattva.

Donación: S/.10.00

Sábado 13 – domingo 14: 9:00 – 12:00 m y 3:00 – 6:00 pm

Retiro Mahamudra

En la tradición Kagyu del Budismo Tibetano, el Mahamudra o “Gran Sello” es considerado la esencia de las enseñanzas del Budha. Como también a las más altas y profundas enseñanzas de los Budhas. El Mahamudra a veces es comparado a la enseñanza Dzogchen (la Gran Perfección); la esencia de las enseñanzas de los Budhas de acuerdo al linaje Nyingma. No resulta sorprendente, pues ha habido numerosos figuras en la historia del Budismo tibetano que enseñaron la síntesis o unión del Mahamudra y el Dzogchen. Otros enseñaron ambas por separado a diversos estudiantes. Y hubo otros –la mayoría— que se centraron en enseñar Dzogchen o Mahamudra.

Donación sugerida: S/.40.00

Lunes 15 y martes 16: 7.00 – 9.00 pm

Cómo generar el estado de contemplación de la deidad.

Miércoles 17 y Jueves 18: 7.00 – 9.00 pm

La devoción en el Gurú

Viernes 19 (7.00 – 9.00 pm) – Sábado 20 y domingo 21: 9:00 – 12:00 m y 3:00 – 6:00 pm

Iniciación, transmisión y empoderamiento de la Práctica del Buda del Amor y la Compasión: Chenrezigh

Informes e inscripciones:

Centro Drikung Kagyu Ratna Shri

Calle Biolvucic 1416 – Lince – Altura cuadra 14 Av. Javier Prado Oeste

Visite: www.drikungperu.org y www.drikungkc.org

e-mail: drikungperu@gmail.com

Telef.: 422-4023 y móvil: 99 348 3618

viernes, 15 de agosto de 2008

Sobre la Meditación

¿QUE ES LA MEDITACIÓN?

En el transcurso de las últimas décadas han ocurrido muchos cambios en diferentes partes del mundo, especialmente en el mundo occidental. Han ocurrido cambios políticos, culturales, sociales, así cómo grandes cambios tecnológicos. Hasta podríamos decir que en las últimas décadas han ocurrido más cambios en el mundo, y particularmente en el mundo occidental, que en cualquier otro periodo de la historia humana.

Al menos en lo que respecta a los asuntos humanos, en las últimas décadas, se ha notado un ritmo cada vez más acelerado. Esto parece estar ocurriendo en periodos cada vez más cortos. Tiempo atrás, cuando el ritmo de vida era más lento, y daba tiempo para "crecer", pasaban varias generaciones antes de que alguna novedad en algún aspecto particular de la vida comenzara a ser evidente. Actualmente, sin embargo, las cosas son distintas: ahora pueden percibirse cambios en el curso de una vida, y aún en el curso de una década o de media década. Podemos notar este ritmo acelerado en casi todos los campos de la vida humana, ya sea en la política, en lo social, económico o cultural.

No obstante, en este capítulo nos concierne solo uno de estos campos, al que llamaremos usando un término bastante amplio y neutral, el campo cultural. En este campo en particular, los cambios mayores, más significantes y también, potencialmente, los más importantes que han ocurrido en años recientes están relacionados con el tema de la meditación.

En Occidente hace quince o veinte años apenas se había oído mencionar el tema de la meditación. Lo poco que se sabía, o el menguado interés que se notaba, se debía a pequeños grupos aislados y a individuos excéntricos. Hoy en día, podríamos decir, que la meditación es una palabra de uso común y corriente. Sin embargo, el hecho de que la palabra meditación sea tan familiar no implica que su significado, y lo que ésta realmente representa, esté claro y que se le entienda correctamente.

Cuántas veces he oído a gente decir: "La meditación consiste en poner la mente en blanco". Otros parecen pensar que meditar es sentarse sin hacer nada. A pesar de que sentarse sin hacer nada puede ser algo que merezca la pena, a esto no puede llamársele meditación. También se oye decir a menudo que meditar es sentarse y observar nuestro ombligo, torciendo la vista al hacerlo; o que es entrar en una especie de trance (desgraciadamente un conocido escritor de libros de buddhismo ha popularizado, en cierto sentido, la palabra "trance" cómo sinónimo de la palabra meditación). Hay otros que piensan que meditar es sentarse en silencio a pensar "dandole vuelta a las cosas en la mente". También hay quiénes creen que meditar es entrar en algo así cómo un estado de auto hipnosis. Estas son algunas de las ideas erróneas, más comunes acerca de la meditación.

La causa de todos estos malentendidos es bastante evidente. La meditación es un tema relativamente nuevo en Occidente, o al menos en el Occidente moderno. No ha surgido nada comparable, al menos en la historia reciente, dentro de nuestra experiencia. Ni poseemos siquiera las palabras correctas, los términos técnicos propios, para describir los estados y procesos de la meditación. Es, por lo tanto, natural que existan estos malentendidos.
Por otro lado, debemos recordar que la meditación es esencialmente pragmática, algo que se debe prácticar y experimentar. Aún así, para la gran mayoría, los conocimientos sobre la meditación provienen de rumores y no de la práctica o de la experiencia propia. De modo que las opiniones más comunes se basan en información de segunda, tercera y aún de cuarta mano.

Incluso algunos acuden a los libros para obtener conocimiento sobre la meditación. Hoy en día en el mercado hay una gran cantidad de libros que tratan, o aparentan tratar, de la meditación. Pero lamentablemente los libros mismos, con demasiada frecuencia, están basados en rumores más que en una experiencia y conocimiento directos; en casos extremos hasta pueden estar basados en la más pura especulación. Existe ya, en el campo de la meditación, una gran cantidad de personas que se autodenominan "expertos". Cuando un tema llega a ser tan popular cómo está llegando a serlo la meditación, sobran los que desean aprovecharse de la situación. En este particular, recuerdo mis experiencias durante el año de la celebración del Buddha Jayanti, año en que el mundo buddhista celebraba los 2500 años del Paranirvana o muerte del Buddha, y también los 2500 años del buddhismo. El gobierno hindú cubría los gastos de las celebraciones en toda la India, mientras que los gobiernos del sureste de Asia cubrían los gastos de las celebraciones en sus respectivos países. Así surgió un gran interés y la demanda de la literatura buddhista creció tanto, que mucha gente comenzó a escribir libros, panfletos y artículos sobre el buddhismo, en algunos casos sin ninguna aptitud, tomando información de aquí y de allá, de fuentes más o menos fiables; y así muchos sostenían que habían producido una nueva reflexión sobre el buddhismo.

En Occidente, hoy en día, las cuestiones espirituales en general tienen una gran demanda, y entre ellas en particular la meditación. Un gran número de personas se sienten insatisfechas con sus vidas, con la manera convencional de vivir y de hacer cosas. No aceptan las explicaciones puramente científicas de la vida; ni tampoco se sienten del todo satisfechos con las explicaciones tradicionales dadas en términos, que nada, judeo-cristianos. Por lo tanto, han comenzado a buscar algo que les proporcione una satisfacción más profunda, más duradera, más creativa y más constructiva. Algunos buscan en el legado de las tradiciones espirituales de Oriente, y particularmente en el campo de la meditación, adquiriendo conocimientos sobre ésta y tratando de ponerlos en práctica. Estas personas quieren asistir a fines de semana dedicados a esta práctica, y así se crea la demanda en el campo de la meditación.

Sin duda, son muchos los que están dispuestos a aprovecharse de la situación y acuden a satisfacer la demanda. Habrá algunos con las aptitudes necesarias para satisfacer esta demanda, impartiendo enseñanzas sobre la meditación, mientras que otros no las tendrán; lo que puede producir toda clase de malentendidos. Es un error común pensar que hay realmente solo un tipo de meditación, o que la práctica de meditación está restringida al uso de una técnica particular de concentración. A veces los que conocen o practican sólo uno de estos métodos tienden a concebir la meditación en términos muy limitados y muy particulares; hay quiénes afirman que el método que ellos practican es el mejor, más aún, que es el único y que aquellos que no lo practican no pueden estar meditando. Estas personas sostienen que las otras técnicas, los otros métodos y las otras tradiciones no tienen ningún valor. Esta es la clase de error que se comete. Por lo tanto, es cada vez más urgente que se aclaren dichas confusiones y que se resuelvan los malentendidos. Es cada vez más importante que entendamos claramente lo que es la meditación. Para ello debemos recordar lo que se dijo anteriormente con respecto al gran abismo que existe entre lo real y lo ideal: hay una gran distancia que separa al ser humano ordinario e ignorante del ser Iluminado, del Buddha. Además debemos recordar lo que es el buddhismo en su esencia.

Cómo hemos visto en el capitulo anterior, el ser humano Iluminado o Buddha, representa una forma de ser y de conciencia para la que no hay equivalente en el pensamiento occidental y, por lo tanto, para el que no existe un termino adecuado. El termino "Buddha" no significa Dios, ser supremo, creador del universo, ni tampoco Dios encarnado, mucho menos significa ser humano en el sentido ordinario. Tal vez podamos entender mejor lo que es Buddha desde el punto de vista del proceso evolutivo. Un Buddha es un ser humano, aunque una clase muy especial de ser humano: Buddha es el ser humano perfecto. Es decir, alguien que ha alcanzado, que ha realizado completamente el estado de perfección espiritual llamado Iluminación. Esto es lo que significa la palabra Buddha. Y el buddhismo es todo aquello que ayuda a salvar el abismo que existe entre lo real, entre el ser humano ordinario y lo ideal, el ser humano Iluminado. El buddhismo es todo aquello que nos ayuda a madurar, a crecer espiritualmente, a evolucionar. Cuando el humano real se transforma en humano ideal, cuando el humano ignorante llega a iluminarse, ocurre un cambio tremendo, un cambio que tal vez es el más grande que pueda producirse. Este proceso de transformación es lo que llamamos la Vida Espiritual o Evolución Superior. Ahora bien, la pregunta es obvia: ¿Qué es lo que cambia? ¿Y en qué consiste ese desarrollo, esa evolución?
Evidentemente no es el cuerpo físico lo que cambia: el ser humano ordinario y el Iluminado son muy parecidos en su aspecto físico. Los cambios que ocurren son puramente mentales, en el sentido más amplio de la palabra. Lo que evoluciona es la conciencia, y esto marca la gran diferencia entre la Evolución Superior y la Evolución Inferior. Se llama evolución inferior al proceso de transformación desde la ameba hasta el ser humano ordinario. Este es un proceso de evolución, más que nada biológico y que finalmente se torna psicológico. La Evolución Superiorcuatro grados o niveles de conciencia, cada uno supera al anterior. Primero está la conciencia asociada al plano, o "mundo" de la experiencia sensual; en segundo lugar, la conciencia asociada al plano o mundo de la forma mental y espiritual -el mundo de los arquetipos-; en tercer lugar la concienciamundo de la no-forma. Y en cuarto lugar, está la conciencia asociada al Camino Trascendental, que conduce directamente al
Nirvana, Buddheidad o Iluminación, así cómo también el estado mismo de la Buddheidad o de la Iluminación, o el estado del Nirvana.
corresponde al proceso de transformación que conduce del ser humano ignorante al ser humano Iluminado. Este es un proceso puramente psicológico y espiritual, que puede, a la larga, disociarse del cuerpo físico. Ahora bien, la tradición buddhista nos habla de asociada al plano o

Además hay otra clasificación que puede resultar más comprensible. En ésta también hay cuatro niveles o etapas de la conciencia, pero no corresponden exactamente a las de la clasificación anterior. De acuerdo con esta clasificación, tenemos en primer lugar lo que se conoce cómo la conciencia sensorial, es decir, la conciencia asociada a la percepción a través de los sentidos, que a veces se denomina conciencia simple o conciencia animal. Este es el nivel de conciencia que tenemos en común con los animales. En segundo lugar, tenemos la conciencia reflexiva, la conciencia del ser consciente, del saber que sabemos. Se llama conciencia reflexiva porque en este nivel, la conciencia se duplica, por así decirlo, conociéndose y experimentándose a si misma, al saberse consciente de si misma. Podemos decir que la conciencia reflexiva es la conciencia humana en todo el extenso sentido de la palabra. En tercer lugar tenemos lo que se llama Conciencia Trascendental, la conciencia que, se puede decir, está en contacto directo con la Realidad, la Realidad Ultima, fundamental y esencial de las cosas que se experimentan como objetos "externos". En cuarto y último lugar, tenemos la Conciencia Absoluta. En este nivel la dualidad sujeto/objeto se ha disuelto completamente, dando paso a la experiencia total de la Realidad Ultima, que, en si misma, es la experiencia pura, más allá del marco dualista.

En ambas clasificaciones el primer nivel de conciencia corresponde predominantemente al ser humano corriente o ignorante, que no se esfuerza por desarrollarse espiritualmente; y el cuarto nivel corresponde al ser humano Iluminado.

Ahora podemos comenzar a entender lo que es la vida espiritual, lo que es en esencia la Evolución Superior. Podemos decir que ésta consiste en una progresión continua de estados de conciencia y de ser cada vez más sublimes, yendo desde el mundo de la experiencia sensual al mundo de la forma mental y espiritual; del mundo de la forma mental y espiritual, al mundo de la no-forma y, del mundo de la no-forma, al Nirvana o estado de Iluminación. En otras palabras la vida espiritual o Evolución Superior consiste en la progresión desde el estado de conciencia sensual hasta la conciencia reflexiva; de la conciencia reflexiva a la Conciencia Trascendental, y de la Conciencia Trascendental a la Conciencia Absoluta.

Ahora podemos comprender lo que es la meditación. En efecto, podemos entenderlo más claramente al haber distinguido los fundamentos de la vida espiritual. Hay algo más, sin embargo, que debemos mencionar; hemos dicho que la vida espiritual consiste en el desarrollo de la conciencia, y que el buddhismo o Dharma es todo aquello que nos ayuda en este desarrollo. Ahora bien, hay dos métodos o dos enfoques diferentes para desarrollar la conciencia, a los cuales podemos llamar método objetivo o indirecto, o método subjetivo o directo. Si usamos esta clasificación podremos definir la meditación. La meditación es el método directo o subjetivo para elevar el nivel de conciencia; es decir, en la práctica de meditación elevamos el nivel de la conciencia al estar actuando directamente sobre la mente.

Antes de eso, no obstante, debemos hablar un poco del método objetivo o indirecto. Hay quiénes piensan que la meditación es el único medio para elevar el nivel de la conciencia; como queriendo decir que no "debe" tratarse de mejorar el estado de conciencia si no es a través del método directo. Esta gente llega a identificar la meditación con la vida espiritual, la identifica exclusivamente con la práctica de la meditación. De modo que, en su criterio, no se puede seguir una vida espiritual si no se medita. Estas personas a veces llegan al extremo de identificar la vida espiritual con una clase particular de meditación, o con un ejercicio de concentración muy especifico. Indudablemente este punto de vista es muy limitado, tanto, que nos hace olvidar que la vida espiritual consiste esencialmente en elevar el nivel de la conciencia, y hasta nos hace olvidar, a veces, lo que es realmente la meditación. Es indiscutible que la meditación es tan importante como los métodos indirectos, y tal vez se podría decir, que es más importante; pero no debemos olvidar que existen otros métodos. Si nos olvidamos que es posible elevar el nivel de la conciencia a través de métodos indirectos, nuestro enfoque será muy parcial; y si actuamos desde este punto de vista, tenderemos a llevar una vida espiritual muy limitada y estrecha, excluyendo, por ejemplo, cierto tipo de gente que, por temperamento, no siente un interés particular por la meditación. Entonces, veamos ahora algunos de estos métodos indirectos, no meditativos, para elevar el nivel de la conciencia.


En primer lugar podemos citar el cambio de medio ambiente. Este es empleado de una forma deliberada como método indirecto para elevar el nivel de la conciencia, cuando por ejemplo, vamos de retiro al campo o a un centro para retiros. Pasamos allí unos días, tal vez unas semanas, simplemente disfrutando de un ambiente más placentero. Este simple cambio de ambiente es a menudo más provechoso de lo que se cree; lo cual nos sugiere que el medio donde vivimos y trabajamos normalmente es más perjudicial para nuestro estado mental de lo que suponíamos. Parece que para la gran mayoría un cambio positivo de ambiente trae consigo, de una forma muy natural, un aumento en el nivel de conciencia, aún con muy poco esfuerzo.

Otro método indirecto, muy simple y práctico es lo que se puede llamar la "Subsistencia Correcta". Con muy pocas excepciones todas las personas tenemos que trabajar para ganar nuestro sustento. Muchos de nosotros haremos el mismo tipo de trabajo cinco días a la semana, durante las cincuenta semanas del año; y tal vez, continuaremos este trabajo unos cinco, diez, quince, veinte o treinta años, hasta llegar a la edad de la jubilación.

Indudablemente todo esto tendrá un efecto continuo sobre nuestra mente. Si el trabajo que desempeñamos es malsano, en el sentido moral, mental y espiritual, el efecto sobre nuestra mente será perjudicial. Por eso, en las enseñanzas del Buddha se aconseja muy especialmente que examinemos cuidadosamente nuestro medio de subsistencia, y que sigamos la "Subsistencia Correcta" es decir, que ganemos nuestro sustento de manera tal, que no sea perjudicial para nuestro estado mental, ni le cause daño a otros seres. En la tradición buddhista hay una serie de ocupaciones que son consideradas poco provechosas, como el trabajar de carnicero, comerciante de armas, proveedor de licores... Así pues, al cambiar nuestro medio de subsistencia, si es que el actual es poco deseable, por el simple hecho de cambiar de trabajo, de ambiente, el tipo de gente con la que nos asociamos, las obligaciones diarias, tan solo por este hecho, notaremos un efecto positivo y provechoso en nuestro estado mental, o al menos nuestra nueva ocupación no nos impedirá elevar el nivel de nuestra conciencia.

Si somos aún más concretos y específicos, diremos que es muy importante llevar una vida regular y disciplinada; algo que aparentemente se está volviendo cada vez menos popular. Una vida disciplinada puede consistir en la observancia y la práctica de ciertas normas y principios morales, en trabajar, comer, estudiar y recrearnos a horas regulares. O en ser moderados en el comer, dormir y hablar; tal vez ayudando de vez en cuando u observando silencio por unos días o semanas. En su forma más completa este tipo de vida, es la que se llama vida monástica. Pueden observarse claros cambios en aquellos que han llevado tal estilo de vida por varios años en sus estados mentales, aún sin la práctica de meditación.

Existen dos métodos indirectos tales como el Hatha Yoga, o yoga como cultura física. Especialmente, existen los asanas o posturas de yoga, que afectan no solo al cuerpo sino a la mente. Estos asanas afectan a la mente indirectamente a través del cuerpo y son muy útiles, aún para aquellos que practican la meditación regularmente. Puede que a veces un meditador más experimentado se sienta demasiado preocupado por la meditación; en ocasiones, algunas posturas de yoga resultan muy beneficiosas para calmar y concentrar la mente. De esta forma el meditador combate el cansancio y llega a sentirse lleno de vigor, casi como si hubiese meditado.

También existen las varias Do o "Sendas" japonesas, como la ikebana -arreglo de flores-, el tai-chi chuan, etcétera. Tal vez arreglar algunas flores en un florero sea algo muy simple y ordinario, sin embargo, la gente que se ha dedicado a esta actividad durante años, ha experimentado un cambio en su estado mental, un cambio en su nivel de conciencia. Todas estas disciplinas afectan la mente y pueden ser usadas como métodos indirectos para elevar el nivel de nuestra conciencia. De forma similar, el disfrute de grandes obras de arte como la buena poesía, la música y la pintura a menudo nos ayuda a elevar el nivel de nuestra conciencia. Esto es posible siempre y cuando la obra de arte haya sido realizada a partir de un estado de conciencia superior al que normalmente experimentamos.

En un nivel más práctico se encuentra el ayudar a los demás. Podemos dedicarnos a ayudar a los enfermos, a los pobres y a los necesitados. Podemos dedicarnos a estas actividades de muy buena gana, descuidando nuestra comodidad y conveniencia y sin ningún motivo personal egoísta. Esto es lo que en la tradición hinduista se conoce como Nishkama Karma Yoga, o yoga de la acción desinteresada. Este es otro método indirecto de elevar el nivel de conciencia.

Luego está el asociarse con personas dedicadas a la vida espiritual, especialmente aquellos que están más avanzados que nosotros, si es que tenemos la suerte de encontrarlos. Este método es considerado en algunas escuelas, o por algunos maestros, como el más importante de todos los métodos indirectos. En la literatura religiosa y espiritual de la India se hace referencia una y otra vez a este método llamado Satsangh. Sat significa verdadero, real, auténtico, genuino, espiritual e incluso trascendental; mientras que Sangh significa asociación, comunión, o hermandad. Satsangh es simplemente reunirse de una forma espontánea y feliz con gente que está en el camino espiritual y que se interesa por estos asuntos. Esto tiene una influencia muy positiva en nuestra mente, aún y sin hacer ningún esfuerzo. Así, el Satsangh es otro método indirecto de elevar el nivel de conciencia. En el buddhismo este método es conocido como Kalyana Mitrata.

Como método indirecto también existen las ceremonias y los cantos religiosos. Hoy en día se menosprecian los ritos y cantos religiosos, especialmente en círculos intelectuales. Sin embargo son métodos clásicos para elevar el nivel de la conciencia. El simple hecho de ofrecer flores o una vela encendida a una imagen afecta nuestro estado mental, y a veces puede tener resultados sorprendentes. Puede que hayamos leído mucho sobre la vida espiritual, que hayamos hecho experimentos productivos con la meditación, sin embargo llevar a cabo un simple ritual en ocasiones, puede ayudarnos mucho.

Hay muchos otros métodos indirectos que podrían ser enumerados y que además podrían combinarse entre si. También hay algunos que pueden usarse conjuntamente con el método directo, con la meditación. Sin embargo, estos métodos indirectos por muy buenos y efectivos que sean no nos llevarán muy lejos, no pueden llevarnos a través de todos los niveles de conciencia. Aún así, estos seguirán siendo de gran utilidad durante mucho tiempo, porque para la mayoría de nosotros el acceso a niveles superiores de conciencia requiere de muchos años de preparación. Ahora bien, si logramos acercarnos a esos niveles indirectos para continuar progresando, tendremos que recurrir más y más a la meditación. Tendremos que comenzar a controlar la mente de una forma directa.

Así llegamos a preguntarnos ¿como se logra esto? ¿En que consiste controlar la mente directamente? Hasta ahora he venido usando la palabra meditación porque este es el término más común en Occidente. No obstante, la palabra meditación en su uso ordinario no corresponde con ningún término hindú o buddhista; lo que en Occidente se llama meditación corresponde por lo menos a tres procesos muy diferentes. La palabra meditación cubre tres maneras diferentes de controlar la mente y tres etapas diferentes en el desarrollo de la conciencia, para las cuales tanto en el buddhismo como en otras tradiciones espirituales de la India, hay tres términos diferentes, que comprenderían: la concentración, la absorción y la visión clara.

La Etapa de la Concentración

La concentración comprende dos procesos simultáneos: la unificación de las energías y la disminución del campo del foco de la atención. Por lo tanto podemos hablar de la concentración en términos de integración. La integración es de dos tipos, que llamaremos horizontal y vertical. La integración horizontal consiste en la unificación de la mente consciente en sí misma, o en su nivel ordinario; mientras que la integración vertical consiste en la unificación de la mente consciente con el subconsciente, lo cual lleva consigo la liberación de las energías somáticas bloqueadas, así como el despertar de energías psíquicas en niveles cada vez más profundos.

La integración horizontal corresponde a lo que normalmente se conoce en el buddhismo como atención y recuerdo. La palabra recuerdo es bastante adecuada dentro de este contexto ya que implica reunir algo que se encontraba disperso, llevándolo a nuestro ser consciente. Nuestro ser consciente a menudo se divide en varios aspectos o "seres parciales", cada uno con sus propios intereses, deseos, etcétera, cada uno tratando de suprimir a los demás para así alcanzar la supremacía. Unas veces se impone uno, otras veces otro diferente, y así terminamos sin saber quiénes somos realmente. A veces nos sentimos rebeldes; hay en nosotros un ser parcial que quiere ser bueno y responsable, pero también hay otro que quiere olvidarse de todo y divertirse. De este modo no sabemos claramente quiénes somos. Nos identificamos con cada uno de estos seres parciales cuando toman posesión de nuestra mente consciente, pero al mismo tiempo sabemos que ninguno de ellos es el total de nuestra persona. La verdad es que no somos realmente un solo ser sino una colección de seres parciales desintegrados. Nuestro ser real llegará a existir cuando logremos integrar o recordar todos estos aspectos, todos estos seres, para reunirlos en nuestra mente consciente. Esto se logra por medio de la práctica de la atención y el recuerdo.

La atención o recuerdo en la tradición buddhista es de tres clases. Primero tenemos la atención en el cuerpo y sus movimientos; debemos estar atentos de todo movimiento del cuerpo. No debemos hacer ningún movimiento sin percatarnos de ello. Cuando hablamos, también debemos estar atentos y con pleno conocimiento de lo que decimos y de nuestros motivos. Debemos estar alertas, despiertos y tranquilos. Luego, en segundo lugar, está la atención en nuestros sentimientos y emociones; que es el tener clara conciencia de nuestros estados de ánimo pasajeros, de si estamos tristes o felices, contentos o descontentos, ansiosos, atemorizados, alegres o excitados. Observamos y vemos todo, sabemos exactamente cómo estamos; esto no implica que debamos tomar una actitud desapegada de nuestros sentimientos y emociones como si fuésemos espectadores, observando desde fuera. Estaremos experimentando nuestros sentimientos y emociones y al mismo tiempo estaremos siempre atentos, siempre observando lo que sentimos. Tercero y último, la atención de los pensamientos: el saber lo que estamos pensando, saber dónde está nuestra mente de un instante a otro. Sabemos que nuestra mente está inquieta y que se distrae fácilmente. Generalmente nuestros pensamientos están distraídos, por esta razón debemos enfocar nuestra atención en los pensamientos, debemos tratar de tener clara conciencia de lo que pensamos momento a momento.

La integración horizontal se logra practicando de esta manera; por medio de esta práctica unificamos los aspectos de la conciencia, dando así origen a nuestro ser. Cuando lo logramos plenamente podemos decir que hemos desarrollado por completo nuestra conciencia reflexiva y nos hemos convertido en seres humanos verdaderos. La concentración no es solo horizontal sino también vertical. Los aspectos conscientes deben integrarse con los aspectos inconscientes. Esto se logra por medio de un objeto de concentración, un objeto en el cual uno aprende a concentrar toda la atención y en el que se absorben las energías del inconsciente.

El meditador, o aspirante, habiendo alcanzado la integración horizontal llega a un punto crucial; el punto en que deberá hacer una importante transición: desde el plano de la experiencia sensual hasta el plano del mundo de la forma mental y espiritual. Allí aparecen los denominados "los cinco obstáculos", que impiden esta transición y que deberán suprimirse para poder entrar en la etapa de la absorción; dicha supresión es temporal. Los cinco obstáculos mentales sonla Realidad de las cosas. El primer obstáculo es el deseo de experiencias sensuales a través de los cinco sentidos, es decir, el deseo de experimentar sensaciones agradables a través de la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto; especialmente sensaciones relacionadas con la comida y el sexo. Siempre que estos deseos estén inquietando la mente no será posible llevar a cabo la transición al estado de la absorción, porque la mente del meditador no puede ocuparse del objeto de concentración. erradicados definitivamente solo con el despertar a

El segundo obstáculo es el odio, o sentimiento de mala voluntad y resentimiento, que surge cuando el deseo de experiencias sensuales se ve frustrado. Este sentimiento a veces está dirigido hacia el objeto del deseo. El tercer obstáculo es el letargo y la pereza, que nos ata al plano de la conciencia ordinaria y de todos los días. Es una clase de inercia animal de mente y cuerpo. El cuarto es el extremo opuesto del tercero, la ansiedad y el desasosiego, que se manifiesta en nuestra mente cuando ésta se contamina por la inquietud y la preocupación, que nos impiden dedicarnos a algo en concreto, quedándonos en un estado de continuo aspaviento y desasosiego. El quinto y último obstáculo, es la duda. No es el resultado de la honesta curiosidad intelectual, sino más bien una indecisión o aún renuencia a decidirse y a comprometerse a una tarea en particular. Este estado mental proviene esencialmente de la falta de fe, la falta de confianza, el rechazo a admitir que existen estados mentales superiores que el ser humano puede alcanzar. Estos son los cinco obstáculos que deben ser combatidos y eliminados para poder concentrarnos, en nuestra preparación para entrar al estado de absorción.

Para la mente que se encuentra contaminada por los cinco obstáculos, hay cinco analogías o símiles tradicionales, donde se compara la mente con el agua en diferentes estados. La mente contaminada por el deseo de experiencias sensuales, es comparada con agua a la que se le han agregado colorantes, es bonita tal vez pero ha perdido su pureza y transparencia. Una mente contaminada por el odio es comparada con el agua hirviendo. Una mente contaminada por la pereza y el letargo se dice que es como agua estancada llena de algas. Una mente contaminada por la ansiedad y el desasosiego es como agua abatida por el viento, o por una tormenta, con olas inmensas en turbulencia. Finalmente, una mente contaminada por la duda y la indecisión es como el agua llena de barro. Cuando se suprimen estos cinco obstáculos la mente consciente llega a ser como el agua pura, fresca y cristalina. En este estado de calma la mente está lista para concentrarse.

Los objetos de concentración son de muchas clases, aún dentro de la misma tradición buddhista. Algunos son simples y ordinarios, otros son complejos y extraordinarios; algunos son objetos ordinarios de cada día, mientras que otros son más raros y peculiares. Por ejemplo, la respiración es un objeto de concentración y existen varias técnicas que consisten en desarrollar la atención o el seguimiento de la respiración. Otro objeto de concentración, muy importante por cierto, es el sonido, especialmente el sonido sagrado que se conoce con el nombre de mantra. O podemos tomar como objeto de concentración un disco de color brillante y puro, rojo, verde, azul, etcétera, de acuerdo con nuestro temperamento. También podemos tomar como objeto de concentración un pedazo de hueso humano, preferiblemente grande. Otra alternativa es tomar una idea para concentrarnos en ella; por ejemplo, podríamos tomar alguna virtud en particular, como puede ser la generosidad. Incluso podemos usar objetos tan ordinarios y mundanos como la llama de una vela. Podemos concentrarnos en los diferentes centros psíquicos de nuestro cuerpo, o en una imagen mental del Buddha, un gran Bodhisattva, un gran maestro.

Al usar cualquiera de estos objetos, ya sea la respiración, un mantra, una llama, una imagen del Buddha, etcétera, nuestra mente puede llegar a absorberse de una forma profunda, logrando alcanzar el estado de absorción.

No es necesario usar todos y cada uno de los objetos de concentración mencionados, aunque es posible encontrar sistemas de meditación tradicionales que los combinan secuencialmente; también pueden combinárseles con métodos indirectos para elevar el nivel de conciencia, como pueden ser los rituales y cantos.

Si procedemos de esta manera, es decir, si integramos la mente consciente con la mente inconsciente, si vencemos los obstáculos mentales, si tomamos uno o varios objetos de concentración y si nuestras energías más profundas comienzan a fluir con mayor fuerza, hacia el objeto de concentración, experimentaremos un gran cambio: nuestro nivel de conciencia empezara a elevarse, yendo del plano del mundo de la experiencia sensual al plano de la forma espiritual y mental. En otras palabras, estaremos pasando de la primera a la segunda etapa de meditación; estaremos pasando de la meditación, en el sentido de concentración, a la meditación en el sentido de absorción.

La Etapa de la Absorción

La segunda etapa de la meditación es la absorción, dividida a su vez en cuatro niveles, a través de los cuales continúa el proceso de la integración que ya había comenzado en la etapa anterior. En el proceso de absorción, la mente consciente purificada se integra con la superconsciente, y las energías de la mente superconsciente, puramente espirituales, comienzan a fluir. La absorción representa el proceso de unificación de la mente hacia niveles de conciencia superiores, en niveles cada vez más elevados de ser. A medida que este proceso se lleva a cabo se transforman gradualmente en estados y funciones superiores.

Todavía existe un poquito de actividad mental en este primer nivel. Todavía nos encontraremos pensando de forma muy sutil en cosas mundanas, incluso la meditación que estamos realizando. A partir del segundo nivel de absorción desaparece por completo este tipo de actividad mental y el pensamiento. Tal vez muchos imaginaran que al no pensar uno se vuelve inerte, como si estuviera muerto, pero no es así. Podemos incluso decir que, debido a que no estamos pensando, nuestra conciencia se vuelve más clara y brillante, más radiante que nunca. Pero a partir del segundo nivel de absorción, no hay pensamiento; podemos tratar de apreciar que la experiencia de estos niveles no tiene un origen analítico, ni intelectual, sino que proceden de imágenes y símbolos. Es posible lograr esto utilizando las cuatro símiles tradicionales, que el Buddha usó para ilustrar los cuatro niveles de absorción.

El primer nivel lo compara con el jabón en polvo mezclado completamente con agua. El Buddha nos pide que imaginemos como una persona toma el jabón y un poco de agua, mezclándolos de tal manera que quedan totalmente absorbidos uno en el otro, formando una mezcla homogénea perfecta. No sobrara ni una gota de agua, ni habrá un solo grano de jabón que no se haya saturado de agua. Así es el primer estado de absorción, de acuerdo con el Buddha. En este estado el cuerpo psicofísico queda lleno de felicidad, éxtasis, alegría y, al mismo tiempo, todos estos sentimientos estarán perfectamente equilibrados; todo está en calma, estable y firme: la concentración se convierte en algo natural y espontáneo.

Para describir el segundo nivel de absorción, el Buddha nos pide que imaginemos un gran lago de aguas tranquilas y puras. Este lago se abastece de una fuente subterránea, de tal modo que hay un continuo flujo de agua pura que emerge desde las grandes profundidades; así es el segundo estado de absorción. Se encuentra en calma, claro tranquilo, puro, transparente, pero desde niveles aún más profundos emerge algo más puro, aún más maravilloso, burbujeando continuamente. Este es el componente espiritual, la conciencia superior, que nos inspira.

El Buddha nos dice que el tercer nivel de absorción es como el mismo lago, el mismo componente acuático, solo que esta vez contiene innumerables flores de loto. Estas flores de loto se encuentran completamente sumergidas en las aguas puras del lago. Del mismo modo, en el tercer nivel de absorción, se puede decir que nos encontramos completamente sumergidos en esta conciencia espiritual, empapados de esa conciencia superior. Estamos saturados por dentro y rodeados por ella desde fuera; así es el tercer nivel de absorción.

En el caso del cuarto nivel de absorción, el Buddha nos pide que imaginemos un hombre que, en un día caluroso, acaba de tomar un baño. Al haberse lavado bien, se envuelve con una sábana blanca, de modo que queda completamente cubierto de pies a cabeza. Así, nos dice el Buddha, es el cuarto nivel de absorción. Estamos protegidos por esa conciencia superior del contacto y de la influencia de esos estados inferiores. Es como si estuviésemos rodeados de un aura poderosa; no es que podamos sumergirnos en este estado, sino más bien que este estado desciende sobre nosotros y nos envuelve. Además comienza a emanar radiaciones, de tal manera que crea un cuerpo meditativo a nuestro alrededor. En este estado no seremos afectados con facilidad, sin embargo podremos influir y afectar a otros.

Estos son los cuatro niveles de absorción; si queremos recordarlos y adquirir cierta identificación imaginativa de las experiencias descritas, tal vez seria mejor que usáramos las cuatro símiles que nos ha brindado el Buddha. Al haber atravesado, por lo menos imaginariamente, estos cuatro niveles de absorción, podemos pasar ahora a la tercera etapa de la meditación.

La Etapa de la Visión Clara

Es la visión o comprensión clara de la naturaleza real de las cosas; en la terminología buddhista tradicional se dice que es la visión de las cosas como son realmente. En otras palabras, usando un lenguaje más abstracto y filosófico, es la comprensión directa de la Realidad misma. Incluso podría decirse que esto es lo que la palabra meditación significa en su sentido más elevado, en términos de la visión clara. Tal percepción se compone de dos partes. Por un lado es la comprensión de todo lo condicionado, del mundo o todo lo transitorio, etcétera, y también es la comprensión de lo Incondicionado, lo que trasciende al mundo, lo Absoluto, lo Último.

La visión de lo condicionado consiste en tres aspectos: Primero comprendemos que todas las cosas condicionadas y mundanas, por naturaleza propia, no pueden ofrecernos satisfacción real o duradera. Debemos buscar la satisfacción en otra parte; segundo, comprendemos que todo lo mundano, lo condicionado, lo transitorio es impermanente, y que por lo tanto no podemos poseerlo para siempre; tercero y último, comprendemos que lo condicionado solo existe en un nivel relativo y no en uno absoluto; no posee una realidad permanente última.

Entonces, la Visión Clara en lo Trascendental consiste, de acuerdo con una de las tantas formulaciones, en los "cinco conocimientos" o las "cinco sabidurías". Estos conocimientos no lo son en un sentido ordinario, sino que van más allá de la esfera intelectual. El primero puede describirse como "el conocimiento de la totalidad de las cosas", no tanto como la suma de las diferentes partes sino en su sentido más profundo, a la luz de su principio unificador. Luego tenemos el conocimiento de todas las cosas mundanas y trascendentales sin un rastro de distorsión subjetiva. A este conocimiento a veces se le conoce como "el conocimiento similar a un espejo", denominado de esta manera porque refleja todo lo que se le presenta tal y como es, sin subjetividad, ni prejuicio, sin oscurecer la realidad. En tercer lugar, está el conocimiento de las cosas en su absoluta igualdad e identidad, viendo una misma Mente en todo y una misma Realidad -unyata-. En cuarto lugar, está el conocimiento de las cosas en su particularidad y su diversidad; la igualdad absoluta no borra la diversidad absoluta, ni impone desequilibrios, vemos a las cosas en su unidad absoluta. Finalmente tenemos el conocimiento de lo que hay que hacer para el beneficio espiritual de otros seres vivientes.

Estos cinco conocimientos o cinco sabidurías son representados simbólicamente en el mandala de los cinco Buddhas. Para visualizar este mandala vemos una basta extensión de cielo azul brillante y profundo; en el centro del cielo vemos aparecer un Buddha de color blanco puro que trae en sus manos a la altura del pecho una rueda de oro resplandeciente. Al este vemos un Buddha de color azul oscuro que en sus manos sostiene un cetro diamantino; al sur vemos un Buddha de color dorado sosteniendo una gema brillante, al oeste vemos un Buddha de color rojo intenso con una flor de loto en las palmas de sus manos; al norte vemos un Buddha de color verde con dos cetros diamantinos cruzándose en sus manos.

La aparición de estos cinco conocimientos significa alcanzar la Iluminación, convirtiéndonos en la personificación de estos cinco Buddhas. Este nivel de comprensión de la Realidad es total; la meditación alcanza su punto cumbre y entendemos a partir de nuestra propia experiencia el significado real de la meditación.

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* Introducción
* Capitulo 1 - El Ideal de la Iluminación Humana
* Capitulo 3 - El Significado de la Comunidad Espiritual

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Publicado por Fundación Tres Joyas
Titulo original en ingles: Human Enlightenment. (c) Sangharakshita 1980
Traducción Shuddhavajra y Manjunatha. (c) Fundación Tres Joyas 1994
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http://laspalmas.dskbudismo.org/imagenes/MEDITACION.html

domingo, 29 de junio de 2008

Puntos de encuentro

Ciencia y Espiritualidad: puntos de encuentro

Posted: 28 Jun 2008 11:55 AM CDT


Comúnmente se piensa que la ciencia y la espiritualidad no son afines. Que el ámbito de la ciencia termina en un punto y que la espiritualidad va mucho más allá de donde intuye la ciencia, y que abarca conceptos que ésta podría no ser capaz de verificar con el fin de aceptarlos o rechazarlos.

Werner Heisenberg acertadamente dijo: "Es muy cierto que los desarrollos más fructíferos en la historia del pensamiento humano, con frecuencia tienen lugar en aquellos puntos en los que dos diferentes líneas de pensamiento se encuentran".

Hoy, sin embargo, cada vez más, las implicaciones filosóficas de la ciencia moderna se está reconfigurando. Se ofrece una visión profunda de la mística, de conceptos que fueron aceptados únicamente por la fe, y que son ahora objeto de verificación a través de la ciencia.

La ciencia y la espiritualidad son diferentes esferas, en el sentido de que el conocimiento de la ciencia puede ser aprendido de los libros, su comprensión puede llegar de manera constante, si no rápidamente, pero el discernimiento de la mística no ocurre así. Se trata de una experiencia, una visión y una intuición, que tiene su propio tiempo y su propio camino.

La mecanicista y fragmentada visión del mundo, está siendo revisada y ampliada por la visión orgánica del mundo de la mística, que está ganando popularidad mundial. Uno puede aventurarse a calibrar que la armonía esencial entre la ciencia y la espiritualidad de la ciencia moderna va más allá de los límites de la tecnología.

El conocimiento que imparte la ciencia es, como lo llaman los budistas, 'relativo'. Mide, cuantifica, clasifica y analiza. Pero, como dice Heisenberg "sólo está limitado al rango de aplicabilidad". Por otra parte, los místicos tienen por objeto la experiencia directa de la realidad, que no está sólo más allá del pensamiento intelectual, sino también más allá de la percepción sensorial. Este conocimiento puede venir a través de la meditación o de una espontánea conciencia mística, una "potencial forma de conciencia totalmente diferente". "Es un estado de conciencia concentrada, pero sin tensión, premura ni desatención".

De la exploración de los paralelismos entre los postulados científicos y las percepciones e intuiciones místicas pueden extraerse muchos casos, algunos de los cuales se insinúan a continuación.

La arena, las rocas, el agua y el aire se componen de moléculas vibrantes y átomos. La energía les hace reaccionar y transmutar a otras partículas [nada se destruye, todo se transforma]. Es una especie de "danza cósmica de la energía". La antigua sabiduría hindú lo representa como la "Danza de Shiva".

En relación con la descripción de los hadrones en la física de partículas, comenta D. T. Suzuki: "los budistas conciben un objeto como un acontecimiento, no como una cosa o sustancia". Cada vez se estudian más seriamente los estados de conciencia meditativos.

La hipótesis de ‘bootstrap’, implica que las partículas subatómicas reflejan la imposibilidad de separar la observación científica de los fenómenos observados; llevando esto al extremo, se transmite la idea de que las estructuras que observamos en la naturaleza son sólo creaciones de nuestra propia mente. Asvaghosha expresó la misma idea en Awakening of Faith [El despertar de la fe]: "Todos los fenómenos en el mundo no son nada más que la manifestación ilusoria de la mente y no tienen realidad propia". Los sabios orientales llaman a esto "maya"; los budistas lo llaman "avidya".

Así encontramos ecos de la mística en las profundidades de los principios básicos de la ciencia. Las ideas místicas son confirmadas por las modernas teorías científicas, señalando la armonía esencial entre ciencia y espiritualidad. La ciencia, como la espiritualidad, pueden ser "un camino con corazón, una forma de conocimiento y de autorrealización".

Fuente: Publicado originalmente en The Times of India (25/06/98), visto en el blog Navegando por la Red

jueves, 29 de mayo de 2008

EN ACCIÖN

Meditación: poniendo la filosofía budista en acción

Por Lama Tsering Everest[i]

Años atrás, una discípula brasileña de Chagdud Tulku Riponche[ii] quedó sorprendida al oír decir a un docente universitario que todo lo malo que sucedía en el mundo era resultado de la religión y todo lo bueno, consecuencia de la filosofía. En esa época, tuvimos la fortuna de que Riponche estuviera en Brasil y pudimos interrogarlo sobre esta afirmación.

“La religión nunca causó problemas al mundo”, fue la respuesta de Riponche. “Las personas son las que los provocaron.” Y añadió: “Las personas causan tantos problemas porque tienen una visión contaminada de la realidad y por lo general creen que lo que piensan es más certero que el pensamiento de los otros.”

Riponche nos explicó, en forma directa y clara, que las ideas o la doctrina detrás de la religión es la filosofía. También explicó que la religión es la puesta en práctica de esas ideas, es decir, el papel de la religión es el de integrar las ideas a la vida práctica, con una visión sagrada, con reverencia.

La meditación es uno de los ejemplos de implementación de la filosofía budista mediante la vía religiosa –y para comprenderla un poco mejor, tenemos que avanzar paso a paso, puesto que la filosofía budista es muy profunda (yo misma la estudio desde hace 25 años, y me considero apenas una iniciada,realmente).

Podemos comenzar conociendo las tres categorías fundamentales del camino, enseñadas por el Buda Shakyamuni, para las tres categorías básicas de personas:

  • Camino de autoliberación (Theravada): es la primera categoría, dirigida a las personas que buscan liberarse de la ilusión y del sufrimiento;
  • Camino del Gran Vehículo (Mahayana): categoría de las personas que quieren liberarse de la ilusión y del sufrimiento para ayudar a los demás.
  • Camino del Vehículo del Diamante (Vajrayana): este es un brazo de la segunda categoría, destinado a las personas capaces y dispuestas a emplear métodos extraordinarios unidos a las aspiraciones no egoístas de ayudar a los demás.

Esta tercera categoría es la que practicamos en Odsal Ling[iii]. Motivados por la inclusión amorosa de los otros y por la necesidad de ayudar a los demás, oímos enseñanzas, contemplamos los significados y los aplicamos en nosotros mismos, a fin de mostrar las grandes cualidades de nuestra mente. Todo esto con el fin de ayudar a los otros –tanto de modo directo como de una forma más grandiosa y absoluta.

En el Budismo Vajrayana, existen tres puntos interrelacionados que necesitan ser muy bien desarrollados: la Visión, la Meditación y la Acción. Alguien que esté practicando, requiere estar bien versado en Visión, que es el punto inicial. La Meditación, el segundo punto, es el ejercicio de la Visión. Y, finalmente, se necesita desarrollar la Acción, que es la implementación práctica de la Meditación. En último término, la Acción es la implementación de la Visión.

Para poner correctamente estos conceptos en la práctica, usted necesita cultivar la motivación pura. Tener una motivación pura es el requisito básico para escuchar las enseñanzas y entender que, sin tener acceso a la naturaleza de la mente iluminada, usted y todos los seres están impotentes, frágiles y sometidos a sus propios sufrimientos.

La mente iluminada no es algo que usted pueda comprar o que pueda hacer. Es algo que existe y es real: es la naturaleza absoluta de nuestra mente.

Nuestras ideas sobre nosotros mismos y acerca de los otros no resultan reales: son apenas nuestros juicios, a partir de nuestra carencia de real comprensión. En este mundo que consideramos real, hacemos y rehacemos según esos juicios y cometemos más errores –y este es la causa por la que nosotros y todos los demás, sufrimos.

En esta visión confusa, encontramos justificaciones para nuestros malos hábitos y acciones perjudiciales en la relación con las otras personas. Por esta razón creamos karma, entonces, allí estamos nosotros, como víctimas del dolor, y ni al menor asomo percibimos que ese dolor fue generado por nosotros mismos.

Somos nosotros quienes creamos esa relación de herir y ser dañados, pero quedamos con la sensación de haber sido aplastados y lesionados por alguien, independiente y diferente de nosotros mismos. Nos corresponde a nosotros mismos interrumpir ese ciclo –y hacerlo con motivación pura, con compasión y con comprensión correcta, desarrolladas con Visión, Meditación y Acción.

En: http://www.odsalling.org/

Traducido al español por Konchog Döndup, para beneficio de todos los seres sensibles, con las disculpas en caso de cualquier error de interpretación del Dharma, que aparezca en esta versión, a causa de la traducción imperfecta.



[i] Nacida en los EUA, Lama Tsering sirvió a S. E. Chagdud Tulku Rinpoche como su traductora por más de 11 años. Después de completar un retiro de 3 años en 1995, fue ordenada lama y reconocida por Rinpoche como detentora del linaje de Tara Roja y autorizada a conceder enseñanzas e iniciaciones. En el mismo año, fue invitada a dar enseñanzas en Brasil, a donde se mudó luego enseguida.

Su estilo caluroso y su buen humor reflejan el humor y simpatía de Rinpoche, y sus enseñanzas enfocan el cultivo de la compasión, el entrenamiento de la mente y la aplicación del Dharma en la vida cotidiana. Lama Tsering enseña y conduce retiros en varias ciudades de Brasil, en Chile, Nueva Zelandia y Australia, así como retorna todos los años para atender los pedidos de sus alumnos de América del Norte.

Lama Tsering es la lama residente y directora de Chagdud Gonpa Odsal Ling, en São Paulo, y coordina, en este momento, la construcción del Templo Odsal Ling en Cotia, juntamente con su marido Lama Padma Norbu.

[ii] Su Eminencia Chagdud Tulku Rinpoche nació en el este de Tibet (Kham) en 1930. Reconocido a los 4 años como un Tulku (reencarnación de un maestro de meditación), recibió entrenamiento riguroso y profundizó sus estudios mediante extensos retiros. Él tenía una afinidad especial por las artes sagradas y por la medicina tibetana, era famoso por su maravillosa voz. En 1959, escapó a la ocupación china del Tibet y vivió exiliado en comunidades de refugiados en la India y en Nepal hasta establecerse en los Estados Unidos en 1979. A pedido de sus alumnos occidentales, estableció la Fundación Chagdud Gonpa, una red bien sucedida de centros del linaje Nyingma del Budismo Vajraiana. En 1994, Rinpoche se mudó para Brasil, estableció Chagdud Gonpa Brasil y comenzó la construcción de su principal centro, Khadro Ling, en Río Grande do Sul. Cuando murió, en 2002, él había establecido más de veinte centros en Brasil, Uruguay y Chile.

Al viajar y enseñar constantemente, irradiando entusiasmo y compasión, se tornó el lama del corazón de centenas de alumnos y fue una profunda inspiración para miles de otros. Cuando le preguntaban porque, a los sesenta y cuatro años, se mudó para América del Sur, en lugar de permanecer confortablemente en los Estados Unidos, respondía: “percibí la fe de los brasileros y su interés en el Budismo y quise enseñarles.”

Su esposa, Chagdud Khadro, es la Directora Espiritual de sus centros en América del Sur. Su hijo, Jigme Tromge Rinpoche, entrena alumnos en la meditación más elevada de Dzogchen y es el maestro vajra de grandes ceremonias e iniciaciones en los centros de Chagdud Gonpa en América del Norte y América del Sur. Chagdud Rinpoche también tuvo una hija, Dhawa Lamo, que vive y practica en Boulder, Colorado.

[iii] Odsal Ling es el centro de budismo tibetano instalado en Sao Paulo, Brasil: http://www.odsalling.org/

viernes, 23 de mayo de 2008

¿Dogma de fe?

Dogma y Budismo

Generalmente hablamos de "dogma", cuando nos encontramos con un conjunto de ideas, principios, creencias, etc, los cuales debemos aceptar en orden de poder afirmar un determinado credo, ser parte de una determinada doctrina o sistema de creencias. Esto es lo que sucede con la mayoría de las religiones.

Cuando uno se interna en el budismo, se encuentra con ciertas ideas como el karma, el origen interdependiente, la no-dualidad, no-existencia de un yo, etc. Ideas que uno podría pensar que constituyen un "dogma de fe", el cual debemos de aceptar de antemano para poder afirmar que se es budista.

Sin embargo, es más apropiado entender el budismo como un método para transformar la mente, y por tanto, transformar nuestra vida y la de los demás. Para esto es que Buda entregó sus enseñanzas, para indicar el camino que él había seguido. El Budismo no impone, sino que invita a que uno experimente por su cuenta aquello que se dice en las enseñanzas.

De manera que uno, primero escucha la enseñanza, luego la analiza y después la pone en práctica. Uno experimenta la enseñanza en uno mismo, esta es la única forma de saber si las cosas son como dicen o no, si funcionan o no. El Budismo es eminentemente práctico, sin que por eso, el estudio deje de ser una parte muy importante del camino, claro está.

Todo esto lo podemos ver claramente, en la aceptación por parte S.S. Dalai Lama, de ciertas cuestiones comentadas en las escrituras budistas y que han sido refutadas por la ciencia. Por otro lado, S.S. Dalai Lama ha hecho énfasis en que cambiarse de religión es algo muy delicado, que no siempre es conveniente, y que hay que reflexionarlo debidamente.

"El budismo no es el camino hacia la liberación; la liberación es el camino".

"Sólo enseño dos cosas: el sufrimiento, y la liberación del sufrimiento" - Buda -

De: http://preguntasyrespuestas.blogia.com


A los budistas de occidente

Consejo a los budistas de Occidente por S.S. Dalai Lama

Nota: Esto es un extracto de una entrevista a S.S. Dalai Lama, del cual se tradujo los pasajes queparecieron más relevantes sobre el tema.

P: ¿Qué consejo podría darle a aquellos que estamos trabajando para desarrollar comunidades y organizaciones budistas en Occidente?

R: Como suelo decir a mis amigos budistas, si queremos mantener la tradición del budismo desarrollada en Tibet, dependerá de la existencia de la libertad en Tibet. Para este propósito, ya que ustedes están trabajando juntos, me gustaría que continuaran trabajando por la causa del Tibet, por su libertad, junto a aquellos que ya lo están haciendo.

Aquellos que estén pensando seriamente en convertirse al Budismo, es decir, cambiar su religión, es muy importante que tomen ciertas precauciones. No debe hacerse a la ligera. De hecho, si uno se convierte sin haber reflexionado en ello de una forma madura, suele crear dificultades y puede llevar a una gran confusión interna. Por lo mismo, quiero aconsejar a aquellos que deseen convertirse al Budismo que lo piensen cuidadosamente antes de hacerlo.

En segundo lugar, cuando una persona está convencida que las enseñanzas budistas se adaptan mejor a sus condiciones, que son más efectivas, está muy bien que esta religión sea elegida. Sin embargo, por la forma de ser de la naturaleza humana, después de su conversión y en orden a justificarse, la persona puede tener una tendencia a querer criticar su religión original. Esto debe evitarse a toda costa. Incluso si la religión previa no parece tan efectiva como ella hubiese querido (y que es la razón por la cual hizo el cambio), esta no es una razón suficiente para afirmar que su antigua religión no es efectiva para el espíritu humano. Esa religión continúa haciendo mucho bien a miles de personas. Por esta razón, como budistas, debemos respetar los derechos de los otros, por otras religiones.

En particular, nosotros estamos en el proceso de tratar de crear y mantener una perfecta armonía entre todas las religiones. En estas circunstancias, es absolutamente esencial estar
consciente de la necesidad de respetar otras religiones.

En tercer lugar, en la tradición budista tibetana, el énfasis siempre se pone en una combinación de estudio y práctica. Por supuesto, puede suceder que uno se dedique más o menos al estudio. Algunas personas llevarán sus estudios muy lejos, otros pueden estar satisfechos con un nivel más limitado de estudio. Cualquiera que sea el caso, nunca se debe separar el estudio, la reflexión y la meditación. Se debe preservar la tradición de la práctica en la cual el estudio, la reflexión y la meditación son inseparables.

En cuarto lugar, quiero insistir en la importancia del no-sectarismo. Sucede a veces que las personas atribuyen una exagerada importancia a una u otra de las diferentes escuelas o tradiciones que existen en el budismo, y esto puede llevar a una acumulación de actos extremadamente negativos respecto al Dharma. La ventaja del no-sectarismo es que después de recibir una transmisión de instrucciones, iniciaciones y explicaciones pertenecientes a cada tradición, seremos capaces de tener un mejor entendimiento de las diferentes enseñanzas. Desde mi propia experiencia, esto es sin lugar a dudas muy beneficioso. Por consiguiente, si mantenemos una actitud no-sectaria, a medida que recibamos enseñanzas de diferentes tradiciones, pensemos en ellas, y las pongamos en práctica, es muy cierto que mejoraremos nuestro entendimiento del Dharma. Esta es la razón por la cual el no-sectarismo es tan importante.

Tradicionalmente en Tibet, han habido dos acercamientos al budismo, algunos se concentran en el estudio y la práctica de su propia tradición y herencia espiritual, mientras que otros expanden el campo de su estudio y práctica del budismo desde un punto de vista no-sectario. Esta tradición existe en Tibet en grandes maestros, y pienso que actualmente este no-sectarismo es muy importante y es la mejor costumbre tibetana a seguir.

Hay un quinto punto al que me quiero referir. Durante 30 años, el budismo tibetano se ha extendido a través de diferentes continentes de nuestra tierra. Lamas, Tulkus, y Geshes han hecho una enorme contribución al florecimiento del budismo tibetano en todo el mundo, ayudados por miles de estudiantes y discípulos. Durante el mismo período, algunas situaciones poco saludables han surgido, lo que ha llevado a ciertas dificultades. Inicialmente esto se debía a un exceso de fe ciega por parte de los discípulos y también a que algunos maestros eventualmente se aprovecharon de las debilidades de sus discípulos. Han habido escándalos y abusos económicos y sexuales. ¡Tales cosas han pasado! Como resultado, debo insistir en este momento que es absolutamente necesario que tanto los discípulos como los maestros mantengan el objetivo en mente, que es preservar un Dharma perfectamente puro. Es responsabilidad de todos nosotros de poner término a este tipo de actividades poco saludables.

El Buda enseñó cuatro formas de reunir a los discípulos, y esto fue para asegurar el beneficio de otros. Las seis perfecciones ("Paramitas" en Sánscrito) se practican para obtener el bienestar propio, y las cuatro formas de reunir a los discípulos para obtener el bienestar de otros. Esto implica, primero, dar regalos materiales, luego practicar el discurso recto, después otorgar ayuda, y finalmente armonizar los propios actos y palabras. Sobre todo, es importante mantener este último punto en mente. Es esencial para aquellos que declaran su deseo de ayudar a otros que ellos controlen su propia mente.

Aquellos que deseen ser discípulos de algún maestro, no deben depositar su confianza en él inmediatamente, deben tomarse un tiempo para reflexionar cuidadosamente y examinar las cualidades del maestro antes de establecer un vínculo espiritual mediante el recibo de sus enseñanzas. Es preferible recibir las enseñanzas del maestro viéndolo primero como un amigo espiritual. No debemos apresurarnos a escuchar sus enseñanzas y la mismo tiempo considerarlo nuestro maestro. Poco a poco, si hemos lo hemos observado y estamos convencidos de que es un verdadero maestro, completamente calificado y que merece confianza, podemos seguir sus enseñanzas considerándolo nuestro maestro. No debemos apurarnos.

El sexto punto al que quiero referirme en relación al Dharma es a nuestra a menudo invocada oración: "Qué todos los seres puedan encontrar la felicidad y sus causas". Esto es algo que debemos aplicar directamente haciendo algo útil por la sociedad, como involucrarse en actividades sociales, tratando de ayudar a aquellos con dificultades mentales u otros problemas. Esto no significa necesariamente que debamos enseñarles el Dharma, sino más bien, usar nosotros las enseñanzas con el fin de ayudarlos. Pienso que tal actividad dirigida a otros es algo que debemos desarrollar. Es la conclusión natural de otra oración muy común: "Que todos los seres puedan lograr la felicidad y estar libres de sufrimiento". Siguiendo este principio, si podemos hacer un bien, aunque sea a una sola persona, estamos llevando a cabo el voto que hemos hecho. Pero además, la comunidad budista entera debería participar en el compromiso social asistiendo a otros, y me parece que esto es algo muy importante en relación al funcionamiento de los centros budistas.

Los budistas no están obligados a una dieta vegetariana. Aún así, para aquellos que siguen las enseñanzas del Gran Vehículo (Mahayana), es importante. Las enseñanzas del Buda fueron abiertas y flexibles en este sentido, y cada practicante tiene la opción de elegir ser vegetariano o no. Pienso que en aquellas reuniones, celebraciones o enseñanzas dadas en centros budistas, donde haya que dar comida a un gran número de personas, es muy importante servir solamente comida vegetariana durante toda la reunión.

Séptimo punto: muy seguido hacemos la siguiente oración: "Que las enseñanzas del Buda (el Dharma) puedan propagarse". Si el Tibet recupera su libertad, esto ciertamente ayudará a preservar las innumerables y profundas enseñanzas del Buda, incluidos los distintos vehículos, así como los tantra. Aquí podemos ver la clara conexión entre la libertad del Tibet y la conservación de las enseñanzas del Buda en el mundo. Si sólo se tratara de un tema político, como monje y discípulo de la tradición de Buda, no tendría razón alguna para preocuparme por ello. Pero los dos aspectos están muy unidos.

Como último punto, ¡debes mantener tu mente feliz y saber como reir!